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Juan · Versión Biblia Libre

Juan 9 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Mientras Jesús caminaba, vio a un hombre que era ciego desde su nacimiento.
1 Y PASANDO [Jesús], vió un hombre ciego desde su nacimiento.
2 Sus discípulos le preguntaron: “Maestro, ¿porqué nació ciego este hombre? ¿Fue él quien pecó, o fueron sus padres?”
2 Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?
3 Jesús respondió: “Ni él, ni sus padres pecaron. Pero para que el poder de Dios pueda manifestarse en su vida,
3 Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.
4 tenemos que seguir haciendo la obra de Aquél que me envió mientras aún es de día. Cuando la noche venga, nadie podrá trabajar.
4 Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.
5 Mientras estoy aquí en el mundo, yo soy la luz del mundo”.
5 Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.
6 Después que dijo esto, Jesús escupió en el suelo e hizo barro con su saliva, el cual puso después sobre los ojos del hombre ciego.
6 Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego,
7 Entonces Jesús le dijo: “Ve y lávate tú mismo en el estanque de Siloé” (que significa “enviado”). Así que el hombre fue y se lavó a sí mismo, y cuando se dirigía hacia su casa, ya podía ver.
7 Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si [lo] interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo.
8 Sus vecinos y aquellos que lo habían conocido como un mendigo, preguntaban: “¿No es este el hombre que solía sentarse y mendigar?”
8 Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?
9 Algunos decían que él era, mientras que otros decían: “no, es alguien que se parece a él”. Pero el hombre seguía diciendo “¡Soy yo!”
9 Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.
10 “¿Cómo es posible que puedas ver?” le preguntaron.
10 Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?
11 Él respondió: “Un hombre llamado Jesús hizo barro y lo puso sobre mis ojos y me dijo ‘ve y lávate tú mismo en el estanque de Siloé’. Entonces yo fui, y me lavé, y ahora puedo ver”.
11 Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.
12 “¿Dónde está?” le preguntaron. “No lo sé”, respondió él.
12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé.
13 Ellos llevaron al hombre que había estado ciego ante los fariseos.
13 Llevaron á los Fariseos al que antes había sido ciego.
14 Y era el día sábado cuando Jesús había preparado el barro y había abierto los ojos de aquél hombre.
14 Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.
15 Así que los fariseos también le preguntaron cómo pudo ver. Él les dijo: “Él puso barro sobre mis ojos, y yo me lavé, y ahora puedo ver”.
15 Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había recibido la vista. Y él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.
16 Algunos de los fariseos dijeron: “El hombre que hizo esto no puede venir de Dios porque no guarda el Sábado”. Pero otros se preguntaban: “¿Cómo puede un pecador hacer tales milagros?” De modo que tenían opiniones divididas.
16 Entonces unos de los Fariseos decían: Este hombre no es de Dios, que no guarda el sábado. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.
17 Entonces siguieron interrogando al hombre: “Ya que fueron tus ojos los que él abrió, ¿cuál es tu opinión acerca de él?” preguntaron ellos. “Sin duda, él es un profeta”, respondió el hombre.
17 Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
18 Los líderes judíos aún se negaban a creer que el hombre que había sido ciego ahora pudiera ver, hasta que llamaron a sus padres.
18 Mas los Judíos no creían de él, que había sido ciego, y hubiese recibido la vista, hasta que llamaron á los padres del que había recibido la vista;
19 Ellos les preguntaron: “¿Es este su hijo, que estaba ciego desde el nacimiento? ¿Cómo, entonces, es posible que ahora pueda ver?”
19 Y preguntáronles, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?
20 Sus padres respondieron: “Sabemos que este es nuestro hijo que nació siendo ciego.
20 Respondiéronles sus padres y dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego:
21 Pero no tenemos idea de cómo es posible que ahora vea, o de quién lo sanó. ¿Por qué no le preguntan a él? pues ya está suficientemente grande. Él puede hablar por sí mismo”.
21 Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí.
22 La razón por la que sus padres dijeron esto, es porque tenían miedo de lo que pudieran hacer los líderes judíos. Éstos ya habían anunciado que cualquiera que declarara que Jesús era el Mesías, sería expulsado de la sinagoga.
22 Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos: porque ya los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser él el Mesías, fuese fuera de la sinagoga.
23 Esa fue la razón por la que sus padres dijeron “pregúntenle a él, pues ya está suficientemente grande”.
23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle á él.
24 Por segunda vez, llamaron al hombre que había estado ciego y le dijeron: “¡Dale la gloria a Dios! Sabemos que este hombre es un pecador”.
24 Así que, volvieron á llamar al hombre que había sido ciego, y dijéronle: Da gloria á Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador.
25 El hombre respondió: “Yo no sé si él es o no un pecador. Todo lo que sé es que yo estaba ciego y ahora puedo ver”.
25 Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
26 Entonces ellos le preguntaron: “¿Qué te hizo? ¿Cómo fue que abrió tus ojos?”
