¿Puede un cristiano aceptar la evolución? Evolución teísta, Diseño Inteligente y la visión ortodoxa

Creación evolutiva, Diseño Inteligente y creacionismo de la Tierra joven puestos lado a lado, lo que realmente dijeron San Basilio, San Gregorio de Nisa y San Atanasio sobre la creación, y el verdadero abanico de visiones ortodoxas, de Dobzhansky al padre Seraphim Rose.

Muchos cristianos cargan con una inquietud callada. Les enseñaron que Dios hizo el mundo, y también les enseñaron, en la escuela o en la universidad, que los seres vivos comparten antepasados comunes y han cambiado durante un tiempo larguísimo. A algunos les dijeron que debían elegir. A otros, que el conflicto es imaginario. Pocos vieron cómo la propia tradición de la Iglesia podría ayudarles a pensarlo.

Este artículo pregunta si un cristiano, y en particular un cristiano ortodoxo, puede aceptar la evolución biológica. Expone las tres posturas principales que sostienen hoy los cristianos: la creación evolutiva (a menudo llamada evolución teísta), el Diseño Inteligente y el creacionismo de la Tierra joven. Luego examina lo que los Padres de la Iglesia dijeron realmente sobre la creación y el Génesis, y el verdadero abanico de opiniones entre científicos, teólogos y monjes ortodoxos. El sitio tiene un artículo aparte sobre el Génesis y la edad de la Tierra; este se concentra en la evolución y en el debate ortodoxo.

La cuestión va más allá de la biología: toca cómo leemos la Escritura, quién fue Adán y por qué hay muerte en el mundo.

En resumen

La Iglesia ortodoxa no tiene ningún dogma conciliar sobre la evolución biológica. Lo que confiesa es que Dios es «Creador del cielo y de la tierra, y de todas las cosas visibles e invisibles» (texto del Credo según la Diócesis de México de la Iglesia Ortodoxa en América), que creó libremente y de la nada, que los seres humanos llevan su imagen, que la humanidad cayó y que Cristo, el nuevo Adán, sana y salva. Dentro de esos límites, los cristianos ortodoxos sostienen opiniones distintas. El genetista Theodosius Dobzhansky, creyente ortodoxo, se llamó a sí mismo «un creacionista y un evolucionista» (traducción nuestra). El hieromonje Seraphim (Rose) sostuvo que la evolución del hombre a partir de un animal inferior «no puede armonizarse» con la visión patrística de la creación del hombre. Fuera de la ortodoxia, BioLogos acepta la evolución como el medio que Dios usó para crear; el movimiento del Diseño Inteligente del Discovery Institute pone en duda que procesos no dirigidos expliquen a los seres vivos; los creacionistas de la Tierra joven rechazan tanto la ascendencia común como el tiempo profundo. Los Padres no conocieron a Darwin; ambos bandos recurren a ellos, y los Padres también daban por supuestas cosas, como la fijeza de los tipos, que la biología moderna no acepta.

Tesis: Un cristiano ortodoxo puede aceptar la explicación científica de la evolución sin negar ningún dogma de la fe, siempre que la evolución no se convierta en una filosofía sin Dios y que las doctrinas de la creación, la imagen de Dios y la caída se mantengan íntegras; pero cómo conciliar a Adán y el origen de la muerte con la historia evolutiva sigue siendo una cuestión abierta y debatida entre ortodoxos fieles.

Primero, ¿qué significa «evolución»?

Una sola palabra abarca varias afirmaciones. Stephen Meyer, del Discovery Institute, en el volumen de 2017 Theistic Evolution, distinguió tres significados: el cambio a lo largo del tiempo, la ascendencia común universal y la afirmación de que la selección natural que actúa sobre una variación aleatoria puede explicar la apariencia de diseño sin ninguna inteligencia diseñadora. Según la reseña de Denis Lamoureux, Meyer escribió que el libro no critica la evolución teísta «donde la evolución se define como el mero ‘cambio a lo largo del tiempo’».1

Las preguntas frecuentes del propio Discovery Institute hacen la misma distinción. Si evolución significa cambio a lo largo del tiempo, «o incluso que los seres vivos están emparentados por ascendencia común, entonces no hay ningún conflicto inherente entre la teoría evolutiva y la teoría del diseño inteligente». Lo que el Diseño Inteligente cuestiona es la afirmación de que el proceso sea no dirigido y carente de propósito.2

