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Lucas · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Lucas 10 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Después de esto, el Señor escogió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos para que llegaran antes que él a todos los pueblos y lugares donde él pensaba ir.
1 Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de venir.
2 Les dijo: «La cosecha es mucha y son muy pocos los obreros. Por eso, pídanle al Señor de la cosecha que mande obreros a su campo.
2 Y les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros á su mies.
3 ¡Vayan ustedes! Pero fíjense que los envío como corderos en medio de lobos.
3 Andad, he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.
4 No lleven dinero, ni bolsa, ni zapatos, ni se detengan a saludar a nadie por el camino.
4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y á nadie saludéis en el camino.
5 »Cuando lleguen a una casa, primero saluden y digan: “Paz a esta casa”.
5 En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid: Paz [sea] á esta casa.
6 Si hay allí alguien digno de paz, la recibirá; pero si no, la bendición no se cumplirá.
6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá á vosotros.
7 Quédense en la misma casa, coman y beban lo que allí les den, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa.
7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os dieren; porque el obrero digno es de su salario. No os paséis de casa en casa.
8 »Cuando lleguen a un pueblo y los reciban bien, coman lo que les sirvan.
8 Y en cualquier ciudad donde entrareis, y os recibieren, comed lo que os pusieren delante;
9 Sanen a los enfermos y díganles: “El reino de Dios ya está cerca de ustedes”.
9 Y sanad los enfermos que en ella hubiere, y decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios.
10 Pero cuando lleguen a un pueblo y no los reciban bien, salgan a las plazas y digan:
10 Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por sus calles, decid:
11 “Hasta el polvo de este pueblo, que se nos ha pegado a los pies, lo sacudimos en protesta contra ustedes. Pero les aseguro que el reino de Dios ya está cerca”.
11 Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad á nuestros pies, sacudimos en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha llegado á vosotros.
12 Ciertamente, en aquel día, el castigo de este pueblo será peor que el castigo de Sodoma.
12 Y os digo que los de Sodoma tendrán más remisión aquel día, que aquella ciudad.
13 »¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron entre ustedes, se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían arrepentido, y se habrían vestido con ropas ásperas y echado ceniza en la cabeza.
13 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidón hubieran sido hechas las maravillas que se han hecho en vosotras, ya días ha que, sentados en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.
14 Pero en el juicio, el castigo reservado para ustedes será peor que el de Tiro y Sidón.
14 Por tanto, Tiro y Sidón tendrán más remisión que vosotras en el juicio.
15 Y tú, Capernaúm, ¿piensas que serás levantada hasta el cielo? No, sino que bajarás hasta el abismo.
15 Y tú, Capernaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los infiernos serás abajada.
16 »El que los escucha a ustedes, me escucha a mí. El que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí. Y el que me rechaza a mí, rechaza al que me envió».
16 El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió.
17 Los setenta y dos discípulos regresaron contentos de la misión y dijeron: ―Señor, hasta los demonios nos obedecen cuando les damos órdenes en tu nombre.
17 Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.
18 Él les respondió: ―Yo vi a Satanás caer del cielo como un rayo.
18 Y les dijo: Yo veía á Satanás, como un rayo, que caía del cielo.
19 Sí, yo les he dado a ustedes poder para pisotear serpientes y escorpiones, para vencer todo el poder del enemigo, y nada les hará daño.
19 He aquí os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
20 Sin embargo, no se alegren de que los espíritus les obedezcan, sino alégrense de que sus nombres están escritos en el cielo.
20 Mas no os gocéis de esto, que los espíritus se os sujetan; antes gozaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
21 En ese momento Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque no permitiste que los sabios e instruidos conocieran estas cosas, sino que se las has revelado a los que son como niños. Sí, Padre, porque así lo quisiste.
21 En aquella misma hora Jesús se alegró en espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas á los sabios y entendidos, y las has revelado á los pequeños: así, Padre, porque así te agradó.
22 »Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre; y nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
22 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo [lo] quisiere revelar.
23 Volviéndose a sus discípulos, les dijo a solas: «Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven.
23 Y vuelto particularmente á los discípulos, dijo: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis:
24 Pues yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven, pero no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, pero no lo oyeron».
24 Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.
25 Un maestro de la ley fue ante Jesús y lo quiso poner a prueba haciéndole esta pregunta: ―Maestro, ¿qué tengo que hacer para tener la vida eterna?
25 Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo: Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?
26 Jesús le respondió: ―¿Qué está escrito en la ley? ¿Entiendes tú lo que quiere decir?
26 Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿cómo lees?
27 El maestro de la ley respondió: ―“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”, y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.
27 Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.
28 Jesús le dijo: ―Contestaste muy bien. Haz eso y vivirás.
28 Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.
29 Pero él, queriendo justificarse, le volvió a preguntar: ―¿Y quién es mi prójimo?
29 Mas él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30 Jesús le respondió: ―En cierta ocasión, un hombre iba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones. Estos le quitaron todo lo que llevaba, lo golpearon y lo dejaron medio muerto.
30 Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalem á Jericó, y cayó en [manos de] ladrones, los cuales le despojaron; é hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
31 Entonces pasó por el mismo camino un sacerdote que, al verlo, se hizo a un lado y siguió de largo.
31 Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, se pasó de un lado.
32 Luego, un levita pasó también por el mismo lugar y, al verlo, se hizo a un lado y siguió de largo.
32 Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado.
33 Pero un samaritano que iba de viaje por el mismo camino, se acercó al hombre y, al verlo, se compadeció de él.
33 Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;
34 Llegó adonde estaba, le curó las heridas con vino y aceite, y se las vendó. Luego lo montó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó.
34 Y llegándose, vendó sus heridas, echándo[les] aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.
35 Al día siguiente, le dio dos monedas de plata al dueño del alojamiento y le dijo: “Cuídeme a este hombre, y lo que gaste usted de más, se lo pagaré cuando vuelva”.
35 Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te [lo] pagaré.
36 ¿Cuál de los tres piensas que se comportó como el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en [manos de] los ladrones?
37 El maestro de la ley contestó: ―El que se compadeció de él. Entonces Jesús le dijo: ―Anda pues y haz tú lo mismo.
37 Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
38 Jesús y sus discípulos continuaron su viaje y entraron en un pueblo. Allí, una mujer llamada Marta los recibió en su casa.
38 Y aconteció que yendo, entró él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa.
39 Ella tenía una hermana llamada María, que se sentó a los pies del Señor a escucharlo.
39 Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual sentándose á los pies de Jesús, oía su palabra.
40 Marta estaba preocupada, pues tenía mucho que hacer. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: ―Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? Dile que me ayude.
40 Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude.
41 Jesús le contestó: ―Marta, Marta, te preocupas demasiado por muchas cosas.
41 Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada:
42 Pero sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la va a quitar.
42 Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Martha

