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Juan · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Juan 9 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando pasaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento.
1 Y PASANDO [Jesús], vió un hombre ciego desde su nacimiento.
2 Y sus discípulos le preguntaron: ―Maestro, ¿este hombre nació ciego por culpa de su pecado o por el pecado de sus padres?
2 Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?
3 Jesús les respondió: ―Ni por el pecado de él ni por el de sus padres, sino para que todos vean lo que Dios hace en la vida de él.
3 Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.
4 Mientras es de día, tenemos que cumplir con el trabajo del que me envió. Viene la noche cuando ya nadie pueda trabajar.
4 Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.
5 Mientras yo estoy en el mundo, soy la luz del mundo.
5 Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.
6 Al acabar de decir esto, escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo untó al ciego en los ojos y le dijo:
6 Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego,
7 ―Ve y lávate en el estanque de Siloé (que significa: Enviado). El ciego fue y se lavó, y al regresar ya veía.
7 Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si [lo] interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo.
8 Sus vecinos y los que antes lo habían visto pedir limosna decían: «¿No es este el que se sienta a pedir limosna?».
8 Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?
9 Unos decían: «Sí, es él». Otros decían: «No, no es él, sólo se parece a él». Pero él decía: «Sí, yo soy».
9 Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.
10 Le preguntaron: ―¿Cómo se te abrieron los ojos?
10 Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?
11 Él contestó: ―Un hombre que se llama Jesús hizo un poco de lodo, me lo untó en los ojos y me dijo: “Ve y lávate en Siloé”. Yo fui, me lavé, y ahora puedo ver.
11 Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.
12 Le preguntaron: ―¿Y dónde está ese hombre? Él respondió: ―No lo sé.
12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé.
13 Al que había sido ciego lo llevaron ante los fariseos.
13 Llevaron á los Fariseos al que antes había sido ciego.
14 Era sábado cuando Jesús hizo el lodo y le abrió los ojos al ciego.
14 Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.
15 Por eso los fariseos le preguntaron cómo era que podía ver. Él les respondió: «Me untó lodo en los ojos, me lavé, y ahora puedo ver».
15 Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había recibido la vista. Y él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.
16 Algunos fariseos decían: «Ese hombre no viene de parte Dios, porque no respeta el sábado». Pero otros decían: «¿Cómo puede un pecador hacer señales milagrosas como esta?». Y no llegaban a ningún acuerdo entre ellos.
16 Entonces unos de los Fariseos decían: Este hombre no es de Dios, que no guarda el sábado. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.
17 Por eso volvieron a preguntarle al que había sido ciego: ―Él fue quien te dio la vista; ¿qué opinas de él? Él contestó: ―Yo digo que es un profeta.
17 Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
18 Pero los judíos no creían que ese hombre hubiera sido ciego y que ahora pudiera ver. Así que llamaron a sus padres
18 Mas los Judíos no creían de él, que había sido ciego, y hubiese recibido la vista, hasta que llamaron á los padres del que había recibido la vista;
19 y les preguntaron: ―¿Es este su hijo? ¿Es verdad que nació ciego? ¿Cómo es que ahora puede ver?
19 Y preguntáronles, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?
20 Los padres contestaron: ―Sabemos que es nuestro hijo y que nació ciego.
20 Respondiéronles sus padres y dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego:
21 Pero no sabemos cómo ahora puede ver ni quién le dio la vista. Pregúntenselo a él, pues ya es mayor de edad y puede responder por sí mismo.
21 Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí.
22 Sus padres contestaron así porque tenían miedo de los judíos, pues estos se habían puesto de acuerdo para expulsar de la sinagoga a todo el que reconociera que Jesús era el Cristo.
22 Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos: porque ya los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser él el Mesías, fuese fuera de la sinagoga.
23 No está en esta traducción
23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle á él.
24 Los judíos llamaron una vez más al que había sido ciego, y le dijeron: ―Júralo por Dios. Nosotros sabemos que este hombre es pecador.
24 Así que, volvieron á llamar al hombre que había sido ciego, y dijéronle: Da gloria á Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador.
25 El hombre respondió: ―Yo no sé si es pecador. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo.
25 Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
26 Ellos volvieron a preguntarle: ―¿Qué te hizo? ¿Cómo te dio la vista?
26 Y volviéronle á decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?
27 Él les contestó: ―Ya se lo dije y no me hicieron caso. ¿Para qué quieren oírlo otra vez? ¿Acaso quieren hacerse sus discípulos?
