1 Dichosos los que van por caminos perfectos, los que andan conforme a la ley del Señor. 2 Dichosos los que obedecen sus normas, y lo buscan con todo su corazón. 3 No hacen compromisos con el mal y sólo andan en los caminos de él. 4 Nos has ordenado cumplir cuidadosamente tus mandamientos. 5 ¡Que se puedan ver tus leyes en lo que yo hago! 6 Entonces no seré avergonzado, cuando compare mi vida con tus mandamientos. 7 Cuando aprenda tus leyes justas, te mostraré mi gratitud viviendo como debo. 8 Obedeceré tus normas, no me abandones. 9 ¿Cómo puede mantenerse íntegro el joven?, viviendo conforme a tu palabra. 10 Me he esforzado cuanto he podido por hallarte: no permitas que me desvíe de tus mandamientos. 11 He atesorado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti. 12 Bendito Señor, enséñame tus normas. 13 He repetido en voz alta todas tus leyes, 14 y en ellas me he regocijado más que en las riquezas. 15 En ellas meditaré y las acataré plenamente. 16 Me deleitaré en tus normas y no olvidaré tu palabra. 17 Bendice a tu siervo dándole vida para que pueda continuar obedeciéndote. 18 Abre mis ojos para que vean las maravillas de tu ley. 19 En esta tierra soy un extranjero; necesito que tus mandamientos me guíen, no los escondas de mí. 20 Estoy agobiado continuamente por el deseo de conocer tus leyes. 21 Tú reprendes a los malditos orgullosos, a los que se apartan de tus mandamientos. 22 No les permitas que se burlen de mí y me insulten porque obedezco tus normas. 23 Pues hasta los poderosos se confabulan contra mí; pero yo meditaré en tus decretos. 24 Tus leyes son mi deleite y también mis consejeras. 25 Estoy tirado en el polvo completamente desalentado; dame vida conforme a tu palabra. 26 Te hablé de mi forma de vivir y tú respondiste. ¡Enséñame tus decretos! 27 Ayúdame a entender el significado de tus mandamientos, y meditaré en tus maravillas. 28 Lloro de angustia; anímame con tu palabra. 29 No permitas que me engañe a mí mismo; concédeme el privilegio de conocer tu ley. 30 He optado por el camino de la fidelidad, he escogido tus juicios. 31 Yo me apego a tus decretos; Señor, no me hagas pasar vergüenza. 32 Si tú me ayudas, correré para seguir tus mandamientos. 33 Enséñame, Señor, a seguir cada uno de tus decretos. 34 Dame entendimiento y obedeceré tu ley; y la cumpliré con todo mi corazón. 35 Haz que yo ande por la senda de tus mandamientos, porque es ahí donde encuentro la felicidad. 36 ¡Ayúdame a preferir tus decretos y a no amar el dinero! 37 Aparta mi vista de las cosas sin valor, y dame vida conforme a tu palabra. 38 Confírmame tu promesa, que es para aquellos que te honran. 39 Ayúdame a dejar mis vergonzosos caminos; porque tus leyes son todo lo que quiero en la vida. 40 ¡Anhelo obedecer tus mandamientos! Renueva mi vida con tu justicia. 41 Señor, dame tu gran amor y la salvación que me prometiste. 42 Así tendré una respuesta para los que me desprecian, porque yo confío en tu palabra. 43 No me arrebates tu palabra de verdad, porque mi única esperanza está puesta en tus leyes. 44 Obedeceré tus leyes por toda la eternidad. 45 Viviré con libertad, porque he buscado tus mandamientos. 46 Hablaré a los reyes de tus decretos, y no me avergonzaré. 47 ¡Cuánto amo yo tus leyes! ¡Cómo me gozo en tus mandamientos! 48 Yo amo tus mandamientos, y hacia ellos levanto mis manos; meditaré en tus decretos. 49 Recuerda las promesas que le hiciste a tu siervo, porque son mi única esperanza. 50 Tus promesas me dan vida; me consuelan en medio de mi angustia. 51 Los orgullosos me ofenden hasta el colmo pero yo no me aparto de tu ley. 52 Medito en tus leyes que no son nuevas, oh Señor, y me consuelan. 53 Estoy muy enojado con los malvados que rechazan tus mandamientos, 54 porque estas leyes tuyas han sido la canción de mi vida en todos estos años de mi peregrinaje. 55 Señor, por la noche evoco tu nombre; ¡quiero cumplir tu ley! 56 Lo que a mí me corresponde es obedecer tus preceptos. 57 ¡Señor, tú eres mío! ¡Yo prometo obedecer tu palabra! 58 De todo corazón deseo tus bendiciones. Sé misericordioso como lo prometiste. 59 Pensé en el rumbo que llevaba mi vida, y cambié para seguir tus normas. 60 Me apresuro sin tardanza para obedecer tus mandamientos. 61 Los malos han procurado arrastrarme al pecado, pero yo estoy firmemente anclado en tus leyes. 62 A media noche me levantaré para darte gracias por tus leyes justas. 