BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Luego tomamos el camino hacia Basán. Og, rey de Basán, salió contra nosotros con todo su pueblo para luchar en Edrei. 1 Y VOLVIMOS, y subimos camino de Basán, y saliónos al encuentro Og rey de Basán para pelear, él y todo su pueblo, en Edrei.
2 Pero el Señor me dijo: «No le tengas miedo, porque lo he entregado a él, a todo su pueblo y su tierra en tus manos. Haz con él lo mismo que hiciste con Sehón, rey de los amorreos, que gobernaba en Hesbón». 2 Y díjome Jehová: No tengas temor de él, porque en tu mano he entregado á él y á todo su pueblo, y su tierra: y harás con él como hiciste con Sehón rey Amorrheo, que habitaba en Hesbón.
3 Así el Señor nuestro Dios entregó también a Og, rey de Basán, y a todo su pueblo en nuestras manos. Los vencimos hasta no dejar ningún sobreviviente. 3 Y Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano á Og rey de Basán, y á todo su pueblo, al cual herimos hasta no quedar de él ninguno.
4 En ese tiempo tomamos todas sus ciudades. No hubo una sola de sus sesenta ciudades que no tomáramos: toda la región de Argob, el reino de Og en Basán. 4 Y tomamos entonces todas sus ciudades; no quedó ciudad que no les tomásemos: sesenta ciudades, toda la tierra de Argob, del reino de Og en Basán.
5 Todas estas ciudades tenían altas murallas, puertas y barras. Además, tomamos un gran número de pueblos sin murallas. 5 Todas éstas eran ciudades fortalecidas con alto muro, con puertas y barras; sin otras muy muchas ciudades sin muro.
6 Los destruimos por completo, como hicimos con Sehón, rey de Hesbón, destruyendo en cada ciudad a hombres, mujeres y niños. 6 Y destruímoslas, como hicimos á Sehón rey de Hesbón, destruyendo en toda ciudad hombres, mujeres, y niños.
7 Pero tomamos para nosotros todo el ganado y los bienes de las ciudades. 7 Y tomamos para nosotros todas las bestias, y los despojos de las ciudades.
8 En ese tiempo tomamos de los dos reyes amorreos la tierra al otro lado del Jordán, desde el valle del Arnón hasta el monte Hermón. 8 También tomamos en aquel tiempo de mano de dos reyes Amorrheos que estaban de esta parte del Jordán, la tierra desde el arroyo de Arnón hasta el monte de Hermón:
9 Los sidonios llaman Sirión al Hermón, y los amorreos lo llaman Senir. 9 (Los Sidonios llaman á Hermón Sirión; y los Amorrheos, Senir:)
10 Tomamos todas las ciudades de la meseta, todo Galaad y todo Basán hasta Salcá y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán. 10 Todas las ciudades de la llanura, y todo Galaad, y todo Basán hasta Salchâ y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán.
11 Og, rey de Basán, fue el último de los refaítas. Su cama era de hierro y todavía estaba en Rabá, en la tierra de los hijos de Amón. Medía nueve codos de largo y cuatro codos de ancho, según el codo común. 11 Porque sólo Og rey de Basán había quedado de los gigantes que quedaron. He aquí su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabbath de los hijos de Ammón?; la longitud de ella de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, al codo de un hombre.
12 De la tierra que tomamos en aquel tiempo, di a los rubenitas y gaditas el territorio desde Aroer, junto al valle del Arnón, y la mitad de la región montañosa de Galaad con sus ciudades. 12 Y esta tierra [que] heredamos entonces desde Aroer, que está al arroyo de Arnón, y la mitad del monte de Galaad con sus ciudades, dí á los Rubenitas y á los Gaditas:
13 El resto de Galaad y todo Basán, el reino de Og, se lo di a la media tribu de Manasés. Toda la región de Argob, en Basán, era conocida como tierra de los refaítas. 13 Y el resto de Galaad, y todo Basán, del reino de Og, dí[lo] á la media tribu de Manasés; toda la tierra de Argob, todo Basán, que se llamaba la tierra de los gigantes.
14 Jair, hijo de Manasés, tomó toda la región de Argob hasta la frontera de los gesureos y los maacateos. Le dio su propio nombre, Havot-jair, nombre que conserva hasta hoy. 14 Jair hijo de Manasés tomó toda la tierra de Argob hasta el término de Gessuri y Machâti; y llamóla de su nombre Basán-havoth-jair, hasta hoy.
