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1 Reyes · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

1 Reyes 13 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

1 Cuando Jeroboán se acercaba al altar para quemar el incienso al becerro de oro, vino un profeta de Judá, de parte del Señor, y se le acercó. 2 Luego a una orden del Señor, el profeta gritó: «¡Altar, altar! El Señor dice que un niño llamado Josías nacerá de la línea de David, y él sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los santuarios de las colinas que han venido aquí a quemar incienso; y los huesos de los hombres serán quemados sobre ti». 3 Entonces, como prueba de que su mensaje era verdadero, les dio una señal ese mismo día. Les dijo: «Este altar se partirá, y las cenizas que hay sobre él serán esparcidas». 4 El rey se puso furioso con el profeta por haber dicho esto. Entonces, señalando con su brazo al profeta, gritó a sus guardias: «¡Arresten a este hombre!». Pero instantáneamente el brazo del rey quedó paralizado, de modo que no podía bajarlo. 5 En aquel mismo momento apareció una gran grieta en el altar y las cenizas se esparcieron, tal como el profeta había dicho que ocurriría, porque esta era la prueba de que Dios estaba hablando a través de él. 6 ―¡Por favor, por favor! —gritaba el rey al profeta—, ruega al Señor tu Dios que restablezca mi brazo nuevamente. Entonces el profeta oró al Señor, y el brazo del rey volvió a la normalidad. 7 Entonces el rey le dijo al profeta: ―Ven a mi casa conmigo, reposa un poco y come algo, pues quiero darte un regalo. 8 Pero el profeta le respondió: ―Aun cuando me dieras la mitad de tu palacio, no podría ir contigo; ni tampoco comeré, ni beberé agua en este lugar. 9 Porque el Señor me ha dado estrictas órdenes de no comer ni beber agua mientras esté aquí, y de no regresar a Judá por el camino que vine. 10 Entonces regresó por otro camino. 11 En Betel vivía un anciano profeta. Y sus hijos fueron a casa y le contaron lo que el profeta de Judá había hecho, y lo que había dicho al rey. 12 ―¿Por cuál camino se fue? —preguntó el anciano profeta. Y ellos se lo mostraron. 13 ―Rápido, ensíllenme el burro —dijo el hombre. Y cuando ellos lo ensillaron, 14 él cabalgó para ir a alcanzar al profeta, y lo encontró sentado debajo de una encina. ―¿Eres tú el profeta que vino de Judá? —le preguntó. ―Sí —le contestó—, yo soy. 15 Entonces el anciano le dijo al profeta: ―Ven a mi casa y come conmigo. 16 ―No —respondió—, no puedo; porque no puedo comer ni beber nada en Betel. El Señor estrictamente me prohibió que lo hiciera; y también me dijo que no regresara a casa por el mismo camino que vine. 18 Pero el anciano le dijo: ―Yo también soy profeta como tú; y un ángel, por orden del Señor, me dijo que debía llevarte a casa conmigo y darte alimento y agua. Pero el anciano mentía. 19 Entonces regresaron juntos, y el profeta comió y bebió en casa del anciano. 20 Repentinamente, mientras estaban sentados a la mesa, le llegó un mensaje del Señor al anciano, 21 y le gritó al profeta de Judá: ―El Señor dice que por cuanto has sido desobediente a su claro mandato, y has venido aquí, y has comido y bebido agua en el lugar que él te dijo que no lo hicieras, tu cuerpo no será sepultado junto al de tus padres. 23 Y luego de acabar la comida, el anciano ensilló el burro del profeta. 24 Y el profeta emprendió la marcha, pero mientras viajaba solo, salió un león y lo mató. Su cuerpo quedó en el camino, y el burro y el león se quedaron parados junto a él. Los que pasaron y vieron el cuerpo tirado en el camino, y el león tranquilamente parado a su lado, fueron y lo contaron en Betel, donde vivía el profeta anciano. 26 Cuando el anciano profeta se enteró de lo que le había ocurrido, exclamó: «¡Es el profeta que desobedeció la orden del Señor! Por eso, el Señor cumplió su amenaza e hizo que el león lo matara». 27 Entonces dijo a sus hijos: ―Ensillen mi burro. Y ellos lo hicieron. 28 El anciano profeta salió, y encontró el cuerpo del profeta tirado en el camino, y el burro y el león estaban aún parados junto a él, porque el león no se había comido el cuerpo ni atacado al burro. 29 Entonces el profeta puso el cuerpo en el burro, lo llevó de regreso a la ciudad para hacer duelo por él y para sepultarlo. 30 Puso el cuerpo en su propia tumba y exclamó: «¡Ay, hermano mío!». 31 Después dijo a sus hijos: «Cuando yo muera, sepúltenme en la tumba donde está sepultado el profeta. Pongan mis huesos junto a sus huesos. 32 Porque, sin duda alguna, el mensaje que él dio, en nombre del Señor, contra el altar de Betel y contra los santuarios de la ciudad de Samaria se cumplirá». 33 Pero a pesar de la advertencia del profeta, Jeroboán no se apartó de sus malos caminos. En vez de eso, nombró más sacerdotes de entre la gente del pueblo, para que ofrecieran sacrificios a los ídolos en los santuarios de las colinas. Todo el que quisiera ser sacerdote podía pedirle a Jeroboán que lo nombrara como tal, y él lo hacía. 34 Este era un gran pecado, y dio como resultado la destrucción del reinado de Jeroboán, y la muerte de toda su familia.