63 Soy amigo de todos los que te honran, de todos los que observan tus preceptos. 64 Señor, la tierra está llena de tu gran amor. ¡Enséñame tus decretos! 65 Has hecho muchas cosas buenas por mí, Señor, tal como lo prometiste. 66 Ahora enséñame buen juicio y sabiduría. Porque creo en tus mandamientos. 67 Yo anduve desviado hasta que tú me disciplinaste, ahora obedezco tu palabra. 68 Tú eres bueno y sólo haces el bien; enséñame tus decretos. 69 Los orgullosos han inventado calumnias en mi contra, pero lo cierto es que yo obedezco tus mandamientos de todo corazón. 70 Sus corazones son torpes y necios, pero yo me deleito en tu ley. 71 Me hizo bien haber sido afligido, pues me enseñó a poner atención a tus leyes. 72 Ellas son para mí más valiosas que millones en oro y plata. 73 Señor, tú me hiciste, tú me creaste; dame ahora entendimiento para seguir tus mandamientos. 74 Que todos los que te honran se regocijen al verme, porque he puesto mi esperanza en tu palabra. 75 Señor, yo sé que tus juicios son justos, y que me disciplinaste porque lo necesitaba. 76 Ahora, que tu gran amor me consuele, tal como lo prometiste a tu siervo. 77 Rodéame de tus tiernas misericordias para que viva. Porque tu ley es mi deleite. 78 Que sean avergonzados los orgullosos, porque mienten acerca de mí. Pero yo meditaré en tus mandamientos. 79 Que me reconcilie con todos los que te temen y conocen tus normas. 80 Sea mi corazón íntegro hacia tus decretos, para que yo no sea avergonzado. 81 Esperando tu salvación se me va la vida; pero he puesto mi esperanza en tu palabra. 82 Mis ojos se esfuerzan por ver cumplidas tus promesas. ¿Cuándo me consolarás? 83 Parezco odre marchito por el humo, agotado de esperar. Pero todavía me aferro a tus leyes y las obedezco. 84 ¿Cuánto tendré que esperar hasta que castigues a quienes me persiguen? 85 Estos orgullosos que detestan tu verdad y tus leyes han cavado profundos pozos para que yo caiga. 86 Todos tus mandamientos son confiables. Protégeme de aquellos que sin razón me persiguen. 87 Casi habían acabado conmigo, y sin embargo me negué a ceder y a desobedecer tus leyes. 88 Por tu gran amor, salva mi vida; entonces podré seguir obedeciendo tus decretos. 89 Tu palabra, Señor, es eterna, y permanece firme en el cielo. 90 Tu fidelidad se extiende a cada generación, y permanece como la tierra que formaste. 91 Tus leyes siguen siendo verdaderas hoy, porque todo está de acuerdo a tus planes. 92 Si tus leyes no hubieran sido mi alegría, la angustia me habría matado. 93 Jamás me olvidaré de tus mandamientos, pues con ellos me has dado vida. 94 Tuyo soy; ¡sálvame, porque he procurado vivir de acuerdo a tus mandamientos! 95 Aunque los malvados se oculten por el camino para matarme, yo tranquilamente meditaré en tus decretos. 96 Aun la perfección tiene sus límites, pero tus mandamientos no tienen límites. 97 ¡Oh, cuánto amo tu ley! Pienso en ella todo el día. 98 Me hace más sabio que mis enemigos, porque siempre está conmigo. 99 Sí, tengo más entendimiento que mis maestros, porque siempre medito en tus normas. 100 Soy más sabio que los ancianos, porque he obedecido tus mandamientos. 101 He rehusado seguir la senda del mal porque permaneceré obediente a tu palabra. 102 No, no me he apartado de tus leyes, porque tu me has enseñado bien. 103 Qué dulces son tus palabras a mi paladar; son más dulces que la miel. 104 Por tus mandamientos tengo entendimiento; por eso aborrezco todas las formas equivocadas de vivir. 105 Tu palabra es una lámpara a mis pies, y una luz en mi sendero. 106 Lo prometí una vez y lo prometeré otra vez: que obedeceré tus maravillosas leyes. 107 Señor, he sufrido mucho; devuélveme la vida, tal como me lo prometiste. 108 Acepta la expresión de mi gratitud y enséñame tus leyes. 109 Mi vida cuelga de un hilo, pero yo no dejaré de obedecer tus leyes. 110 Los malvados me han puesto trampas, pero no me apartaré de tus mandamientos. 111 Tus decretos son mi tesoro; son el deleite de mi corazón. 112 Cumpliré tus normas para siempre y hasta el fin. 113 Aborrezco a los que no se deciden a obedecerte; pero mi elección es clara: amo tu ley: 114 Tú eres mi refugio y mi escudo; y tus promesas son mi única fuente de esperanza. 115 Apártense de mi camino, gente perversa, que quiero obedecer los mandamientos de mi Dios. 116 Señor, sostenme como lo prometiste, y viviré; no defraudes mis esperanzas. 