BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Sedequías, hijo de Josías, reinó en lugar de Conías, hijo de Joacim. Nabucodonosor, rey de Babilonia, hizo rey a Sedequías en la tierra de Judá. 1 Y REINÓ el rey Sedechîas hijo de Josías, en lugar de Conías hijo de Joacim, al cual Nabucodonosor rey de Babilonia había constituído por rey en la tierra de Judá.
2 Ni él, ni sus siervos, ni el pueblo del país escucharon las palabras del Señor que él había dado por medio del profeta Jeremías. 2 Mas no obedeció él, ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra á las palabras de Jehová, que dijo por el profeta Jeremías.
3 El rey Sedequías envió a Jucal, hijo de Selemías, y al sacerdote Sofonías, hijo de Maasías, a decir al profeta Jeremías: «Ora por nosotros al Señor nuestro Dios». 3 Y envió el rey Sedechîas á Jucal hijo de Selemías, y á Sephanías hijo de Maasías sacerdote, para que dijesen al profeta Jeremías: Ruega ahora por nosotros á Jehová nuestro Dios.
4 En ese tiempo Jeremías andaba entre el pueblo, pues aún no lo habían encarcelado. 4 Y Jeremías entraba y salía en medio del pueblo; porque no lo habían puesto en la casa de la cárcel.
5 El ejército del faraón había salido de Egipto. Al enterarse, los caldeos que atacaban Jerusalén se retiraron de la ciudad. 5 Y como el ejército de Faraón hubo salido de Egipto, y vino la fama de ellos á oídos de los Caldeos que tenían cercada á Jerusalem, partiéronse de Jerusalem.
6 Vino la palabra del Señor al profeta Jeremías: 6 Entonces fué palabra de Jehová á Jeremías profeta, diciendo:
7 El Señor, el Dios de Israel, ha dicho: Digan al rey de Judá, que los envió a consultarme: El ejército del faraón que salió para ayudarlos volverá a su tierra, Egipto. 7 Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Diréis así al rey de Judá, que os envió á mí para que me preguntaseis: He aquí que el ejército de Faraón que había salido en vuestro socorro, se volvió á su tierra en Egipto.
8 Los caldeos volverán a luchar contra esta ciudad, la tomarán y la incendiarán. 8 Y tornarán los Caldeos, y combatirán esta ciudad, y la tomarán, y la pondrán á fuego.
9 Esto ha dicho el Señor: No tengan falsas esperanzas diciendo: «Los caldeos se alejarán de nosotros». No se irán. 9 Así ha dicho Jehová: No engañéis vuestras almas, diciendo: Sin duda los Caldeos se han ido de nosotros: porque no se irán.
10 Aunque vencieran a todo el ejército caldeo que lucha contra ustedes y solo quedaran hombres heridos, cada uno se levantaría en su tienda e incendiarían esta ciudad. 10 Porque aun cuando hirieseis todo el ejército de los Caldeos que pelean con vosotros, y quedasen de ellos hombres alanceados, cada uno se levantará de su tienda, y pondrán esta ciudad á fuego.
11 Cuando el ejército caldeo que estaba fuera de Jerusalén se retiró por miedo al ejército del faraón, 11 Y aconteció que, como el ejército de los Caldeos se fué de Jerusalem á causa del ejército de Faraón,
12 Jeremías salió de Jerusalén para ir a la tierra de Benjamín y recibir allí su herencia entre el pueblo. 12 Salíase de Jerusalem Jeremías para irse á tierra de Benjamín, para apartarse de allí en medio del pueblo.
13 Cuando llegó a la puerta de Benjamín, un capitán de la guardia que estaba allí, llamado Irías, hijo de Selemías, hijo de Hananías, arrestó al profeta Jeremías y dijo: «Te vas a entregar a los caldeos». 13 Y cuando fué á la puerta de Benjamín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de Selemías, hijo de Hananías, el cual prendió á Jeremías profeta, diciendo: Tú te retiras á los Caldeos.
14 Jeremías respondió: «Eso no es verdad. No voy a los caldeos». Pero Irías no quiso escucharlo; lo hizo prisionero y lo llevó ante los gobernantes. 14 Y Jeremías dijo: Falso: no me retiro á los Caldeos. Mas él no lo escuchó, antes prendió Irías á Jeremías, y llevólo delante de los príncipes.
15 Los gobernantes se enojaron con Jeremías, lo golpearon y lo encarcelaron en la casa de Jonatán, el escriba, que habían convertido en prisión. 15 Y los príncipes se airaron contra Jeremías, y azotáronle, y pusiéronle en prisión en la casa de Jonathán escriba, porque aquélla habían hecho casa de cárcel.
16 Jeremías fue llevado al hoyo de la prisión, debajo de los arcos, y estuvo allí mucho tiempo. 16 Entró pues Jeremías en la casa de la mazmorra, y en las camarillas. Y habiendo estado allá Jeremías por muchos días,
17 El rey Sedequías mandó sacarlo y le preguntó en secreto en su palacio: «¿Hay alguna palabra del Señor?» Jeremías respondió: «Sí». Y añadió: «Serás entregado al rey de Babilonia». 17 El rey Sedechîas envió, y sacóle; [y] preguntóle el rey escondidamente en su casa, y dijo: ¿Hay palabra de Jehová? Y Jeremías dijo: Hay. Y dijo más: En mano del rey de Babilonia serás entregado.
18 Jeremías dijo al rey Sedequías: «¿Qué pecado he cometido contra ti, contra tus siervos o contra este pueblo, para que me hayas encarcelado? 18 Dijo también Jeremías al rey Sedechîas: ¿En qué pequé contra ti, y contra tus siervos, y contra este pueblo, para que me pusieseis en la casa de la cárcel?
19 ¿Dónde están tus profetas que te decían: “El rey de Babilonia no vendrá contra ti ni contra esta tierra”? 19 ¿Y dónde están vuestros profetas que os profetizaban, diciendo: No vendrá el rey de Babilonia contra vosotros, ni contra esta tierra?
20 Ahora, mi señor el rey, te ruego que me escuches. Acepta mi petición de ayuda y no me hagas volver a la casa de Jonatán, el escriba, pues temo morir allí». 20 Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver á casa de Jonathán escriba, porque no me muera allí.
21 Por orden del rey Sedequías, Jeremías fue puesto en el lugar de la guardia. Cada día le daban un pan de la calle de los panaderos, hasta que se acabó todo el pan de la ciudad. Así quedó Jeremías en el lugar de la guardia. 21 Entonces dió orden el rey Sedechîas, y depositaron á Jeremías en el patio de la cárcel, haciéndole dar una torta de pan al día, de la plaza de los Panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se gastase. Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.