Mantener separados estos sentidos ayuda. El propio Meyer acepta una Tierra antigua aunque, como señala Lamoureux, rechaza la ascendencia común universal; solo los creacionistas de la Tierra joven rechazan a la vez el tiempo profundo y la ascendencia común. El desacuerdo más hondo se refiere al tercer sentido, y es en parte científico y en parte filosófico.1

Tres respuestas cristianas hoy

Creación evolutiva (evolución teísta)

BioLogos fue fundado por el genetista Francis Collins, quien dirigió el proyecto internacional que por primera vez cartografió el genoma humano y más tarde dirigió los Institutos Nacionales de Salud. Su libro de 2006 The Language of God relató su camino del ateísmo a la fe cristiana, y la respuesta que recibió lo llevó a fundar BioLogos.3 BioLogos expone así su postura: «Afirmamos plenamente que la Biblia es la palabra inspirada y autorizada de Dios. También aceptamos la ciencia de la evolución como la mejor descripción de cómo Dios produjo la diversidad de la vida en la Tierra». También «rechaza enfáticamente el evolucionismo», que define como la cosmovisión atea que a menudo acompaña a la ciencia.4

Sobre el Diseño Inteligente, BioLogos dice que cree que «nuestro Dios inteligente diseñó el universo», pero no ve «razones científicas ni bíblicas para renunciar a buscar explicaciones naturales de cómo Dios gobierna los fenómenos naturales».4 En otras palabras, sitúa el diseño en todo el orden de la naturaleza y no en vacíos particulares.

Diseño Inteligente

El Discovery Institute define la teoría así: «ciertos rasgos del universo y de los seres vivos se explican mejor por una causa inteligente que por un proceso no dirigido como la selección natural».2 Los defensores del Diseño Inteligente insisten en que se trata de una inferencia a partir de la evidencia en la naturaleza, no a partir de un texto religioso, y en que la ciencia por sí sola no puede decir si la causa inteligente es sobrenatural. La infografía del sitio sobre el diseño como inferencia (en inglés) expone ese razonamiento.

En 2017, estudiosos y teólogos del Diseño Inteligente publicaron una crítica de mil páginas, Theistic Evolution: A Scientific, Philosophical, and Theological Critique, editada por J. P. Moreland, Stephen Meyer, Christopher Shaw, Ann Gauger y Wayne Grudem.5 En su sección teológica, Wayne Grudem enumera doce afirmaciones sobre los orígenes que, a su juicio, la evolución teísta no puede mantener, empezando por «Adán y Eva fueron los primeros seres humanos» y «La muerte humana comenzó como resultado del pecado de Adán».1

Las críticas van en ambos sentidos. La Academia Nacional de Ciencias dice: «El diseño inteligente no es un concepto científico porque no puede comprobarse empíricamente», y que «No hay ninguna controversia científica sobre los hechos básicos de la evolución».6 Denis Lamoureux, profesor de ciencia y religión en la Universidad de Alberta y creacionista evolutivo, tituló su reseña del libro de 2017 «Intelligent Design Theory: The God-of-the-Gaps Rooted in Concordism» («La teoría del Diseño Inteligente: el Dios de los vacíos, arraigado en el concordismo»), y sostiene que el Diseño Inteligente proyecta la ciencia moderna sobre el Génesis y apuesta la fe a fenómenos sin explicar.1 Sus defensores responden que argumentan a partir de evidencia positiva: ciertos tipos de información, según nuestra experiencia, proceden de una causa inteligente.2 Un caso de prueba se sopesa en el debate sobre el flagelo bacteriano (en inglés). Aquí basta decir que {{debated: la afirmación de que ciertos rasgos biológicos se explican mejor por una causa inteligente es objeto de controversia, y la Academia Nacional de Ciencias la rechaza como ciencia}}.

Creacionismo de la Tierra joven

Answers in Genesis, la organización de la Tierra joven más conocida, enseña que los días del Génesis «son seis días consecutivos de 24 horas de la creación», con «aproximadamente 4.000 años desde la creación hasta Cristo». Su declaración de fe califica la evolución teísta y otros intentos de acomodar la evolución o las edades largas al Génesis de «incompatibles con la Escritura», y sostiene que toda muerte animal, enfermedad y extinción «entró en este mundo después del pecado del hombre y como consecuencia directa de él».7 Sus motivos, la reverencia por las palabras llanas de la Escritura y la convicción de que la muerte es un enemigo, son serios y los lectores ortodoxos los reconocerán.

