BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Ahora escucha, Israel, las leyes y las decisiones que les estoy enseñando. Cúmplanlas para que vivan y entren a tomar posesión de la tierra que el Señor, el Dios de sus padres, les está dando. 1 AHORA pues, oh Israel, oye los estatutos y derechos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis, y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres te da.
2 No añadan nada a las órdenes que les doy ni quiten nada de ellas. Cumplan las órdenes del Señor su Dios que les doy. 2 No añadiréis á la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.
3 Sus ojos han visto lo que hizo el Señor a causa de Baal-peor: el Señor destruyó de entre ustedes a todos los que siguieron a Baal-peor. 3 Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor; que á todo hombre que fué en pos de Baal-peor destruyó Jehová tu Dios de en medio de ti.
4 Pero todos ustedes que permanecieron fieles al Señor su Dios siguen vivos hoy. 4 Mas vosotros que os allegasteis á Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy.
5 Les he enseñado leyes y decisiones, como el Señor mi Dios me ordenó, para que las cumplan en la tierra que van a recibir como herencia. 5 Mirad, yo os he enseñado estatutos y derechos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para poseerla.
6 Así que guarden estas leyes y cúmplanlas, porque así los pueblos verán su sabiduría y entendimiento. Cuando oigan todas estas leyes, dirán: «Verdaderamente, esta gran nación es un pueblo sabio y entendido». 6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra: porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia en ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, gente grande es ésta.
7 Porque ¿qué gran nación tiene un dios tan cerca de ella como está el Señor nuestro Dios cada vez que nos volvemos a él en oración? 7 Porque ¿qué gente grande hay que tenga los dioses cercanos á sí, como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?
8 ¿Y qué gran nación tiene leyes y decisiones tan justas como todas estas leyes que les presento hoy? 8 Y ¿qué gente grande hay que tenga estatutos y derechos justos, como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?
9 Solo tengan mucho cuidado. No permitan que las cosas que sus ojos han visto salgan de su memoria ni de su corazón durante toda su vida. Enséñenlas a sus hijos y a sus nietos. 9 Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida: y enseñarlas has á tus hijos, y á los hijos de tus hijos;
10 Recuerden el día en que estuvieron delante del Señor su Dios en Horeb, cuando el Señor me dijo: «Reúne al pueblo delante de mí para que escuche mis palabras, aprenda a temerme todos los días de su vida en la tierra y enseñe lo mismo a sus hijos». 10 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Júntame el pueblo, para que yo les haga oir mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra: y [las] enseñarán á sus hijos;
11 Ustedes se acercaron y se quedaron al pie del monte. El monte ardía en fuego hasta lo alto del cielo, rodeado de oscuridad y densas nubes. 11 Y os llegasteis, y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube, y oscuridad.
12 Entonces la voz del Señor vino a ustedes desde el fuego. Oyeron el sonido de sus palabras, pero no vieron ninguna figura. Solo oyeron una voz. 12 Y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego: oisteis la voz de sus palabras, mas á excepción de [oir] la voz, ninguna figura visteis:
13 Él les dio su pacto, los Diez Mandamientos que les ordenó cumplir, y los escribió en dos tablas de piedra. 13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra, las diez palabras; y escribiólas en dos tablas de piedra.
14 En ese tiempo el Señor me ordenó enseñarles estas leyes y decisiones para que las cumplieran en la tierra que van a recibir como herencia. 14 A mí también me mandó Jehová entonces enseñaros los estatutos y derechos, para que los pusieseis por obra en la tierra á la cual pasáis para poseerla.
15 Así que tengan mucho cuidado, porque no vieron ninguna figura el día en que el Señor les habló desde el fuego en Horeb. 15 Guardad pues mucho vuestras almas: pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego:
16 No se corrompan haciendo una imagen con la figura de un hombre o una mujer, 16 Porque no os corrompáis, y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón ó hembra,
17 de algún animal de la tierra o de un ave que vuela por el cielo, 17 Figura de algún animal que sea en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire,
18 de algún animal que se arrastra por la tierra o de algún pez que vive en las aguas. 18 Figura de ningún [animal] que vaya arrastrando por la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra:
19 Cuando alcen los ojos al cielo y vean el sol, la luna y las estrellas, todo el ejército del cielo, no se dejen llevar a adorarlos ni a servirles. El Señor su Dios los ha dado a todos los pueblos bajo el cielo. 19 Y porque alzando tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, no seas incitado, y te inclines á ellos, y les sirvas; que Jehová tu Dios los ha concedido á todos los pueblos debajo de todos los cielos.
