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Lucas · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Lucas 22 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Se acercaba la fiesta de los panes sin levadura, también llamada Pascua.
1 Y ESTABA cerca el día de la fiesta de los ázimos, que se llama la Pascua.
2 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley buscaban la manera de acabar con Jesús, pero le tenían miedo a la gente.
2 Y los príncipes de los sacerdotes y los escribas buscaban cómo le matarían; mas tenían miedo del pueblo.
3 Entonces entró Satanás en Judas, uno de los doce, al que llamaban Iscariote.
3 Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;
4 Este fue a los jefes de los sacerdotes y a los capitanes del templo para ponerse de acuerdo con ellos en cómo les entregaría a Jesús.
4 Y fué, y habló con los príncipes de los sacerdotes, y con los magistrados, de cómo se lo entregaría.
5 Ellos se alegraron y prometieron darle dinero.
5 Los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero.
6 Judas aceptó, y comenzó a buscar la oportunidad de entregarles a Jesús cuando no hubiera nadie.
6 Y prometió, y buscaba oportunidad para entregarle á ellos sin bulla.
7 Cuando llegó el día de la fiesta de los panes sin levadura, en que se sacrificaba el cordero de la Pascua,
7 Y vino el día de los ázimos, en el cual era necesario matar la pascua.
8 Jesús llamó a Pedro y a Juan, y les dijo: —Vayan y preparen todo para que comamos la Pascua.
8 Y envió á Pedro y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos.
9 Ellos le preguntaron: ―¿Dónde quieres que la preparemos?
9 Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos?
10 Él les contestó: ―Al entrar ustedes en la ciudad, encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo hasta la casa en que entre,
10 Y él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare,
11 y díganle al dueño de la casa: “El Maestro quiere saber cuál es la sala donde va a comer la Pascua con sus discípulos”.
11 Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?
12 Él les mostrará una sala grande y amueblada, en el piso de arriba. Preparen allí la cena.
12 Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí.
13 Ellos se fueron y encontraron todo tal como Jesús les había dicho. Así que prepararon la Pascua.
13 Fueron pues, y hallaron como les había dicho; y aparejaron la pascua.
14 Cuando llegó la hora, Jesús y sus apóstoles se sentaron a la mesa.
14 Y como fué hora, sentóse á la mesa, y con él los apóstoles.
15 Él les dijo: ―Había deseado muchísimo comer esta Pascua con ustedes, antes que sufra.
15 Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca;
16 Pues les aseguro que no volveré a comerla hasta que tenga su cumplimiento en el reino de Dios.
16 Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios.
17 Luego tomó la copa, dio gracias y dijo: ―Tomen esto y repártanlo entre ustedes.
17 Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros;
18 Pues yo les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios.
18 Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.
19 Entonces tomó el pan, dio gracias por él, lo partió, se lo dio a ellos y les dijo: ―Este pan es mi cuerpo, que es entregado por ustedes. Hagan esto para que se acuerden de mí.
19 Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.
20 Después de la cena, tomó la copa y dijo: ―Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre que es derramada por todos ustedes.
20 Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
21 Pero la mano del que va a traicionarme, está aquí con la mía, sobre la mesa.
21 Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa.
22 Es verdad que el Hijo del hombre irá por el camino que le está determinado, pero ¡ay de aquel que lo traiciona!
22 Y á la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de aquel hombre por el cual es entregado!
23 Entonces comenzaron a preguntarse unos a otros quién de ellos haría tal cosa.
23 Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.
24 Y empezaron a discutir sobre cuál de ellos sería el más importante.
24 Y hubo entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor.
25 Jesús les dijo: ―Los reyes de las naciones son unos tiranos con sus súbditos. Y aun así, ellos dicen de sí mismos que le hacen bien a la gente.
25 Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:
26 Pero entre ustedes no debe ser así. El más importante debe comportarse como el menor, y el que manda como el que sirve.
26 Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como el que sirve.
27 Porque, ¿quién es más importante?, ¿el que está sentado a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está sentado a la mesa? Sin embargo, yo estoy entre ustedes como el que sirve.
27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.
28 Ustedes han estado siempre a mi lado en mis pruebas.
28 Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis tentaciones:
29 Por eso, yo mismo les doy un reino como mi Padre me lo ha dado a mí.
29 Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó [á mí],
30 En mi reino van a comer y a beber en mi mesa y se sentarán en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
30 Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos juzgando á las doce tribus de Israel.
31 »Simón, Simón, date cuenta de que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo;
31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como á trigo;
32 pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falle. Y cuando eso pase y tú te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos».
32 Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos.
33 Pedro respondió: ―Señor, estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel y aun a la muerte.
33 Y él le dijo: Señor, pronto estoy á ir contigo aun á cárcel y á muerte.
34 Él le dijo: ―Pedro, pues te digo que hoy mismo, antes de que el gallo cante, tres veces dirás que no me conoces.
34 Y él dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.
35 Luego, Jesús les dijo a todos: ―Cuando los envié sin dinero ni bolsa ni sandalias, ¿les hizo falta algo? Respondieron: ―Nada.
35 Y á ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada.
36 ―Pero ahora les digo: El que tenga dinero, que lo lleve, y también el que tenga una bolsa, que la lleve. El que no tenga espada, que venda su manto y se compre una.
36 Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja, y el que no tiene, venda su capa y compre espada.