Una nota sobre la enseñanza católica

Roma se ha pronunciado de modo más formal. En Humani Generis (1950), Pío XII permitió la investigación sobre «el origen del cuerpo humano como procedente de materia preexistente y viva», insistiendo al mismo tiempo en que «las almas son creadas inmediatamente por Dios»; en el párrafo siguiente descartó el poligenismo, la idea de que la humanidad no desciende de un solo Adán.8 En 1996, Juan Pablo II dijo a la Academia Pontificia de las Ciencias que los nuevos conocimientos llevaban a reconocer en la teoría de la evolución «plus qu'une hypothèse», es decir, más que una hipótesis.9 Los cristianos ortodoxos no están obligados por estas declaraciones, pero muestran que la Iglesia católica juzga que la evolución del cuerpo puede ser compatible con la fe, dentro de los límites que ella fija.

Lo que dijeron los Padres sobre la creación y el Génesis

Ningún Padre conoció la biología moderna, así que ninguno debe ser reclutado como evolucionista; tampoco todos leyeron el Génesis de una sola manera. Lo que sigue son pasajes abiertos para este artículo. (Para los Padres mismos, véase el explorador de los Padres de la Iglesia (en inglés).)

San Basilio el Grande: un mandato duradero y tipos fijos

El Hexamerón de San Basilio, nueve homilías sobre los seis días, es un comentario griego clásico de Génesis 1. San Basilio desconfiaba de la alegoría fantasiosa: «Para mí, hierba es hierba; planta, pez, fiera, animal doméstico, lo tomo todo en sentido literal».10 Quienes prefieren una lectura literal lo citan con razón.

Sin embargo, San Basilio también leyó los mandatos de Dios como la institución de un orden duradero en la naturaleza. Sobre «Produzca la tierra», escribió que «la voz que entonces se oyó y este mandato fueron para ella como una ley natural y permanente; le dio fertilidad y poder de producir fruto para todas las edades venideras». Más adelante, en la misma homilía: «Este breve mandato fue en un instante una naturaleza inmensa, un sistema elaborado».11 Los creacionistas evolutivos ven aquí a Dios obrando mediante poderes que dio a la creación. El propio Génesis hace que la tierra produzca «seres vivientes según su género» (Génesis 1:24).

La honestidad exige la otra mitad. La misma homilía dice que el mandato actuó «en un instante», y en su novena homilía San Basilio enseñó que «la naturaleza hace siempre que a un caballo suceda un caballo, a un león un león, a un águila un águila», conservando cada tipo sin cambio «hasta el fin de todas las cosas».12 {{strong: San Basilio vio la palabra creadora de Dios como una ley permanente que obra dentro de la naturaleza, pero también supuso que los tipos de seres vivos permanecen fijos}}, algo que la biología moderna no acepta. No respondía a la pregunta de Darwin, y ninguno de los dos bandos debe reclamarlo sin más.

San Gregorio de Nisa: «un ascenso como por grados»

San Gregorio de Nisa escribió Sobre la creación del hombre para completar la obra de su hermano San Basilio. Al explicar por qué el hombre fue hecho el último, escribió que «la naturaleza hace un ascenso como por grados (me refiero a las diversas propiedades de la vida) desde la forma inferior hasta la perfecta».13 El escritor ortodoxo griego Dr. Alexander Kalomiros citó este pasaje al padre Seraphim Rose y preguntó, según lo relata Jesse Dominick: «¿Qué es todo esto si no evolución?»14

Rose, tal como lo resume Dominick, respondió que San Gregorio describía la estructura de la naturaleza humana, que comparte con otros seres vivos las potencias vegetativa y sensitiva, y no una historia de descendencia, y que San Gregorio enseñaba que el cuerpo y el alma de Adán llegaron a existir juntos.14 Leído en su contexto, el pasaje trata del orden de las potencias de la vida, de modo que la afirmación de que {{debated: el «ascenso por grados» de San Gregorio de Nisa anticipó la evolución biológica}} lee en el texto más de lo que dice. Sí muestra que un gran Padre podía ver las formas inferiores de vida como una escalera que conduce al hombre, lo cual es al menos afín a un cuadro evolutivo.