Esta traducción no tiene los versículos 17, 22, 25; los demás conservan su numeración habitual.

Referencias cruzadas (25)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 2 Reyes 23:17; 1 Reyes 12:32–33; 1 Tesalonicenses 4:15; Jeremías 25:3; Jeremías 32:29
  2. 2 2 Reyes 23:15–18; Ezequiel 36:1; Jeremías 22:29; 2 Reyes 22:1–2; Ezequiel 36:4
  3. 3 1 Corintios 1:22; Juan 2:18; Éxodo 4:3–5; Isaías 7:11–14; Jueces 6:17
  4. 4 Apocalipsis 11:5; 2 Crónicas 18:25–27; Jeremías 26:8–11; Mateo 26:57; Juan 18:6
  5. 5 Deuteronomio 18:22; 1 Reyes 22:35; Marcos 16:20; Números 16:23–35; Jeremías 28:16–17
  6. 6 Éxodo 9:28; Éxodo 8:8; Hechos 8:24; Éxodo 10:17; Números 21:7
  7. 7 2 Reyes 5:15; 1 Samuel 9:7–8; Jueces 13:15; Jeremías 40:5; Malaquías 1:10
  8. 8 Números 24:13; Números 22:18; Marcos 6:11; Éxodo 7:2; 2 Reyes 5:26–27
  9. 9 Job 23:12; Romanos 16:17; Juan 13:17; Juan 15:9–10; Juan 15:14
  10. 11 2 Reyes 23:18; 1 Samuel 10:11; Números 23:4–5; 2 Pedro 2:16; Números 24:2
  11. 13 2 Samuel 19:26; Jueces 10:4; Jueces 5:10; Números 22:21; 1 Reyes 13:27
  12. 14 1 Reyes 19:4; 1 Corintios 4:11–12; Juan 4:6; Juan 4:34; Filipenses 4:12–13
  13. 16 1 Reyes 13:8–9; Mateo 16:23; Números 22:13; Números 22:19; Génesis 3:1–3
  14. 18 1 Juan 4:1; Mateo 7:15; Números 22:35; Jeremías 23:32; 2 Pedro 2:1
  15. 19 Génesis 3:6; 1 Reyes 13:9; Deuteronomio 18:20; Deuteronomio 13:3; Hechos 4:19
  16. 20 Números 23:5; Mateo 7:22; Números 24:16–24; 1 Corintios 13:2; Números 23:16
  17. 21 Gálatas 1:8–9; 1 Samuel 13:13–14; 1 Samuel 15:22–24; Génesis 3:7; 2 Samuel 12:9–11
  18. 24 1 Reyes 20:36; Proverbios 26:13; 1 Pedro 4:17–18; 2 Reyes 2:24; Amós 5:19
  19. 26 Ezequiel 9:6; Levítico 10:3; Salmo 119:120; 2 Samuel 12:10; 1 Corintios 11:30
  20. 28 Job 38:11; Daniel 6:22–24; Jeremías 5:22–23; Daniel 3:22; Hechos 16:26
  21. 30 Jeremías 22:18; Hechos 8:2; 1 Reyes 14:13
  22. 31 2 Reyes 23:17–18; Eclesiastés 8:10; Números 23:10; Salmo 26:9; Lucas 16:22–23
  23. 32 1 Reyes 16:24; 1 Reyes 13:2; 1 Reyes 12:31; Levítico 26:30; 2 Reyes 23:16–19
  24. 33 2 Crónicas 11:15; 2 Crónicas 13:9; Números 3:10; Números 17:5; 1 Reyes 12:31–33
  25. 34 1 Reyes 15:29–30; 1 Reyes 14:10; 1 Reyes 12:30; 2 Reyes 17:21; 2 Reyes 10:31

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 13:6 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture II)

    … standing at the altar sacrificing to the idols: his hand became withered, because he commanded the Prophet who reproved him to be seized: but having by experience learned the power of the man before him, he says, Entreat the face of the Lord thy God; and because of this saying his hand was restored again.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)