Saltar al texto

Lucas · Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)

Lucas 19 Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)

Read in English
Sobre PDT
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Formal (palabra por palabra)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

PDT Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando [Jesús] entró en Jericó, iba por la ciudad.
1 Y HABIENDO entrado [Jesús], iba pasando por Jericó;
2 Ocurrió que un hombre llamado Zaqueo, quien era rico y jefe de publicanos,
2 Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;
3 procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud porque era pequeño de estatura.
3 Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.
4 Entonces corrió adelante y trepó a un sicómoro para verlo, pues iba a pasar por allí.
4 Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.
5 Cuando llegó Jesús al lugar, miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, baja pronto, porque voy a reposar hoy en tu casa.
5 Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa.
6 Él [se] apresuró, bajó y con gozo lo recibió.
6 Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.
7 Pero al ver [esto], todos refunfuñaban: Entró a reposar con un pecador.
7 Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.
8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: Mira, Señor, la mitad de mis bienes doy a [los] pobres, y si en algo extorsioné a alguno, [lo] devuelvo cuadruplicado.
8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.
9 Jesús le dijo: Hoy vino [la] salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham.
9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.
10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido.
10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
11 Por cuanto Él estaba cerca de Jerusalén y porque ellos oían esto y pensaban que el reino de Dios ya iba a manifestarse, prosiguió y presentó una parábola:
11 Y oyendo ellos estas cosas, prosiguió [Jesús] y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalem, y porque pensaban que luego había de ser manifestado el reino de Dios.
12 Un hombre noble salió hacia un país lejano a recibir un reino para él, y regresar.
12 Dijo pues: Un hombre noble partió á una provincia lejos, para tomar para sí un reino, y volver.
13 Después de llamar a diez de sus esclavos, les dio diez minas y les dijo: Negocien mientras vengo.
13 Mas llamados diez siervos suyos, les dió diez minas, y díjoles: Negociad entre tanto que vengo.
14 Pero sus conciudadanos lo aborrecían, y enviaron tras él una delegación para que dijera: No deseamos que éste reine sobre nosotros.
14 Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.
15 Al regresar después de recibir el reino, sucedió que él ordenó llamar a aquellos esclavos a quienes había entregado la plata para saber cuánto ganaron.
15 Y aconteció, que vuelto él, habiendo tomado el reino, mandó llamar á sí á aquellos siervos á los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.
16 Entonces llegó el primero y dijo: Señor, tu mina produjo diez minas.
16 Y vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.
17 Le contestó: ¡Bien hecho, buen esclavo! Por cuanto en lo ínfimo fuiste fiel, ten autoridad sobre diez ciudades.
17 Y él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades.
18 Llegó el segundo y dijo: Señor, tu mina produjo cinco minas.
18 Y vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha hecho cinco minas.
19 Y dijo a éste: Tú también tendrás autoridad sobre cinco ciudades.
19 Y también á éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.
20 El otro llegó y dijo: Señor, aquí está tu mina que tenía guardada en un pañuelo,
20 Y vino otro, diciendo: Señor, he aquí tu mina, la cual he tenido guardada en un pañizuelo:
21 porque temía, pues eres hombre severo que tomas lo que no pusiste y cosechas lo que no sembraste.
21 Porque tuve miedo de ti, que eres hombre recio; tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.
22 Le dijo: Esclavo malo, por lo que dices te juzgo. ¿Sabías que yo soy hombre severo, que tomo lo que no puse y que cosecho lo que no sembré?
22 Entonces él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
23 ¿Entonces por qué no depositaste mi dinero en el banco, y al regresar, yo lo hubiera recibido con intereses?
23 ¿Por qué, pues, no diste mi dinero al banco, y yo viniendo lo demandara con el logro?
24 A los presentes les dijo: ¡Quiten la mina a éste y denla al que tiene las diez minas!
24 Y dijo á los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.
25 Y le replicaron: Señor, ¡tiene diez minas!
25 Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.
26 [Contestó]: Les digo que a todo el que tiene se [le] dará, pero [al] que no tiene, aun lo que tiene se [le] quitará.