20 Pero a ustedes el Señor los sacó de Egipto, de aquel horno de hierro, para que fueran el pueblo de su herencia, como lo son hoy. 20 Empero á vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que le seáis por pueblo de heredad como en este día.
21 El Señor se enojó conmigo por causa de ustedes y juró que yo no cruzaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que el Señor su Dios les está dando como herencia. 21 Y Jehová se enojó contra mí sobre vuestros negocios, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni entraría en la buena tierra, que Jehová tu Dios te da por heredad.
22 Yo moriré en esta tierra y no cruzaré el Jordán, pero ustedes sí cruzarán y tomarán posesión de esa buena tierra. 22 Así que yo voy á morir en esta tierra; y no paso el Jordán: mas vosotros pasaréis, y poseeréis aquella buena tierra.
23 Tengan cuidado de no olvidar el pacto que el Señor su Dios hizo con ustedes. No hagan ninguna imagen, porque el Señor su Dios les ha ordenado que no lo hagan. 23 Guardaos no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y os hagáis escultura ó imagen de cualquier cosa, que Jehová tu Dios te ha vedado.
24 Porque el Señor su Dios es un fuego consumidor, un Dios celoso que no permite que el honor que le pertenece sea dado a otro. 24 Porque Jehová tu Dios es fuego que consume, Dios celoso.
25 Cuando hayan tenido hijos y nietos y hayan vivido mucho tiempo en la tierra, si se corrompen y hacen alguna imagen, haciendo el mal ante los ojos del Señor su Dios y provocando su ira, 25 Cuando hubiereis engendrado hijos y nietos, y hubiereis envejecido en la tierra, y os corrompiereis, é hiciereis escultura ó imagen de cualquier cosa, é hiciereis mal en ojos de Jehová vuestro Dios, para enojarlo;
26 hoy pongo al cielo y a la tierra como testigos contra ustedes: pronto serán destruidos y desaparecerán de la tierra que van a poseer al otro lado del Jordán. No vivirán mucho tiempo allí, sino que serán destruidos por completo. 26 Yo pongo hoy por testigos al cielo y á la tierra, que presto pereceréis totalmente de la tierra hacia la cual pasáis el Jordán para poseerla: no estaréis en ella largos días sin que seáis destruídos.
27 El Señor los dispersará entre los pueblos, y solo unos pocos de ustedes quedarán vivos entre las naciones a donde el Señor los llevará. 27 Y Jehová os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis pocos en número entre las gentes á las cuales os llevará Jehová:
28 Allí servirán a dioses hechos por manos humanas, de madera y piedra, que no pueden ver, oír, comer ni oler. 28 Y serviréis allí á dioses hechos de manos de hombres, á madera y á piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen.
29 Pero si desde allí buscan al Señor su Dios, lo encontrarán si lo buscan con todo su corazón y con toda su alma. 29 Mas si desde allí buscares á Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.
30 Cuando estén en problemas y todas estas cosas les hayan sucedido, al final volverán al Señor su Dios y escucharán su voz. 30 Cuando estuviereis en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres á Jehová tu Dios, y oyeres su voz;
31 Porque el Señor su Dios es un Dios de misericordia. No los abandonará ni dejará que sean destruidos, ni olvidará el pacto que hizo mediante un juramento con sus padres. 31 Porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto de tus padres que les juró.
32 Piensen ahora en los días pasados, desde el día en que Dios creó al ser humano sobre la tierra. Busquen desde un extremo del cielo hasta el otro y vean si alguna vez ha sucedido algo tan grande como esto, o si se ha oído hablar de algo semejante. 32 Porque pregunta ahora de los tiempos pasados, que han sido antes de ti, desde el día que crió Dios al hombre sobre la tierra, y desde el un cabo del cielo al otro, si se ha hecho cosa semejante á esta gran cosa, ó se haya oído otra como ella.
33 ¿Ha seguido viviendo algún pueblo después de oír la voz de Dios desde el fuego, como ustedes la oyeron? 33 ¿Ha oído pueblo la voz de Dios, que hablase de en medio del fuego, como tú la has oído, y vivido?
34 ¿Ha tomado Dios alguna vez una nación para sí de en medio de otra nación, mediante pruebas, señales y maravillas, mediante la guerra, con mano poderosa y brazo extendido, y con grandes hechos que producen temor, como hizo por ustedes el Señor su Dios en Egipto ante sus propios ojos? 34 ¿O ha Dios probado á venir á tomar para sí gente de en medio [de otra] gente, con pruebas, con señales, con milagros, y con guerra, y mano fuerte, y brazo extendido, y grandes espantos, según todas las cosas que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos?
