BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Nabot, de Jezreel, tenía una viña junto al palacio de Acab, rey de Samaria. 1 PASADOS estos negocios, aconteció que Naboth de Jezreel tenía en Jezreel una viña junto al palacio de Achâb rey de Samaria.
2 Acab le dijo: «Dame tu viña para hacer un huerto, ya que está cerca de mi palacio. Te daré otra mejor a cambio o, si prefieres, te pagaré su valor». 2 Y Achâb habló á Naboth, diciendo: Dame tu viña para un huerto de legumbres, porque está cercana, junto á mi casa, y yo te daré por ella otra viña mejor que esta; ó si mejor te pareciere, te pagaré su valor en dinero.
3 Nabot respondió: «¡Que el Señor no permita que yo te entregue la herencia de mis antepasados!». 3 Y Naboth respondió á Achâb: Guárdeme Jehová de que yo te dé á ti la heredad de mis padres.
4 Acab regresó a casa amargado y furioso porque Nabot se había negado a entregarle la herencia de sus antepasados. Se acostó de cara a la pared y no quiso comer. 4 Y vínose Achâb á su casa triste y enojado, por la palabra que Naboth de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y acostóse en su cama, y volvió su rostro, y no comió pan.
5 Su esposa Jezabel entró y le preguntó: «¿Por qué estás tan disgustado que no quieres comer?». 5 Y vino á él su mujer Jezabel, y díjole: ¿Por qué está tan triste tu espíritu, y no comes pan?
6 Acab respondió: «Le pedí a Nabot, de Jezreel, que me vendiera su viña o la cambiara por otra. Me dijo que no me la daría». 6 Y él respondió: Porque hablé con Naboth de Jezreel, y díjele que me diera su viña por dinero, ó que, si más quería, le daría [otra] viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña.
7 Jezabel le dijo: «¿No eres tú el rey de Israel? Levántate, come y alégrate. Yo te conseguiré la viña de Nabot». 7 Y su mujer Jezabel le dijo: ¿Eres tú ahora rey sobre Israel? Levántate, y come pan, y alégrate: yo te daré la viña de Naboth de Jezreel.
8 Jezabel escribió cartas en nombre de Acab, las selló con su sello y las envió a los ancianos y principales de la ciudad donde vivía Nabot. 8 Entonces ella escribió cartas en nombre de Achâb, y sellólas con su anillo y enviólas á los ancianos y á los principales que moraban en su ciudad con Naboth.
9 En ellas ordenaba: «Proclamen un día de ayuno y hagan que Nabot ocupe un lugar destacado ante el pueblo. 9 Y las cartas que escribió decían así: Proclamad ayuno, y poned á Naboth á la cabecera del pueblo;
10 Sienten frente a él a dos hombres sin escrúpulos para que lo acusen de haber maldecido a Dios y al rey. Luego sáquenlo de la ciudad y mátenlo a pedradas». 10 Y poned dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él, y digan: Tú has blasfemado á Dios y al rey. Y entonces sacadlo, y apedreadlo, y muera.
11 Los ancianos y principales de la ciudad hicieron lo que Jezabel les había ordenado por carta. 11 Y los de su ciudad, los ancianos y los principales que moraban en su ciudad, lo hicieron como Jezabel les mandó, conforme á lo escrito en las cartas que ella les había enviado.
12 Proclamaron un ayuno y pusieron a Nabot en un lugar destacado ante el pueblo. 12 Y promulgaron ayuno, y asentaron á Naboth á la cabecera del pueblo.
13 Entonces los dos hombres se sentaron frente a él y declararon ante todos: «Nabot maldijo a Dios y al rey». Lo sacaron de la ciudad y lo apedrearon hasta matarlo. 13 Vinieron entonces dos hombres perversos, y sentáronse delante de él: y aquellos hombres de Belial atestiguaron contra Naboth delante del pueblo, diciendo: Naboth ha blasfemado á Dios y al rey. Y sacáronlo fuera de la ciudad, y apedreáronlo con piedras, y murió.
14 Después avisaron a Jezabel: «Nabot ha muerto apedreado». 14 Después enviaron á decir á Jezabel: Naboth ha sido apedreado y muerto.
