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Lucas · Versión Biblia Libre

Lucas 18 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Jesus les contó este relato para animarlos a orar en todo momento y no rendirse:
1 Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,
2 “Había un juez en cierta ciudad que no tenía respeto por Dios ni se interesaba por nadie”, explicó Jesús.
2 Diciendo: Había un juez en una ciudad, el cual ni temía á Dios, ni respetaba á hombre.
3 “En esa misma ciudad vivía una viuda que iba una y otra vez ante el juez y le decía; ‘¡Haz justicia en mi caso contra mi enemigo!’
3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á él diciendo: Hazme justicia de mi adversario.
4 Por cierto tiempo él no quiso hacer nada al respecto, pero finalmente pensó para sí: ‘Aunque yo no temo a Dios ni me preocupo por nadie,
4 Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre,
5 esta mujer es tan fastidiosa que me encargaré de que se haga justicia con ella. Así no me molestará más viniendo a verme tan seguido’.
5 Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela.
6 “Escuchen lo que hasta un juez injusto decidió”, dijo el Señor.
6 Y dijo el Señor: Oid lo que dice el juez injusto.
7 “¿No creen que Dios se encargará de que se haga justicia con su pueblo, que clama a Él de día y de noche? ¿Creen que Dios los hará esperar?
7 ¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?
8 No. Les aseguro que Él les hará justicia con prontitud. Sin embargo, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará personas en la tierra que tengan fe en él?”
8 Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?
9 También les contó este relato referente a aquellos que están seguros de que viven correctamente y menosprecian a todos los demás:
9 Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á los otros, esta parábola:
10 “Había dos hombres orando en el Templo. Uno de ellos era un Fariseo, y el otro era un recaudador de impuestos.
10 Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano.
11 El Fariseo estaba en pie y oraba, diciendo: ‘Dios, te agradezco porque no soy como otras personas, como los ladrones o criminales, adúlteros, o incluso como este recaudador de impuestos.
11 El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
12 Yo ayuno dos veces a la semana, y pago el diezmo de mi salario’.
12 Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.
13 “Pero el recaudador de impuestos se quedó a la distancia. Ni siquiera era capaz de mirar al cielo. En lugar de ello golpeaba su pecho y oraba: ‘Dios, por favor, ten misericordia de mí. Soy un pecador’.
13 Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí pecador.
14 “Les aseguro, que este hombre se fue a su casa justificado ante los ojos de Dios y no el otro. Porque los que se exaltan serán humillados, pero los que se humillan serán exaltados”.
14 Os digo que éste descendió á su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.
15 Y algunos padres trajeron a sus hijos donde Jesús para que los tocara y los bendijera. Cuando los discípulos vieron lo que sucedía, trataron de detenerlos.
15 Y traían á él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos les reñían.
16 Pero Jesús llamó a los niños hacia él. “Dejen que los niños vengan a mí”, dijo. “No se lo impidan, porque el reino de Dios le pertenece a los que son como ellos.
16 Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, y no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios.
17 Les digo la verdad: quien no recibe el reino de Dios como lo hace un niño, nunca entrará a él”.
17 De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
18 Uno de los líderes religiosos se acercó a Jesús y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?”
18 Y preguntóle un príncipe, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?
19 “¿Por qué me llamas bueno?” respondió Jesús. “Nadie es bueno, solo Dios.
19 Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ninguno hay bueno sino sólo Dios.
20 Ya conoces los mandamientos: no cometas adulterio, no mates, no robes, no des falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre”.
20 Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre.
21 “He guardado todos estos mandamientos desde que era joven”, respondió el hombre.
21 Y él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud.
22 Cuando Jesús oyó esto, le dijo al hombre: “Aún te falta una cosa. Ve y vende todo lo que tienes, dale el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. ¡Entonces ven y sígueme!”
