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Lucas · Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)

Lucas 7 Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)

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Sobre PDT
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Formal (palabra por palabra)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

PDT Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando terminó sus palabras para el pueblo que lo escuchaba, entró en Cafarnaúm.
1 Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.
2 El esclavo de un centurión, a quien éste estimaba mucho, estaba enfermo cerca de la muerte.
2 Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir.
3 Al oír con respecto a Jesús, le envió unos ancianos de los judíos para rogarle que fuera y sanara a su esclavo.
3 Y como oyó [hablar] de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.
4 Cuando ellos se presentaron ante Jesús, le rogaban con insistencia: Es digno de que se le conceda esto,
4 Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;
5 porque ama a nuestra nación, y él mismo nos edificó la congregación judía.
5 Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga.
6 Jesús iba con ellos. Pero al llegar cerca de la casa, el centurión envió unos amigos para decirle: Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo.
6 Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;
7 Por lo cual, ni siquiera me consideré digno de ir a Ti, pero da [la] orden, y mi esclavo sanará.
7 Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.
8 Porque aun yo soy hombre que está bajo autoridad. Tengo soldados bajo mi mando y digo a uno: Ve, y va. Y a otro: Ven, y viene. Y a mi esclavo: Haz esto, y [lo] hace.
8 Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.
9 Al oír esto, Jesús lo admiró, y al dar la vuelta, dijo a la gente que lo seguía: ¡Ni aun en Israel hallé una fe tan grande!
9 Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo [que] ni aun en Israel he hallado tanta fe.
10 Cuando los enviados regresaron a la casa, hallaron al esclavo sano.
10 Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
11 Después fue con sus discípulos y una gran multitud a la ciudad de Naín.
11 Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía.
12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, ocurrió que llevaban afuera un difunto, hijo único de una viuda. Mucha gente la acompañaba.
12 Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.
13 Al verla el Señor se compadeció de ella y le dijo: No llores.
13 Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.
14 Se acercó, tocó el féretro, y se detuvieron los que lo llevaban. Y dijo: Joven, te digo: ¡Levántate!
14 Y acercándose, tocó el féretro: y los que [lo] llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.
15 El muerto [se] levantó y habló. Y [Jesús] lo entregó a su madre.
15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.
16 Un temor dominó a todos. Glorificaban a Dios y decían: ¡Un gran profeta se levantó entre nosotros! ¡Dios visitó a su pueblo!
16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.
17 Esta declaración con respecto a Él se difundió por toda Judea y la región circundante.
17 Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.
18 Los discípulos de Juan le informaron todas estas cosas.
18 Y sus discípulos dieron á Juan las nuevas de todas estas cosas: y llamó Juan á dos de sus discípulos,
19 Juan llamó a dos de sus discípulos y los envió al Señor para preguntarle: ¿Eres Tú el que vendría o esperamos a otro?
19 Y envió á Jesús, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
20 Cuando los hombres se presentaron ante Él, dijeron: Juan el Bautista nos envió a Ti y preguntó: ¿Eres Tú el que vendría o esperamos a otro?
20 Y como los hombres vinieron á él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado á ti, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
21 En aquella hora sanó a muchos de enfermedades y dolencias, y de espíritus malignos. A muchos ciegos dio la vista.
21 Y en la misma hora sanó á muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos; y á muchos ciegos dió la vista.
22 Él les respondió: Vayan, informen a Juan lo que vieron y oyeron: Ciegos ven, cojos andan, leprosos son limpiados, sordos oyen, muertos son resucitados, se dan las Buenas Noticias a los pobres.
22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que habéis visto y oído: que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado el evangelio:
23 Inmensamente feliz el que no se conturbe por causa de Mí.
23 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.
24 Cuando salieron los mensajeros de Juan, preguntó a la multitud con respecto a él: ¿Qué salieron a ver en el lugar despoblado? ¿Una caña sacudida por el viento?
24 Y como se fueron los mensajeros de Juan, comenzó á hablar de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es agitada por el viento?
