Saltar al texto

Lucas · Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)

Lucas 7 Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)

Read in English
Sobre Scío
  • Católica
  • NT: Vulgata latina
  • Solo Nuevo Testamento
  • Formal (palabra por palabra)
  • 1797
  • Dominio público

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

Notas sobre este texto (3)
Scío Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Y quando acabó de decir todas sus palabras al pueblo, que las oia, se entró en Capharnaúm.
1 Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.
2 Y había allí un enfermo y casi á la muerte un criado de un Centurion: que era muy estimado de él.
2 Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir.
3 Y quando oyó hablar de Jesús, envió á él unos Ancianos de los Judíos, rogándole, que viniese á sanar á su criado.
3 Y como oyó [hablar] de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.
4 Y ellos, luego que llegáron á Jesús, le hacian grandes instancias, diciéndole: Merece, que le otorgues esto.
4 Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;
5 Porque ama á nuestra nación; y él nos ha hecho una Synagoga.
5 Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga.
6 Y Jesús iba con ellos. Y quando estaba cerca de la casa, envió á él el Centurion sus amigos, diciéndole: Señor, no te tomes ese trabajo, que no soy digno, de que entres dentro de mi casa.
6 Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;
7 Por lo qual ni aún me he creído yo digno de salir á buscarte: pero mándalo con una palabra, y será sano mi criado.
7 Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.
8 Porque también yo soy un Oficial subalterno, que tengo soldados á mis órdenes: y digo á éste: Vé, y va; y al otro: Vén, y viene; y á mi siervo; Haz ésto, y lo hace.
8 Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.
9 Quando lo oyó Jesús, quedó maravillado; y vuelto hacia el pueblo, que le iba siguiendo, dixo: En verdad os digo, que ni en Israél he hallado una fé tan grande.
9 Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo [que] ni aun en Israel he hallado tanta fe.
10 Y quando volviéron á casa los que habian sido enviados, hallaron sáno al criado, que había estado enfermo.
10 Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
11 Y aconteció después, qne iba á una ciudad, llamada Naím; y sus discípulos iban con él, y una grande muchedumbre de pueblo.
11 Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía.
12 Y quando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, hijo único de su madre, la qual era viuda, y venía con ella mucha gente de la ciudad.
12 Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.
13 Luego que la vió el Señor, movido de misericordia por ella, le dixo: No llores.
13 Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.
14 Y se acercó, y tocó al féretro. Y los que lo llevaban, se paráron. Y dixo: Mancebo, á tí digo, levántate.
14 Y acercándose, tocó el féretro: y los que [lo] llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.
15 Y se sentó el que había estado muerto, y comenzó á hablar. Y le dió á su madre.
15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.
16 Y tuviéron todos grande miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Un gran Propheta se ha levantado entre nosotros: y Dios ha visitado á su pueblo.
16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.
17 Y la fama de éste milagro corrió por toda la Judéa, y por toda la comarca,
17 Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.
18 Y contáron á Juan sus discípulos todas éstas cosas.
18 Y sus discípulos dieron á Juan las nuevas de todas estas cosas: y llamó Juan á dos de sus discípulos,
19 Y Juan llamó dos de sus discípulos, y los envió á Jesús, diciendo: ¿Eres tú el que ha de venir, ó esperamos á otro?
19 Y envió á Jesús, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
20 Y como viniesen estos hombres á él, le dixéron: Juan el Bautista nos ha enviado tí, y dice: ¿Eres tú el que ha de venir, ó esperamos á otro?
20 Y como los hombres vinieron á él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado á ti, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
21 Y Jesús en aquella misma hora sanó á muchos de enfermedades, y de llagas, y de espíritus malignos, y dió vista á muchos ciegos.
21 Y en la misma hora sanó á muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos; y á muchos ciegos dió la vista.
22 Y después les respondió, diciendo: Id, y decid á Juan lo que habéis oido, y visto: Que los ciegos ven, los coxos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado el Evangelio.
22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que habéis visto y oído: que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado el evangelio:
23 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.
23 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.
24 Y quando se hubiéron ido los mensageros de Juan, comenzó á decir á las gentes de Juan: ¿Qué salisteis á ver en el desierto? ¿una caña movida del viento?
24 Y como se fueron los mensajeros de Juan, comenzó á hablar de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es agitada por el viento?
25 ¿Mas qué salisteis á ver? ¿un hombre vestido de ropas delicadas? Ciertamente los que visten ropas preciosas, y viven en delicias, en las casas de los Reyes están.
25 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de vestidos delicados? He aquí, los que están en vestido precioso, y viven en delicias, en los palacios de los reyes están.
26 Mas qué salisteis á ver? ¿un Propheta? En verdad os digo, y mas que Propheta:
26 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y aun más que profeta.
27 Este es, del que está escrito: He aquí envio mi Angel delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de tí.
27 Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, el cual aparejará tu camino delante de ti.
28 Porque yo os digo, que entre los nacidos de mugeres, no hay mayor Propheta, que Juan el Bautista: mas el que es menor en el reyno de Dios, es mayor que él.
28 Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.
29 Y todo el pueblo, y los Publicanos, que le oyéron, dieron gloria á Dios, los que habían sido bautizados con el bautismo de Juan.
29 Y todo el pueblo oyéndole, y los publicanos, justificaron á Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.
30 Mas los Phariséos, y los Doctores de la Ley despreciaron el consejo de Dios en daño de sí mismos; los que no habian sido bautizados por él.
30 Mas los Fariseos y los sabios de la ley, desecharon el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados de él.
31 Y dixo el Señor: Pues á quién diré, que se semejan los hombres de esta generación, y á quién se parecen?
31 Y dice el Señor: ¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación, y á qué son semejantes?
32 Semejantes son á los muchachos, que están sentados en la plaza hablando entre sí, y diciendo: Os hemos cantado con flautas, y no baylasteis: os hemos endechado, y no llorasteis.
32 Semejantes son á los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los unos á los otros, y dicen: Os tañimos con flautas, y no bailasteis: os endechamos, y no llorasteis.
33 Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.
33 Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.
34 Vino el Hijo del hombre, que come, y bebe, y decis: He aqui un hombre gloton, y bebedor de vino, amigo de Publicanos, y de pecadores.
34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
35 Mas la sabiduria ha sido justificada por todos sus hijos.
35 Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos.
36 Y le rogaba un Phariséo, que fuese á comer con él: y habiendo entrado en la casa del Phariséo, se sentó á la mesa.
36 Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa.
37 Y una muger pecadora, que había en la ciudad, quando supo que estaba en la mesa en casa del Phariséo, llevó un vaso de alabastro, lleno de ungüento:
37 Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un alabastro de ungüento,
38 Y poniéndose á sus pies en pos de él, comenzó á regarle con lágrimas los pies, y los enjugaba con los cabellos de su cabeza, y le besaba los pies, y los ungia con el ungüento.
38 Y estando detrás á sus pies, comenzó llorando á regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento.
39 Y quando esto vió el Phariséo, que le había convidado, dixo entre sí mismo; Si este hombre fuera Propheta, bien sabria quién; y quál es la muger, que le toca; porque pecadora es.
39 Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.
40 Y Jesús le respondió, diciendo; Simón, te quiero decir una cosa. Y él respondió; Maestro, dí.
40 Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro.
41 Un acreedor tenia dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta.
41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;
42 Mas como no tuviesen de que pagarle, se los perdonó á entrambos. Pues quál de los dos le ama mas?
42 Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más?
43 Respondió Simón: y dixo: Pienso, que aquel, á quien mas perdonó. Y Jesús le dixo: Rectamente has juzgado.
43 Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.
44 Y volviéndose hacia la muger, dixo á Simón: ¿Ves esta muger? Entré en tu casa, no me diste agua para los pies; mas ésta con sus lágrimas ha regado mis pies, y los ha enjugado con sus cabellos.
44 Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.
45 No me diste beso: mas ésta, desde que entró, no ha cesado de besarme los pies.
45 No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
46 No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta con ungüento ha ungido mis pies.
46 No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.
47 Por lo qual te digo: Que perdonados le son sus muchos pecados, porque amó mucho. Mas al que ménos se perdona, ménos ama.
47 Por lo cual te digo [que] sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.
48 Y dixo á ella: Perdonados té son tus pecados.
48 Y á ella dijo: Los pecados te son perdonados.
49 Y los que comian allí, comenzáron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que aún los pecados perdona?
49 Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?
50 Y dixo á la muger; Tu fé te ha hecho salva: Veté en paz.
50 Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Simon

    Pharisee who hosted Jesus

    A Pharisee who invited Jesus to eat and whom Jesus addressed as Simon when a sinful woman anointed His feet.