27 Respondióles: Ya os [lo] he dicho, y no habéis atendido: ¿por qué lo queréis otra vez oir? ¿queréis también vosotros haceros sus discípulos?
28 Entonces ellos lo insultaron y le dijeron: ―Discípulo de ese hombre lo serás tú. Nosotros somos discípulos de Moisés.
28 Y le ultrajaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos.
29 Sabemos que Dios le habló a Moisés, pero de este no sabemos nada.
29 Nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas éste no sabemos de dónde es.
30 El hombre respondió: ―¡Qué extraño que ustedes no sepan nada de él y que a mí me haya dado la vista!
30 Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y [á mí] me abrió los ojos.
31 Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí escucha a los que lo adoran y hacen su voluntad.
31 Y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, á éste oye.
32 Nunca se ha sabido que alguien le haya dado la vista a alguien que hubiera nacido ciego.
32 Desde el siglo no fué oído, que abriese alguno los ojos de uno que nació ciego.
33 Si este hombre no viniera de parte de Dios, no podría hacer nada.
33 Si éste no fuera de Dios, no pudiera hacer nada.
34 Ellos le respondieron: ―Tú, que desde que naciste eres un pecador, ¿vas a darnos lecciones a nosotros? Y lo echaron de allí.
34 Respondieron, y dijéronle: En pecados eres nacido todo, ¿y tú nos enseñas? Y echáronle fuera.
35 Jesús se enteró de que habían expulsado a ese hombre, y al encontrarse con él le preguntó: ―¿Crees en el Hijo del hombre?
35 Oyó Jesús que le habían echado fuera; y hallándole, díjole: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?
36 Él le dijo: ―¿Quién es, Señor? Dímelo, para que crea en él.
36 Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
37 Jesús le contestó: ―Pues ya lo has visto; soy yo, que estoy hablando contigo.
37 Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, él es.
38 El hombre le dijo: ―Creo, Señor. Se puso de rodillas delante de Jesús, y lo adoró.
38 Y él dice: Creo, Señor; y adoróle.
39 Entonces Jesús dijo: ―Yo he venido a este mundo para juzgarlo. Para que los ciegos vean, y para que se queden ciegos los que ven.
39 Y dijo Jesús: Yo, para juicio he venido á este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, sean cegados.
40 Algunos fariseos que estaban con él, al oír que decía esto, le preguntaron: ―¿Quieres decir que nosotros somos ciegos?
40 Y [ciertos] de los Fariseos que estaban con él oyeron esto, y dijéronle: ¿Somos nosotros también ciegos?
41 Jesús les contestó: ―Si ustedes fueran ciegos, no serían culpables de sus pecados. Pero como aseguran que ven, son culpables de pecado.
41 Díjoles Jesús: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado: mas ahora porque decís, Vemos, por tanto vuestro pecado permanece.
Referencias cruzadas (35)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 2 Lucas 13:2; Juan 9:34; Éxodo 20:5; Hechos 28:4
  2. 3 Juan 11:4; Juan 11:40; Eclesiastés 9:1–2; Job 2:3–6; Job 42:7
  3. 4 Juan 12:35; Efesios 5:16; Juan 4:34; Eclesiastés 9:10; Juan 11:9–10
  4. 5 Juan 8:12; Juan 12:46; Hechos 13:47; Juan 1:4–9; Apocalipsis 21:23
  5. 6 Marcos 8:23; Marcos 7:33; Apocalipsis 3:18
  6. 7 Isaías 35:5; Juan 9:11; Juan 11:37; Isaías 8:6; Hechos 26:18
  7. 8 1 Samuel 2:8; Lucas 18:35; 1 Samuel 21:11; Hechos 3:2–11; Lucas 16:20–22
  8. 10 Marcos 4:27; Eclesiastés 11:5; Juan 3:9; Juan 9:26; Juan 9:15
  9. 11 Juan 9:6–7; Juan 9:27
  10. 12 Éxodo 2:18–20; Juan 5:11–13; Juan 7:11
  11. 13 Juan 12:42; Juan 8:3–8; Juan 11:46–47; Juan 11:57; Juan 12:19
  12. 14 Juan 5:9; Lucas 13:10–17; Mateo 12:1–14; Lucas 14:1; Marcos 2:23–3:6
  13. 15 Juan 9:26–27; Juan 9:10–11
  14. 16 Juan 10:19; Juan 7:43; Juan 7:12; Mateo 12:2; Juan 3:2
  15. 17 Juan 4:19; Juan 6:14; Hechos 3:22–26; Hechos 10:38; Hechos 2:22
  16. 18 Hebreos 3:15–19; Juan 12:37–40; Hebreos 4:11; Juan 1:19; Isaías 26:11
  17. 19 Hechos 4:14; Juan 9:8–9; Hechos 3:10
  18. 22 Juan 7:13; Juan 16:2; Lucas 6:22; Isaías 57:11; Juan 12:42–43
  19. 24 Juan 9:16; Josué 7:19; Juan 8:49; Juan 19:6; Salmo 50:14–15
  20. 25 1 Juan 5:10; Juan 9:30; Juan 5:11
  21. 27 Lucas 22:67
  22. 28 Romanos 2:17; 1 Corintios 4:12; 1 Corintios 6:10; Juan 7:19; Mateo 27:39
  23. 29 Juan 8:14; Números 12:2–7; Salmo 22:6; 2 Reyes 9:11; Isaías 53:2–3
  24. 30 Salmo 119:18; Juan 12:37; Isaías 29:18; Isaías 29:14; Juan 3:10
  25. 31 Proverbios 15:29; Isaías 1:15; Proverbios 28:9; Miqueas 3:4; Proverbios 1:28–29
  26. 32 Isaías 64:4; Job 20:4; Lucas 1:70; Apocalipsis 16:18
  27. 33 Juan 9:16; Juan 3:2; Hechos 5:38–39
  28. 34 Juan 9:2; Juan 9:22; Isaías 66:5; Job 25:4; Lucas 18:17
  29. 35 Juan 20:31; Romanos 10:20; 1 Juan 5:13; 1 Juan 4:15; Juan 10:36
  30. 36 Romanos 10:14; Cantar de los Cantares 5:9; Proverbios 30:3–4; Juan 1:38; Mateo 11:3
  31. 37 Juan 4:26; Salmo 25:8–9; Juan 7:17; Salmo 25:14; Juan 14:21–23
  32. 38 Mateo 14:33; Mateo 28:9; Juan 20:28; Mateo 28:17; Lucas 24:52
  33. 39 Juan 3:19; Hechos 26:18; Juan 12:46; Juan 8:12; 1 Juan 2:11
  34. 40 Apocalipsis 3:17; Mateo 15:12–14; Juan 9:34; Mateo 23:16–28; Romanos 2:19–22
  35. 41 Isaías 5:21; Juan 15:22–24; Lucas 18:14; 1 Juan 1:8–10; Proverbios 26:12