25 ¿Pero qué salieron a ver? ¿A un hombre vestido con ropas finas? Saben que los que tienen ropa espléndida y viven en deleites están en los palacios reales.
25 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de vestidos delicados? He aquí, los que están en vestido precioso, y viven en delicias, en los palacios de los reyes están.
26 ¿Pero qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y mucho más que un profeta.
26 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y aun más que profeta.
27 Éste es [aquél] de quien está escrito: Envío mi mensajero delante de Ti Quien aparejará tu camino.
27 Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, el cual aparejará tu camino delante de ti.
28 Les digo que entre los nacidos de mujeres, ninguno es mayor que Juan, pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.
28 Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.
29 Todo el pueblo y los publicanos que oyeron y fueron bautizados por Juan reconocieron la justicia de Dios.
29 Y todo el pueblo oyéndole, y los publicanos, justificaron á Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.
30 Pero los fariseos y los doctores de la Ley rechazaron el plan de Dios para ellos al no ser bautizados por él.
30 Mas los Fariseos y los sabios de la ley, desecharon el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados de él.
31 ¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación, y a quién son semejantes?
31 Y dice el Señor: ¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación, y á qué son semejantes?
32 Son semejantes a los muchachos que se sientan en una plaza y gritan unos a otros: ¡Les tocamos la flauta y ustedes no bailaron, entonamos una lamentación y no lloraron!
32 Semejantes son á los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los unos á los otros, y dicen: Os tañimos con flautas, y no bailasteis: os endechamos, y no llorasteis.
33 Porque vino Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y [ustedes] dijeron: ¡Tiene demonio!
33 Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.
34 Viene el Hijo del Hombre, Quien come y bebe, y dicen: ¡Ahí está un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores!
34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
35 Pero la sabiduría es defendida por todos sus hijos.
35 Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos.
36 Uno de los fariseos le rogaba que comiera con él. Al entrar en la casa del fariseo, se reclinó.
36 Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa.
37 Ocurrió que una mujer que era pecadora en la ciudad, al saber que estaba reclinado en la casa del fariseo, llevó un alabastro lleno de perfume.
37 Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un alabastro de ungüento,
38 [Se] postró detrás y lloraba a sus pies, los regaba con lágrimas, [los] secaba con los cabellos de su cabeza, los besaba y [los] ungía con perfume.
38 Y estando detrás á sus pies, comenzó llorando á regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento.
39 Cuando el fariseo que lo invitó vio esto, se decía: Éste, si fuera un profeta sabría quién y qué clase de mujer lo toca, porque es una pecadora.
39 Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.
40 Jesús le dijo: Simón, tengo algo que decirte. Y él respondió: Dí, Maestro.
40 Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro.
41 Un acreedor tenía dos deudores: Uno [le] debía 500 denarios, y el otro 50.
41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;
42 Como ellos no tenían con qué pagar, perdonó a ambos. Dí, pues, ¿cuál de ellos lo amará más?
42 Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más?
43 Simón respondió: Pienso que aquél a quien perdonó más. Él le dijo: Juzgaste rectamente.
43 Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.
44 Se volvió hacia la mujer y dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa. No me diste agua para mis pies, pero ella riega mis pies con sus lágrimas y [los] seca con sus cabellos
44 Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.
45 No me diste un beso, pero ella, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
45 No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
46 No ungiste mi cabeza con aceite, pero ella ungió mis pies con perfume.
46 No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.
47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados [le] fueron perdonados, porque amó mucho. Pero al que poco se le perdona, poco ama.
47 Por lo cual te digo [que] sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.
48 Y a ella [le] dijo: Los pecados te fueron perdonados.
48 Y á ella dijo: Los pecados te son perdonados.
49 Y los que estaban reclinados con Él se dijeron: ¿Quién es Éste para que perdone pecados?
49 Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?
50 Y Él [le] dijo a la mujer: Tu fe te salvó. Vé en paz.
50 Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Simon

    Pharisee who hosted Jesus

    A Pharisee who invited Jesus to eat and whom Jesus addressed as Simon when a sinful woman anointed His feet.