26 Pues yo os digo que á cualquiera que tuviere, le será dado; mas al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.
27 A aquellos enemigos míos que no quisieron que yo reinara sobre ellos, ¡tráiganlos acá y mátenlos delante de mí!
27 Y también á aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí.
28 Después de decir estas cosas, iba hacia adelante y subía a Jerusalén.
28 Y dicho esto, iba delante subiendo á Jerusalem.
29 Cuando Jesús llegó cerca de Betfagé y Betania, a la Montaña de [Los] Olivos, envió a dos discípulos
29 Y aconteció, que llegando cerca de Bethfagé, y de Bethania, al monte que se llama de las Olivas, envió dos de sus discípulos,
30 y les dijo: Vayan a la aldea de enfrente. Al entrar hallarán un pollino atado sobre el cual ninguno montó. Desátenlo y tráiganlo.
30 Diciendo: Id á la aldea de enfrente; en la cual como entrareis, hallaréis un pollino atado, en el que ningún hombre se ha sentado jamás; desatadlo, y traedlo.
31 Si alguien les pregunta por qué lo desatan, digan que el Señor lo necesita.
31 Y si alguien os preguntare, ¿por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo ha menester.
32 Ellos fueron y hallaron como les dijo.
32 Y fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.
33 Cuando desataban el pollino, los dueños les preguntaron: ¿Por qué lo desatan?
33 Y desatando ellos el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?
34 Ellos respondieron: El Señor lo necesita.
34 Y ellos dijeron: Porque el Señor lo ha menester.
35 Llevaron el pollino a Jesús, echaron sus ropas sobre él y montaron a Jesús.
35 Y trajéronlo á Jesús; y habiendo echado sus vestidos sobre el pollino, pusieron á Jesús encima.
36 Mientras Él avanzaba, ellos tendían sus ropas externas en el camino.
36 Y yendo él tendían sus capas por el camino.
37 Cuando Él se acercaba a la ladera de la Montaña de Los Olivos, la multitud de discípulos comenzó a alabar a Dios a gran voz. Se regocijaba por todos los milagros que vieron
37 Y como llegasen ya cerca de la bajada del monte de las Olivas, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzaron á alabar á Dios á gran voz por todas las maravillas que habían visto,
38 y decía: ¡Bendito el Rey que viene en [el] Nombre del Señor! ¡Paz en [el] cielo y gloria en [las] alturas!
38 Diciendo: ¡Bendito el rey que viene en [el] nombre del Señor: paz en el cielo, y gloria en lo altísimo!
39 Algunos fariseos le reclamaron: Maestro, reprende a tus discípulos.
39 Entonces algunos de los Fariseos de la compañía, le dijeron: Maestro, reprende á tus discípulos.
40 Él les respondió: Les digo que si éstos callan, las piedras clamarían.
40 Y él respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaren, las piedras clamarán.
41 Cuando llegó cerca y vio la ciudad, lloró por ella
41 Y como llegó cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella,
42 y dijo: ¡Si tú supieras hoy lo que corresponde a [tu] paz! Pero por ahora no puedes verlo.
42 Diciendo: ¡Oh si también tú conocieses, á lo menos en este tu día, lo que toca á tu paz! mas ahora está encubierto de tus ojos.
43 Porque vendrán días cuando tus enemigos levantarán cerco contra ti, te rodearán, te estrecharán por todas partes,
43 Porque vendrán días sobre ti, que tus enemigos te cercarán con baluarte, y te pondrán cerco, y de todas partes te pondrán en estrecho,
44 te arrasarán con tus hijos dentro de ti y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no reconociste el tiempo de tu supervisión.
44 Y te derribarán á tierra, y á tus hijos dentro de ti; y no dejarán sobre ti piedra sobre piedra; por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.
45 Cuando entró en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían,
45 Y entrando en el templo, comenzó á echar fuera á todos los que vendían y compraban en él.
46 y les decía: Está escrito: Mi Casa será Casa de conversación con Dios, pero ustedes la convirtieron en cueva de ladrones.
46 Diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oración es; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
47 Enseñaba cada día en el Templo, pero los principales sacerdotes, los escribas y los más prominentes del pueblo procuraban matarlo.
47 Y enseñaba cada día en el templo; mas los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los principales del pueblo procuraban matarle.
48 No hallaban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de Él, y lo escuchaba.
48 Y no hallaban qué hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Zacchaeus

    Chief tax collector of Jericho

    A wealthy chief tax collector who climbed a tree to see Jesus, welcomed Him into his house, and promised to give half his possessions to the poor and repay fourfold.