117 Sostenme, y estaré a salvo; y meditaré en tus decretos continuamente. 118 Tú rechazas a los que se desvían de tus decretos, porque sólo maquinan falsedad. 119 Tú desechas como escoria a los malvados de la tierra; por eso amo tus decretos. 120 El temor a ti me hace temblar; temo tus juicios. 121 No me abandones en manos de mis enemigos, porque yo he hecho lo recto y justo. 122 Asegura una bendición para mí. No permitas que los orgullosos me opriman. 123 Mis ojos se nublan en espera de tu liberación; en espera del cumplimiento de tu promesa. 124 Soy tu siervo, trátame de acuerdo a tu gran amor; y enséñame tus decretos. 125 Dame entendimiento, soy tu siervo; y así conoceré tus decretos. 126 Señor, ya es tiempo de que actúes. Porque estos malvados han violado tus leyes. 127 Verdaderamente amo tus mandamientos más que el oro finísimo. 128 Toda ley de Dios es recta. Yo detesto toda senda falsa. 129 Tus decretos son maravillosos; con razón los obedezco. 130 La enseñanza de tus palabras dan luz, aun el sencillo puede entenderlas. 131 Jadeante abro la boca porque anhelo tus mandamientos. 132 Ven y ten misericordia de mí como lo haces con quienes aman tu nombre. 133 Guía mis pasos conforme a tu promesa; no dejes que me domine la iniquidad. 134 Líbrame de la opresión de los malvados; entonces podré obedecer tus mandamientos. 135 Mírame con amor; enséñame tus decretos. 136 Ríos de lágrimas brotan de mis ojos, porque la gente desobedece tu ley. 137 Oh Señor, tú eres justo y tus juicios son rectos. 138 Tus decretos son perfectos, y dignos de confianza. 139 Me consume el enojo por la forma en la que mis enemigos han desechado tus palabras. 140 He puesto a prueba tus promesas por completo y es por eso que las amo tanto. 141 Indigno soy y despreciado, pero no olvido tus mandamientos. 142 Tu justicia es eterna, y tu ley es la verdad. 143 En mi angustia y tribulación tus mandamientos son mi alegría. 144 Tus decretos son siempre justos; ayúdame a comprenderlos y viviré. 145 Oro a ti con todo el corazón; respóndeme, Señor; y obedeceré tus decretos. 146 A ti clamo: «¡Sálvame!». Así podré cumplir tus decretos. 147 Muy de mañana, antes de salir el sol, clamo a ti pidiendo ayuda; en tus palabras he puesto mi esperanza. 148 Me quedo despierto en la noche para meditar en tus promesas. 149 Conforme a tu justicia, salva mi vida. 150 Ya vienen contra mí esos hombres sin ley; andan lejos de tu ley. 151 Pero tú estás cerca, Señor, todos tus mandamientos son verdad. 152 Desde mis primeros días he sabido que tu voluntad no cambia nunca. 153 Mira mis penas y líbrame, pues no he olvidado tu ley. 154 Defiende mi causa; ponte de mi lado. Protege mi vida como lo prometiste. 155 Los malvados están lejos de la salvación porque ellos no buscan tus decretos. 156 Señor, cuán grande es tu misericordia; devuélveme la vida conforme a tu justicia. 157 Muchos me persiguen y me causan problemas, pero yo no me aparto de tu voluntad. 158 Detesté a esos traidores porque tu palabra no les importa nada. 159 Señor, mira cuánto amo tus mandatos. Devuélveme ahora la vida conforme a tu gran amor. 160 Todas tus palabras son verdad; todas tus leyes son justas y permanecen para siempre. 161 Grandes hombres me han perseguido sin causa, pero mi corazón solamente teme a tu palabra. 162 En tu palabra me regocijo como quien descubre un gran tesoro. 163 ¡Cómo detesto toda falsedad, y cómo amo tus leyes! 164 Te alabaré siete veces al día porque tus leyes son justas. 165 Los que aman tus leyes tienen profunda paz y no tropiezan. 166 Anhelo tu salvación, Señor, y por eso he obedecido tus mandamientos. 167 He obedecido tus decretos, y los amo mucho. 168 Sí, he obedecido tus mandamientos y decretos, porque tu sabes todo lo que hago. 169 Oh Señor, escucha mi clamor, dame el sentido común que prometiste. 170 Escucha mis plegarias. Líbrame como lo prometiste. 171 Que se llenen mis labios de alabanza, pues tú me enseñas tus decretos. 172 Que mi lengua entone un canto a tu palabra, pues todos tus mandamientos son justos. 173 Que estés listo para ayudarme, pues yo he decidido seguir tus mandamientos. 174 Oh Señor, he anhelado tu salvación, y tu ley es mi deleite. 175 Déjame vivir para alabarte; que tus leyes me ayuden. 176 Me he apartado como oveja extraviada; ven y encuéntrame, porque no me he olvidado de tus mandamientos.