15 Jezabel dijo a Acab: «Levántate y toma la viña de Nabot, de Jezreel. Él no quiso vendértela, pero ahora está muerto». 15 Y como Jezabel oyó que Naboth había sido apedreado y muerto, dijo á Achâb: Levántate y posee la viña de Naboth de Jezreel, que no te la quiso dar por dinero; porque Naboth no vive, sino que es muerto.
16 Cuando Acab supo que Nabot había muerto, bajó a tomar posesión de su viña. 16 Y oyendo Achâb que Naboth era muerto, levantóse para descender á la viña de Naboth de Jezreel, para tomar posesión de ella.
17 Entonces el Señor habló a Elías, de Tisbe: 17 Entonces fué palabra de Jehová á Elías Thisbita, diciendo:
18 «Ve a ver a Acab, rey de Israel en Samaria. Está en la viña de Nabot, adonde bajó para tomar posesión de ella. 18 Levántate, desciende á encontrarte con Achâb rey de Israel, que está en Samaria: he aquí él está en la viña de Naboth, á la cual ha descendido para tomar posesión de ella.
19 Dile: “El Señor dice: ¿Mataste a un hombre y además te apoderaste de su herencia?”. Luego anúnciale: “El Señor dice: En el lugar donde los perros lamieron la sangre de Nabot, también lamerán la tuya”». 19 Y hablarle has, diciendo: Así ha dicho Jehová: ¿No mataste y también has poseído? Y tornarás á hablarle, diciendo: Así ha dicho Jehová: En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Naboth, los perros lamerán también tu sangre, la tuya misma.
20 Acab dijo a Elías: «¿Me has encontrado, enemigo mío?». Elías respondió: «Sí. Te has entregado a hacer lo malo ante los ojos del Señor. 20 Y Achâb dijo á Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? Y él respondió: Hete encontrado, porque te has vendido á mal hacer delante de Jehová.
21 El Señor dice: “Traeré desgracia sobre ti y acabaré con tu familia. No dejaré con vida a ninguno de tus varones en Israel, sea esclavo o libre. 21 He aquí yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad, y talaré de Achâb todo meante á la pared, al guardado y al desamparado en Israel:
22 Haré con tu familia lo mismo que hice con la de Jeroboam, hijo de Nabat, y con la de Baasa, hijo de Ahías, porque has provocado mi enojo y has llevado a Israel a pecar”. 22 Y yo pondré tu casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat, y como la casa de Baasa hijo de Ahía; por la provocación con que me provocaste á ira, y con que has hecho pecar á Israel.
23 Sobre Jezabel, el Señor dice: “Los perros comerán su cuerpo en el terreno de Jezreel”. 23 De Jezabel también ha hablado Jehová, diciendo: Los perros comerán á Jezabel en la barbacana de Jezreel.
24 A los de la familia de Acab que mueran en la ciudad los comerán los perros; a los que mueran en el campo los comerán las aves». 24 El que de Achâb fuere muerto en la ciudad, perros le comerán: y el que fuere muerto en el campo, comerlo han las aves del cielo.
25 Nunca hubo nadie como Acab, que se entregó a hacer lo malo ante los ojos del Señor, animado por su esposa Jezabel. 25 (A la verdad ninguno fué como Achâb, que se vendiese á hacer lo malo á los ojos de Jehová; porque Jezabel su mujer lo incitaba.
26 Hizo cosas detestables al seguir a los ídolos y practicó las costumbres de los amorreos, a quienes el Señor había expulsado ante Israel. 26 El fué en grande manera abominable, caminando en pos de los ídolos, conforme á todo lo que hicieron los Amorrheos, á los cuales lanzó Jehová delante de los hijos de Israel.)
27 Al escuchar estas palabras, Acab rasgó su ropa, se vistió con tela áspera y ayunó. Dormía vestido así y caminaba abatido. 27 Y acaeció cuando Achâb oyó estas palabras, que rasgó sus vestidos, y puso saco sobre su carne, y ayunó, y durmió en saco, y anduvo humillado.
28 Entonces el Señor dijo a Elías, de Tisbe: 28 Entonces fué palabra de Jehová á Elías Thisbita, diciendo:
29 «¿Has visto cómo Acab se ha humillado ante mí? Como se ha humillado, no traeré esta desgracia mientras él viva. La traeré sobre su familia en tiempos de su hijo». 29 ¿No has visto como Achâb se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días: en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa.