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Mark · Bible in Simple Spanish (2026)

Mark 5 Bible in Simple Spanish (2026)

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  • Individual translator
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

BES Bible in Simple Spanish (2026)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Llegaron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.
1 Y VINIERON de la otra parte de la mar á la provincia de los Gadarenos.
2 Cuando Jesús salió de la barca, enseguida vino a su encuentro, desde los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo.
2 Y salido él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
3 Este hombre vivía entre los sepulcros, y nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.
3 Que tenía domicilio en los sepulcros, y ni aun con cadenas le podía alguien atar;
4 Muchas veces lo habían atado con grillos y cadenas, pero él rompía las cadenas y hacía pedazos los grillos. Nadie tenía fuerza para dominarlo.
4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y los grillos desmenuzados; y nadie le podía domar.
5 Siempre, de día y de noche, andaba entre los sepulcros y por los montes, gritando y cortándose con piedras.
5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, é hiriéndose con las piedras.
6 Cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró ante él.
6 Y como vió á Jesús de lejos, corrió, y le adoró.
7 Entonces gritó a gran voz: ¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego por Dios que no me atormentes.
7 Y clamando á gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
8 Porque Jesús le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.
8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.
9 Jesús le preguntó: ¿Cómo te llamas? Él respondió: Me llamo Legión, porque somos muchos.
9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.
10 Y le rogaba mucho que no los enviara fuera de aquella región.
10 Y le rogaba mucho que no le enviase fuera de aquella provincia.
11 Cerca de allí, en la ladera del monte, había una gran manada de cerdos comiendo.
11 Y estaba allí cerca del monte una grande manada de puercos paciendo.
12 Todos los demonios le rogaron: Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos.
12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos.
13 Jesús se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos salieron y entraron en los cerdos. La manada, como de dos mil, se lanzó por el despeñadero al mar, y se ahogó en el mar.
13 Y luego Jesús se lo permitió. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos, y la manada cayó por un despeñadero en la mar; los cuales eran como dos mil; y en la mar se ahogaron.
14 Los que cuidaban los cerdos huyeron y contaron lo sucedido en la ciudad y en los campos. Entonces la gente salió para ver qué había pasado.
14 Y los que apacentaban los puercos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron para ver qué era aquello que había acontecido.
15 Vinieron a Jesús y vieron al que había estado endemoniado, el que había tenido la legión, sentado, vestido y en su sano juicio. Y tuvieron miedo.
15 Y vienen á Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado y vestido, y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.
16 Los que lo habían visto les contaron lo que le había pasado al endemoniado, y también lo de los cerdos.
16 Y les contaron los que lo habían visto, cómo había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los puercos.
17 Entonces comenzaron a rogarle a Jesús que se fuera de su región.
17 Y comenzaron á rogarle que se fuese de los términos de ellos.
18 Cuando Jesús subía a la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le permitiera quedarse con él.
18 Y entrando él en el barco, le rogaba el que había sido fatigado del demonio, para estar con él.
19 Pero Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas ha hecho el Señor por ti, y cómo tuvo misericordia de ti.
19 Mas Jesús no le permitió, sino le dijo: Vete á tu casa, á los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y [cómo] ha tenido misericordia de ti.
20 El hombre se fue y comenzó a anunciar en Decápolis las grandes cosas que Jesús había hecho por él; y todos se maravillaban.
