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Génesis · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Génesis 42 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando Jacob oyó que en Egipto había trigo, dijo a sus hijos: ―¿Por qué se quedan ahí parados mirándose?
1 Y VIENDO Jacob que en Egipto había alimentos, dijo á sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?
2 He sabido que en Egipto hay trigo. Vayan y compren alimento antes que nos muramos de hambre.
2 Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no nos muramos.
3 Entonces los diez hermanos mayores de José fueron a Egipto para comprar trigo.
3 Y descendieron los diez hermanos de José á comprar trigo á Egipto.
4 Pero Jacob no dejó que fuera Benjamín, el hermano menor de José, porque temía que algo malo le pudiera ocurrir, como había sucedido con José antes.
4 Mas Jacob no envió á Benjamín hermano de José con sus hermanos; porque dijo: No sea acaso que le acontezca algún desastre.
5 De modo que los hijos de Israel fueron a Egipto, junto con mucha gente de otros pueblos, porque el hambre en Canaán era muy grande.
5 Y vinieron los hijos de Israel á comprar entre los que venían: porque había hambre en la tierra de Canaán.
6 Y como José era el gobernador de todo Egipto y estaba a cargo de la venta del trigo, sus hermanos llegaron y, en señal de respeto, se inclinaron delante de él, hasta tocar el suelo con la frente.
6 Y José era el señor de la tierra, que vendía á todo el pueblo de la tierra: y llegaron los hermanos de José, é inclináronse á él rostro por tierra.
7 José los reconoció instantáneamente, pero hizo como que no los conocía. ―¿De dónde son ustedes? —les preguntó ásperamente. ―Somos de Canaán —respondieron—. Hemos venido a comprar trigo.
7 Y José como vió á sus hermanos, conociólos; mas hizo que no los conocía, y hablóles ásperamente, y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán á comprar alimentos.
8 José recordó los sueños que había tenido cuando todavía vivía con ellos, y les dijo: ―¡Ustedes son espías! ¡Han venido a ver si nuestra tierra se ha debilitado con la escasez!
8 José, pues, conoció á sus hermanos; pero ellos no le conocieron.
9 No está en esta traducción
9 Entonces se acordó José de los sueños que había tenido de ellos, y díjoles: Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.
10 ―¡No, no! —exclamaron—. Sólo hemos venido a comprar alimentos.
10 Y ellos le respondieron: No, señor mío: mas tus siervos han venido á comprar alimentos.
11 Somos hijos del mismo padre, somos personas honradas, señor. ¡No somos espías!
11 Todos nosotros somos hijos de un varón: somos hombres de verdad: tus siervos nunca fueron espías.
12 ―¡Sí, lo son! —insistió—. Han venido a ver si estamos débiles e indefensos.
12 Y él les dijo: No; á ver lo descubierto del país habéis venido.
13 ―Señor —dijeron—, somos doce hermanos y nuestro padre se quedó en Canaán. Nuestro hermano menor se quedó con nuestro padre, y el otro murió.
13 Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece.
14 ―¿Sí? —preguntó José—, ¿y eso, prueba algo? Ya lo he dicho: Son espías.
14 Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois espías:
15 De esta manera sabré si la historia que me cuentan es verídica: Juro por la vida del faraón que no saldrán de Egipto hasta que su hermano menor haya venido a mi presencia.
15 En esto seréis probados: Vive Faraón que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor aquí viniere.
16 Uno de ustedes tiene que ir y traer a su hermano menor. Los demás se quedarán aquí encarcelados. De esta manera sabré si dicen la verdad. Si ocurre que no tienen un hermano menor, sabré con certeza que son espías.
16 Enviad uno de vosotros, y traiga á vuestro hermano; y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad con vosotros: y si no, vive Faraón, que sois espías.
17 Entonces los echó a la cárcel por tres días.
17 Y juntólos en la cárcel por tres días.
18 Al tercer día les dijo: ―Yo soy hombre temeroso de Dios. Por eso les voy a dar una oportunidad de probar lo que afirman.
18 Y al tercer día díjoles José: Haced esto, y vivid: Yo temo á Dios:
19 Si ustedes en verdad son honrados, entonces uno de ustedes se quedará encadenado en la cárcel y los demás podrán volver con el trigo para su familia.
19 Si sois hombres de verdad, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos; y vosotros id, llevad el alimento para el hambre de vuestra casa:
20 Pero tendrán que regresar trayendo a su hermano menor. De esta manera sabré si me están diciendo la verdad. Si han dicho la verdad, los dejaré libres. Y ellos estuvieron de acuerdo con esta proposición.
20 Pero habéis de traerme á vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo hicieron así.
