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Mateo · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Mateo 17 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
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  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Seis días después, Jesús, con Pedro, y Jacobo y Juan (que eran hermanos), subió a la cima de un elevado monte para estar a solas.
1 Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:
2 Allí Jesús se transfiguró delante de los discípulos. Su rostro se volvió brillante como el sol, y su ropa blanca como la luz.
2 Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.
3 De pronto, Moisés y Elías aparecieron y se pusieron a hablar con él.
3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
4 Pedro, atónito, balbució: ―Señor, ¡qué bueno que nos pudiéramos quedar aquí! Si quieres, podemos hacer tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
4 Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.
5 Pero mientras hablaba, una nube resplandeciente los cubrió y una voz dijo desde la nube: «Este es mi Hijo amado; en él me complazco. Obedézcanlo».
5 Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz [que] los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.
6 Los discípulos se postraron en tierra temblando de miedo.
6 Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.
7 Jesús se les acercó y los tocó. ―Levántense —les dijo—. No tengan miedo.
7 Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.
8 Y al levantar la mirada, encontraron a Jesús solo.
8 Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.
9 Al descender de la montaña, Jesús les ordenó que no le dijeran a nadie lo que habían visto, hasta que él se levantara de entre los muertos.
9 Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.
10 Los discípulos le preguntaron: ―¿Por qué los maestros de religión insisten en que Elías regresará antes que aparezca el Mesías?
10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero?
11 ―Ellos tienen razón —les respondió Jesús—. Elías tiene que venir a poner las cosas en orden.
11 Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas.
12 Y, en efecto, ya vino, pero en vez de reconocerlo, lo trataron con la misma crueldad con que me tratarán a mí, que soy el Hijo del hombre.
12 Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos.
13 Los discípulos comprendieron que se refería a Juan el Bautista.
13 Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista.
14 Cuando llegaron al valle, la gente los esperaba; y un hombre corrió y se puso de rodillas ante Jesús.
14 Y como ellos llegaron al gentío, vino á él un hombre hincándosele de rodillas,
15 ―Señor —dijo—, ten misericordia de mi hijo, que está enfermo de la mente y padece muchísimo. Muchas veces se cae en el fuego o en el agua, con peligro de su vida.
15 Y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.
16 Lo traje a tus discípulos; pero no pudieron curarlo.
16 Y le he presentado á tus discípulos, y no le han podido sanar.
17 ―¡Oh generación incrédula y perversa! —dijo Jesús—. ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? ¡Tráiganme al muchacho!
17 Y respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación infiel y torcida! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? traédmele acá.
18 Jesús reprendió al demonio que estaba en el muchacho, y el demonio salió. Desde aquel instante el muchacho quedó bien.
18 Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora.
19 Más tarde, los discípulos le preguntaron en privado a Jesús: ―¿Por qué no pudimos echar fuera aquel demonio?
19 Entonces, llegándose los discípulos á Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no lo pudimos echar fuera?
20 ―Porque tienen muy poca fe —les respondió Jesús—. Si tuvieran siquiera una fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían decirle a aquella montaña que se quitara de en medio y se quitaría. Nada les sería imposible.
20 Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.
21 Pero este tipo de demonio no sale a menos que uno haya orado y ayunado.
21 Mas este linaje no sale sino por oración y ayuno.
22 Un día, estando aún en Galilea, les dijo: «Alguien me va a traicionar y me va a entregar a los que quieren matarme,
22 Y estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres,
23 pero al tercer día resucitaré». Los discípulos se estremecieron de tristeza y temor.
23 Y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.
24 Al llegar a Capernaúm, los cobradores de impuestos del templo le preguntaron a Pedro: ―Tu Maestro, ¿paga impuestos?