Salmos · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Salmo 119 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones
Notas sobre este texto (1)
- Las Biblias griegas y latinas numeran la mayoría de los Salmos un número por debajo de las hebreas y las españolas.
Referencias cruzadas (176)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Lucas 11:28; Ezequiel 11:20; Santiago 1:25; Salmo 128:1; Juan 13:17
- 2 Jeremías 29:13; Salmo 119:10; Deuteronomio 4:29; Juan 14:23; Salmo 25:10
- 3 1 Juan 5:18; 1 Juan 3:9
- 4 1 Juan 5:3; Juan 14:21; Mateo 28:20; Jeremías 7:23; Deuteronomio 28:1–14
- 5 Salmo 51:10; 2 Tesalonicenses 3:5; Hebreos 13:21; Jeremías 31:33; Salmo 119:36
- 6 1 Juan 2:28; Job 22:26; Juan 15:14; Salmo 119:80; Salmo 119:31
- 7 Salmo 119:171; Juan 6:45; Salmo 25:4–5; Salmo 119:12; 1 Crónicas 29:13–17
- 8 Salmo 71:9; Salmo 51:11; Filipenses 4:13; Salmo 38:21–22; Salmo 119:176
- 9 2 Timoteo 2:22; Santiago 1:21–25; 2 Timoteo 3:15–17; Josué 1:7; Salmo 25:7
- 10 Salmo 119:34; 2 Crónicas 15:15; Salmo 119:2; Salmo 23:3; Salmo 119:133
- 11 Salmo 37:31; Colosenses 3:16; Salmo 40:8; Jeremías 15:16; Salmo 1:2
- 12 Salmo 119:64; Lucas 24:45; Salmo 25:4–5; 1 Juan 2:27; Salmo 86:11
- 13 Salmo 71:15–18; Salmo 37:30; Salmo 40:9–10; Salmo 118:17; Salmo 34:11
- 14 Mateo 13:44; Jeremías 15:16; Salmo 119:162; Salmo 112:1; Salmo 19:9–10
- 15 Salmo 1:2; Santiago 1:25; Salmo 119:148; Salmo 119:97; Salmo 119:78
- 16 Salmo 119:24; Salmo 119:47; Proverbios 3:1; Salmo 119:35; Romanos 7:22
- 17 Salmo 13:6; Tito 2:11–12; Efesios 2:4–5; Salmo 116:7; Salmo 119:124
- 18 Efesios 1:17–18; Hechos 26:18; Isaías 35:5; Isaías 32:3; Mateo 13:13
- 19 1 Crónicas 29:15; Salmo 39:12; Hebreos 11:13–16; Salmo 119:10; 2 Corintios 5:6
- 20 Salmo 42:1–2; Salmo 84:2; Salmo 63:1; Salmo 119:131; Job 23:11–12
- 21 Salmo 119:10; 1 Pedro 5:5; Salmo 119:118; Lucas 18:14; Deuteronomio 30:19
- 22 Salmo 39:8; Salmo 119:39; 1 Pedro 2:20; 1 Pedro 3:16–17; 1 Pedro 4:14–16
- 23 Salmo 2:1–2; Lucas 23:10–11; 1 Samuel 22:7–13; 1 Samuel 20:31; Lucas 22:66
- 24 Salmo 119:92; 2 Timoteo 3:15–17; Colosenses 3:16; Salmo 119:16; Josué 1:8
- 25 Deuteronomio 30:6; Salmo 119:159; Colosenses 3:2; Salmo 71:20; Salmo 44:25
- 26 Salmo 86:11; Salmo 25:4; Salmo 27:11; Salmo 32:5; Proverbios 28:13
- 27 Salmo 145:5–6; Salmo 105:2; Apocalipsis 15:3; Salmo 71:17; Hechos 2:11
- 28 Filipenses 4:13; Salmo 27:14; Salmo 22:14; 1 Pedro 5:10; Zacarías 10:12
- 29 1 Juan 2:4; 1 Juan 1:8; Proverbios 30:8; Salmo 119:37; Hebreos 8:10–11
- 30 Juan 3:19–21; Salmo 119:29; Proverbios 1:29; Lucas 10:42; Josué 24:15
- 31 Romanos 5:5; Juan 8:31; Proverbios 23:23; Hechos 11:23; Isaías 45:17
- 32 1 Reyes 4:29; 2 Corintios 3:17; Juan 8:36; Juan 8:32; Salmo 18:36
- 33 Salmo 119:26–27; 1 Juan 2:27; Filipenses 1:6; Isaías 54:13; Salmo 119:12
- 34 Santiago 1:5; Mateo 7:24; Proverbios 2:5–6; Salmo 119:73; Santiago 1:25
- 35 Ezequiel 36:26–27; Salmo 23:3; Salmo 25:4; Proverbios 4:11; 1 Juan 5:3
- 36 Lucas 12:15; Hebreos 13:5; Marcos 7:21–22; 1 Reyes 8:58; Salmo 51:10
- 37 1 Juan 2:16; Proverbios 4:25; Isaías 33:15; Job 31:1; Números 15:39