37 Les digo que tiene que cumplirse en mí lo que está escrito: “A él lo contaron como otro malvado más”. Y eso que se ha escrito de mí, se cumplirá.
37 Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y con los malos fué contado: porque lo que [está escrito] de mí, cumplimiento tiene.
38 Los discípulos le dijeron: ―Señor, mira, aquí hay dos espadas. Y él les contestó: ―¡Basta!
38 Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y él les dijo: Basta.
39 Jesús salió de la ciudad acompañado por sus discípulos y se dirigió al monte de los Olivos, como era su costumbre.
39 Y saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron.
40 Cuando llegaron al lugar, les dijo: «Oren para que no caigan en tentación».
40 Y como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.
41 Entonces se alejó de ellos a una buena distancia, se arrodilló y se puso a orar:
41 Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
42 «Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo. Pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres».
42 Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
43◆ En ese momento, un ángel del cielo se le apareció para darle fortaleza.
43 Y le apareció un ángel del cielo confortándole.
44◆ Estaba tan angustiado, que se puso a orar con más intensidad, y su sudor caía a tierra como grandes gotas de sangre.
44 Y estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
45 Cuando terminó de orar, volvió adonde estaban los discípulos y los encontró dormidos, estaban agotados por la tristeza.
45 Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;
46 Les dijo: «¿Por qué están durmiendo? Levántense y oren para que no caigan en tentación».
46 Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad que no entréis en tentación.
47 Mientras Jesús decía esto, llegó mucha gente y al frente de ellos iba Judas, que era uno de los doce. Este se acercó para besar a Jesús.
47 Estando él aún hablando, he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y llegóse á Jesús para besarlo.
48 Pero Jesús le preguntó: ―Judas, ¿con un beso traicionas al Hijo del hombre?
48 Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre?
49 Los discípulos, al ver lo que pasaba, le dijeron: ―Señor, ¿atacamos con la espada?
49 Y viendo los que estaban con él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos á cuchillo?
50 Y uno de ellos le cortó la oreja derecha al sirviente del jefe de los sacerdotes.
50 Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha.
51 Jesús les ordenó: ―¡Basta ya, déjenlos! Entonces tocó la oreja del hombre y lo sanó.
51 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó.
52 Luego les dijo a los jefes de los sacerdotes, a los capitanes del templo y a los ancianos que habían venido a llevárselo: —¿Por qué vienen contra mí con espadas y palos como si yo fuera un bandido?
52 Y Jesús dijo á los que habían venido á él, los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados del templo, y los ancianos: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos?
53 Yo estaba con ustedes en el templo todos los días, y sin embargo, no se atrevieron a arrestarme. Pero esta es ya la hora de ustedes, hora en que reinan las tinieblas.
53 Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.
54 Entonces arrestaron a Jesús y lo llevaron a la casa del jefe de los sacerdotes. Pedro los seguía de lejos.
54 Y prendiéndole trajéronle, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes. Y Pedro le seguía de lejos.
55 Allí, en medio del patio, encendieron una fogata y se sentaron alrededor de ella. Pedro también se sentó con ellos.
55 Y habiendo encendido fuego en medio de la sala, y sentándose todos alrededor, se sentó también Pedro entre ellos.
56 Una sirvienta, al verlo sentado junto al fuego, se le quedó mirando y dijo: ―¡Este estaba con él!
56 Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en él, y dijo: Y éste con él estaba.
57 Pero él lo negó, diciendo: ―Mujer, yo no lo conozco.
57 Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco.
58 Poco después alguien lo vio también y dijo: ―Tú también eres uno de ellos. Pedro contestó: ―¡No, hombre, no lo soy!
58 Y un poco después, viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy.
59 Como una hora después, otro insistió diciendo: ―Seguro que este estaba con él, pues es de Galilea.
59 Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es Galileo.
60 Pedro respondió: ―¡Hombre, no sé de qué hablas! Y mientras aun estaba hablando, el gallo cantó.
60 Y Pedro dijo: Hombre, no sé qué dices. Y luego, estando él aún hablando, el gallo cantó.
61 El Señor se volvió y miró a Pedro. Entonces Pedro se acordó de que el Señor le había dicho: «Hoy mismo, antes de que el gallo cante tres veces, dirás que no me conoces».
61 Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
62 Y Pedro salió de allí a llorar amargamente.
62 Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente.
63 Los hombres que vigilaban a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban.
63 Y los hombres que tenían á Jesús, se burlaban de él hiriéndole;
64 Le vendaron los ojos y luego le decían: ―¡Adivina quién te pegó!
64 Y cubriéndole, herían su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza quién es el que te hirió.
65 Y lo insultaban diciéndole muchas otras cosas.
65 Y decían otras muchas cosas injuriándole.
66 Cuando amaneció, se reunieron los ancianos del pueblo, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley y llevaron a Jesús ante el Consejo. Entonces le preguntaron:
66 Y cuando fué de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio,
67 ―Dinos, ¿eres tú el Cristo? Jesús les contestó: ―Si les dijera que sí, ustedes no me lo creerían.
67 Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínos[lo]. Y les dijo: Si os [lo] dijere, no creeréis;
68 Y si les hiciera preguntas, no me contestarían.
68 Y también si [os] preguntare, no me responderéis, ni [me] soltaréis:
69 Pero de ahora en adelante, el Hijo del hombre estará sentado a la derecha del Dios Todopoderoso.
69 Mas después de ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la potencia de Dios.
70 Todos le preguntaron: ―Entonces, ¿eres tú el Hijo de Dios? Él les contestó: ―Ustedes mismos lo han dicho.
70 Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.
71 Entonces ellos dijeron: ―¿Qué más testigos necesitamos? Ya lo oímos de sus propios labios.
71 Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros [lo] hemos oído de su boca.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Lugares