San Atanasio: mortal por naturaleza, sostenido por la gracia

La pregunta más difícil para un evolucionista ortodoxo es la muerte. La Escritura dice que «Dios no hizo la muerte, ni se complace en la muerte de los vivientes» y que «por la envidia del diablo entró la muerte en el mundo» (Sabiduría 1:13; 2:24; traducción nuestra de la versión inglesa RSVCE). San Pablo escribe que «el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte» (Romanos 5:12).15

San Atanasio añade un punto que a menudo se pasa por alto. Escribió que «el hombre es por naturaleza mortal, por haber sido hecho de lo que no es», y que la humanidad habría escapado de su «corrupción natural» por la gracia del Verbo si hubiera permanecido en comunión con Dios.16 Habla de los seres humanos, no de los animales, pero su idea de que la naturaleza creada, dejada a sí misma, tiende a la corrupción, mientras que la gracia da la incorrupción, es un recurso para pensar la muerte antes de la caída. El artículo del sitio sobre lo que la caída hizo a la naturaleza humana trata con más detalle la comprensión ortodoxa de la mortalidad heredada.

La Iglesia ortodoxa: ningún dogma, un verdadero abanico de opiniones

{{strong: Ningún Concilio Ecuménico ni sínodo panortodoxo ha definido un dogma a favor o en contra de la evolución biológica}}, y los cristianos ortodoxos en plena comunión sostienen opiniones opuestas.

Lo más parecido a una declaración oficial proviene de los Fundamentos de la concepción social de la Iglesia ortodoxa rusa, aprobados por su Concilio de Obispos en el año 2000. No menciona la evolución. Dice que la ciencia y la religión «pueden entrar en contacto y solaparse, pero no pueden oponerse entre sí, porque las ciencias naturales no contienen teorías ateas ni religiosas, sino teorías más o menos auténticas».17 La estudiosa Teresa Obolevitch, en un estudio publicado en una revista sobre los debates rusos desde Darwin, concluyó que «la Iglesia ortodoxa rusa nunca ha condenado la teoría de la evolución en sí, aunque algunos de sus teólogos han criticado algunos de sus aspectos».18

Cristianos ortodoxos que aceptan la evolución

Theodosius Dobzhansky, el genetista, escribió en 1973 el célebre ensayo «Nothing in Biology Makes Sense except in the Light of Evolution» («Nada en la biología tiene sentido salvo a la luz de la evolución»). En él dijo: «Es erróneo considerar la creación y la evolución como alternativas mutuamente excluyentes. Soy un creacionista y un evolucionista. La evolución es el método de creación de Dios, o de la Naturaleza».19 El historiador Christopher Howell lo llama «un cristiano ortodoxo confeso, aunque con una manera idiosincrásica de entender la fe», de modo que es un testimonio de que un biólogo destacado podía ser ambas cosas, no un modelo de doctrina ortodoxa.20

Alexander Kalomiros, escritor ortodoxo griego, sostuvo en cartas al padre Seraphim Rose que el cuerpo de Adán provenía de criaturas anteriores y que el hombre llegó a ser un ser racional cuando Dios sopló en él su Espíritu; Dominick lo cita escribiendo que «Adán es la bestia evolucionada que recibe en lo más íntimo de su ser el aliento divino».14

Gayle Woloschak, bióloga molecular y de la radiación que enseña bioética en el Seminario Teológico Ortodoxo de San Vladimir, publicó «The Compatibility of the Principles of Evolution with Eastern Orthodoxy» en St Vladimir's Theological Quarterly en 2011, y fue coeditora de Science and the Eastern Orthodox Church (2011).21

Cristianos ortodoxos que rechazan la evolución

El hieromonje Seraphim (Rose) (1934-1982), monje estadounidense de la Iglesia ortodoxa rusa fuera de Rusia, reunió textos patrísticos sobre la creación en conferencias y cartas que se publicaron tras su muerte como Genesis, Creation and Early Man (2000).22 Escribió: «La idea de la ‘evolución’ del hombre a partir de un animal inferior no puede armonizarse con la visión patrística y bíblica de la creación del hombre, sino que exige una ruptura radical con ella». También preguntó, señalando el culto de la Iglesia: «¿Qué hay de la fiesta ortodoxa dedicada a Adán y a los demás Santos Antepasados?»14 Rose no se veía a sí mismo como un literalista al estilo protestante; en una carta de 1973 escribió que «ciertamente no somos fundamentalistas», y describió la evolución como «un patrón de pensamiento rival de la ortodoxia, no una idea más».23