    Citado en la guía: Luke 7:40

Referencias cruzadas (49)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Mateo 8:5–13; Lucas 7:1–10; Mateo 7:28–29
  2. 2 Génesis 24:27; Juan 4:46–47; 2 Reyes 5:2–3; Job 31:5; Génesis 39:4–6
  3. 3 Mateo 8:5; Juan 4:47; Lucas 9:38; Filemón 10; Lucas 8:41
  4. 4 Lucas 7:6–7; Mateo 10:37–38; Mateo 10:11; Apocalipsis 3:4; Mateo 10:13
  5. 5 2 Crónicas 2:11–12; 1 Crónicas 29:3–9; 1 Reyes 5:1; 1 Juan 5:1–3; 1 Juan 3:18–19
  6. 6 Marcos 5:24; Lucas 8:49; Santiago 4:6; Mateo 3:11; Génesis 32:10
  7. 7 Salmo 107:20; Salmo 33:9; Lucas 4:36; Marcos 1:27; Lucas 5:13
  8. 8 Hechos 22:25–26; Hechos 23:17; Colosenses 3:22; Hechos 10:7–8; 1 Timoteo 6:1–2
  9. 9 Mateo 15:28; Romanos 3:1–3; Mateo 8:10; Mateo 9:33; Romanos 9:4–5
  10. 10 Mateo 8:13; Juan 4:50–53; Mateo 15:28; Marcos 9:23
  11. 12 Lucas 8:42; Lucas 8:52; 2 Samuel 14:7; Génesis 22:12; Hechos 9:39
  12. 13 Salmo 103:13; Isaías 63:9; Lamentaciones 3:32–33; Hebreos 4:15; Salmo 86:15
  13. 14 Juan 5:25; Juan 11:43–44; Hechos 9:40–41; Juan 11:25; Lucas 8:54–55
  14. 15 2 Reyes 13:21; 2 Reyes 4:32–37; 1 Reyes 17:23–24
  15. 16 Mateo 9:8; Jeremías 33:9; Lucas 1:68; Lucas 7:39; Lucas 2:20
  16. 17 Lucas 7:14; Mateo 9:31; Mateo 9:26; Marcos 1:28; Mateo 4:24
  17. 18 Juan 3:26; Mateo 11:2–19
  18. 19 Isaías 9:6–7; Juan 4:25; Isaías 11:1; Malaquías 4:2; Génesis 3:15
  19. 20 Lucas 7:19
  20. 21 Marcos 3:10; 1 Reyes 8:37; Marcos 5:29; Salmo 90:7–9; Mateo 4:23
  21. 22 Isaías 35:5–6; Isaías 61:1–3; Lucas 4:18; Isaías 29:18–19; Santiago 2:5
  22. 23 1 Pedro 2:7–8; Mateo 11:6; Isaías 8:14–15; Romanos 9:32–33; Mateo 13:57–58
  23. 24 Efesios 4:14; Lucas 1:80; Juan 1:23; Lucas 3:2; 2 Pedro 3:17
  24. 25 2 Reyes 1:8; Ester 1:11; Isaías 59:17; Mateo 6:29; Ester 1:3
  25. 26 Lucas 1:76; Lucas 20:6; Juan 5:35; Mateo 11:9–14; Lucas 16:16
  26. 27 Malaquías 3:1; Lucas 1:76; Marcos 1:2; Mateo 11:10; Malaquías 4:5–6
  27. 28 Hebreos 11:39–40; Mateo 11:11; Mateo 13:16–17; Colosenses 1:25–27; Efesios 3:8–9
  28. 29 Lucas 3:12; Lucas 7:35; Salmo 51:4; Mateo 21:31–32; Apocalipsis 16:5
  29. 30 Lucas 13:34; Mateo 22:35; 2 Corintios 6:1; Jeremías 8:8; Hechos 20:27
  30. 31 Mateo 11:16–19; Lamentaciones 2:13; Marcos 4:30
  31. 32 Mateo 11:16–19; Proverbios 17:16; Jeremías 5:3–5; Isaías 28:9–13; Zacarías 8:5
  32. 33 Lucas 1:15; Marcos 1:6; Mateo 3:4; Juan 8:52; Hechos 2:13
  33. 34 Lucas 15:2; Lucas 7:36; Lucas 19:7; Mateo 9:11; Lucas 14:1
  34. 35 Proverbios 8:32–36; Mateo 11:19; 1 Corintios 2:14–15; Oseas 14:9; Proverbios 17:16
  35. 36 Marcos 14:3–9; Mateo 26:5–6; Lucas 14:1; Juan 11:2–16; Lucas 11:37
  36. 37 Marcos 14:3–9; Mateo 26:6–13; Mateo 21:31; Lucas 7:37–39; Lucas 5:30
  37. 38 Salmo 126:5–6; Salmo 51:17; Génesis 18:4; Lucas 7:44–46; Eclesiastés 9:8
  38. 39 Lucas 7:16; Lucas 15:2; Isaías 65:5; Proverbios 23:7; Marcos 7:21