  • Gethsemane

    Hoy: Slope of the Mount of Olives

    Gethsemane ('oil press') was a garden on the lower Mount of Olives. Jesus prayed here on the night of his arrest; ancient olive trees still grow on the traditional site.

    Citado en la guía: Matthew 26:36; Mark 14:32; Luke 22:44

  • Mount of Olives

    Hoy: East of Jerusalem's Old City

    Rising ~2,700 ft just east of the Old City, the Mount of Olives is where Jesus gave the Olivet Discourse, prayed in Gethsemane on its slope, and ascended near Bethany.

    Citado en la guía: Zechariah 14:4; Luke 22:39; Acts 1:12

Referencias cruzadas (69)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Éxodo 12:6–23; Levítico 23:5–6; Marcos 14:1–2; Mateo 26:2–5; Juan 11:55–57
  2. 2 Juan 11:47–53; Mateo 12:14; Lucas 19:47–48; Mateo 21:45–46; Lucas 20:19
  3. 3 Juan 13:2; Marcos 14:10–11; Juan 13:18; Juan 13:26–27; Salmo 55:12–14
  4. 4 Hechos 5:24; Hechos 4:1; Hechos 5:26; Mateo 26:14; Marcos 14:10–11
  5. 5 Zacarías 11:12–13; Mateo 26:15–16; Mateo 27:3–5; Hechos 1:18; 1 Timoteo 6:9–10
  6. 6 Mateo 26:5; Marcos 14:2
  7. 7 Éxodo 12:18; Marcos 14:12–16; Éxodo 12:6; 1 Corintios 5:7; Lucas 22:1
  8. 8 Marcos 14:13–16; Hechos 3:11; Hechos 4:13; Lucas 1:6; Hechos 3:1
  9. 10 Hechos 8:26–29; Juan 16:4; 1 Samuel 10:2–7; Mateo 26:18–19; Lucas 19:29–40
  10. 11 Juan 11:28; Apocalipsis 3:20; Lucas 19:5; Lucas 19:34; Mateo 21:3
  11. 12 Hechos 1:13; Hechos 16:14–15; Hechos 20:8; Juan 2:25; Juan 21:17
  12. 13 Lucas 21:33; Lucas 19:32; Hebreos 11:8; Juan 2:5
  13. 14 Mateo 26:20; Marcos 14:17; Deuteronomio 16:6–7; Marcos 6:30
  14. 15 Lucas 12:50; Juan 4:34; Juan 13:1; Juan 17:1
  15. 16 Lucas 14:15; Apocalipsis 19:9; Lucas 22:30; 1 Corintios 5:7–8; Juan 6:50–58
  16. 17 Salmo 116:13; Lucas 22:19; 1 Timoteo 4:4–5; Deuteronomio 8:10; Lucas 9:16
  17. 18 Mateo 26:29; Isaías 55:1; Lucas 22:16; Marcos 14:25; Lucas 21:31
  18. 19 1 Corintios 11:23–29; 1 Corintios 10:16; Marcos 14:22–24; Lucas 22:20; Mateo 26:26–28
  19. 20 Mateo 26:28; 1 Corintios 11:25; Zacarías 9:11; Éxodo 24:8; Hebreos 13:20
  20. 21 Salmo 41:9; Juan 13:26; Juan 13:21–22; Juan 13:18–19; Marcos 14:18–21
  21. 22 Hechos 2:23; Salmo 109:6–15; Lucas 24:25–27; Salmo 55:12–15; Lucas 24:46
  22. 23 Juan 13:22–25; Mateo 26:22; Marcos 14:19
  23. 24 Lucas 9:46; Marcos 9:34; Mateo 20:20–24; Marcos 10:37–41; Filipenses 2:3–5
  24. 25 Mateo 20:25–28; Marcos 10:41–45
  25. 26 1 Pedro 5:5; 1 Pedro 5:3; Marcos 9:35; Mateo 18:3–5; Mateo 23:8–12
  26. 27 Mateo 20:28; Lucas 12:37; Juan 13:5–16; 2 Corintios 8:9; Lucas 17:7–9
  27. 28 Hebreos 4:15; Hebreos 2:18; Hechos 1:25; Mateo 24:13; Mateo 19:28–29
  28. 29 Mateo 25:34; 2 Timoteo 2:12; Santiago 2:5; Mateo 24:47; Mateo 28:18
  29. 30 Mateo 19:28; Mateo 8:11; Apocalipsis 2:26–27; Apocalipsis 3:21; Lucas 12:37
  30. 31 1 Pedro 5:8; Zacarías 3:1; Job 1:6–12; Apocalipsis 12:10; Job 2:1–6