El libro de Rose reúne también a críticos ortodoxos modernos de la evolución, entre ellos San Justino Popovich.14 El Mystagogy Resource Center, un blog ortodoxo dirigido por John Sanidopoulos y crítico a su vez del darwinismo, respondió a un lector en 2009 que la Iglesia no tiene una postura científica «oficial» porque el tema pertenece a la ciencia, pero admitió que «la gran mayoría de los eruditos ortodoxos cree en la evolución teísta», y se quejó de que a menudo mezclan la teología ortodoxa con la «filosofía darwiniana».24 Esa es la impresión de un blog, no una encuesta, pero coincide con Obolevitch en que el debate es real y sigue abierto.

Lo que todos comparten

Ambos bandos confiesan el Credo. Ambos sostienen que el mundo existe por la voluntad de Dios; que los seres humanos están hechos a imagen de Dios, un don que el sitio trata en lo que significa estar hecho a imagen de Dios; y que Cristo vino a restaurar lo perdido y a conducir a la humanidad a la theosis (deificación), la unión con Dios por gracia. «Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra» (Salmo 104:30). El desacuerdo es sobre cómo creó Dios, no sobre si lo hizo.

Las preguntas difíciles

Adán. La Iglesia conmemora a Adán y a Eva entre los Santos Antepasados y recuerda su expulsión del Paraíso en el Domingo del Perdón.14 Algunos ortodoxos que aceptan la evolución, como Kalomiros, mantienen un Adán real que llegó a ser plenamente humano cuando Dios sopló en él su Espíritu. Otros evolucionistas teístas, señala Dominick, tratan a Adán y a Eva como símbolos de una primera población humana. Rose y sus seguidores ven cualquier propuesta así como una ruptura con los Padres. El énfasis ortodoxo en la mortalidad heredada, y no en la culpa heredada, explicado en el artículo del sitio sobre el pecado ancestral, no resuelve por sí solo cuándo ni cómo vivió Adán.

La muerte antes de la caída. Los fósiles muestran muerte animal mucho antes de que existieran humanos. Los cristianos de la Tierra joven concluyen que el registro fósil debe de ser joven. Los cristianos que aceptan la evolución suelen responder que Sabiduría y San Pablo hablan de la muerte humana, y un autor ortodoxo puede añadir el argumento de San Atanasio de que la naturaleza creada, aparte de la gracia, ya está sujeta a la corrupción. Ninguna de las dos respuestas ha sido recibida por toda la Iglesia, y Rose y otros las juzgan insuficientes.

El propósito. Si evolución significa un proceso sin propósito, ningún cristiano puede aceptarla. Pero la ciencia, como dice el documento de la Iglesia rusa, no contiene «teorías ateas ni religiosas»; la ausencia de propósito es un añadido filosófico, no un hallazgo biológico.

Las objeciones más fuertes

De los cristianos de la Tierra joven y de los tradicionalistas ortodoxos: «Los Padres leyeron el Génesis como historia. Aceptar la evolución es confiar en la ciencia moderna más que en los santos de la Iglesia». Esto merece respeto. Los Padres que trataron la cuestión consideraron a Adán el primer hombre, hecho directamente por Dios, y San Basilio supuso tipos fijos. La respuesta es que la Iglesia distingue la fe que los Padres confiesan en común de sus opiniones sobre filosofía natural, que reflejaban la ciencia de su época. La Iglesia nunca ha hecho dogma de la edad de la Tierra ni del mecanismo de la especiación, y los ortodoxos que aceptan la evolución sostienen que aplican el propio método de los Padres de leer juntas la naturaleza y la Escritura. Si esa aplicación es fiel es precisamente lo que se debate.

Del Diseño Inteligente: «La evolución teísta concede demasiado. Si procesos no dirigidos lo explican todo, el diseño se vuelve invisible y Dios innecesario». Los creacionistas evolutivos responden que rechazan el «evolucionismo» no dirigido y ven el diseño de Dios en la regularidad del conjunto, no en las excepciones. Los lectores ortodoxos pueden añadir que los Padres griegos distinguen la esencia de Dios de sus energías, por las cuales está presente y se revela en todo el mundo creado; Obolevitch señala que por eso la teología ortodoxa puede acoger teorías científicas dentro de sus límites propios.18 Según este enfoque, la acción de Dios ni depende de los vacíos en la explicación natural ni queda excluida por ellos.