26 Y volviéronle á decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?
27 El hombre respondió: “Ya les dije. ¿Acaso no estaban escuchando? ¿Por qué quieren escucharlo de nuevo? ¿Acaso quieren convertirse en sus discípulos también?”
27 Respondióles: Ya os [lo] he dicho, y no habéis atendido: ¿por qué lo queréis otra vez oir? ¿queréis también vosotros haceros sus discípulos?
28 Entonces ellos lo insultaron y le dijeron: “Tú eres discípulo de ese hombre.
28 Y le ultrajaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos.
29 Nosotros somos discípulos de Moisés. Sabemos que Dios le habló a Moisés, pero en lo que respecta a esta persona, ni siquiera sabemos de dónde viene”.
29 Nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas éste no sabemos de dónde es.
30 El hombre respondió: “¡Es algo increíble! Ustedes no saben de dónde viene pero él abrió mis ojos.
30 Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y [á mí] me abrió los ojos.
31 Nosotros sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí escucha a todo el que lo adora y hace su voluntad.
31 Y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, á éste oye.
32 Nunca antes en toda la historia se ha escuchado de un hombre que haya nacido ciego y haya sido sanado.
32 Desde el siglo no fué oído, que abriese alguno los ojos de uno que nació ciego.
33 Si este hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada”.
33 Si éste no fuera de Dios, no pudiera hacer nada.
34 “Tú naciste siendo completamente pecador, y sin embargo estás tratando de enseñarnos”, respondieron ellos. Y lo expulsaron de lo sinagoga.
34 Respondieron, y dijéronle: En pecados eres nacido todo, ¿y tú nos enseñas? Y echáronle fuera.
35 Cuando Jesús escuchó que lo habían expulsado, encontró al hombre y le preguntó: “¿Crees en el Hijo del hombre?”
35 Oyó Jesús que le habían echado fuera; y hallándole, díjole: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?
36 El hombre respondió: “Dime quién es, para creer en él”.
36 Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
37 “Ya lo has visto. ¡Es el que habla contigo ahora!” le dijo Jesús.
37 Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, él es.
38 “¡Creo en ti, Señor!” dijo él, y se arrodilló para adorar a Jesús.
38 Y él dice: Creo, Señor; y adoróle.
39 Entonces Jesús le dijo: “He venido al mundo para traer juicio, a fin de que aquellos que son ciegos puedan ver, y aquellos que ven se vuelvan ciegos”.
39 Y dijo Jesús: Yo, para juicio he venido á este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, sean cegados.
40 Algunos fariseos que estaban allí con Jesús le preguntaron: “Nosotros no somos ciegos también, ¿o sí?”
40 Y [ciertos] de los Fariseos que estaban con él oyeron esto, y dijéronle: ¿Somos nosotros también ciegos?
41 Jesús respondió: “Si ustedes estuvieran ciegos, no serían culpables. Pero ahora que dicen que ven, mantienen su culpa”.
41 Díjoles Jesús: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado: mas ahora porque decís, Vemos, por tanto vuestro pecado permanece.
Referencias cruzadas (36)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 2 Lucas 13:2; Juan 9:34; Éxodo 20:5; Hechos 28:4
  2. 3 Juan 11:4; Juan 11:40; Eclesiastés 9:1–2; Job 2:3–6; Job 42:7
  3. 4 Juan 12:35; Efesios 5:16; Juan 4:34; Eclesiastés 9:10; Juan 11:9–10
  4. 5 Juan 8:12; Juan 12:46; Hechos 13:47; Juan 1:4–9; Apocalipsis 21:23
  5. 6 Marcos 8:23; Marcos 7:33; Apocalipsis 3:18
  6. 7 Isaías 35:5; Juan 9:11; Juan 11:37; Isaías 8:6; Hechos 26:18
  7. 8 1 Samuel 2:8; Lucas 18:35; 1 Samuel 21:11; Hechos 3:2–11; Lucas 16:20–22
  8. 10 Marcos 4:27; Eclesiastés 11:5; Juan 3:9; Juan 9:26; Juan 9:15
  9. 11 Juan 9:6–7; Juan 9:27
  10. 12 Éxodo 2:18–20; Juan 5:11–13; Juan 7:11
  11. 13 Juan 12:42; Juan 8:3–8; Juan 11:46–47; Juan 11:57; Juan 12:19
  12. 14 Juan 5:9; Lucas 13:10–17; Mateo 12:1–14; Lucas 14:1; Marcos 2:23–3:6
  13. 15 Juan 9:26–27; Juan 9:10–11
  14. 16 Juan 10:19; Juan 7:43; Juan 7:12; Mateo 12:2; Juan 3:2
  15. 17 Juan 4:19; Juan 6:14; Hechos 3:22–26; Hechos 10:38; Hechos 2:22
  16. 18 Hebreos 3:15–19; Juan 12:37–40; Hebreos 4:11; Juan 1:19; Isaías 26:11
  17. 19 Hechos 4:14; Juan 9:8–9; Hechos 3:10
  18. 22 Juan 7:13; Juan 16:2; Lucas 6:22; Isaías 57:11; Juan 12:42–43
  19. 23 Juan 9:21
  20. 24 Juan 9:16; Josué 7:19; Juan 8:49; Juan 19:6; Salmo 50:14–15
  21. 25 1 Juan 5:10; Juan 9:30; Juan 5:11
  22. 27 Lucas 22:67
  23. 28 Romanos 2:17; 1 Corintios 4:12; 1 Corintios 6:10; Juan 7:19; Mateo 27:39
  24. 29 Juan 8:14; Números 12:2–7; Salmo 22:6; 2 Reyes 9:11; Isaías 53:2–3
  25. 30 Salmo 119:18; Juan 12:37; Isaías 29:18; Isaías 29:14; Juan 3:10
  26. 31 Proverbios 15:29; Isaías 1:15; Proverbios 28:9; Miqueas 3:4; Proverbios 1:28–29
  27. 32 Isaías 64:4; Job 20:4; Lucas 1:70; Apocalipsis 16:18
  28. 33 Juan 9:16; Juan 3:2; Hechos 5:38–39
  29. 34 Juan 9:2; Juan 9:22; Isaías 66:5; Job 25:4; Lucas 18:17
  30. 35 Juan 20:31; Romanos 10:20; 1 Juan 5:13; 1 Juan 4:15; Juan 10:36
  31. 36 Romanos 10:14; Cantar de los Cantares 5:9; Proverbios 30:3–4; Juan 1:38; Mateo 11:3
  32. 37 Juan 4:26; Salmo 25:8–9; Juan 7:17; Salmo 25:14; Juan 14:21–23
  33. 38 Mateo 14:33; Mateo 28:9; Juan 20:28; Mateo 28:17; Lucas 24:52
  34. 39 Juan 3:19; Hechos 26:18; Juan 12:46; Juan 8:12; 1 Juan 2:11
  35. 40 Apocalipsis 3:17; Mateo 15:12–14; Juan 9:34; Mateo 23:16–28; Romanos 2:19–22
  36. 41 Isaías 5:21; Juan 15:22–24; Lucas 18:14; 1 Juan 1:8–10; Proverbios 26:12