  31. 32 Juan 21:15–17; 1 Pedro 5:8–10; Juan 17:9–11; Romanos 8:34; 2 Corintios 1:4–6
  32. 33 Marcos 14:31; Mateo 26:33–35; Juan 13:36–37; Marcos 14:29; Mateo 20:22
  33. 34 Juan 13:38; Mateo 26:34; Marcos 14:30; Marcos 14:71–72; Mateo 26:74
  34. 35 Mateo 10:9–10; Lucas 10:4; Lucas 9:3; Salmo 37:3; Salmo 23:1
  35. 37 Isaías 53:12; Lucas 23:32; 2 Corintios 5:21; Gálatas 3:13; Hechos 13:27–29
  36. 38 2 Corintios 10:3–4; Mateo 26:52–54; Efesios 6:10–18; Lucas 22:49; 1 Tesalonicenses 5:8
  37. 39 Lucas 21:37; Mateo 21:1; Juan 18:1–2; Marcos 14:32–34; Mateo 26:30
  38. 40 Mateo 6:13; Lucas 22:46; Mateo 26:36–46; 1 Pedro 5:8–9; 2 Corintios 12:7–10
  39. 41 Mateo 26:39; Marcos 14:35; Lucas 18:11
  40. 42 Juan 12:27–28; Mateo 26:39; Mateo 26:42; Marcos 14:36; Salmo 40:8
  41. 43 Mateo 4:11; Salmo 91:11–12; Mateo 26:53; Hebreos 1:14; 1 Timoteo 3:16
  42. 44 Lamentaciones 1:12; Hebreos 5:7; Salmo 22:12–21; Romanos 8:32; Salmo 130:1–2
  43. 45 Marcos 14:40–41; Mateo 26:43; Mateo 26:40; Marcos 14:37
  44. 46 Lucas 22:40; Jonás 1:6; Lucas 21:34–36; Proverbios 6:4–11
  45. 47 Marcos 14:41–50; Mateo 26:45–56; Juan 18:2–11; Marcos 14:10; Lucas 22:3–6
  46. 48 2 Samuel 20:9–10; Marcos 14:44–46; Proverbios 27:6; Mateo 26:48–50; Salmo 55:21
  47. 49 Lucas 22:38
  48. 50 Juan 18:10–11; Marcos 14:47; Romanos 12:19; Mateo 26:51–54; 2 Corintios 10:4
  49. 51 Romanos 12:21; 2 Corintios 10:1; 1 Pedro 2:21–23; Juan 17:12; Juan 18:8–9
  50. 52 Lucas 22:4; Mateo 26:55; Hechos 5:26; Juan 17:12; Marcos 14:48–49
  51. 53 Efesios 6:12; Hechos 26:18; Colosenses 1:13; Juan 16:20–22; Juan 12:27
  52. 54 Marcos 14:53–54; Mateo 26:57–58; Juan 18:12–17; 2 Crónicas 32:31; Juan 18:24
  53. 55 Salmo 26:4–5; 2 Corintios 6:15–17; Salmo 28:3; Mateo 26:69–75; Proverbios 9:6
  54. 56 Juan 18:17; Marcos 14:6; Mateo 26:69; Marcos 14:17; Marcos 14:66–68
  55. 57 2 Timoteo 2:10–12; 1 Juan 1:9; Juan 18:27; Juan 18:25; Mateo 10:33
  56. 58 Marcos 14:69–70; Mateo 26:71–72; Juan 18:25
  57. 59 Juan 18:26–27; Mateo 26:73–74; Marcos 14:69–70
  58. 60 Juan 18:27; Mateo 26:74–75; Marcos 14:71–72; Lucas 22:34
  59. 61 Lucas 22:34; Isaías 57:15–18; Ezequiel 36:31–32; Jeremías 31:18–20; Ezequiel 16:63
  60. 62 1 Corintios 10:12; Mateo 26:75; Ezequiel 7:16; Salmo 38:18; Salmo 130:1–4
  61. 63 Juan 18:22; Salmo 35:15–16; Mateo 26:59–68; Isaías 49:7; Job 16:9–10
  62. 64 Jueces 16:25; Jueces 16:21
  63. 65 Hechos 26:11; Mateo 27:39; 1 Timoteo 1:13–14; Lucas 12:10; Mateo 12:31–32
  64. 66 Mateo 27:1; Marcos 15:1; Hechos 22:5; Mateo 5:22; Hechos 4:25–28
  65. 67 Marcos 14:61–66; Mateo 26:63–68; Lucas 16:31; Juan 5:39–47; Juan 12:37–43
  66. 68 Lucas 20:41–44; Lucas 20:3–7
  67. 69 Salmo 110:1; Daniel 7:13–14; Marcos 16:19; Hebreos 1:3; Efesios 1:20–23
  68. 70 Lucas 23:3; Juan 18:37; Marcos 15:2; Mateo 26:64; Mateo 27:11
  69. 71 Mateo 26:65–66; Marcos 14:63–64

