1 ¡OH si rompieses los cielos, [y] descendieras, [y] á tu presencia se escurriesen los montes, 2 Como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre á tus enemigos, y las gentes temblasen á tu presencia! 3 Cuando, haciendo terriblezas cuales nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti. 4 Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera. 5 Saliste al encuentro al que con alegría obraba justicia, á los que se acordaban de ti en tus caminos: he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en esos hay perpetuidad, y seremos salvos. 6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. 7 Y nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para tenerte; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades. 8 Ahora pues, Jehová, tú [eres] nuestro padre; nosotros lodo, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos, todos nosotros. 9 No te aires, oh Jehová, sobremanera, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad: he aquí mira ahora, pueblo tuyo [somos] todos nosotros. 10 Tus santas ciudades están desiertas, Sión es un desierto, Jerusalem una soledad. 11 La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, fué consumida al fuego; y todas nuestras cosas preciosas han sido destruídas. 12 ¿Te estarás quieto, oh Jehová, sobre estas cosas? ¿callarás, y nos afligirás sobremanera?
Isaías 64 Reina-Valera 1909
Notas sobre este texto (1)
- Spelling of 1909 (e.g. "fué", "á").
Referencias cruzadas (12)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Miqueas 1:3–4; Marcos 1:10; Éxodo 19:18–19; Nahúm 1:5–6; Apocalipsis 20:11
- 2 Salmo 99:1; Jeremías 33:9; Isaías 37:20; Jeremías 5:22; Daniel 6:25–27
- 3 Éxodo 34:10; Salmo 65:5–6; Salmo 66:5; Deuteronomio 10:21; Salmo 106:22
- 4 1 Corintios 2:9–10; Salmo 31:19; Santiago 5:7; Isaías 25:9; Salmo 130:5
- 5 Hebreos 4:16; Hechos 10:35; Filipenses 3:13–15; Salmo 90:7–9; Éxodo 29:42–43
- 6 Romanos 7:18; Romanos 7:24; Efesios 2:1–2; Apocalipsis 3:17–18; Zacarías 3:3
- 7 Ezequiel 22:30; Isaías 50:2; Isaías 59:16; Oseas 7:14; Oseas 7:7
- 8 Efesios 2:10; Salmo 119:73; Jeremías 18:2–6; Salmo 138:8; Salmo 100:3
- 9 Salmo 74:1–2; Salmo 79:13; Miqueas 7:18–20; Lamentaciones 5:20; Isaías 63:19
- 10 Isaías 1:7; Lucas 21:24; Apocalipsis 11:1–2; Salmo 79:1–7; Daniel 12:7
- 11 2 Reyes 25:9; Salmo 74:5–7; Lamentaciones 1:7; 2 Crónicas 36:19; Lamentaciones 1:10–11
- 12 Isaías 42:14; Salmo 74:10–11; Salmo 83:1; Zacarías 1:12; Salmo 74:18–19
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias
Lo que dijeron los Padres
Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.
Cómo se eligieron
«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).
… of our sanctuary has become a curse, and the glory which our fathers blessed is burned up with fire, and all its glorious things are laid waste: and Thou refrainest Thyself at these things, and hast held Thy peace, and hast humbled us very sore." And ye are convinced that Jerusalem has been laid waste, as was predicted.
… the resurrection of the just, and fulfils the promises for the kingdom of His Son; subsequently bestowing in a paternal manner those things which neither the eye has seen, nor the ear has heard, nor has [thought concerning them] arisen within the heart of man, For there is the one Son, who accomplished His Father's will; and one human race …
… things which are before," we were seeking between ourselves in the presence of the Truth, which Thou art, of what nature the eternal life of the saints would be, which eye hath not seen, nor ear heard, neither hath entered into the heart of man. But yet we opened wide the mouth of our heart, after those supernal streams of …
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)
Thou art our Father: and we all are clay, the works of Thine hands.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)
For what we shall yet know, neither eye hath seen, nor ear heard, nor hath it entered the heart of man. For what is faith, but believing what you see not?
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)