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 9:4 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXXXV)

    The Lord Jesus, as we heard when the Holy Gospel was being read, opened the eyes of a man who was born blind. Brethren, if we consider our hereditary punishment, the whole world is blind. And therefore came Christ the Enlightener, because the devil had been the Blinder.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter IX)

    We have just read the long lesson of the man born blind, whom the Lord Jesus restored to the light; but were we to attempt handling the whole of it, and considering, according to our ability, each passage in a way proportionate to its worth, the day would be insufficient.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Comentario 9:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily LVI)

    "And as Jesus passed by, He saw a man which was blind from his birth." Being full of love for man, and caring for our salvation, and desiring to stop the mouths of the foolish, He omitteth nothing of His own part, though there be none to give heed.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  4. Cita 9:1 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XV)

    They also maintain that the Saviour exhibited an emblem of this mystery in the case of that man who was blind from his birth, since the Æon was in this manner produced by Monogenes blind, that is, in ignorance, thus falsely ascribing ignorance and blindness to the Word of God, who, according to their own theory, holds the second [place …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 9:7 Augustine of Hippo, On Christian Doctrine (Book II, Chapters 14–16)

    The pool of Siloam, for example, where the man whose eyes our Lord had anointed with clay made out of spittle was commanded to wash, has a figurative significance, and undoubtedly conveys a secret sense; but yet if the evangelist had not interpreted that name, a meaning so important would lie unnoticed.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)