De los científicos de la corriente principal: «El Diseño Inteligente no es ciencia». La Academia Nacional de Ciencias lo dice con claridad, y un cristiano no debe fingir otra cosa. Las afirmaciones del propio Diseño Inteligente se valoran mejor como debatidas. Un cristiano puede creer que Dios diseñó el mundo sin apostar esa creencia a ningún argumento científico discutido en particular; el artículo ¿Ha refutado la ciencia al cristianismo? explica por qué el naturalismo metodológico en la ciencia no implica ateísmo.

De los escépticos: «Si la evolución explica la vida, Dios está ocioso». Eso solo se sigue si Dios es una causa entre otras, que compite por el mismo trabajo, y no el Creador de la naturaleza misma. El mismo sitio de la Academia Nacional de Ciencias afirma que «aceptar la evidencia a favor de la evolución puede ser compatible con la fe religiosa».6

Lo que podemos afirmar con confianza

  • La Iglesia ortodoxa no tiene ningún dogma conciliar sobre la evolución biológica; su dogma se refiere a Dios como Creador, la imagen de Dios, la caída y la redención en Cristo.
  • Los cristianos ortodoxos en plena comunión, incluidos científicos, teólogos y monjes, sostienen opiniones que van desde la plena aceptación de la evolución hasta su firme rechazo.
  • San Basilio el Grande describió el mandato de Dios como una ley permanente dentro de la naturaleza, y también supuso la fijeza de los tipos.
  • Importantes organismos cristianos sostienen las tres posturas principales: la creación evolutiva (BioLogos), el Diseño Inteligente (Discovery Institute) y el creacionismo de la Tierra joven (Answers in Genesis).
  • La Academia Nacional de Ciencias acepta la evolución y rechaza el Diseño Inteligente como ciencia, y a la vez dice que aceptar la evolución puede ser compatible con la fe religiosa.

Lo que sigue en debate

  • Cómo conciliar un Adán histórico y la caída con la historia evolutiva.
  • Si la muerte animal antes de la humanidad contradice la enseñanza de que «Dios no hizo la muerte».
  • Si el consenso de los Padres sobre la creación directa de Adán obliga hoy a los cristianos ortodoxos, o refleja la filosofía natural de su tiempo.
  • Si los argumentos del Diseño Inteligente ofrecen evidencia genuina de diseño o descansan en vacíos actuales del conocimiento.
  • Hasta qué punto está extendida cada postura entre el clero y los fieles ortodoxos; no se encontró ninguna encuesta fiable.

Conclusión

¿Puede un cristiano aceptar la evolución? A la luz del propio dogma de la Iglesia, sí, siempre que no acepte con ella la filosofía de que el mundo carece de propósito y de Dios. ¿Puede hacerlo sin dificultad? No. Las cuestiones de Adán y de la muerte son reales, y los ortodoxos que las responden de modo distinto no son enemigos de la fe. El padre Seraphim Rose y Theodosius Dobzhansky se llamaron a sí mismos ortodoxos y llegaron a conclusiones opuestas.

El camino ortodoxo es sostener con firmeza el Credo y con humildad nuestras teorías. San Basilio miró la hierba y los peces y vio una «naturaleza inmensa, un sistema elaborado» puesto en marcha por la palabra de Dios. Sea lo que sea lo que la biología diga finalmente sobre cómo se desplegó ese sistema, la confesión cristiana permanece: todas las cosas fueron hechas por medio del Verbo, y en Cristo, el nuevo Adán, Dios renueva la faz de la tierra.

