BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Cuando Mardoqueo supo lo que había sucedido, rasgó su ropa, se vistió con tela áspera y se puso polvo en la cabeza. Salió por el centro de la ciudad, lanzando fuertes y amargos gritos. 1 LUEGO que supo Mardochêo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, y vistióse de saco y de ceniza, y fuése por medio de la ciudad clamando con grande y amargo clamor.
2 Llegó hasta la puerta del palacio, pero no pudo entrar, porque nadie podía hacerlo vestido con tela áspera. 2 Y vino hasta delante de la puerta del rey: porque no era lícito pasar adentro de la puerta del rey con vestido de saco.
3 En todas las provincias a las que llegaban la orden del rey y su decreto, los judíos lloraban, se lamentaban y ayunaban con gran tristeza. Muchos se tendían en el suelo con polvo y ropa de tela áspera. 3 Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los Judíos grande luto, y ayuno, y lloro, y lamentación: saco y ceniza era la cama de muchos.
4 Las sirvientas y los servidores de Ester fueron a contarle lo sucedido. La reina se angustió mucho y envió ropa para que Mardoqueo se quitara la de tela áspera y se vistiera, pero él no la aceptó. 4 Y vinieron las doncellas de Esther y sus eunucos, y dijéronselo: y la reina tuvo gran dolor, y envió vestidos para hacer vestir á Mardochêo, y hacerle quitar el saco de sobre él; mas él no los recibió.
5 Entonces Ester llamó a Hatac, uno de los eunucos del rey que este había puesto a su servicio. Le ordenó que fuera a ver a Mardoqueo y averiguara qué le pasaba y por qué. 5 Entonces Esther llamó á Atach, uno de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de ella, y mandólo á Mardochêo, con orden de saber qué era aquello, y por qué.
6 Hatac salió a ver a Mardoqueo en la plaza de la ciudad, frente a la puerta del palacio. 6 Salió pues Atach á Mardochêo, á la plaza de la ciudad que estaba delante de la puerta del rey.
7 Mardoqueo le contó todo lo sucedido y le dijo cuánto dinero había prometido Amán entregar al tesoro real para exterminar a los judíos. 7 Y Mardochêo le declaró todo lo que le había acontecido, y dióle noticia de la plata que Amán había dicho que pesaría para los tesoros del rey por razón de los Judíos, para destruirlos.
8 También le dio una copia del decreto anunciado en Susa que ordenaba exterminarlos. Le pidió que se la mostrara a Ester y le explicara lo ocurrido. Debía decirle que se presentara ante el rey para pedirle misericordia e interceder por su pueblo. 8 Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, á fin de que la mostrara á Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey á suplicarle, y á pedir delante de él por su pueblo.
9 Hatac regresó y le contó a Ester lo que había dicho Mardoqueo. 9 Y vino Atach, y contó á Esther las palabras de Mardochêo.
10 Ester envió a Hatac con este mensaje para Mardoqueo: 10 Entonces Esther dijo á Atach, y mandóle [decir] á Mardochêo:
11 «Todos los servidores del rey y los habitantes de las provincias del reino saben que hay una sola ley para cualquier hombre o mujer que se presente ante el rey en el patio interior sin haber sido llamado: debe morir. Solo conserva la vida aquel a quien el rey le extiende su cetro de oro. Pero hace treinta días que el rey no me llama para presentarme ante él». 11 Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel á quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá: y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días.
12 Le comunicaron a Mardoqueo las palabras de Ester. 12 Y dijeron á Mardochêo las palabras de Esther.
13 Él mandó responderle: «No pienses que, por estar en el palacio, estarás a salvo de lo que les espera a los demás judíos. 13 Entonces dijo Mardochêo que respondiesen á Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los Judíos:
14◆ Si ahora guardas silencio, la ayuda y la salvación de los judíos vendrán de otro lugar, pero tú y la familia de tu padre morirán. ¿Quién sabe si llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?». 14 Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?
15 Ester mandó esta respuesta a Mardoqueo: 15 Y Esther dijo que respondiesen á Mardochêo:
16 «Ve y reúne a todos los judíos que están en Susa. Ayunen por mí, sin comer ni beber durante tres días, ni de noche ni de día. Mis sirvientas y yo haremos lo mismo. Después me presentaré ante el rey, aunque sea contra la ley. Y si he de morir, moriré». 16 Ve, y junta á todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme á la ley; y si perezco, que perezca.
17 Mardoqueo se fue e hizo todo lo que Ester había indicado. 17 Entonces se fué Mardochêo, é hizo conforme á todo lo que le mandó Esther.