    Citado en la guía: Luke 7:40

Referencias cruzadas (49)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Mateo 8:5–13; Lucas 7:1–10; Mateo 7:28–29
  2. 2 Génesis 24:27; Juan 4:46–47; 2 Reyes 5:2–3; Job 31:5; Génesis 39:4–6
  3. 3 Mateo 8:5; Juan 4:47; Lucas 9:38; Filemón 10; Lucas 8:41
  4. 4 Lucas 7:6–7; Mateo 10:37–38; Mateo 10:11; Apocalipsis 3:4; Mateo 10:13
  5. 5 2 Crónicas 2:11–12; 1 Crónicas 29:3–9; 1 Reyes 5:1; 1 Juan 5:1–3; 1 Juan 3:18–19
  6. 6 Marcos 5:24; Lucas 8:49; Santiago 4:6; Mateo 3:11; Génesis 32:10
  7. 7 Salmo 107:20; Salmo 33:9; Lucas 4:36; Marcos 1:27; Lucas 5:13
  8. 8 Hechos 22:25–26; Hechos 23:17; Colosenses 3:22; Hechos 10:7–8; 1 Timoteo 6:1–2
  9. 9 Mateo 15:28; Romanos 3:1–3; Mateo 8:10; Mateo 9:33; Romanos 9:4–5
  10. 10 Mateo 8:13; Juan 4:50–53; Mateo 15:28; Marcos 9:23
  11. 12 Lucas 8:42; Lucas 8:52; 2 Samuel 14:7; Génesis 22:12; Hechos 9:39
  12. 13 Salmo 103:13; Isaías 63:9; Lamentaciones 3:32–33; Hebreos 4:15; Salmo 86:15
  13. 14 Juan 5:25; Juan 11:43–44; Hechos 9:40–41; Juan 11:25; Lucas 8:54–55
  14. 15 2 Reyes 13:21; 2 Reyes 4:32–37; 1 Reyes 17:23–24
  15. 16 Mateo 9:8; Jeremías 33:9; Lucas 1:68; Lucas 7:39; Lucas 2:20
  16. 17 Lucas 7:14; Mateo 9:31; Mateo 9:26; Marcos 1:28; Mateo 4:24
  17. 18 Juan 3:26; Mateo 11:2–19
  18. 19 Isaías 9:6–7; Juan 4:25; Isaías 11:1; Malaquías 4:2; Génesis 3:15
  19. 20 Lucas 7:19
  20. 21 Marcos 3:10; 1 Reyes 8:37; Marcos 5:29; Salmo 90:7–9; Mateo 4:23
  21. 22 Isaías 35:5–6; Isaías 61:1–3; Lucas 4:18; Isaías 29:18–19; Santiago 2:5
  22. 23 1 Pedro 2:7–8; Mateo 11:6; Isaías 8:14–15; Romanos 9:32–33; Mateo 13:57–58
  23. 24 Efesios 4:14; Lucas 1:80; Juan 1:23; Lucas 3:2; 2 Pedro 3:17
  24. 25 2 Reyes 1:8; Ester 1:11; Isaías 59:17; Mateo 6:29; Ester 1:3
  25. 26 Lucas 1:76; Lucas 20:6; Juan 5:35; Mateo 11:9–14; Lucas 16:16
  26. 27 Malaquías 3:1; Lucas 1:76; Marcos 1:2; Mateo 11:10; Malaquías 4:5–6
  27. 28 Hebreos 11:39–40; Mateo 11:11; Mateo 13:16–17; Colosenses 1:25–27; Efesios 3:8–9
  28. 29 Lucas 3:12; Lucas 7:35; Salmo 51:4; Mateo 21:31–32; Apocalipsis 16:5
  29. 30 Lucas 13:34; Mateo 22:35; 2 Corintios 6:1; Jeremías 8:8; Hechos 20:27
  30. 31 Mateo 11:16–19; Lamentaciones 2:13; Marcos 4:30
  31. 32 Mateo 11:16–19; Proverbios 17:16; Jeremías 5:3–5; Isaías 28:9–13; Zacarías 8:5
  32. 33 Lucas 1:15; Marcos 1:6; Mateo 3:4; Juan 8:52; Hechos 2:13
  33. 34 Lucas 15:2; Lucas 7:36; Lucas 19:7; Mateo 9:11; Lucas 14:1
  34. 35 Proverbios 8:32–36; Mateo 11:19; 1 Corintios 2:14–15; Oseas 14:9; Proverbios 17:16
  35. 36 Marcos 14:3–9; Mateo 26:5–6; Lucas 14:1; Juan 11:2–16; Lucas 11:37
  36. 37 Marcos 14:3–9; Mateo 26:6–13; Mateo 21:31; Lucas 7:37–39; Lucas 5:30
  37. 38 Salmo 126:5–6; Salmo 51:17; Génesis 18:4; Lucas 7:44–46; Eclesiastés 9:8
  38. 39 Lucas 7:16; Lucas 15:2; Isaías 65:5; Proverbios 23:7; Marcos 7:21
