BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Jetro, sacerdote de Madián y suegro de Moisés, oyó todo lo que Dios había hecho por Moisés y por su pueblo Israel, y cómo el Señor había sacado a Israel de Egipto. 1 Y OYÓ Jethro, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, todas las cosas que Dios había hecho con Moisés, y con Israel su pueblo, y cómo Jehová había sacado á Israel de Egipto:
2 Entonces Jetro tomó a Séfora, esposa de Moisés, después de que Moisés la había enviado de regreso, 2 Y tomó Jethro, suegro de Moisés, á Séphora la mujer de Moisés, después que él la envió,
3 y también a sus dos hijos. Uno se llamaba Gersón, porque Moisés había dicho: «He vivido como extranjero en tierra extraña». 3 Y á sus dos hijos; el uno se llamaba Gersom, porque dijo, Peregrino he sido en tierra ajena;
4 El otro se llamaba Eliezer, porque había dicho: «El Dios de mi padre fue mi ayuda y me libró de la espada de Faraón». 4 Y el otro se llamaba Eliezer, porque [dijo], El Dios de mi padre me ayudó, y me libró del cuchillo de Faraón.
5 Jetro, suegro de Moisés, llegó con la esposa y los hijos de Moisés al desierto donde él estaba acampado, junto al monte de Dios. 5 Y Jethro, el suegro de Moisés, con sus hijos y su mujer, llegó á Moisés en el desierto, donde tenía el campo junto al monte de Dios;
6 Jetro mandó decir a Moisés: «Yo, tu suegro Jetro, vengo a verte con tu esposa y sus dos hijos». 6 Y dijo á Moisés: Yo tu suegro Jethro vengo á ti, con tu mujer, y sus dos hijos con ella.
7 Moisés salió a recibir a su suegro, se inclinó delante de él y lo besó. Se preguntaron cómo estaban y entraron en la tienda. 7 Y Moisés salió á recibir á su suegro, é inclinóse, y besólo: y preguntáronse el uno al otro cómo estaban, y vinieron á la tienda.
8 Moisés contó a su suegro todo lo que el Señor había hecho a Faraón y a los egipcios por causa de Israel, todas las dificultades que habían sufrido en el camino y cómo el Señor los había librado. 8 Y Moisés contó á su suegro todas las cosas que Jehová había hecho á Faraón y á los Egipcios por amor de Israel, y todo el trabajo que habían pasado en el camino, y cómo los había librado Jehová.
9 Jetro se alegró por todo el bien que el Señor había hecho a Israel al librarlo del poder de los egipcios. 9 Y alegróse Jethro de todo el bien que Jehová había hecho á Israel, que lo había librado de mano de los Egipcios.
10 Jetro dijo: «Bendito sea el Señor, que los libró del poder de Faraón y de los egipcios, y rescató al pueblo de la opresión de Egipto. 10 Y Jethro dijo: Bendito sea Jehová, que os libró de mano de los Egipcios, y de la mano de Faraón, y que libró al pueblo de la mano de los Egipcios.
11 Ahora sé que el Señor es más grande que todos los dioses, porque venció a los egipcios cuando actuaron con orgullo contra su pueblo». 11 Ahora conozco que Jehová es grande más que todos los dioses; hasta en lo que se ensoberbecieron contra ellos.
12 Entonces Jetro, suegro de Moisés, ofreció a Dios un holocausto y otros sacrificios. Aarón y todos los ancianos de Israel fueron a comer con el suegro de Moisés delante de Dios. 12 Y tomó Jethro, suegro de Moisés, holocaustos y sacrificios para Dios: y vino Aarón y todos los ancianos de Israel á comer pan con el suegro de Moisés delante de Dios.
13 Al día siguiente Moisés se sentó para juzgar los asuntos del pueblo, y la gente estuvo delante de él desde la mañana hasta la tarde. 13 Y aconteció que otro día se sentó Moisés á juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde.
14 Cuando el suegro de Moisés vio todo lo que él hacía por el pueblo, le preguntó: «¿Qué estás haciendo? ¿Por qué te sientas tú solo mientras toda esta gente espera delante de ti desde la mañana hasta la tarde?». 14 Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde?
15 Moisés respondió a su suegro: «El pueblo viene a mí para buscar la dirección de Dios. 15 Y Moisés respondió á su suegro: Porque el pueblo viene á mí para consultar á Dios:
16 Cuando tienen un problema entre ellos, vienen a mí. Yo juzgo entre una persona y otra y les explico las órdenes y las leyes de Dios». 16 Cuando tienen negocios, vienen á mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes.
17 El suegro de Moisés le dijo: «Lo que haces no está bien. 17 Entonces el suegro de Moisés le dijo: No haces bien:
18 Tú y este pueblo terminarán agotados. Esta tarea es demasiado pesada para ti; no puedes hacerla solo. 18 Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el negocio es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo.
19 Escucha mi consejo, y que Dios esté contigo. Tú debes representar al pueblo delante de Dios y presentar sus problemas ante él. 19 Oye ahora mi voz, yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los negocios á Dios.
20 Enséñales las órdenes y las leyes de Dios. Muéstrales cómo deben vivir y qué deben hacer. 20 Y enseña á ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer.
21 Pero también escoge entre todo el pueblo hombres capaces que teman a Dios, hombres dignos de confianza que odien las ganancias deshonestas. Ponlos como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez personas. 21 Además inquiere tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y constituirás á éstos sobre ellos caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta y sobre diez.
22 Ellos juzgarán al pueblo en todo momento. Que te presenten los asuntos difíciles, pero que ellos mismos decidan los asuntos menores. Así tu carga será más ligera, porque ellos la compartirán contigo. 22 Los cuales juzgarán al pueblo en todo tiempo; y será que todo negocio grave lo traerán á ti, y ellos juzgarán todo negocio pequeño: alivia así [la carga] de sobre ti, y llevarla han ellos contigo.
23 Si haces esto, y Dios así lo ordena, podrás soportar la tarea, y todo este pueblo regresará a su hogar en paz». 23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás persistir, y todo este pueblo se irá también en paz á su lugar.
24 Moisés escuchó el consejo de su suegro e hizo todo lo que le había dicho. 24 Y oyó Moisés la voz de su suegro, é hizo todo lo que dijo.
25 Escogió hombres capaces de entre todo Israel y los puso como jefes del pueblo: jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez personas. 25 Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y púsolos por cabezas sobre el pueblo, caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez;
26 Ellos juzgaban al pueblo en todo momento. Presentaban a Moisés los asuntos difíciles, pero ellos mismos decidían los asuntos menores. 26 Y juzgaban al pueblo en todo tiempo: el negocio arduo traíanlo á Moisés, y ellos juzgaban todo negocio pequeño.
27 Después Moisés se despidió de su suegro, y Jetro regresó a su tierra. 27 Y despidió Moisés á su suegro, y fuése á su tierra.