20 Y se fué, y comenzó á publicar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho con él: y todos se maravillaban.
21 Cuando Jesús cruzó otra vez en la barca al otro lado, se reunió con él mucha gente. Él estaba junto al mar.
21 Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á él gran compañía; y estaba junto á la mar.
22 Entonces vino uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, cayó a sus pies
22 Y vino uno de los príncipes de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vió, se postró á sus pies,
23 y le rogó mucho: Mi hijita está a punto de morir. Ven y pon tus manos sobre ella, para que sea sanada y viva.
23 Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.
24 Jesús fue con él, y mucha gente lo seguía y lo apretaba.
24 Y fué con él, y le seguía gran compañía, y le apretaban.
25 Había una mujer que sufría de flujo de sangre desde hacía doce años.
25 Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,
26 Había sufrido mucho con muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía; pero no había mejorado, sino que estaba peor.
26 Y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud y tocó su manto.
27 Como oyó [hablar] de Jesús, llegó por detrás entre la compañía, y tocó su vestido.
28 Porque decía: Si tan solo toco su manto, seré sanada.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su vestido, seré salva.
29 Enseguida se secó la fuente de su sangre, y sintió en su cuerpo que estaba sana de aquella enfermedad.
29 Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.
30 Al instante Jesús se dio cuenta de que poder había salido de él. Se volvió entre la multitud y dijo: ¿Quién tocó mi ropa?
30 Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?
31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la gente te aprieta por todos lados, ¿y preguntas: Quién me tocó?
31 Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?
32 Pero él miraba alrededor para ver a la que había hecho esto.
32 Y él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto.
33 Entonces la mujer, sabiendo lo que le había sucedido, vino con miedo y temblor. Se postró delante de él y le dijo toda la verdad.
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha sanado. Vete en paz, y queda sana de tu enfermedad.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote.
35 Mientras Jesús todavía hablaba, vinieron de la casa del jefe de la sinagoga y dijeron: Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestas más al Maestro?
35 Hablando aún él, vinieron de casa del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija es muerta; ¿para qué fatigas más al Maestro?
36 Pero Jesús, al oír lo que decían, dijo al jefe de la sinagoga: No temas; solo cree.
36 Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.
37 No permitió que nadie lo acompañara, sino Pedro, Jacobo y Juan, hermano de Jacobo.
37 Y no permitió que alguno viniese tras él sino Pedro, y Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
38 Llegaron a la casa del jefe de la sinagoga. Jesús vio el alboroto, y a los que lloraban y gritaban mucho.
38 Y vino á casa del príncipe de la sinagoga, y vió el alboroto, los que lloraban y gemían mucho.
39 Al entrar, les dijo: ¿Por qué hacen alboroto y lloran? La niña no está muerta, sino dormida.
39 Y entrando, les dice: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La muchacha no es muerta, mas duerme.
40 Pero ellos se burlaban de él. Entonces Jesús echó fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.
40 Y hacían burla de él: mas él, echados fuera todos, toma al padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con él, y entra donde la muchacha estaba.
41 Tomó a la niña de la mano y le dijo: Talita cumi, que significa: Niña, a ti te digo, levántate.
41 Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate.
42 Enseguida la niña se levantó y comenzó a caminar, pues tenía doce años. Y ellos quedaron muy asombrados.
42 Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenía doce años. Y se espantaron de grande espanto.
43 Jesús les mandó con firmeza que nadie supiera esto, y dijo que le dieran de comer a la niña.
43 Mas [él] les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le diesen de comer.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Jairus