Notas

  1. Denis O. Lamoureux, «Intelligent Design Theory: The God-of-the-Gaps Rooted in Concordism,» reseña de Theistic Evolution, ed. J. P. Moreland et al., Perspectives on Science and Christian Faith 70, no. 2 (junio de 2018): 113-132, que cita la introducción de Stephen C. Meyer y la lista de doce afirmaciones de Wayne Grudem. El libro de 2017 no fue abierto; las palabras de Meyer y de Grudem se citan tal como las da Lamoureux. ↩
  2. Discovery Institute, Center for Science and Culture, «Frequently Asked Questions,» discovery.org/id/faqs; la misma definición aparece en intelligentdesign.org/whatisid. ↩
  3. BioLogos, «Francis Collins» (perfil del personal), biologos.org/people/francis-collins. ↩
  4. BioLogos, «How is Evolutionary Creation different from Evolutionism, Intelligent Design, and Creationism?» Common Questions, biologos.org (texto leído en la copia del Internet Archive, 2025). ↩
  5. J. P. Moreland, Stephen C. Meyer, Christopher Shaw, Ann K. Gauger y Wayne Grudem, eds., Theistic Evolution: A Scientific, Philosophical, and Theological Critique (Wheaton, IL: Crossway, 2017), datos bibliográficos tomados de la página de la editorial y de la reseña de Lamoureux. ↩
  6. National Academy of Sciences, Evolution Resources, «Science and Religion» y secciones de preguntas frecuentes, nationalacademies.org/evolution/science-and-religion; véase también National Academy of Sciences and Institute of Medicine, Science, Evolution, and Creationism (Washington, DC: National Academies Press, 2008), doi:10.17226/11876. ↩
  7. Answers in Genesis, «Statement of Faith», en answersingenesis.org/about/faith. ↩
  8. Pío XII, Humani Generis (12 de agosto de 1950), §§36-37, vatican.va. ↩
  9. Juan Pablo II, Mensaje a la Academia Pontificia de las Ciencias (22 de octubre de 1996), §4, texto francés en vatican.va; traducción al español nuestra a partir de la versión inglesa. ↩
  10. Basilio el Grande, Hexamerón 9.1, trad. Blomfield Jackson, Nicene and Post-Nicene Fathers (NPNF), 2.ª serie, vol. 8 (1895), newadvent.org/fathers/32019.htm. ↩
  11. Basilio, Hexamerón 5.1 y 5.10, NPNF 2.ª serie, vol. 8, newadvent.org/fathers/32015.htm. ↩
  12. Basilio, Hexamerón 9.2, NPNF 2.ª serie, vol. 8. ↩
  13. Gregorio de Nisa, Sobre la creación del hombre 8.7, trad. H. A. Wilson, NPNF 2.ª serie, vol. 5 (1893), newadvent.org/fathers/2914.htm. ↩
  14. Jesse Dominick, «Fr. Seraphim (Rose)'s Teaching on the Creation of Man in Genesis,» OrthoChristian.com, 4 de septiembre de 2023 (un capítulo de su tesis de M.Div. en el Seminario de San Tikhon), que cita a Seraphim Rose, Genesis, Creation and Early Man, p. 219, y las cartas de Alexander Kalomiros («God's Breath in Ape's Body»). Las palabras de Rose y de Kalomiros se citan tal como las da Dominick. ↩
  15. Sabiduría 1:13 y 2:24 (RSV Catholic Edition; en español, traducción nuestra); Romanos 5:12 (NKJV; en español, Reina-Valera 1909), biblegateway.com. ↩
  16. Atanasio, Sobre la encarnación 4.6 y 5.1-2, trad. Archibald Robertson, NPNF 2.ª serie, vol. 4 (1892), newadvent.org/fathers/2802.htm. ↩
  17. Iglesia ortodoxa rusa, The Basis of the Social Concept (2000), XIV.1, Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores, old.mospat.ru/en/documents/social-concepts/xiv. ↩
  18. Teresa Obolevitch, «Russian Orthodox Church and science. Debates on the theory of evolution in 19th and 20th Centuries,» Zagadnienia Filozoficzne w Nauce 41 (2007): 91-124, doi:10.59203/zfn.41.267 (resumen en inglés; artículo en polaco). ↩
  19. Theodosius Dobzhansky, «Nothing in Biology Makes Sense except in the Light of Evolution,» The American Biology Teacher 35, no. 3 (marzo de 1973): 125-129, en la p. 127. ↩
  20. Christopher Howell, «Between Darwin and Dostoevsky: The Syntheses of Theodosius Dobzhansky,» Christian Perspectives on Science and Technology, n.s., 1 (2022): 28-45, doi:10.58913/LGSN7318. ↩
  21. Gayle E. Woloschak, «The Compatibility of the Principles of Evolution with Eastern Orthodoxy,» St Vladimir's Theological Quarterly 55 (2011): 209-231; Daniel Buxhoeveden y Gayle Woloschak, eds., Science and the Eastern Orthodox Church (Ashgate, 2011). Datos tomados de su curriculum vitae en svots.edu; el artículo en sí no fue abierto. ↩
  22. Seraphim Rose, Genesis, Creation and Early Man: The Orthodox Christian Vision (Platina, CA: St Herman of Alaska Brotherhood, 2000; 3.ª ed. 2024); las fechas de la vida de Rose, de OrthodoxWiki. ↩
  23. Seraphim Rose, Carta 121 a Alexey Young (abril de 1973), publicada en «'We Are Not Fundamentalists': How Fr. Seraphim Rose Navigated the Evolution Debate,» Orthodox Ethos, orthodoxethos.com. ↩
  24. «Q: Why Is There No Official Orthodox Position on Evolution?» Mystagogy Resource Center (blog de John Sanidopoulos; la respuesta no está firmada), noviembre de 2009, johnsanidopoulos.com. ↩

