1◆ Pero Jesús se fue al monte de los Olivos. 2◆ A la mañana siguiente regresó al templo. La gente se le acercó, y él se sentó a enseñarles. 3◆ Entonces los maestros de la ley y los fariseos llevaron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio. La pusieron en medio del grupo 4◆ y le dijeron a Jesús: ―Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el momento mismo en que cometía adulterio. 5◆ La ley de Moisés nos ordena que debemos apedrear a esa clase de mujeres. ¿Tú qué dices? 6◆ Ellos le estaban poniendo una trampa al hacerle esa pregunta, para así tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en el suelo con su dedo. 7◆ Como seguían haciéndole preguntas, se enderezó y les dijo: ―Aquel de ustedes que nunca haya pecado, tire la primera piedra. 8◆ Y se inclinó de nuevo a seguir escribiendo en el suelo. 9◆ Al oír esto, los más viejos comenzaron a irse, y luego poco a poco los demás también se fueron. Sólo la mujer seguía allí y Jesús se quedó solo con ella. 10◆ Entonces él se enderezó y le preguntó: ―Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado? 11◆ Ella dijo: ―Nadie, Señor. ―Yo tampoco te condeno. Vete y no vuelvas a pecar. 12 Jesús, una vez más le habló a la gente diciendo: ―Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, porque tendrá la luz de la vida. 13 Los fariseos le dijeron: ―Tú eres tu propio testigo y por eso tu testimonio no es válido. 14 Jesús respondió: ―Aunque yo sea mi propio testigo, mi testimonio es válido. Porque yo sé de dónde vengo y a dónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy. 15 Ustedes juzgan según criterios humanos; yo, en cambio, no juzgo a nadie. 16 Pero si lo hago, mi juicio es de acuerdo con la verdad, porque yo no juzgo por mi cuenta, sino que el Padre que me envió juzga conmigo. 17 En la ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas se considera verdadero. 18 Yo mismo soy uno de mis testigos; y mi Padre que me envió es el otro. 19 Le preguntaron: ―¿Dónde está tu padre? ―Si me conocieran a mí, también conocerían al Padre. 20 Jesús dijo estas palabras mientras enseñaba en el templo, en el lugar donde se ponen las ofrendas. Pero nadie lo arrestó porque todavía no había llegado su tiempo. 21 Jesús les dijo una vez más: ―Yo me voy, y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden ir. 22 Los judíos decían: «¿Será que está pensando suicidarse, y por eso dice que a donde él va nosotros no podemos ir?». 23 Jesús continuó diciendo: ―Ustedes son de aquí abajo; yo soy de allá arriba. Ustedes son de este mundo; yo no soy de este mundo. 24 Por eso les dije que morirán en sus pecados. Pues si no creen que yo soy el que afirmo ser, morirán en sus pecados. 25 Le preguntaron: ―¿Quién eres tú? Jesús les contestó: ―En primer lugar, ¿por qué tengo que darles explicaciones? 26 Yo tengo muchas cosas que decir y juzgar de ustedes. Pero el que me envió es verdadero, y yo le repito al mundo lo que le he oído decir a él. 27 Pero ellos seguían sin entender que les estaba hablando de Dios. 28 Por eso Jesús les dijo: ―Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, ustedes comprenderán que yo soy, y que no hago nada por mi propia cuenta, sino que hablo lo que el Padre me ha enseñado. 29 El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que a él le agrada. 