15 Galaad se lo di a Maquir. 15 Y á Machîr dí á Galaad.
16 A los rubenitas y gaditas les di el territorio desde Galaad hasta el valle del Arnón, con el centro del valle como límite, y hasta el río Jaboc, frontera de los hijos de Amón. 16 Y á los Rubenitas y Gaditas dí de Galaad hasta el arroyo de Arnón, el medio del arroyo por término; hasta el arroyo de Jaboc, término de los hijos de Ammón:
17 También les di el Arabá, con el Jordán como límite, desde Cineret hasta el mar Salado, al pie de las laderas del Pisgá, hacia el este. 17 Asimismo la campiña, y el Jordán, y el término, desde Cinereth hasta la mar del llano, el mar Salado, las vertientes abajo del Pisga al oriente.
18 En ese tiempo les di estas órdenes: «El Señor su Dios les ha dado esta tierra como herencia. Todos sus hombres de guerra deben cruzar armados delante de sus hermanos, los hijos de Israel. 18 Y os mandé entonces, diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado esta tierra para que la poseáis: pasaréis armados delante de vuestros hermanos los hijos de Israel todos los valientes.
19 Pero sus esposas, sus pequeños y su ganado —sé que tienen mucho ganado— pueden quedarse en las ciudades que les he dado, 19 Solamente vuestras mujeres, vuestros niños, y vuestros ganados, (yo sé que tenéis mucho ganado,) quedarán en vuestras ciudades que os he dado,
20 hasta que el Señor dé descanso a sus hermanos como se lo ha dado a ustedes, y ellos también tomen posesión de la tierra que el Señor su Dios les da al otro lado del Jordán. Después cada uno de ustedes podrá regresar a la herencia que les he dado». 20 Hasta que Jehová dé reposo á vuestros hermanos, así como á vosotros, y hereden también ellos la tierra que Jehová vuestro Dios les da á la otra parte del Jordán: entonces os volveréis cada uno á su heredad que yo os he dado.
21 En ese tiempo también di órdenes a Josué: «Tus ojos han visto lo que el Señor su Dios hizo con estos dos reyes. Lo mismo hará el Señor con todos los reinos por donde pasarás. 21 Mandé también á Josué entonces, diciendo: Tus ojos vieron todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho á aquellos dos reyes: así hará Jehová á todos los reinos á los cuales pasarás tú.
22 No les tengas miedo, porque el Señor su Dios luchará por ustedes». 22 No los temáis; que Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros.
23 En ese tiempo le pedí al Señor: 23 Y oré á Jehová en aquel tiempo, diciendo:
24 «Oh Señor Dios, has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y el poder de tu mano. ¿Qué dios hay en el cielo o en la tierra capaz de hacer obras tan grandes y poderosas como las tuyas? 24 Señor Jehová, tú has comenzado á mostrar á tu siervo tu grandeza, y tu mano fuerte: porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga según tus obras, y según tus valentías?
25 Déjame pasar, te ruego, y ver la buena tierra al otro lado del Jordán, aquella hermosa región montañosa y el Líbano». 25 Pase yo, ruégote, y vea aquella tierra buena, que está á la parte allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano.
26 Pero el Señor se enojó conmigo por causa de ustedes y no quiso escucharme. El Señor me dijo: «¡Basta! No vuelvas a hablarme de este asunto. 26 Mas Jehová se había enojado contra mí por causa de vosotros, por lo cual no me oyó: y díjome Jehová: Bástate, no me hables más de este negocio.
27 Sube a la cima del Pisgá y mira hacia el oeste, el norte, el sur y el este. Mira la tierra con tus propios ojos, porque no cruzarás el Jordán. 27 Sube á la cumbre del Pisga, y alza tus ojos al occidente, y al aquilón, y al mediodía, y al oriente, y ve por tus ojos: porque no pasarás este Jordán.
28 Pero da mis órdenes a Josué, anímalo y dale valor, porque él cruzará al frente de este pueblo y hará que reciban como herencia la tierra que tú verás». 28 Y manda á Josué, y anímalo, y confórtalo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.
29 Así permanecimos en el valle frente a Bet-peor. 29 Y paramos en el valle delante de Beth-peor.