Bibliografía

Fuentes primarias

  • Atanasio. Sobre la encarnación del Verbo. Traducido por Archibald Robertson. NPNF 2.ª serie, vol. 4. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1892.
  • Basilio el Grande. Hexamerón. Traducido por Blomfield Jackson. NPNF 2.ª serie, vol. 8. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1895.
  • Gregorio de Nisa. Sobre la creación del hombre. Traducido por H. A. Wilson. NPNF 2.ª serie, vol. 5. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1893.
  • The Holy Bible, New King James Version (1982); Revised Standard Version, Catholic Edition (para Sabiduría).

Fuentes ortodoxas y patrísticas

  • Dominick, Jesse. «Fr. Seraphim (Rose)'s Teaching on the Creation of Man in Genesis.» OrthoChristian.com, 4 de septiembre de 2023.
  • Rose, Seraphim. Genesis, Creation and Early Man: The Orthodox Christian Vision. Platina, CA: St Herman of Alaska Brotherhood, 2000; 3.ª ed., 2024.
  • Rose, Seraphim. Carta 121 a Alexey Young, 1973. En «'We Are Not Fundamentalists': How Fr. Seraphim Rose Navigated the Evolution Debate.» Orthodox Ethos.
  • Iglesia ortodoxa rusa. The Basis of the Social Concept of the Russian Orthodox Church. Moscú: Concilio de Obispos, 2000. Sección XIV.
  • Mystagogy Resource Center (John Sanidopoulos). «Q: Why Is There No Official Orthodox Position on Evolution?» Noviembre de 2009 (respuesta no firmada).
  • Woloschak, Gayle E. «The Compatibility of the Principles of Evolution with Eastern Orthodoxy.» St Vladimir's Theological Quarterly 55 (2011): 209-231.

Otros estudios

  • Dobzhansky, Theodosius. «Nothing in Biology Makes Sense except in the Light of Evolution.» The American Biology Teacher 35, no. 3 (1973): 125-129.
  • Howell, Christopher. «Between Darwin and Dostoevsky: The Syntheses of Theodosius Dobzhansky.» Christian Perspectives on Science and Technology, n.s., 1 (2022): 28-45.
  • Lamoureux, Denis O. «Intelligent Design Theory: The God-of-the-Gaps Rooted in Concordism.» Perspectives on Science and Christian Faith 70, no. 2 (2018): 113-132.
  • National Academy of Sciences and Institute of Medicine. Science, Evolution, and Creationism. Washington, DC: National Academies Press, 2008. Con el sitio web «Evolution Resources» de la NAS.
  • Obolevitch, Teresa. «Russian Orthodox Church and science. Debates on the theory of evolution in 19th and 20th Centuries.» Zagadnienia Filozoficzne w Nauce 41 (2007): 91-124.

Fuentes de las tradiciones tratadas

  • Answers in Genesis. «Statement of Faith». En answersingenesis.org.
  • BioLogos. «How is Evolutionary Creation different from Evolutionism, Intelligent Design, and Creationism?» En biologos.org.
  • Discovery Institute. «Frequently Asked Questions» (Intelligent Design). En discovery.org.
  • Juan Pablo II. Mensaje a la Academia Pontificia de las Ciencias, 22 de octubre de 1996. vatican.va.
  • Moreland, J. P., Stephen C. Meyer, Christopher Shaw, Ann K. Gauger y Wayne Grudem, eds. Theistic Evolution: A Scientific, Philosophical, and Theological Critique. Wheaton, IL: Crossway, 2017.
  • Pío XII. Humani Generis. 12 de agosto de 1950. vatican.va.

Sigue estudiando