    Synagogue leader

    A synagogue leader who fell at Jesus' feet and begged Him to come heal his daughter, who was raised from death.

    Cited in the guide: Mark 5:22; Luke 8:41

Cross references (40)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Luke 8:26–39; Matthew 8:28–34; Mark 4:35
  2. 2 Mark 1:23; Isaiah 65:4; Mark 5:8; Luke 9:42; Mark 1:26
  3. 3 Isaiah 65:4; Luke 8:29; Daniel 4:32–33; Mark 9:18–22
  4. 4 James 3:7–8
  5. 5 1 Kings 18:28; Job 2:7–8; John 8:44
  6. 6 James 2:19; Psalm 66:3; Luke 4:41; Psalm 72:9; Acts 16:17
  7. 7 Matthew 8:29; Acts 16:17; Matthew 26:63; Jude 6; Matthew 4:3
  8. 8 Acts 16:18; Mark 9:25–26; Mark 1:25
  9. 9 Luke 8:30; Mark 5:15; Matthew 26:53; Luke 11:21–26; Matthew 12:45
  10. 10 Mark 3:22; Mark 5:13
  11. 11 Isaiah 66:3; Leviticus 11:7–8; Deuteronomy 14:8; Matthew 8:30; Luke 8:32
  12. 12 1 Peter 5:8; 2 Corinthians 2:11; Luke 22:31–32; Job 1:10–12; Job 2:5
  13. 13 Job 2:6; 1 Peter 3:22; 1 Kings 22:22; John 8:44; Matthew 8:32
  14. 14 Luke 8:34; Matthew 8:33
  15. 15 Colossians 1:13; 2 Timothy 1:7; 1 Samuel 6:20–21; Mark 5:9; Isaiah 49:24–25
  16. 17 Matthew 8:34; Mark 1:24; Luke 8:37; Genesis 26:16; Mark 5:7
  17. 18 Luke 8:38–39; Philippians 1:23–24; Mark 5:17; Psalm 116:12; Mark 5:7
  18. 19 Psalm 66:16; John 4:29; Daniel 6:25–27; Daniel 4:1–3; Isaiah 38:9–20
  19. 20 Matthew 4:25; Mark 7:31
  20. 21 Matthew 9:1; Mark 4:1; Luke 8:40
  21. 22 Luke 13:14; Acts 13:15; Acts 18:8; Acts 18:17; Mark 5:35–36
  22. 23 Luke 13:13; Mark 16:18; Luke 4:40; Acts 28:8; Mark 7:32
  23. 24 Mark 5:31; Mark 3:9–10; Mark 3:20; Luke 7:6; Luke 8:45
  24. 25 Leviticus 15:25–27; Luke 8:43–44; Matthew 9:20–22; Leviticus 15:19–20; John 5:5–6
  25. 26 Jeremiah 30:12–13; Job 13:4; Psalm 108:12; Jeremiah 8:22; Jeremiah 51:8
  26. 27 Acts 19:12; Acts 5:15; Matthew 14:36; Mark 6:56; 2 Kings 13:21
  27. 29 Mark 5:34; Psalm 103:3; Psalm 30:2; Mark 3:10; Psalm 147:3
  28. 30 Luke 6:19; Luke 8:46; Luke 5:17; 1 Peter 2:9
  29. 31 Luke 8:45; Luke 9:12
  30. 33 Luke 8:47; Luke 1:12; Psalm 116:12–14; Psalm 30:2; Luke 1:29
  31. 34 Luke 8:48; Matthew 9:22; Luke 7:50; Luke 18:42; Mark 5:29
  32. 35 Luke 8:49; John 11:39; Mark 10:17; Luke 7:6–7; John 5:25
  33. 36 Luke 8:50; Matthew 9:28–29; John 11:40; Mark 9:23; Romans 4:18–24
  34. 37 Mark 14:33; Acts 9:40; 2 Corinthians 13:1; Mark 9:2; Luke 8:51
  35. 38 Matthew 9:23–24; Luke 8:52–53; Jeremiah 9:17–20; Mark 5:22; Matthew 11:17
  36. 39 Acts 20:10; 1 Thessalonians 5:10; Daniel 12:2; 1 Corinthians 11:30; 1 Thessalonians 4:13–14
  37. 40 Nehemiah 2:19; Matthew 7:6; Job 12:4; Luke 16:14; Luke 8:53–54
  38. 41 Mark 1:31; Luke 7:14–15; John 5:28–29; Luke 8:54–55; John 11:43–44
  39. 42 Mark 1:27; Acts 3:10–13; Mark 6:51; Mark 4:41; Mark 7:37
  40. 43 Matthew 8:4; Mark 7:36; Mark 1:43; Matthew 9:30; Luke 8:56

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 5:31 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters III–IV)

    For after she had been thus afflicted during twelve years, she was healed by the advent of the Saviour, when she had touched the border of His garment; and on this account the Saviour said, "Who touched me?" --teaching his disciples the mystery which had occurred among the Æons, and the healing of that Æon who had been involved in …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 5:35 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    And as He is going, it is announced that she is dead; and as though He would now be only wearying Himself in vain, word was brought to her father, "Thy daughter is dead, why weariest thou the Master any further?" But He went on, and said to the father of the damsel, "Be not afraid, only believe." He comes …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  3. Quotes verse 5:35 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXI)

    With this view He both walks more leisurely, and discourses more with the woman; that He might give time for the damsel to die, and for those to come, who told of it, and said, "Trouble not the Master." This again surely the evangelist obscurely signifies, when he saith, "While He yet spake, there came from the house certain which …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 5:36 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    … as though He would now be only wearying Himself in vain, word was brought to her father, "Thy daughter is dead, why weariest thou the Master any further?" But He went on, and said to the father of the damsel, "Be not afraid, only believe." He comes to the house, and finds the customary funeral obsequies already prepared, and He …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  5. Quotes verse 5:39 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    … But He went on, and said to the father of the damsel, "Be not afraid, only believe." He comes to the house, and finds the customary funeral obsequies already prepared, and He says to them, "Weep not, for the damsel is not dead, but sleepeth." He spake the truth; she was asleep; asleep, that is, in respect of Him, by …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)