    Citado en la guía: Luke 19:2; Luke 19:5; Luke 19:8

Lugares

  • Jericho

    Hoy: West Bank (Jordan Valley)

    Jericho guarded the eastern entrance to Canaan. The Old Testament city (Tell es-Sultan) fell to Joshua; Herodian Jericho nearby is where Jesus healed Bartimaeus and called Zacchaeus.

    Citado en la guía: Joshua 6:20; Luke 19:1-10; Luke 10:30

  • Jerusalem

    Hoy: Israel / Palestinian territories · En: Third Journey

    Set high in the Judean hills (~2,500 ft), Jerusalem was David's royal city, the site of the First and Second Temples, and the stage for Jesus' passion and the church's birth at Pentecost.

    Citado en la guía: 2 Samuel 5:6-9; Luke 19:41; Acts 1:8

Referencias cruzadas (47)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Josué 6:1–27; Lucas 18:35; 1 Reyes 16:34; 2 Reyes 2:18–22; Josué 2:1
  2. 2 Lucas 18:24–27
  3. 3 Lucas 23:8; Lucas 9:7–9; Juan 12:21
  4. 4 Isaías 9:10; Lucas 5:19; 1 Crónicas 27:28; Amós 7:14; 1 Reyes 10:27
  5. 5 Apocalipsis 3:20; Juan 14:23; Ezequiel 16:6; Hebreos 13:2; Efesios 3:17
  6. 6 Lucas 5:29; Hechos 16:34; Hechos 2:41; Hechos 16:15; Génesis 18:6–7
  7. 7 Lucas 15:2; Lucas 7:39; Lucas 7:34; Mateo 9:11; Lucas 18:9–14
  8. 8 2 Samuel 12:6; Números 5:7; Lucas 18:22–23; Proverbios 6:31; Levítico 6:1–6
  9. 9 Gálatas 3:7; Lucas 13:16; Romanos 4:16; Hechos 16:30–32; 1 Pedro 2:10
  10. 10 Ezequiel 34:16; Mateo 1:21; 1 Timoteo 1:13–16; Lucas 5:31–32; Lucas 15:4–7
  11. 11 Lucas 17:20; Hechos 1:6; 2 Tesalonicenses 2:1–3
  12. 12 Mateo 25:14–30; Hebreos 9:28; Marcos 12:1; 1 Pedro 3:22; Mateo 21:38
  13. 13 Mateo 25:14–15; Juan 12:26; 1 Corintios 12:7–11; 1 Pedro 4:9–11; Romanos 12:6–8
  14. 14 1 Samuel 8:7; Hechos 7:51–52; Hechos 3:14–15; Lucas 19:27; Juan 15:18
  15. 15 1 Corintios 4:1–5; Romanos 14:10–12; Mateo 25:19; Mateo 18:23–35; Lucas 12:48
  16. 16 1 Corintios 15:10; 2 Timoteo 4:7–8; Santiago 2:18–26; Colosenses 1:28–29
  17. 17 Lucas 16:10; Mateo 25:21; Apocalipsis 2:26–29; 1 Samuel 2:30; 1 Pedro 1:7
  18. 18 Marcos 4:20; Mateo 13:23; 2 Corintios 8:12
  19. 19 Isaías 3:10; 1 Corintios 15:58; 2 Juan 8; 1 Corintios 15:41–42; 2 Corintios 9:6
  20. 20 Proverbios 26:13–16; Lucas 19:13; Santiago 4:17; Mateo 25:24; Lucas 3:9
  21. 21 Mateo 25:24–25; 2 Samuel 6:9–11; 1 Samuel 6:19–21; Job 21:14–15; Éxodo 20:19–20
  22. 22 Mateo 12:37; 2 Samuel 1:16; Job 15:5–6; Mateo 22:12; Romanos 3:19
  23. 23 Deuteronomio 23:19–20; Éxodo 22:25–27; Romanos 2:4–5
  24. 24 Lucas 12:20; Lucas 16:2
  25. 25 2 Samuel 7:19; Lucas 16:2; Isaías 55:8–9
  26. 26 2 Juan 8; Mateo 13:12; Lucas 8:18; Mateo 21:43; Marcos 4:25
  27. 27 Salmo 21:8–9; Lucas 19:14; Lucas 21:22; Números 16:30–35; Mateo 22:7
  28. 28 Lucas 9:51; 1 Pedro 4:1; Hebreos 12:2; Salmo 40:6–8; Lucas 12:50
  29. 29 Mateo 21:17; Hechos 1:12; Mateo 21:1–11; Zacarías 14:4; Marcos 11:1–11
  30. 30 Lucas 22:8–13; Lucas 19:32; 1 Samuel 10:2–9; Juan 14:29
  31. 31 Salmo 24:1; Hechos 10:36; Salmo 50:10–12; Mateo 21:2–3; Marcos 11:3–6
  32. 32 Lucas 22:13
