BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 En el año séptimo, el día diez del quinto mes, algunos dirigentes de Israel vinieron a consultar al Señor y se sentaron delante de mí. 1 Y ACONTECIÓ en el año séptimo, en el [mes] quinto, á los diez del mes, [que] vinieron algunos de los ancianos de Israel á consultar á Jehová, y sentáronse delante de mí.
2 El Señor me habló y dijo: 2 Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:
3 Hijo de hombre, di a los dirigentes de Israel: Esto es lo que ha dicho el Señor: ¿Han venido a consultarme? Tan cierto como que vivo, dice el Señor, no les daré orientación. 3 Hijo del hombre, habla á los ancianos de Israel, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: ¿A consultarme venís vosotros? Vivo yo, que yo no os responderé, dice el Señor Jehová.
4 ¿Los juzgarás, hijo de hombre? ¿Los juzgarás? Hazles saber las prácticas repugnantes de sus padres. 4 ¿Quieres tú juzgarlos? ¿los quieres juzgar tú, hijo del hombre? Notifícales las abominaciones de sus padres;
5 Diles: Esto es lo que ha dicho el Señor: El día que escogí a Israel, hice un juramento a los descendientes de la familia de Jacob. Me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto y les dije bajo juramento: Yo soy el Señor su Dios. 5 Y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: El día que escogí á Israel, y que alcé mi mano por la simiente de la casa de Jacob, y que fuí conocido de ellos en la tierra de Egipto, cuando alcé mi mano á ellos, diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios;
6 Ese día juré sacarlos de Egipto y llevarlos a una tierra que había buscado para ellos, donde abundan la leche y la miel, la más hermosa de todas las tierras. 6 Aquel día que les alcé mi mano, que los sacaría de la tierra de Egipto á la tierra que les había proveído, que fluye leche y miel, la cual es la más hermosa de todas las tierras;
7 Les dije: Que cada uno deseche las cosas repugnantes que atraen sus ojos. No se contaminen con los ídolos de Egipto. Yo soy el Señor su Dios. 7 Entonces les dije: Cada uno eche de sí las abominaciones de sus ojos, y no os contaminéis en los ídolos de Egipto. Yo soy Jehová vuestro Dios.
8 Pero se rebelaron contra mí y no me escucharon. No desecharon las cosas repugnantes que atraían sus ojos ni abandonaron los ídolos de Egipto. Entonces dije que descargaría mi furor contra ellos y daría rienda suelta a mi ira en la tierra de Egipto. 8 Mas ellos se rebelaron contra mí, y no quisieron obedecerme: no echó de sí cada uno las abominaciones de sus ojos, ni dejaron los ídolos de Egipto; y dije que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en medio de la tierra de Egipto.
9 Sin embargo, actué por el honor de mi nombre, para que no fuera profanado ante las naciones entre las que vivían. Ante los ojos de esas naciones me di a conocer a ellos al sacarlos de Egipto. 9 Con todo, á causa de mi nombre, porque no se infamase en los ojos de las gentes en medio de las cuales estaban, en cuyos ojos fuí conocido de ellos, hice para sacarlos de tierra de Egipto.
10 Los saqué de Egipto y los llevé al desierto. 10 Saquélos pues de la tierra de Egipto, y trájelos al desierto;
11 Les di mis decretos y les enseñé mis mandatos, por los que una persona vivirá si los cumple. 11 Y díles mis ordenanzas, y declaréles mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá en ellos.
12 También les di mis sábados como señal entre ellos y yo, para que supieran que yo soy el Señor que los santifica. 12 Y díles también mis sábados, que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.
13 Pero los hijos de Israel se rebelaron contra mí en el desierto. No siguieron mis decretos y rechazaron mis mandatos, por los que una persona vivirá si los cumple. No respetaron mis sábados. Entonces dije que descargaría mi furor contra ellos en el desierto y acabaría con ellos. 13 Mas rebeláronse contra mí la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis ordenanzas, y desecharon mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá en ellos; y mis sábados profanaron en gran manera; dije, por tanto, que había de derramar sobre ellos mi ira en el desierto para consumirlos.