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 9:4 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXXXV)

    The Lord Jesus, as we heard when the Holy Gospel was being read, opened the eyes of a man who was born blind. Brethren, if we consider our hereditary punishment, the whole world is blind. And therefore came Christ the Enlightener, because the devil had been the Blinder.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter IX)

    We have just read the long lesson of the man born blind, whom the Lord Jesus restored to the light; but were we to attempt handling the whole of it, and considering, according to our ability, each passage in a way proportionate to its worth, the day would be insufficient.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Comentario 9:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily LVI)

    "And as Jesus passed by, He saw a man which was blind from his birth." Being full of love for man, and caring for our salvation, and desiring to stop the mouths of the foolish, He omitteth nothing of His own part, though there be none to give heed.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  4. Cita 9:1 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XV)

    They also maintain that the Saviour exhibited an emblem of this mystery in the case of that man who was blind from his birth, since the Æon was in this manner produced by Monogenes blind, that is, in ignorance, thus falsely ascribing ignorance and blindness to the Word of God, who, according to their own theory, holds the second [place …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 9:7 Augustine of Hippo, On Christian Doctrine (Book II, Chapters 14–16)

    The pool of Siloam, for example, where the man whose eyes our Lord had anointed with clay made out of spittle was commanded to wash, has a figurative significance, and undoubtedly conveys a secret sense; but yet if the evangelist had not interpreted that name, a meaning so important would lie unnoticed.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)