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

¿Por qué mi Biblia dice algo distinto?

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 22:19 Justin Martyr, First Apology (Chapters LXVI–LXVIII)

    For the apostles, in the memoirs composed by them, which are called Gospels, have thus delivered unto us what was enjoined upon them; that Jesus took bread, and when He had given thanks, said, "This do ye in remembrance of Me, this is My body;" and that, after the same manner, having taken the cup and given thanks, He said, …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 22:15 Augustine of Hippo, The City of God (Book XIV, Chapter 9)

    … hard-heartedness of the Jews moved Him to sorrowful indignation, that He said, "I am glad for your sakes, to the intent ye may believe," that when about to raise Lazarus He even shed tears, that He earnestly desired to eat the passover with His disciples, that as His passion drew near His soul was sorrowful, these emotions are certainly not …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Cita 22:35 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXII)

    Of this accordingly He quite speaks out to them afterwards, "Lacked ye anything, when I sent you naked and unshod?" He did not at once say, "Provide not," but when He had said, "Cleanse the lepers, cast out devils," then He said, "Provide nothing; freely ye have received, freely give;" by His way of ordering things consulting at once for …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 22:48 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XIII)

    Hail, Master; yet he was betraying his Master to death; he was not abashed at His warning, when He said, Judas, betrayest than the Son of Man with a kiss?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Cita 22:31 Augustine of Hippo, Our Lord's Sermon on the Mount (Book II, Chapter IX)

    … explain why it is said in the Gospel by the Lord Himself to the disciples, "Behold, Satan hath desired to have you, that he may sift you as wheat;" and He says to Peter, "But I have prayed for thee, that thy faith fail not." And when they explain this to me, they explain to themselves at the same time …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)