21 Luego se pusieron a conversar entre ellos y decían: ―Esto nos ha ocurrido como consecuencia de lo que le hicimos a José en nuestra juventud. Vimos el terror y la angustia suya y oímos sus ruegos, pero no le hicimos caso.
21 Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le oímos: por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
22 ―Yo les dije que no lo hicieran —dijo Rubén—, pero no me quisieron hacer caso. Ahora tendremos que pagar por lo que hicimos.
22 Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el mozo; y no escuchasteis? He aquí también su sangre es requerida.
23 Desde luego, ellos no sabían que José les entendía, ya que les había hablado por medio de un intérprete.
23 Y ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos.
24 José entonces salió de la sala y buscó un lugar para llorar. Cuando volvió, escogió a Simeón y lo hizo atar delante de ellos.
24 Y apartóse él de ellos, y lloró: después volvió á ellos, y les habló, y tomó de entre ellos á Simeón, y aprisionóle á vista de ellos.
25 José, entonces, ordenó a sus esclavos que llenaran los costales de los hombres. Pero también ordenó que dentro de los costales colocaran el dinero que sus hermanos habían pagado por el trigo. Además les dio comida para el camino.
25 Y mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen comida para el camino: é hízose así con ellos.
26 Ellos cargaron el trigo en los burros y emprendieron el viaje de regreso.
26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y fuéronse de allí.
27 Cuando se detuvieron para pasar la noche, uno de ellos abrió su costal para sacar grano, para dar de comer a sus animales y, ¡encontró el dinero dentro del costal!
27 Y abriendo uno de ellos su saco para dar de comer á su asno en el mesón, vió su dinero que estaba en la boca de su costal.
28 ―¡Miren! —le dijo a sus hermanos—, ¡el dinero que yo pagué está en mi costal! Quedaron todos llenos de terror. Temblando se decían unos a otros: ―¿Qué es lo que Dios nos ha hecho?
28 Y dijo á sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y aun helo aquí en mi saco. Sobresaltóseles entonces el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?
29 En ese estado llegaron a Canaán y le contaron a su padre Jacob todo lo que les había ocurrido.
29 Y venidos á Jacob su padre en tierra de Canaán, contáronle todo lo que les había acaecido, diciendo:
30 ―El hombre que gobierna ese país nos habló en forma muy severa —le dijeron—, y nos tomó por espías.
30 Aquel varón, señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como á espías de la tierra:
31 ―“No, no” —le dijimos—, “somos hombres honrados; no somos espías.
31 Y nosotros le dijimos: Somos hombres de verdad, nunca fuimos espías:
32 Somos doce hermanos, hijos de un mismo padre; uno murió, y el menor quedó con nuestro padre en la tierra de Canaán”.
32 Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán.
33 Entonces nos dijo: ―De esta manera sabré que son lo que dicen ser. Dejen uno de sus hermanos aquí conmigo y lleven el trigo para su familia y regresen a su tierra.
33 Y aquel varón, señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres de verdad; dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad,
34 Pero tienen que traer a su hermano menor cuando vuelvan. Entonces sabré si son espías u hombres de bien; si demuestran ser lo que han dicho que son, yo les devolveré a su hermano y podrán volver cuantas veces quieran a comprar trigo.
34 Y traedme á vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres de verdad: [así] os daré á vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.
35 A medida que vaciaban los costales, iban descubriendo que dentro de cada uno estaba el dinero que habían pagado por el trigo. El terror se apoderó de todos ellos y también de su padre.
35 Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero: y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.
36 Entonces Jacob exclamó: ―¡Ustedes me han privado de mis hijos! Perdí a José, luego a Simeón, y ahora quieren llevarse a Benjamín. Todo se ha confabulado en mi contra.
36 Entonces su padre Jacob les dijo: Habéisme privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y á Benjamín le llevaréis: contra mí son todas estas cosas.
37 Entonces Rubén le dijo a su padre: ―Mata a mis dos hijos si no te devuelvo a Benjamín. Yo respondo por su regreso.
37 Y Rubén habló á su padre, diciendo: Harás morir á mis dos hijos, si no te lo volviere; entrégalo en mi mano, que yo lo volveré á ti.
38 Pero Jacob replicó: ―Mi hijo no irá con ustedes, porque José su hermano murió y sólo él me ha quedado de los hijos de su madre. Si algo llegara a sucederle, yo me moriría.
38 Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le aconteciere [algún] desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Joseph

