BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 «Malditos sean los pastores que destruyen y hacen que se pierdan las ovejas de mi campo», dice el Señor. 1 ¡AY de los pastores que desperdician y derraman las ovejas de mi majada! dice Jehová.
2 Por eso dice el Señor, el Dios de Israel, contra los pastores encargados de mi pueblo: «Han dispersado mi rebaño, lo han expulsado y no lo han cuidado. Voy a castigarlos por la maldad de sus acciones», dice el Señor. 2 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel á los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros derramasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis visitado: he aquí que yo visito sobre vosotros la maldad de vuestras obras, dice Jehová.
3 «Reuniré a los que queden de mi rebaño de todos los países adonde los expulsé y los llevaré de nuevo a su lugar de descanso. Tendrán crías y se multiplicarán. 3 Y yo recogeré el resto de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y harélas volver á sus moradas; y crecerán, y se multiplicarán.
4 Les pondré pastores que los cuiden. Nunca más tendrán miedo ni angustia, y no faltará ninguno», dice el Señor. 4 Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se asombrarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.
5 «Vienen días», dice el Señor, «en que daré a David un brote justo. Reinará como rey, actuará con sabiduría, hará lo correcto y juzgará con justicia en esta tierra. 5 He aquí que vienen los días, dice Jehová, y despertaré á David renuevo justo, y reinará Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.
6 En sus días Judá será salvado e Israel vivirá sin temor. Este será el nombre con que lo llamarán: El Señor es nuestra justicia. 6 En sus días será salvo Judá, é Israel habitará confiado: y este será su nombre que le llamarán: JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA.
7 Por eso vienen días en que ya no dirán: “Tan cierto como que vive el Señor, que sacó al pueblo de Israel de Egipto”, 7 Por tanto, he aquí que vienen días, dice Jehová, y no dirán más: Vive Jehová que hizo subir los hijos de Israel de la tierra de Egipto;
8 sino: “Tan cierto como que vive el Señor, que sacó a los descendientes de Israel de la tierra del norte y de todos los países adonde los había expulsado”. Vivirán en su propia tierra». 8 Sino: Vive Jehová que hizo subir y trajo la simiente de la casa de Israel de tierra del aquilón, y de todas las tierras adonde los había yo echado; y habitarán en su tierra.
9 Acerca de los profetas: Mi corazón está quebrantado y todos mis huesos tiemblan. Soy como un borracho, como alguien vencido por el vino, por causa del Señor y de sus palabras santas. 9 A causa de los profetas mi corazón está quebrantado en medio de mí, todos mis huesos tiemblan; estuve como hombre borracho, y como hombre á quien dominó el vino, delante de Jehová y delante de las palabras de su santidad.
10 La tierra está llena de hombres infieles a sus esposas. Por la maldición, la tierra llora y los campos verdes del desierto se han secado. Ellos corren a hacer el mal y usan su fuerza para la injusticia. 10 Porque la tierra está llena de adúlteros: porque á causa del juramento la tierra está desierta; las cabañas del desierto se secaron; la carrera de ellos fué mala, y su fortaleza no derecha.
11 «Tanto el profeta como el sacerdote son impuros; hasta en mi templo he visto su maldad», dice el Señor. 11 Porque así el profeta como el sacerdote son fingidos: aun en mi casa hallé su maldad, dice Jehová.
12 «Por eso resbalarán en su camino. Serán empujados a la oscuridad y caerán allí, porque traeré una desgracia sobre ellos en el año de su castigo», dice el Señor. 12 Por tanto, como resbaladeros en oscuridad les será su camino: serán empujados, y caerán en él: porque yo traeré mal sobre ellos, año de su visitación, dice Jehová.
13 «He visto la conducta necia de los profetas de Samaria: profetizaron en nombre de Baal y desviaron a mi pueblo Israel. 13 Y en los profetas de Samaria he visto desatinos: profetizaban en Baal, é hicieron errar á mi pueblo Israel.
14 En los profetas de Jerusalén he visto algo horrible: son infieles a sus esposas, practican el engaño y fortalecen a los malvados para que ninguno se aparte de su maldad. Para mí todos son como Sodoma, y sus habitantes como Gomorra». 14 Y en los profetas de Jerusalem he visto torpezas: cometían adulterios, y andaban en mentiras, y esforzaban las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su malicia: fuéronme todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra.
15 Por eso dice el Señor de los ejércitos acerca de los profetas: «Les daré una planta amarga para comer y agua amarga para beber, porque los profetas de Jerusalén han extendido la conducta impura por toda la tierra». 15 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber aguas de hiel; porque de los profetas de Jerusalem salió la hipocresía sobre toda la tierra.
16 Así dice el Señor de los ejércitos: «No escuchen lo que les dicen los profetas. Les dan enseñanzas sin valor; sus visiones vienen de ellos mismos, no de la boca del Señor. 16 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan: os hacen desvanecer; hablan visión de su corazón, no de la boca de Jehová.
17 A quienes no respetan la palabra del Señor les repiten: “Tendrán paz”. A todo el que sigue el orgullo de su corazón le dicen: “No te vendrá ninguna desgracia”. 17 Dicen atrevidamente á los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y á cualquiera que anda tras la imaginación de su corazón, dijeron: No vendrá mal sobre vosotros.
18 ¿Cuál de ellos conoce los secretos del Señor, lo ha visto y ha escuchado su palabra? ¿Cuál ha prestado atención a su palabra y la ha escuchado? 18 Porque ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vió, y oyó su palabra? ¿quién estuvo atento á su palabra, y oyó?
19 La tormenta del Señor ha salido con el ardor de su ira; es un torbellino que estalla sobre la cabeza de los malvados. 19 He aquí que la tempestad de Jehová saldrá con furor; y la tempestad que está aparejada, caerá sobre la cabeza de los malos.