  39. 40 Juan 13:13; Juan 3:2; Lucas 5:22; Mateo 7:22; Lucas 18:18
  40. 41 Lucas 7:47; Mateo 18:28; Mateo 6:12; Romanos 5:20; Romanos 3:23
  41. 42 Efesios 1:7; Miqueas 7:18–20; Mateo 18:25–26; Efesios 4:32; Romanos 5:6
  42. 43 Salmo 116:16–18; Lucas 10:38; 1 Corintios 15:9–10; Marcos 12:34; 1 Timoteo 1:13–16
  43. 44 1 Timoteo 5:10; Génesis 18:4; Jueces 19:21; Génesis 19:2; Génesis 43:24
  44. 45 Romanos 16:16; 2 Samuel 15:5; 1 Tesalonicenses 5:26; 2 Samuel 19:39; Génesis 33:4
  45. 46 Salmo 23:5; Eclesiastés 9:8; Mateo 6:17; Rut 3:3; 2 Samuel 14:2
  46. 47 1 Juan 4:19; 1 Juan 3:18; Romanos 5:20; Gálatas 5:6; Isaías 1:18
  47. 48 Mateo 9:2; Marcos 2:5; Lucas 5:20
  48. 49 Lucas 5:20–21; Marcos 2:7; Mateo 9:3
  49. 50 Marcos 5:34; Lucas 8:48; Lucas 18:42; Mateo 9:22; Marcos 10:52

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 7:2 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    The miracles of our Lord and Saviour Jesus Christ make indeed an impression on all who hear of, and believe them; but on different men in different ways.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Cita 7:8 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VI)

    They maintain that he is the centurion mentioned in the Gospel, who addressed the Saviour in these words: "For I also am one having soldiers and servants under my authority; and whatsoever I command they do." They further hold that he will continue administering the affairs of the world as long as that is fitting and needful, and specially that …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 7:36 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XII)

    For this Master of humility both by word and example, sat down even in the house of a certain proud Pharisee, by name Simon; and though He sat down in his house, there was no place in this heart, "where the Son of Man could lay His Head."

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Cita 7:2 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXVI)

    But see by another thing also how Luke hath proclaimed his faith, saying that his servant "was ready to die." Nevertheless, not even this cast him into despondency, neither did it cause him to give up: but even so he trusted that he should prevail.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 7:35 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    Her name, too, was indicated by the Saviour, when He said, "Yet wisdom is justified by her children." This, too, was done by Paul in these words, "But we speak wisdom among them that are perfect." They declare also that Paul has referred to the conjunctions within the Pleroma, showing them forth by means of one; for, when writing of …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)