    Ruler in Egypt

    Betrayed and enslaved, he rose to rule Egypt and saved his family from famine.

    Citado en la guía: Genesis 37; 39–50

Referencias cruzadas (33)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Hechos 7:12; Josué 7:10; Éxodo 20:18; Génesis 42:2; Éxodo 5:19
  2. 2 Génesis 43:8; Mateo 4:4; Salmo 118:17; Génesis 43:2; Génesis 45:9
  3. 3 Génesis 42:13; Génesis 42:5
  4. 4 Génesis 42:38; Génesis 43:29; Génesis 3:22; Génesis 11:4; Génesis 35:16–19
  5. 5 Génesis 41:57; Génesis 12:10; Hechos 7:11; Génesis 26:1; Hechos 11:28
  6. 6 Génesis 41:55–56; Génesis 45:26; Hechos 7:10; Génesis 19:1; Génesis 44:14
  7. 7 Génesis 42:30; Génesis 42:19–20; Génesis 42:14–17; Génesis 42:9–12; Mateo 15:23–26
  8. 8 Génesis 37:2; Juan 20:14; Juan 21:4; Lucas 24:16
  9. 10 Génesis 37:8; Génesis 27:37; 1 Reyes 18:7; Génesis 27:29; Génesis 44:9
  10. 11 2 Corintios 6:4; Génesis 42:19; Génesis 42:33–34; Juan 7:18
  11. 13 Génesis 37:30; Génesis 44:20; Génesis 42:32; Génesis 43:7; Mateo 2:16
  12. 14 Mateo 15:21–28; Génesis 42:9–11; Job 13:24; Job 19:11
  13. 15 1 Samuel 17:55; Génesis 42:16; Génesis 42:30; Mateo 23:16–22; 1 Samuel 1:26
  14. 16 Génesis 42:11
  15. 17 Génesis 40:4; Hebreos 12:10; Génesis 40:7; Génesis 41:10; Isaías 24:22
  16. 18 Levítico 25:43; Nehemías 5:15; Génesis 20:11; Lucas 18:2; Lucas 18:4
  17. 19 Génesis 42:26; Génesis 40:3; Isaías 42:7; Isaías 42:22; Génesis 42:1–2
  18. 20 Génesis 42:34; Génesis 43:5; Génesis 44:23; Génesis 42:15; Juan 2:5
  19. 21 Oseas 5:15; Génesis 37:23–28; Job 36:8–9; Marcos 9:43–45; 1 Reyes 17:18
  20. 22 Salmo 9:12; 1 Reyes 2:32; 2 Crónicas 24:22; Génesis 37:21–22; Génesis 9:5–6
  21. 23 2 Corintios 5:20; Juan 16:13–14
  22. 24 Génesis 43:30; Génesis 43:14; Isaías 63:9; Génesis 45:14–15; Lucas 19:41
  23. 25 1 Pedro 3:9; Romanos 12:17–21; Génesis 45:21; Isaías 55:1; Mateo 5:44
  24. 27 Éxodo 4:24; Génesis 43:21–22; Lucas 10:34; Génesis 44:11; Lucas 2:7
  25. 28 Lamentaciones 3:37; Isaías 45:7; Cantar de los Cantares 5:6; Lamentaciones 2:17; 1 Reyes 10:5
  26. 30 Génesis 42:7
  27. 31 Génesis 42:11
  28. 33 Génesis 42:19–20; Génesis 42:15
  29. 34 Génesis 34:10; Génesis 34:21; 1 Reyes 10:15; Ezequiel 17:4
  30. 35 Génesis 43:21; Génesis 43:15; Génesis 42:27–28; Génesis 43:12
  31. 36 Génesis 43:14; Romanos 8:31; 1 Samuel 27:1; Mateo 14:31; Romanos 8:28
  32. 37 Génesis 46:9; Miqueas 6:7; Génesis 43:9; Génesis 44:32–34
  33. 38 Génesis 37:35; Génesis 42:4; Génesis 37:33; Génesis 42:13; Génesis 35:16–18

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 42:3 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters XVIII–XIX)

    … brethren who detained her for ten days; Jeroboam also, who received the ten sceptres (tribes), and the ten courts of the tabernacle, and the columns of ten cubits [high], and the ten sons of Jacob who were at first sent into Egypt to buy corn, and the ten apostles to whom the Lord appeared after His resurrection,--Thomas being absent,--represented, according …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)