- 38 Jeremías 32:39–41; Salmo 147:11; 2 Corintios 1:20; Salmo 103:17; Salmo 103:11
- 39 Tito 2:8; Salmo 119:22; 1 Timoteo 3:7; Salmo 39:8; Romanos 2:2
- 40 Juan 10:10; Salmo 119:20; Salmo 119:159; 2 Corintios 7:1; Filipenses 3:13–14
- 41 Salmo 69:16; Salmo 119:58; Salmo 119:76–77; Lucas 2:28–32; Salmo 119:132
- 42 Hechos 27:25; Proverbios 27:11; Mateo 27:63; Salmo 119:49; Salmo 119:81
- 43 Salmo 9:4; Efesios 1:13; 1 Pedro 2:23; Salmo 119:175; Salmo 71:17–18
- 44 Apocalipsis 22:11; Salmo 119:33–34; Apocalipsis 7:15
- 45 Salmo 119:133; Santiago 1:25; Salmo 119:94; Proverbios 4:12; Juan 8:30–36
- 46 Romanos 1:16; Hechos 26:1–2; Mateo 10:18–19; Marcos 8:38; Daniel 3:16–18
- 47 Salmo 119:48; Salmo 119:97; Salmo 119:127; Salmo 19:7–10; Salmo 119:16
- 48 Salmo 119:15; Mateo 7:21; Salmo 1:2; Juan 15:14; Juan 13:17
- 49 2 Samuel 7:25; Salmo 106:45; Salmo 106:4; 1 Pedro 1:13; Salmo 119:81
- 50 Romanos 15:4; Juan 6:63; Salmo 94:19; Salmo 28:7; Salmo 42:11
- 51 Job 23:11; Jeremías 20:7; Salmo 44:18; Salmo 119:157; Salmo 123:3–4
- 52 Salmo 103:18; Salmo 77:11–12; Salmo 105:5; 2 Pedro 2:4–9; Deuteronomio 4:3–4
- 53 Esdras 9:3; Salmo 119:158; Jeremías 13:17; Esdras 10:6; Filipenses 3:18
- 54 Hebreos 11:13–16; Génesis 47:9; Salmo 10:1; Salmo 89:1
- 55 Salmo 63:6; Salmo 42:8; Isaías 26:9; Salmo 139:18; Job 35:9–10
- 56 Salmo 119:165; 1 Juan 3:19–24; Salmo 18:18–22
- 57 Lamentaciones 3:24; Salmo 16:5; Salmo 142:5; Salmo 73:26; Jeremías 10:16
- 58 Salmo 119:41; Hebreos 10:22; Salmo 119:10; Salmo 119:170; 1 Reyes 13:6
- 59 2 Corintios 13:5; Ezequiel 18:28; Lamentaciones 3:40; 2 Corintios 12:21; Lucas 15:17–20
- 60 Salmo 95:7–8; Eclesiastés 9:10; Gálatas 1:16; Proverbios 27:1; Ezequiel 10:6–8
- 61 Romanos 12:17–21; Salmo 119:176; Oseas 6:9; Salmo 140:5; Proverbios 24:29
- 62 Hechos 16:25; Marcos 1:35; Salmo 42:8; Salmo 119:164; Salmo 119:7
- 63 Salmo 101:6; Proverbios 13:20; Malaquías 3:16–18; 1 Juan 1:3; Salmo 119:79
- 64 Salmo 33:5; Salmo 119:12; Mateo 11:29; Isaías 48:17–18; Salmo 145:9
- 65 Salmo 30:11; Salmo 13:6; Salmo 119:17; Salmo 16:5–6; Salmo 116:7
- 66 Filipenses 1:9; Proverbios 2:1–9; 1 Reyes 3:9; Santiago 3:13–18; Salmo 119:34
- 67 Jeremías 31:18–19; Salmo 119:71; Oseas 5:15–6:1; Salmo 119:75; Salmo 119:176
- 68 Salmo 119:12; Salmo 106:1; Éxodo 34:6–7; Salmo 86:5; Mateo 19:17
- 69 Mateo 5:11–12; Job 13:4; Salmo 109:2–3; Salmo 119:157; Mateo 26:59–68
- 70 Salmo 17:10; Hechos 28:27; Salmo 73:7; Isaías 6:10; Salmo 119:16
- 71 Hebreos 12:10–11; Salmo 119:67; 1 Corintios 11:32; Salmo 94:12–13; Isaías 27:9
- 72 Proverbios 8:10–11; Salmo 19:10; Salmo 119:127; Proverbios 16:16; Mateo 13:44–46
- 73 Salmo 139:14–16; Job 31:15; Salmo 138:8; Salmo 111:10; 2 Timoteo 2:7
- 74 Salmo 66:16; Salmo 34:2–6; Salmo 119:79; Salmo 119:42; Lucas 21:33
- 75 Apocalipsis 3:19; Hebreos 12:10–11; Romanos 3:4–5; Salmo 89:30–33; Salmo 25:10
- 76 Salmo 106:4–5; 2 Corintios 1:3–5; Salmo 86:5
- 77 Lamentaciones 3:22–23; Salmo 119:174; Salmo 1:2; Salmo 119:41; Salmo 119:24
- 78 Juan 15:25; Salmo 119:51; Salmo 119:23; Salmo 25:3; 1 Pedro 2:20