30 Cuando Jesús dijo todo esto, muchos creyeron en él. 31 Entonces Jesús les dijo a los judíos que creyeron en él: ―Si ustedes se mantienen obedientes a mis enseñanzas, serán de verdad mis discípulos. 32 Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. 33 Ellos le contestaron: ―Nosotros somos descendientes de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Qué quieres decir con eso de que seremos libres? 34 Jesús respondió: ―Es bien cierto que el que peca es esclavo del pecado. 35 El esclavo no se queda para siempre en la familia; el hijo, en cambio, sí se queda para siempre en la familia. 36 Así que si el Hijo los libera, serán libres de verdad. 37 Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham. Sin embargo, tratan de matarme porque no quieren aceptar mi palabra. 38 Yo hablo de lo que he visto al estar con mi Padre. Así también ustedes, hagan lo que del Padre han escuchado. 39 Ellos respondieron: ―¡Nuestro padre es Abraham! Él les dijo: ―Si ustedes fueran en verdad sus hijos, harían lo que él hizo. 40 Yo les he dicho la verdad que he recibido de Dios, y aun así ustedes quieren matarme. ¡Abraham nunca hizo tal cosa! 41 Lo que ustedes hacen es lo que hace su padre. Ellos le respondieron: ―Nosotros no somos hijos que nacieron de prostitución. Nuestro Padre es sólo uno, y es Dios mismo. 42 Jesús les contestó: ―Si en verdad Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque vine de Dios y aquí estoy. No vine por mi propia cuenta, sino porque Dios me envió. 43 ¿Por qué no entienden lo que les hablo? Porque no pueden aceptar mi mensaje. 44 Ustedes son de su padre el diablo y quieren cumplir los deseos de él. Desde el principio el diablo ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad porque no hay verdad en él. Él es mentiroso por naturaleza, y por eso miente. ¡Él es el padre de la mentira! 45 Pero a mí, que les digo la verdad, no me creen. 46 ¿Quién de ustedes me puede probar que he pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen? 47 El que es de Dios escucha lo que Dios dice. Pero ustedes no escuchan, porque no son de Dios. 48 Los judíos respondieron: ―Tenemos razón al decir que eres samaritano, y que estás endemoniado. 49 Jesús les respondió: ―No tengo ningún demonio. Lo único que hago es honrar a mi Padre. Ustedes en cambio, me deshonran a mí. 50 Yo no busco que me den la gloria a mí; pero hay uno que sí la busca, y él es el que juzga. 51 La verdad es que el que obedece mi palabra, nunca morirá. 52 Los judíos dijeron: ―Ahora estamos seguros de que estás endemoniado. Abraham murió y también los profetas, pero tú dices que si alguno obedece tu palabra, nunca morirá. 53 ¿Acaso eres más importante que nuestro padre Abraham? Él murió, y también los profetas murieron. ¿Quién te has creído que eres? 54 Jesús les respondió: ―Si yo me doy gloria a mí mismo, mi gloria no sirve de nada. Pero el que me da la gloria es mi Padre, el que ustedes dicen que es su Dios. 55 Pero en realidad, ustedes no lo conocen. Yo, en cambio, sí lo conozco. Si yo les dijera que no lo conozco, sería tan mentiroso como ustedes. Pero lo conozco y obedezco su palabra. 56 Abraham, el padre de ustedes, se llenó de alegría al pensar que vería mi día; lo vio y se alegró. 57 Los judíos le dijeron: ―Todavía no tienes cincuenta años de edad, ¿y ya has visto a Abraham? 58 ―La verdad es que, antes que Abraham naciera, yo existo. 59 Entonces los judíos tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.