  39. 40 Juan 13:13; Juan 3:2; Lucas 5:22; Mateo 7:22; Lucas 18:18
  40. 41 Lucas 7:47; Mateo 18:28; Mateo 6:12; Romanos 5:20; Romanos 3:23
  41. 42 Efesios 1:7; Miqueas 7:18–20; Mateo 18:25–26; Efesios 4:32; Romanos 5:6
  42. 43 Salmo 116:16–18; Lucas 10:38; 1 Corintios 15:9–10; Marcos 12:34; 1 Timoteo 1:13–16
  43. 44 1 Timoteo 5:10; Génesis 18:4; Jueces 19:21; Génesis 19:2; Génesis 43:24
  44. 45 Romanos 16:16; 2 Samuel 15:5; 1 Tesalonicenses 5:26; 2 Samuel 19:39; Génesis 33:4
  45. 46 Salmo 23:5; Eclesiastés 9:8; Mateo 6:17; Rut 3:3; 2 Samuel 14:2
  46. 47 1 Juan 4:19; 1 Juan 3:18; Romanos 5:20; Gálatas 5:6; Isaías 1:18
  47. 48 Mateo 9:2; Marcos 2:5; Lucas 5:20
  48. 49 Lucas 5:20–21; Marcos 2:7; Mateo 9:3
  49. 50 Marcos 5:34; Lucas 8:48; Lucas 18:42; Mateo 9:22; Marcos 10:52

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 7:2 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    The miracles of our Lord and Saviour Jesus Christ make indeed an impression on all who hear of, and believe them; but on different men in different ways.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Cita 7:8 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VI)

    They maintain that he is the centurion mentioned in the Gospel, who addressed the Saviour in these words: "For I also am one having soldiers and servants under my authority; and whatsoever I command they do." They further hold that he will continue administering the affairs of the world as long as that is fitting and needful, and specially that …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 7:36 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XII)

    For this Master of humility both by word and example, sat down even in the house of a certain proud Pharisee, by name Simon; and though He sat down in his house, there was no place in this heart, "where the Son of Man could lay His Head."

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Cita 7:2 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXVI)

    But see by another thing also how Luke hath proclaimed his faith, saying that his servant "was ready to die." Nevertheless, not even this cast him into despondency, neither did it cause him to give up: but even so he trusted that he should prevail.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 7:35 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    Her name, too, was indicated by the Saviour, when He said, "Yet wisdom is justified by her children." This, too, was done by Paul in these words, "But we speak wisdom among them that are perfect." They declare also that Paul has referred to the conjunctions within the Pleroma, showing them forth by means of one; for, when writing of …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)