- 79 Salmo 119:74; Salmo 142:7; Salmo 7:7; Salmo 119:63
- 80 Deuteronomio 26:16; 1 Juan 2:28; 2 Corintios 1:12; 2 Crónicas 12:14; Salmo 119:6
- 81 Salmo 84:2; Salmo 119:40; Salmo 73:26; Salmo 119:114; Cantar de los Cantares 5:8
- 82 Salmo 69:3; Salmo 119:123; Proverbios 13:12; Salmo 90:13–15; Salmo 86:17
- 83 Job 30:30; Salmo 119:176; Salmo 119:61; Salmo 119:16; Salmo 102:3–4
- 84 Salmo 90:12; Apocalipsis 6:10–11; Salmo 7:6; Salmo 89:47–48; Salmo 39:4–5
- 85 Proverbios 16:27; Salmo 35:7; Jeremías 18:20; Salmo 119:78; Salmo 7:15
- 86 Salmo 70:5; Salmo 35:19; Salmo 35:7; Salmo 109:26; Salmo 119:78
- 87 Mateo 10:28; Isaías 58:2; Salmo 119:61; 1 Samuel 26:24; Salmo 119:51
- 88 Salmo 25:10; Salmo 119:25; Salmo 119:40; Salmo 119:2; Salmo 119:146
- 89 1 Pedro 1:25; Mateo 5:18; Mateo 24:34–35; Salmo 119:160; Salmo 119:152
- 90 Salmo 100:5; Salmo 36:5; Salmo 148:6; Miqueas 7:20; Salmo 89:1–2
- 91 Salmo 148:5–6; Isaías 48:13; Jeremías 33:25; Mateo 8:9; Génesis 8:22
- 92 Romanos 15:4; Proverbios 6:22–23; Salmo 119:143; Salmo 94:18–19; Salmo 119:77
- 93 Salmo 119:50; Salmo 119:16; Juan 6:63; 1 Pedro 1:23
- 94 Sofonías 3:17; Isaías 64:8–10; Salmo 119:27; Salmo 86:2; Hechos 27:23–24
- 95 Salmo 119:167; Salmo 119:31; Salmo 119:85–87; Salmo 119:69; Hechos 23:21
- 96 Mateo 24:35; Eclesiastés 2:11; Mateo 5:18; Salmo 39:5–6; Mateo 22:37–40
- 97 Salmo 1:2; Proverbios 2:10; Salmo 119:159; Josué 1:8; Salmo 119:48
- 98 Proverbios 2:6; Salmo 119:104–105; Colosenses 3:16; Santiago 1:25; Salmo 119:11
- 99 Mateo 11:25; Mateo 13:11; Salmo 119:24; 2 Timoteo 3:15–17; Mateo 23:24–36
- 100 Santiago 3:13; Salmo 111:10; Job 28:28; Job 12:12; Job 15:9–10
- 101 Proverbios 1:15; 1 Pedro 3:10–11; Salmo 119:104; Isaías 55:7; 1 Pedro 2:1–2
- 102 1 Juan 2:27; Salmo 18:21; 1 Tesalonicenses 2:13; Proverbios 5:7; Jeremías 32:40
- 103 Proverbios 8:11; Salmo 19:10; Proverbios 24:13–14; Salmo 63:5; Job 23:12
- 104 Salmo 119:128; Proverbios 8:13; Proverbios 14:12; Salmo 119:98; Salmo 97:10
- 105 Proverbios 6:23; Salmo 43:3; Salmo 18:28; 2 Pedro 1:19; Job 29:3
- 106 Nehemías 10:29; Salmo 56:12; 2 Reyes 23:3; 2 Corintios 8:5; Salmo 66:13–14
- 107 Salmo 143:11; Salmo 34:19; Salmo 119:25; Salmo 119:88; Salmo 22:14–18
- 108 Hebreos 13:15; Oseas 14:2; Salmo 119:12; Números 29:39; Salmo 119:169
- 109 Jueces 12:3; Job 13:14; 1 Corintios 15:31; 1 Samuel 19:5; 1 Samuel 20:3
- 110 Salmo 141:9; Salmo 119:95; Salmo 140:5; Salmo 119:85; Salmo 119:10
- 111 Jeremías 15:16; Salmo 16:5; Salmo 119:174; Salmo 119:92; 1 Pedro 1:4
- 112 Salmo 119:33; Salmo 141:4; Salmo 119:36; Josué 24:23; 1 Reyes 8:58
- 113 Santiago 1:8; Jeremías 4:14; Isaías 55:7; Salmo 119:97; 2 Corintios 10:5
- 114 Salmo 91:1–2; Salmo 32:7; Salmo 3:3; Isaías 32:2; Salmo 119:81
- 115 1 Corintios 15:33; Salmo 6:8; Mateo 7:23; Salmo 26:5; Salmo 139:19
- 116 Romanos 5:5; Salmo 25:2; 1 Pedro 2:6; Romanos 10:11; Salmo 37:24
- 117 Salmo 119:6; Judas 24; Juan 10:28–29; Salmo 71:6; Salmo 139:10
- 118 Salmo 119:10; Salmo 119:21; Apocalipsis 18:23; Efesios 5:6; Isaías 63:3
- 119 Mateo 7:23; Malaquías 3:2–3; Isaías 1:25; Salmo 119:111; Jeremías 6:30