22 Y Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
23 Pero cuando el hombre oyó esto se puso muy triste, porque era muy rico.
23 Entonces él, oídas estas cosas, se puso muy triste, porque era muy rico.
24 Cuando vio su reacción, Jesús dijo: “¡Cuán difícil es para los ricos entrar al reino de Dios!
24 Y viendo Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán dificultosamente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
25 Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios”.
25 Porque más fácil cosa es entrar un camello por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de Dios.
26 Los que oyeron esto se preguntaron: “¿Entonces quién podrá salvarse?”
26 Y los que lo oían, dijeron: ¿Y quién podrá ser salvo?
27 Jesús respondió: “Lo que es imposible en términos humanos es posible para Dios”.
27 Y él [les] dijo: Lo que es imposible para con los hombres, posible es para Dios.
28 Pedro dijo: “¡Nosotros lo dejamos todo para seguirte!”
28 Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado las posesiones nuestras, y te hemos seguido.
29 “Les digo la verdad”, les dijo Jesús, “cualquiera que deja atrás su casa, su esposa, hermanos, o hijos por causa del reino de Dios,
29 Y él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, padres, ó hermanos, ó mujer, ó hijos, por el reino de Dios,
30 recibirá mucho más en esta vida, y la vida eterna en el mundo que vendrá”.
30 Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.
31 Jesús llevó consigo a los doce discípulos aparte, y les dijo: “Vamos hacia Jerusalén, y todo lo que los profetas escribieron sobre el Hijo del hombre, se cumplirá.
31 Y Jesús, tomando á los doce, les dijo: He aquí subimos á Jerusalem, y serán cumplidas todas las cosas que fueron escritas por los profetas, del Hijo del hombre.
32 Él será entregado en manos de los extranjeros; se burlarán de él, lo insultarán y lo escupirán.
32 Porque será entregado á las gentes, y será escarnecido, é injuriado, y escupido.
33 Ellos lo azotarán y lo matarán, pero el tercer día, él se levantará otra vez”.
33 Y después que le hubieren azotado, le matarán: mas al tercer día resucitará.
34 Pero ellos no entendieron nada de lo que Jesús les dijo. El significado de esas cosas estaba oculto para ellos y ellos no entendieron lo que él estaba diciendo.
34 Pero ellos nada de estas cosas entendían, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se decía.
35 Cuando Jesús se acercaba a Jericó, estaba un hombre ciego sentado y pidiendo limosna junto al camino.
35 Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;
36 Este hombre escuchó la multitud que pasaba, así que preguntó qué estaba pasando.
36 El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.
37 Y ellos le dijeron: “Está pasando Jesús de Nazaret”.
37 Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.
38 Entonces él gritó: “¡Jesús, hijo de David, por favor, ten misericordia de mí!”
38 Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.
39 Y los que estaban frente a la multitud le dijeron que dejara de gritar y se callara, pero lo que hizo el hombre fue gritar más fuerte: “¡Hijo de David, ten misericordia de mí, por favor!”
39 Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.
40 Jesús se detuvo y les dijo que trajeran al hombre ciego. Cuando vino, Jesús le preguntó:
40 Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,
41 “¿Qué quieres que yo haga por ti?” “Señor, por favor, quiero ver”, le suplicó.
41 Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.
42 “¡Entonces recibe la vista!” le dijo Jesús. “Tu fe en mí te ha sanado”.
42 Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.
43 De inmediato el hombre pudo ver. Y seguía a Jesús, alabando a Dios. Todos los que estaban allí y vieron lo que había sucedido también alabaron a Dios.
43 Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.
Referencias cruzadas (42)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Colosenses 4:2; Romanos 12:12; 1 Tesalonicenses 5:17; Filipenses 4:6; Efesios 6:18
  2. 2 Salmo 8:1–4; Lucas 18:4; Proverbios 29:7; Ezequiel 22:6–8; Jeremías 22:16–17
  3. 3 Isaías 1:17; Jeremías 5:28; Job 22:9; Deuteronomio 27:19; Lucas 18:7–8
  4. 4 Hebreos 4:12–13; Lucas 12:17; Lucas 16:3
  5. 5 Lucas 11:8; Lucas 18:39; Jueces 16:16; Marcos 10:47–48; 2 Samuel 13:24–27
  6. 6 Lucas 7:13
  7. 7 2 Pedro 3:9; Hebreos 10:35–37; 1 Timoteo 5:5; Lucas 11:13; 2 Tesalonicenses 1:6