    Sister of Lazarus and Mary

    A woman of Bethany who received Jesus into her home, was distracted with serving, and whose brother Lazarus Jesus raised.

    Citado en la guía: Luke 10:38; John 11:1; John 11:5

  • Mary

    Sister of Martha and Lazarus

    Sister of Martha and Lazarus of Bethany, who sat at Jesus' feet to listen and who anointed the Lord's feet with perfume and wiped them with her hair.

    Citado en la guía: Luke 10:39; John 11:1; John 11:2

Lugares

  • Jericho

    Hoy: West Bank (Jordan Valley)

    Jericho guarded the eastern entrance to Canaan. The Old Testament city (Tell es-Sultan) fell to Joshua; Herodian Jericho nearby is where Jesus healed Bartimaeus and called Zacchaeus.

    Citado en la guía: Joshua 6:20; Luke 19:1-10; Luke 10:30

Referencias cruzadas (42)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 6:7–13; Lucas 9:52; Mateo 10:1–4; Números 11:24–26; Lucas 3:4–6
  2. 2 Mateo 9:36–38; Juan 4:35–38; 1 Corintios 3:6–9; Marcos 16:15; 1 Tesalonicenses 5:12
  3. 3 Mateo 10:16; Hechos 20:29; Ezequiel 2:3–6; Juan 15:20; Juan 10:12
  4. 4 Lucas 22:35; 2 Reyes 4:29; Lucas 10:4–12; Marcos 6:8–11; 2 Reyes 4:24
  5. 5 1 Samuel 25:6; Mateo 10:12–13; Isaías 57:19; Efesios 2:17; 2 Corintios 5:18–20
  6. 6 2 Tesalonicenses 3:16; Isaías 9:6; 2 Corintios 2:15–16; Efesios 5:6; 1 Samuel 25:17
  7. 7 1 Timoteo 5:17–18; Mateo 10:10–11; 1 Corintios 9:4–15; 2 Timoteo 2:6; Gálatas 6:6
  8. 8 1 Corintios 10:27; Mateo 10:40; Lucas 9:48; Lucas 10:10; Juan 13:20
  9. 9 Mateo 3:2; Juan 3:5; Lucas 17:20–21; Hechos 28:7–10; Lucas 10:11
  10. 10 Hechos 18:6; Mateo 10:14; Hechos 13:51; Lucas 9:5
  11. 11 Lucas 10:9; Hechos 13:51; Hechos 13:46; Deuteronomio 30:11–14; Mateo 10:14
  12. 12 Mateo 10:15; Mateo 11:24; Marcos 6:11; Lamentaciones 4:6
  13. 13 Isaías 23:1–18; Mateo 11:20–23; Ezequiel 26:1–28:26; Joel 3:4–8; Hechos 28:25–28
  14. 14 Juan 15:22–25; Lucas 12:47–48; Romanos 2:1; Romanos 2:27; Amós 3:2
  15. 15 Isaías 14:13–15; Mateo 4:13; 2 Pedro 2:4; Lucas 13:28; Mateo 11:23
  16. 16 Juan 13:20; 1 Tesalonicenses 4:8; Mateo 10:40; Juan 12:44; Juan 5:22–23
  17. 17 Romanos 16:20; Lucas 9:1; Marcos 16:17; Lucas 10:1; Lucas 10:9
  18. 18 Apocalipsis 12:7–9; Isaías 14:12; Apocalipsis 9:1; Juan 16:11; Juan 12:31
  19. 19 Salmo 91:13; Marcos 16:18; Romanos 16:20; Hechos 28:5; Apocalipsis 11:5
  20. 20 Apocalipsis 20:15; Apocalipsis 20:12; Mateo 7:22–23; Hebreos 12:23; Apocalipsis 21:27
  21. 21 2 Corintios 4:3; Mateo 13:11–16; Mateo 11:25–27; 1 Pedro 2:1–2; 1 Corintios 2:6–8
  22. 22 Mateo 11:27; Juan 1:18; Juan 6:44–46; Juan 10:15; Juan 17:26
  23. 23 Mateo 13:16–17
  24. 24 Juan 8:56; 1 Pedro 1:10–12; Hebreos 11:13; Hebreos 11:39
  25. 25 Mateo 22:34–39; Lucas 18:18; Hechos 16:30–31; Mateo 19:16–19; Gálatas 3:18
  26. 26 Romanos 10:5; Isaías 8:20; Gálatas 3:21–22; Romanos 3:19; Gálatas 3:12–13
  27. 27 Marcos 12:30–31; Mateo 22:37–40; Deuteronomio 6:5; Romanos 13:9; Levítico 19:18
  28. 28 Ezequiel 20:11; Levítico 18:5; Mateo 19:17; Nehemías 9:29; Lucas 7:43