- 120 Isaías 66:2; Habacuc 3:16; Daniel 10:8–11; Hebreos 12:28–29; Hebreos 12:21
- 121 Salmo 18:20–24; 2 Samuel 8:15; Salmo 37:33; 2 Corintios 1:12; Hechos 21:16
- 122 Hebreos 7:22; Salmo 119:21; Isaías 38:14; Job 17:3; Proverbios 22:26–27
- 123 Salmo 130:6; Lamentaciones 4:17; Salmo 143:7; Salmo 69:3; Salmo 119:81–82
- 124 Salmo 119:12; Daniel 9:18; Salmo 103:10; Salmo 119:76–77; Salmo 130:7
- 125 Santiago 3:13–17; Santiago 1:5; Proverbios 14:8; Salmo 116:16; 2 Corintios 3:5–6
- 126 Jeremías 8:8; Habacuc 1:4; Malaquías 2:8; Salmo 9:19; Romanos 3:31
- 127 Salmo 19:10; Mateo 13:45–46; Proverbios 8:11; Proverbios 3:13–18; Proverbios 16:16
- 128 Salmo 119:104; Romanos 7:22; Salmo 19:7–8; Salmo 119:6; Proverbios 30:5
- 129 Salmo 25:10; Salmo 139:6; Salmo 119:18; Isaías 25:1; Salmo 119:2
- 130 Salmo 119:105; Proverbios 6:23; 2 Corintios 4:6; Hechos 26:18; Salmo 19:7
- 131 Salmo 42:1; Salmo 119:20; 1 Pedro 2:2; Salmo 81:10; Hebreos 12:14
- 132 Salmo 106:4; Salmo 119:124; Salmo 25:16; Salmo 25:18; 1 Samuel 1:11
- 133 Salmo 17:5; Salmo 19:13; Salmo 119:116; Romanos 6:12–14; Salmo 32:8
- 134 Salmo 56:1–2; Salmo 119:122; Ezequiel 11:17–20; Lucas 1:74–75; Hechos 9:31
- 135 Números 6:25–26; Salmo 4:6; Salmo 80:7; Lucas 24:45; Salmo 80:19
- 136 Jeremías 9:1; Ezequiel 9:4; Jeremías 9:18; Jeremías 14:17; 1 Samuel 15:11
- 137 Esdras 9:15; Jeremías 12:1; Salmo 145:17; Daniel 9:7; Deuteronomio 32:4
- 138 Salmo 19:7–9; Salmo 119:144; Salmo 119:86; Deuteronomio 4:45; Deuteronomio 4:8
- 139 Juan 2:17; Salmo 69:9; Hechos 13:27; 1 Reyes 19:10; Mateo 21:16
- 140 Salmo 19:8; Proverbios 30:5; Salmo 12:6; 2 Pedro 1:21; Salmo 119:128
- 141 Salmo 22:6; 2 Corintios 8:9; Santiago 2:5; Lucas 6:20; Lucas 9:58
- 142 Salmo 19:9; Juan 17:17; Salmo 119:151; Isaías 51:8; Isaías 51:6
- 143 Job 23:12; Salmo 119:107; Salmo 119:16; Salmo 116:3; Marcos 14:33–34
- 144 1 Pedro 1:23–25; Daniel 12:10; 2 Corintios 4:6; Jeremías 4:22; Salmo 119:169
- 145 Salmo 119:10; Jeremías 29:13; Salmo 119:106; Salmo 102:1; Salmo 62:8
- 146 Tito 2:14; Salmo 119:134; Mateo 1:21; Tito 3:4–8; Jueces 10:15–16
- 147 Marcos 1:35; Salmo 5:3; Salmo 130:5–6; Salmo 88:13; Salmo 42:8
- 148 Salmo 63:6; Lamentaciones 2:19; Lucas 6:12; Salmo 63:1; Salmo 139:17–18
- 149 Isaías 63:7; Salmo 5:2–3; Salmo 51:1; Salmo 109:21; Salmo 119:40
- 150 Salmo 27:2; Proverbios 28:9; 1 Samuel 23:16; Salmo 22:11–13; Job 21:14
- 151 Salmo 145:18; Salmo 119:142; Salmo 34:18; Salmo 139:2; Deuteronomio 4:7
- 152 Lucas 21:33; Eclesiastés 3:14; Salmo 111:7–8; Salmo 119:160; Salmo 119:144
- 153 Salmo 119:176; Lamentaciones 5:1; Salmo 9:13; Salmo 25:19; Salmo 119:159
- 154 Salmo 35:1; Miqueas 7:9; 1 Samuel 24:15; Jeremías 50:34; Salmo 119:40
- 155 Efesios 2:17–18; Job 5:4; Romanos 3:11; Salmo 10:4; Proverbios 1:7
- 156 Salmo 86:15; Salmo 86:13; Salmo 51:1; Isaías 63:7; 2 Samuel 24:14
- 157 1 Corintios 15:58; Salmo 119:51; Hechos 20:23–24; Job 23:11; Isaías 42:4
- 158 Salmo 119:53; Salmo 139:21; Salmo 119:136; Ezequiel 9:4; Marcos 3:5
- 159 Salmo 119:97; Salmo 119:153; Nehemías 13:22; 2 Reyes 20:3; Nehemías 5:19