20 La ira del Señor no se apartará hasta que cumpla por completo los propósitos de su corazón. En los días que vienen entenderán todo esto. 20 No se apartará el furor de Jehová, hasta tanto que haya hecho, y hasta tanto que haya cumplido los pensamientos de su corazón: en lo postrero de los días lo entenderéis cumplidamente.
21 Yo no envié a esos profetas, pero salieron corriendo; no les hablé, pero profetizaron. 21 No envié yo aquellos profetas, y ellos corrían: yo no les hablé, y ellos profetizaban.
22 Si hubieran conocido mis secretos, habrían hecho que mi pueblo escuchara mis palabras y se apartara de su mal camino y de la maldad de sus acciones. 22 Y si ellos hubieran estado en mi secreto, también hubieran hecho oir mis palabras á mi pueblo; y les hubieran hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.
23 ¿Soy solo un Dios cercano», dice el Señor, «y no un Dios lejano? 23 ¿Soy yo Dios de poco acá, dice Jehová, y no Dios de mucho ha?
24 ¿Puede alguien esconderse donde yo no lo vea?», dice el Señor. «¿Hay algún lugar en el cielo o en la tierra donde yo no esté?», dice el Señor. 24 ¿Ocultaráse alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No hincho yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?
25 «He oído a los profetas que anuncian mentiras en mi nombre y dicen: “¡He tenido un sueño, he tenido un sueño, he tenido un sueño!”. 25 Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé.
26 ¿Está mi palabra en el corazón de los profetas que anuncian mentiras, de esos profetas que proclaman el engaño de su corazón? 26 ¿Hasta cuándo será esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón?
27 Con los sueños que se cuentan unos a otros, quieren que mi pueblo olvide mi nombre, como sus antepasados lo olvidaron por Baal. 27 ¿No piensan como hacen á mi pueblo olvidarse de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta á su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal?
28 El profeta que tenga un sueño, que cuente su sueño; pero el que tenga mi palabra, que la anuncie con fidelidad. ¿Qué tiene que ver la paja con el grano?», dice el Señor. 28 El profeta con quien fuere sueño, cuente sueño; y el con quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué [tiene que ver] la paja con el trigo? dice Jehová.
29 «¿No es mi palabra como el fuego», dice el Señor, «y como un martillo que rompe la roca en pedazos? 29 ¿No es mi palabra como el fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?
30 Por eso estoy contra los profetas», dice el Señor, «que se toman unos a otros mis palabras. 30 Por tanto, he aquí yo contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano.
31 Estoy contra los profetas», dice el Señor, «que usan la lengua para decir: “Él ha dicho”. 31 He aquí yo contra los profetas, dice Jehová, que endulzan sus lenguas, y dicen: El ha dicho.
32 Estoy contra los profetas de sueños falsos», dice el Señor, «que los cuentan y desvían a mi pueblo con sus mentiras y sus palabras sin control. Yo no los envié ni les di órdenes, y no ayudarán en nada a este pueblo», dice el Señor. 32 He aquí yo contra los que profetizan sueños mentirosos, dice Jehová, y contáronlos, é hicieron errar á mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas; y yo no los envié, ni les mandé; y ningún provecho hicieron á este pueblo, dice Jehová.
33 «Si este pueblo, un profeta o un sacerdote te pregunta: “¿Cuál es la carga del Señor?”, les responderás: “Ustedes son la carga; ya no seguiré soportándolos”, dice el Señor. 33 Y cuando te preguntare este pueblo, ó el profeta, ó el sacerdote, diciendo: ¿Qué es la carga de Jehová? les dirás: ¿Qué carga? Os dejaré, ha dicho Jehová.
34 Al profeta, al sacerdote o al que diga: “¡La carga del Señor!”, lo castigaré a él y a los de su casa. 34 Y el profeta, y el sacerdote, ó el pueblo, que dijere: Carga de Jehová; yo enviaré castigo sobre tal hombre y sobre su casa.
35 Lo que deben preguntarse unos a otros, a su prójimo y a su hermano, es: “¿Qué ha respondido el Señor?” y “¿Qué ha dicho el Señor?”. 35 Así diréis cada cual á su compañero, y cada cual á su hermano: ¿Qué ha respondido Jehová, y qué habló Jehová?
36 Ya no recordarán a la gente la carga del Señor, porque las palabras de cada uno serán su propia carga. Ustedes han torcido las palabras del Dios vivo, del Señor de los ejércitos, nuestro Dios. 36 Y nunca más os vendrá á la memoria [decir]: Carga de Jehová: porque la palabra de cada uno le será por carga; pues pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejércitos, Dios nuestro.
37 Pregúntale al profeta: “¿Qué te ha respondido el Señor?” y “¿Qué ha dicho el Señor?”. 37 Así dirás al profeta: ¿Qué te respondió Jehová, y qué habló Jehová?
38 Pero si dicen: “La carga del Señor”, así dice el Señor: Puesto que dicen: “La carga del Señor”, aunque les mandé decir que no usaran esa expresión, 38 Mas si dijereis: Carga de Jehová: por eso Jehová dice así: Porque dijisteis esta palabra, Carga de Jehová, habiendo enviado á deciros: No digáis, Carga de Jehová:
39 los borraré por completo de mi memoria. Los apartaré de mi presencia a ustedes y a la ciudad que les di a ustedes y a sus antepasados. 39 Por tanto, he aquí que yo os echaré en olvido, y os arrancaré de mi presencia, y á la ciudad que os dí á vosotros y á vuestros padres;
40 Les daré deshonra eterna y una vergüenza sin fin que nunca se olvidará». 40 Y pondré sobre vosotros afrenta perpetua, y eterna confusión que nunca borrará el olvido.