  8. 8 Hebreos 10:23–26; 2 Pedro 3:8–9; Mateo 24:9–13; Salmo 46:5; Lucas 17:26–30
  9. 9 Lucas 16:15; Proverbios 30:12; Isaías 65:5; Romanos 10:3; Romanos 14:10
  10. 10 Mateo 21:31–32; Hechos 3:1; 2 Reyes 20:5; 1 Reyes 8:30; 2 Reyes 20:8
  11. 11 Mateo 6:5; Apocalipsis 3:17; Isaías 65:5; Jeremías 2:35; Marcos 11:25
  12. 12 Lucas 11:42; Mateo 23:23–24; Lucas 17:10; Mateo 9:14; 1 Timoteo 4:8
  13. 13 1 Juan 1:8–10; Esdras 9:6; Salmo 41:4; 1 Timoteo 1:15; Hebreos 8:12
  14. 14 Lucas 14:11; Lucas 16:15; Santiago 4:10; Mateo 23:12; Proverbios 29:23
  15. 15 Mateo 19:13–15; Marcos 10:13–16; 1 Samuel 1:24; Lucas 9:49–50; Lucas 9:54
  16. 16 Mateo 18:3–4; 1 Corintios 14:20; Deuteronomio 31:12; 1 Corintios 7:14; 1 Pedro 2:2
  17. 17 Mateo 18:3; Marcos 10:15; Salmo 131:1–2; 1 Pedro 1:14
  18. 18 Marcos 10:17–31; Hechos 16:30; Mateo 19:16–30; Lucas 10:25–28; Hechos 2:37
  19. 19 Santiago 1:17; Job 15:14–16; Hebreos 7:26; 1 Timoteo 3:16; Job 25:4
  20. 20 Éxodo 20:12–17; Deuteronomio 5:16–21; Romanos 13:9; Mateo 19:17–19; Efesios 6:2
  21. 21 Filipenses 3:6; Mateo 19:20–21; Marcos 10:20–21; Lucas 18:11–12; Lucas 15:7
  22. 22 Lucas 12:33; 1 Timoteo 6:18–19; Mateo 19:21; Mateo 6:19–20; Lucas 16:9
  23. 23 Ezequiel 33:31; 1 Juan 2:15; Marcos 10:22; Mateo 19:22; Lucas 21:34
  24. 24 Proverbios 11:28; Proverbios 30:9; Santiago 2:5–7; Marcos 10:23–27; Mateo 19:23–25
  25. 26 Lucas 13:23
  26. 27 Jeremías 32:17; Mateo 19:26; Lucas 1:37; Job 42:2; Génesis 18:14
  27. 28 Filipenses 3:7; Marcos 10:28; Lucas 5:11; Mateo 19:27; Mateo 4:19–22
  28. 29 Marcos 10:29–31; Mateo 10:37–39; Lucas 14:26–28; Mateo 19:28–30; Deuteronomio 33:9
  29. 30 Job 42:10; Hebreos 13:5–6; Apocalipsis 2:17; Lucas 12:31–32; Mateo 12:32
  30. 31 Mateo 20:17–19; Isaías 53:1–12; Salmo 22:1–31; Marcos 10:32–34; Lucas 24:44–46
  31. 32 Lucas 23:11; Isaías 53:3; Isaías 50:6; Hechos 3:13; Marcos 14:65
  32. 33 Lucas 24:7; Lucas 24:21; Mateo 16:21; 1 Corintios 15:3–4; Mateo 27:63
  33. 34 Lucas 9:45; Marcos 9:32; Lucas 2:50; Juan 12:16; Juan 16:1–19
  34. 35 Mateo 20:29–34; Juan 9:8; Lucas 16:20–21; Marcos 10:46–52; 1 Samuel 2:8
  35. 36 Mateo 21:10–11; Lucas 15:26
  36. 37 Mateo 2:23; Juan 1:45; Juan 19:19; Juan 12:35–36; Hechos 4:10
  37. 38 Mateo 9:27; Lucas 18:39; Mateo 15:22; Mateo 21:9; Romanos 1:3
  38. 39 Génesis 32:26–28; Salmo 141:1; Lucas 11:8–10; Mateo 26:40–44; Lucas 18:15
  39. 40 Marcos 10:48–52; Mateo 20:31–34
  40. 41 1 Reyes 3:5–15; Romanos 8:25; Mateo 20:21–22; Filipenses 4:6
  41. 42 Lucas 8:48; Mateo 8:3; Mateo 9:22; Lucas 17:19; Salmo 33:9
  42. 43 Salmo 146:8; 2 Tesalonicenses 1:10–12; Hechos 11:18; Salmo 103:1–3; Lucas 4:39

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 18:1 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXV)

    The lesson of the Holy Gospel builds us up unto the duty of praying and believing, and of not putting our trust in ourselves, but in the Lord. What greater encouragement to prayer than the parable which is proposed to us of the unjust judge?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Cita 18:18 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters XX–XXI)

    And to the person who said to Him, "Good Master," He confessed that God who is truly good, saying, "Why callest thou Me good: there is One who is good, the Father in the heavens;" and they assert that in this passage the Æons receive the name of heavens.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 18:10 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon VIII)

    It were well for him to imitate the Publican, and not swell as the Pharisee, "who went up into the temple," and boasted of his deserts, and covered up his wounds.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Cita 18:30 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XI)

    For instance, to them that strip themselves of all that they have for His sake He promised to give an hundred fold in the present world, and life eternal in that which is to come; by the things already given making the future also credible.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 18:19 Gregory of Nazianzus, Theological Orations (The Fourth Theological Oration, Which is the Second Concerning the Son)

    The eighth passage is, That they may know Thee, the only true God, and Jesus Christ Whom Thou hast sent; and There is none good save one, that is, God. The solution of this appears to me very easy.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)