35 Todo esto se les permitió ver para que supieran que el Señor es Dios y que no hay otro. 35 A ti te fué mostrado, para que supieses que Jehová él es Dios; no hay más fuera de él.
36 Desde el cielo les hizo oír su voz para enseñarles, y en la tierra les mostró su gran fuego. Ustedes oyeron sus palabras desde el fuego. 36 De los cielos te hizo oir su voz, para enseñarte: y sobre la tierra te mostró su gran fuego: y has oído sus palabras de en medio del fuego.
37 Debido a su amor por sus padres, escogió a sus descendientes y él mismo los sacó de Egipto con su gran poder. 37 Y por cuanto él amó á tus padres, escogió su simiente después de ellos, y sacóte delante de sí de Egipto con su gran poder;
38 Expulsó delante de ustedes naciones más grandes y fuertes, para llevarlos a su tierra y dársela como herencia, como sucede hoy. 38 Para echar de delante de ti gentes grandes y más fuertes que tú, y para introducirte, y darte su tierra por heredad, como hoy.
39 Así que reconozcan hoy y guarden en su corazón que el Señor es Dios arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra. No hay otro. 39 Aprende pues hoy, y reduce á tu corazón que Jehová él es el Dios arriba en el cielo, y abajo sobre la tierra; no hay otro.
40 Guarden sus leyes y las órdenes que les doy hoy, para que les vaya bien a ustedes y a sus hijos después de ustedes, y para que vivan muchos años en la tierra que el Señor su Dios les está dando. 40 Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, que yo te mando hoy, para que te vaya bien á ti y á tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre.
41 Entonces Moisés separó tres ciudades al otro lado del Jordán, hacia el este, 41 Entonces apartó Moisés tres ciudades de esta parte del Jordán al nacimiento del sol,
42 para que cualquiera que causara por accidente la muerte de su prójimo, sin haberlo odiado antes, pudiera huir a una de estas ciudades y salvar su vida. 42 Para que huyese allí el homicida que matase á su prójimo por yerro, sin haber tenido enemistad con él desde ayer ni antes de ayer; y que huyendo á una de estas ciudades salvara la vida:
43 Las ciudades eran Beser, en el desierto de la meseta, para los rubenitas; Ramot, en Galaad, para los gaditas; y Golán, en Basán, para los de Manasés. 43 A Beser en el desierto, en tierra de la llanura, de los Rubenitas; y á Ramoth en Galaad, de los Gaditas; y á Golán en Basán, de los de Manasés.
44 Esta es la ley que Moisés puso delante de los hijos de Israel. 44 Esta, pues, es la ley que Moisés propuso delante de los hijos de Israel.
45 Estas son las órdenes, las leyes y las decisiones que Moisés dio a los hijos de Israel después de que salieron de Egipto, 45 Estos son los testimonios, y los estatutos, y los derechos, que Moisés notificó á los hijos de Israel, cuando hubieron salido de Egipto;
46 al otro lado del Jordán, en el valle frente a Bet-peor, en la tierra de Sehón, rey de los amorreos que gobernaba en Hesbón. Moisés y los hijos de Israel habían vencido a Sehón después de salir de Egipto. 46 De esta parte del Jordán, en el valle delante de Beth-peor, en la tierra de Sehón rey de los Amorrheos, que habitaba en Hesbón, al cual hirió Moisés con los hijos de Israel, cuando hubieron salido de Egipto:
47 Recibieron su tierra como herencia, y también la tierra de Og, rey de Basán. Estos eran los dos reyes amorreos cuyas tierras estaban al este del Jordán. 47 Y poseyeron su tierra, y la tierra de Og rey de Basán; dos reyes de los Amorrheos que estaban de esta parte del Jordán, al nacimiento del sol:
48 Su territorio se extendía desde Aroer, al borde del valle del Arnón, hasta el monte Sión, es decir, Hermón, 48 Desde Aroer, que está junto á la ribera del arroyo de Arnón, hasta el monte de Sión, que es Hermón;
49 e incluía todo el Arabá al este del Jordán, hasta el mar del Arabá, al pie de las laderas del Pisgá. 49 Y toda la llanura de esta parte del Jordán, al oriente, hasta la mar del llano, las vertientes de las aguas abajo del Pisga.