- 160 Proverbios 30:5; 2 Timoteo 3:16; Salmo 119:144; Mateo 5:18; Salmo 119:142
- 161 Salmo 119:157; Isaías 66:2; 1 Samuel 26:18; 1 Samuel 24:9–15; Juan 15:25
- 162 Jeremías 15:16; Salmo 119:72; Salmo 119:111; 1 Samuel 30:16; Isaías 9:3
- 163 Salmo 119:128; Romanos 12:9; Proverbios 6:16–19; Salmo 119:29; Amós 5:15
- 164 Salmo 119:62; Salmo 55:17; Salmo 97:8; Salmo 48:11; Apocalipsis 19:2
- 165 Proverbios 3:1–2; Isaías 32:17; Isaías 26:3; Juan 14:27; Filipenses 4:7
- 166 Génesis 49:18; Salmo 119:174; Salmo 119:81; 1 Juan 2:3–4; Salmo 130:5–7
- 167 Hebreos 10:16; Salmo 40:8; Romanos 7:22; Juan 14:21–24; Juan 15:9–10
- 168 Proverbios 5:21; Salmo 139:3; Salmo 44:20–21; Jeremías 23:24; Job 34:21
- 169 Santiago 1:5; Salmo 119:144–145; Salmo 18:6; Proverbios 2:3–5; 2 Crónicas 1:10
- 170 Salmo 119:41; Salmo 28:2; Génesis 32:9–12; Salmo 89:20–25; 2 Samuel 7:25
- 171 Salmo 71:23–24; Salmo 94:12; Salmo 51:15; Salmo 71:17; Salmo 119:7
- 172 Efesios 4:29; Romanos 7:14; Salmo 37:30; Mateo 12:34–35; Romanos 7:12
- 173 Isaías 41:10–14; Josué 24:22; Deuteronomio 30:19; Lucas 10:42; Salmo 119:35
- 174 Salmo 119:166–167; Salmo 119:16; Salmo 119:47; Salmo 1:2; Salmo 119:111
- 175 Isaías 55:3; Salmo 51:14–15; Isaías 26:8–9; Isaías 38:19; Salmo 118:18–19
- 176 Lucas 19:10; Isaías 53:6; Lucas 15:4–7; Juan 10:16; 1 Pedro 2:25
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias
Lo que dijeron los Padres
Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.
Cómo se eligieron
«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).
Of the matter, however, there could be no comparison; for the latter was straying amid Manichæan deceptions, whilst the former was teaching salvation most soundly. But "salvation is far from the wicked," such as I then stood before him; and yet I was drawing nearer gradually and unconsciously.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)
… honey for thy benefit: that thou also, by ranging over the Holy Scriptures, mayest lay hold of salvation for thyself, and being filled with them mayest say, How sweet are thy words unto my throat, yea sweeter than honey and the honeycomb unto my mouth.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)
It is this charm of truth which the Psalmist expresses so emphatically when he says, "How sweet are thy words unto my taste, yea, sweeter than honey to my mouth." Yesterday then, as far as we were able, we delighted our souls by conversing about the oracles of God, and now to-day we are met together again on the second …
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)
For concerning the Word, the divine David says, For ever, O Lord, Thy Word is settled in heaven.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 9 (1899)
But after Thou hadst fomented the head of me unconscious of it, and closed mine eyes lest they should "behold vanity," I ceased from myself a little, and my madness was lulled to sleep; and I awoke in Thee, and saw Thee to be infinite, though in another way; and this sight was not derived from the flesh.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)