Juan · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Juan 8 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones
Referencias cruzadas (55)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Mateo 21:1; Marcos 11:1; Lucas 19:37
- 2 Mateo 26:55; Lucas 21:37; Lucas 4:20; Mateo 5:1–2; Lucas 5:3
- 5 Levítico 20:10; Deuteronomio 22:21–24; Ezequiel 16:38–40; Mateo 5:17; Mateo 19:6–8
- 6 Jeremías 17:13; Lucas 10:25; Salmo 38:12–14; Eclesiastés 3:7; Amós 5:10
- 7 Mateo 7:1–5; Romanos 2:21–25; Romanos 2:1–3; Mateo 23:25–28; Deuteronomio 17:6–7
- 9 Eclesiastés 7:22; Romanos 2:15; 1 Juan 3:20; Génesis 42:21–22; Romanos 2:22
- 10 Isaías 41:11–12
- 11 Juan 3:17; Juan 5:14; Isaías 1:16–18; Juan 8:15; Lucas 15:7
- 12 Juan 12:46; Juan 9:5; Juan 12:35; Mateo 5:14; Job 33:28
- 13 Juan 5:31–47
- 14 Juan 16:28; Juan 13:3; Juan 8:42; Juan 14:10; Números 12:3
- 15 1 Samuel 16:7; Juan 12:47; Juan 3:17; Juan 7:24; Romanos 2:1
- 16 Juan 8:29; Hechos 17:31; Isaías 32:1–2; 1 Samuel 16:7; Juan 16:32
- 17 Deuteronomio 19:15; Deuteronomio 17:6; Hebreos 10:28; Mateo 18:16; Gálatas 3:24
- 18 Juan 8:58; Apocalipsis 1:17–18; Juan 8:38; Juan 8:12; Juan 8:51
- 19 Juan 8:54–55; Juan 16:3; Juan 14:6–9; 2 Corintios 4:4–6; Mateo 11:25
- 20 Juan 7:30; Juan 7:8; Marcos 12:41; Marcos 12:43; Juan 7:44
- 21 Juan 7:34; Juan 8:24; 1 Corintios 15:17–18; Juan 13:33; Ezequiel 3:18–19
- 22 Salmo 22:6; Juan 8:52; Juan 8:48; Salmo 31:18; Hebreos 12:3
- 23 Juan 3:31; 1 Juan 2:15–16; Juan 17:14; Juan 17:16; 1 Juan 4:5–6
- 24 Juan 3:36; Marcos 16:16; Juan 3:18; Hebreos 10:26–29; Hebreos 12:25
- 25 Juan 5:17–29; Juan 8:12; Juan 1:22; Lucas 22:67; Juan 19:9
- 26 Juan 15:15; Juan 12:47–50; Juan 8:40; Juan 7:28; Juan 17:8
- 27 Isaías 6:9; Isaías 59:10; Romanos 11:7–10; Juan 8:43; Juan 8:47
- 28 Juan 5:19; Juan 5:30; Juan 6:38; Juan 12:49–50; Juan 3:14
- 29 Juan 6:38; Juan 16:32; Juan 15:10; Juan 5:30; Juan 4:34
- 30 Juan 7:31; Juan 2:23; Juan 6:14; Juan 11:45; Juan 10:42
- 31 2 Juan 9; Juan 15:4–9; 2 Timoteo 3:14; 1 Timoteo 4:16; Santiago 1:25
- 32 Romanos 8:2; Juan 8:36; Juan 17:17; 1 Pedro 2:16; Juan 14:6
- 33 Mateo 3:9; Juan 8:39; Nehemías 5:4–8; Nehemías 9:27–28; Juan 8:37
- 34 Romanos 6:16; 2 Pedro 2:19; Proverbios 5:22; 1 Juan 3:8–10; Romanos 6:12
- 35 Gálatas 4:4–7; Lucas 15:31; Génesis 21:10; Romanos 8:15–17; Gálatas 4:30–31
- 36 2 Corintios 3:17; Gálatas 5:1; Romanos 8:2; Juan 8:31–32; Lucas 4:18
- 37 1 Corintios 2:14; Juan 8:45–47; Romanos 9:7; Juan 7:1; Juan 8:59
- 38 Juan 5:19; Juan 8:44; Juan 5:30; Juan 8:41; Juan 12:49–50
- 39 Gálatas 3:7; Romanos 9:7; Juan 8:37; Romanos 2:28–29; Mateo 5:45
- 40 Juan 8:26; Gálatas 4:29; Gálatas 4:16; Apocalipsis 12:12–13; Salmo 37:32
- 41 Isaías 64:8; Isaías 63:16; Juan 8:38; Juan 8:44; Malaquías 2:11
- 42 Juan 12:49; Juan 14:10; Juan 17:8; Juan 17:25; Juan 15:23–24
- 43 Romanos 8:7–8; Juan 12:39–40; Juan 7:17; Juan 5:43; Proverbios 28:5
- 44 Hechos 13:10; 1 Juan 3:12; 1 Juan 3:8–10; 2 Corintios 11:3; Apocalipsis 12:9
- 45 2 Timoteo 4:3–4; Juan 7:7; Juan 18:37; 2 Tesalonicenses 2:10; Juan 3:19–20
- 46 Hebreos 4:15; Juan 16:8; Mateo 21:25; 1 Pedro 2:22; Juan 8:7
- 47 Juan 10:26–27; 2 Juan 9; Juan 18:37; Juan 6:45–46; 1 Juan 3:10