  33. 34 Zacarías 9:9; Juan 10:35; 2 Corintios 8:9; Juan 12:16
  34. 35 Juan 12:14; Marcos 11:7–8; Mateo 21:7; 2 Reyes 9:13; Gálatas 4:15–16
  35. 36 Mateo 21:8; 2 Reyes 9:13
  36. 37 Esdras 3:10–13; Juan 12:12–13; Mateo 21:1; 2 Crónicas 29:36; Lucas 18:43
  37. 38 Zacarías 9:9; Lucas 13:35; Salmo 118:22–26; Mateo 21:9; Marcos 11:9–10
  38. 39 Hechos 4:1–2; Hechos 4:16–18; Juan 12:19; Santiago 4:5; Mateo 23:13
  39. 40 Habacuc 2:11; Isaías 55:12; Mateo 3:9; Salmo 96:11; Salmo 98:7–9
  40. 41 Lucas 13:34–35; Jeremías 13:17; Salmo 119:136; Juan 11:35; Jeremías 17:16
  41. 42 Deuteronomio 32:29; 2 Corintios 6:1–2; Lucas 1:77–79; Hebreos 10:26–29; Isaías 48:18
  42. 43 Lucas 21:20–24; Isaías 29:1–4; Ezequiel 4:2; Ezequiel 26:8; Jeremías 6:3–6
  43. 44 Lucas 21:6; Lucas 13:34–35; Lucas 19:42; 1 Pedro 2:12; Mateo 23:37–38
  44. 45 Mateo 21:12–13; Marcos 11:15–17; Juan 2:13–17; Deuteronomio 14:25–26
  45. 46 Isaías 56:7; Jeremías 7:11; Salmo 93:5; Ezequiel 43:12; Mateo 23:13
  46. 47 Mateo 26:55; Marcos 11:18; Marcos 11:27–33; Lucas 21:37–38; Juan 10:39
  47. 48 Nehemías 8:3; Hechos 16:14; Lucas 20:19–20; Juan 7:46–49; Lucas 22:2–4

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 19:5 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    … in the animal class;--the spiritual, again, when He said, "Let the dead bury their dead, but go thou and preach the kingdom of God," and when He said to Zaccheus the publican, "Make haste, and come down, for to-day I must abide in thine house" --for these they declared to have belonged to the spiritual class.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 19:10 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVII, Chapter 4)

    For not only to God the Father, but also to His Only-begotten, who came to seek what was lost, we had been known already even so far as to be chosen in Him before the foundation of the world.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Cita 19:40 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XIII)

    Why, these things, if we be silent "the stones will immediately cry out;" so plain are they, and manifest, and more lucid than the sunbeam itself.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 19:23 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture V)

    Guard them with reverence, lest per chance the enemy despoil any who have grown slack; or lest some heretic pervert any of the truths delivered to you. For faith is like putting money into the bank, even as we have now done; but from you God requires the accounts of the deposit.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Cita 19:42 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters XX–XXI)

    Further, when, as He drew nigh to Jerusalem, He wept over it and said, "If thou hadst known, even thou, in this thy day, the things that belong unto thy peace, but they are hidden from thee," by this word "hidden" He showed the abstruse nature of Bythus.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)