24 Y como llegaron á Capernaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?
25 ―¡Claro que los paga! —les respondió Pedro—, e inmediatamente entró a la casa a hablarle a Jesús sobre el asunto. No había pronunciado todavía la primera palabra, cuando Jesús le preguntó: —¿A quién crees tú, Pedro, que cobran tributos los reyes de la tierra? ¿A sus súbditos o a los extranjeros?
25 El dice: Sí. Y entrando él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los tributos ó el censo? ¿de sus hijos ó de los extraños?
26 ―A los extranjeros, claro —respondió Pedro.
26 Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.
27 ―Entonces, los suyos quedan exentos, ¿verdad? —añadió Jesús—. Sin embargo, para que no se ofendan, vete al lago y echa el anzuelo, pues en la boca del primer pez que saques hallarás una moneda que alcanzará para tus impuestos y los míos.
27 Mas porque no los escandalicemos, ve á la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su boca, hallarás un estatero: tómalo, y dáselo por mí y por ti.
Referencias cruzadas (25)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Lucas 9:28–36; Mateo 26:37; Marcos 5:37; Marcos 9:2–13; 2 Pedro 1:18
  2. 2 Salmo 104:2; Mateo 28:3; Juan 1:14; Lucas 9:29; Juan 17:24
  3. 3 Malaquías 4:5; Lucas 24:44; Marcos 9:4; 1 Reyes 18:36–40; 2 Corintios 3:7–11
  4. 4 Marcos 9:5–6; Lucas 9:33; Apocalipsis 22:3–5; 1 Juan 3:2; Juan 14:8–9
  5. 5 Mateo 3:17; Mateo 12:18; Marcos 9:7; Deuteronomio 18:15; Hebreos 2:1–3
  6. 6 Hechos 26:14; Jueces 13:20; 2 Pedro 1:18; Daniel 8:17; 1 Crónicas 21:16
  7. 7 Daniel 10:18; Mateo 14:27; Daniel 8:18; Apocalipsis 1:17; Daniel 10:10
  8. 8 Lucas 9:36; Marcos 9:8; Hechos 12:10–11
  9. 9 Marcos 8:30; Lucas 24:46–47; Mateo 16:20–21; Marcos 9:9–13; Mateo 8:4
  10. 10 Malaquías 4:5–6; Mateo 11:14; Juan 1:21; Marcos 9:11; Juan 1:25
  11. 11 Hechos 3:21; Lucas 1:16–17; Malaquías 4:6; Lucas 3:3–14
  12. 12 Isaías 53:3–12; Hechos 13:24–28; Marcos 6:14–28; Mateo 16:21; Hechos 4:10
  13. 13 Mateo 11:14
  14. 14 Marcos 9:14–29; Marcos 1:40; Hechos 10:25–26; Marcos 10:17; Lucas 9:37–43
  15. 15 Mateo 4:24; Mateo 15:22; Marcos 5:22–23; Job 2:7; Lucas 9:38–42
  16. 16 Mateo 17:19–20; Hechos 19:15–16; Lucas 9:40; 2 Reyes 4:29–31; Hechos 3:16
  17. 17 Números 14:11; Mateo 6:30; Hebreos 3:16–19; Marcos 16:14; Marcos 9:19
  18. 18 Mateo 9:22; Marcos 1:34; Mateo 12:22; Lucas 4:35–36; Marcos 5:8
  19. 19 Marcos 9:28; Marcos 4:10
  20. 20 Lucas 17:6; Marcos 11:23; Lucas 1:37; Lucas 18:27; Mateo 21:21
  21. 22 Mateo 16:21; Lucas 18:31–34; Marcos 8:31; Mateo 17:23; Lucas 24:46
  22. 23 Mateo 16:21; Isaías 53:10–12; Zacarías 13:7; Marcos 8:31; Salmo 22:22–31
  23. 24 Éxodo 30:13; Éxodo 38:26
  24. 25 Mateo 22:21; Mateo 22:19; Romanos 13:6–7; Mateo 22:17; 1 Samuel 17:25
  25. 27 2 Corintios 6:3; 1 Corintios 8:9; 1 Corintios 9:19–22; 2 Corintios 8:9; 1 Corintios 8:13

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 17:1 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XXVIII)

    We must now look into and treat of that vision which the Lord showed on the mount. For it is this of which He had said, "Verily I say unto you, there be some standing here which shall not taste of death till they see the Son of Man in His Kingdom." Then began the passage which has just been …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario 17:10 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LVII)

    Not then from the Scriptures did they know this, but the Scribes used to explain themselves, and this saying was reported abroad amongst the ignorant people; as about Christ also.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Cita 17:1 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXIII–XXIV)

    Again, five men are said to have been with the Lord when He obtained testimony from the Father,--namely, Peter, and James, and John, and Moses, and Elias.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 17:5 Augustine of Hippo, Confessions (Book XI, Chapters IV–IX)

    Was it in that manner in which the voice came from the cloud, saying, "This is my beloved Son"? For that voice was uttered and passed away, began and ended.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  5. Cita 17:27 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LI)

    Elsewhere, for example, He saith, "But lest we should offend them, cast an hook into the sea:" but here He saith, "Let them alone, they be blind leaders of the blind: and if the blind lead the blind, both shall fall into the ditch." But these things His disciples said, not as grieving for those men only, but as being …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)