- 48 Juan 7:20; Juan 8:52; Santiago 2:19; Mateo 10:25; Juan 10:20
- 49 1 Pedro 2:23; Filipenses 2:6–11; Juan 11:4; Juan 8:29; Juan 13:31–32
- 50 Juan 5:41; Juan 8:54; Juan 7:18; Juan 5:20–23; Juan 12:47–48
- 51 Juan 11:25–26; Juan 5:24; Juan 3:15–16; Juan 6:50; Juan 15:20
- 52 Hebreos 2:9; Juan 8:51; Juan 8:48; Juan 9:24; Zacarías 1:5–6
- 53 Juan 4:12; Hebreos 7:1–7; Romanos 9:5; Isaías 9:6; Juan 10:33
- 54 Proverbios 25:27; Juan 8:50; 2 Pedro 1:17; Salmo 110:1–4; 2 Corintios 10:18
- 55 Juan 8:19; Juan 7:28–29; Juan 8:44; Mateo 11:27; Apocalipsis 3:9
- 56 Hebreos 11:13; Génesis 22:18; Gálatas 3:7–9; Mateo 13:17; Juan 8:39
- 58 Éxodo 3:14; Colosenses 1:17; Juan 17:5; Juan 1:1–2; Isaías 44:6
- 59 Juan 11:8; Juan 10:39–40; Juan 10:30–33; Levítico 24:16; Lucas 4:29–30
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias
¿Por qué mi Biblia dice algo distinto?
- Juan 7:53–8:11: la mujer sorprendida en adulterio
El relato de la mujer llevada ante Jesús, «El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero», falta en los manuscritos griegos más antiguos de Juan y aparece en otros lugares en algunos posteriores. Sin embargo, era conocido en la Iglesia antigua, está impreso en el Texto Patriarcal y se lee en los oficios ortodoxos. La mayoría de los estudiosos piensa que es una tradición antigua y auténtica que originalmente no formaba parte de Juan.
Lo que dijeron los Padres
Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.
Cómo se eligieron
«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).
Ye know well, Beloved, that we all have One Master, and are fellow disciples under Him. Nor are we your masters, because we speak to you from this higher spot; but He is the Master of all, who dwelleth in us all.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)
What we have just heard and attentively received, as the holy Gospel was being read, I doubt not that all of us have also endeavored to understand, and that each of us according to his measure apprehended what he could of so great a matter as that which has been read; and while the bread of the word is laid …
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)
Oh the folly of the Jews! seeking Him as they did before the Passover, and then having found Him in the midst of them, and having often attempted to take Him by their own or by others' hands without being able; they were not even so awed by His power, but set themselves to their wickedness, and desisted not.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)
For when the Lord said to them, "Your father Abraham rejoiced to see My day; and he saw it, and was glad," they answered Him, "Thou art not yet fifty years old, and hast Thou seen Abraham?" Now, such language is fittingly applied to one who has already passed the age of forty, without having as yet reached his fiftieth …
The same is Thy Word, which is also "the Beginning," because also It speaketh unto us. Thus, in the gospel He speaketh through the flesh; and this sounded outwardly in the ears of men, that it might be believed and sought inwardly, and that it might be found in the eternal Truth, where the good and only Master teacheth all …
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)