  29. 29 Lucas 16:15; Lucas 18:9–11; Mateo 5:43–44; Levítico 19:34; Gálatas 3:11
  30. 30 Lucas 18:31; Jeremías 51:52; Ezequiel 30:24; Salmo 88:4
  31. 31 1 Juan 3:16–18; Salmo 69:20; Proverbios 21:13; Jeremías 5:31; Oseas 6:9
  32. 32 Hechos 18:17; Proverbios 27:10; 2 Timoteo 3:2; Salmo 109:25
  33. 33 1 Reyes 8:50; Lucas 7:13; Jeremías 38:7–13; Mateo 18:33; Proverbios 27:10
  34. 34 Romanos 12:20; Salmo 147:3; Génesis 42:27; Lucas 2:7; Marcos 14:8
  35. 35 Proverbios 19:17; Lucas 14:13; Romanos 16:23; Mateo 20:2
  36. 36 Lucas 7:42; Mateo 21:28–31; Mateo 17:25; Mateo 22:42
  37. 37 1 Juan 3:16–18; Miqueas 6:8; 1 Pedro 2:21; 2 Corintios 8:9; 1 Juan 4:10–11
  38. 38 Juan 11:19–20; Juan 12:1–3; Juan 11:1–5; Lucas 8:2–3; Hechos 16:15
  39. 39 Proverbios 8:34; Lucas 8:35; Juan 12:3; Hechos 22:3; Deuteronomio 33:3
  40. 40 Juan 6:27; Lucas 12:29; Mateo 16:22; Mateo 14:15; Jonás 4:1–4
  41. 41 Filipenses 4:6; Marcos 4:19; Lucas 21:34; Mateo 6:25–34; Lucas 8:14
  42. 42 Salmo 27:4; Salmo 16:5–6; Juan 10:27–28; Juan 4:14; Salmo 73:25

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 10:2 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LI)

    By the lesson of the Gospel which has just been read, we are reminded to search what that harvest is of which the Lord says, "The harvest truly is great, but the labourers are few.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Cita 10:16 Justin Martyr, First Apology (Chapters LXII–LXV)

    And He is called Angel and Apostle; for He declares whatever we ought to know, and is sent forth to declare whatever is revealed; as our Lord Himself says, "He that heareth Me, heareth Him that sent Me." From the writings of Moses also this will be manifest; for thus it is written in them, "And the Angel of God …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 10:19 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XIX)

    For the Lord, through means of suffering, "ascending into the lofty place, led captivity captive, gave gifts to men," and conferred on those that believe in Him the power "to tread upon serpents and scorpions, and on all the power of the enemy," that is, of the leader of apostasy.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 10:35 Augustine of Hippo, Our Lord's Sermon on the Mount (Book I, Chapter XVI)

    This, therefore, is the counsel of Him whom I regard as having spoken the words, "Whatsoever thou spendest more, when I come again, I will repay thee."

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  5. Cita 10:20 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXII)

    Hearken also unto Christ, saying, "Rejoice not that the demons obey you, but that your names are written in Heaven." And again before this, "Many will say to me in that day, Have we not prophesied in Thy name, and cast out devils, and done many mighty works, and then I will profess unto them, I know you not." And …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)