14 Sin embargo, actué por el honor de mi nombre, para que no fuera profanado ante las naciones que me habían visto sacarlos. 14 Pero en atención á mi nombre hice porque no se infamase á la vista de las gentes, delante de cuyos ojos los saqué.
15 También les juré en el desierto que no los llevaría a la tierra que les había dado, donde abundan la leche y la miel, la más hermosa de todas las tierras. 15 Y también yo les alcé mi mano en el desierto, que no los metería en la tierra que les dí, que fluye leche y miel, la cual es la más hermosa de todas las tierras;
16 Rechazaron mis mandatos, no siguieron mis decretos ni respetaron mis sábados, porque su corazón seguía a sus ídolos. 16 Porque desecharon mis derechos, y no anduvieron en mis ordenanzas, y mis sábados profanaron: porque tras sus ídolos iba su corazón.
17 Aun así, los miré con compasión y los libré de la destrucción. No acabé por completo con ellos en el desierto. 17 Con todo los perdonó mi ojo, no matándolos, ni los consumí en el desierto;
18 En el desierto les dije a sus hijos: No sigan los decretos de sus padres ni cumplan sus mandatos ni se contaminen con sus ídolos. 18 Antes dije en el desierto á sus hijos: No andéis en las ordenanzas de vuestros padres, ni guardéis sus leyes, ni os contaminéis en sus ídolos.
19 Yo soy el Señor su Dios. Sigan mis decretos y cumplan mis mandatos. 19 Yo soy Jehová vuestro Dios; andad en mis ordenanzas, y guardad mis derechos, y ponedlos por obra:
20 Mantengan santos mis sábados. Serán una señal entre ustedes y yo, para que sepan que yo soy el Señor su Dios. 20 Y santificad mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios.
21 Pero los hijos se rebelaron contra mí. No siguieron mis decretos ni cumplieron mis mandatos, por los que una persona vivirá si los cumple. No respetaron mis sábados. Entonces dije que descargaría mi furor contra ellos y daría rienda suelta a mi ira en el desierto. 21 Y los hijos se rebelaron contra mí: no anduvieron en mis ordenanzas, ni guardaron mis derechos para ponerlos por obra, los cuales el hombre que los cumpliere, vivirá en ellos; profanaron mis sábados. Dije entonces que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en el desierto.
22 Sin embargo, actué por el honor de mi nombre, para que no fuera profanado ante las naciones que me habían visto sacarlos. 22 Mas retraje mi mano, y en atención á mi nombre hice porque no se infamase á vista de las gentes, delante de cuyos ojos los saqué.
23 También les juré en el desierto que los dispersaría entre las naciones y los expulsaría por los países, 23 Y también les alcé yo mi mano en el desierto, que los esparciría entre las gentes, y que los aventaría por las tierras;
24 porque no habían cumplido mis mandatos, habían rechazado mis decretos y no habían respetado mis sábados. Sus ojos seguían los ídolos de sus padres. 24 Porque no pusieron por obra mis derechos, y desecharon mis ordenanzas, y profanaron mis sábados, y tras los ídolos de sus padres se les fueron sus ojos.
25 También les di decretos que no eran buenos y mandatos por los que no podían vivir. 25 Por eso yo también les dí ordenanzas no buenas, y derechos por los cuales no viviesen;
26 Los hice impuros con sus ofrendas, haciendo que pasaran por el fuego a cada primogénito, para acabar con ellos. 26 Y contaminélos en sus ofrendas cuando hacían pasar [por el fuego] todo primogénito, para que los desolase, á fin de que supiesen que yo soy Jehová.
27 Por eso, hijo de hombre, di a los hijos de Israel: Esto es lo que ha dicho el Señor: Sus padres también deshonraron mi nombre al pecar contra mí. 27 Por tanto, hijo del hombre, habla á la casa de Israel, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: Aun en esto me afrentaron vuestros padres cuando cometieron contra mí rebelión.
28 Cuando los llevé a la tierra que juré darles, vieron cada colina alta y cada árbol frondoso y allí presentaron sus ofrendas. Me provocaban con esas ofrendas. Allí subía su aroma y derramaban sus ofrendas de bebida. 28 Porque yo los metí en la tierra sobre la cual había alzado mi mano que les había de dar, y miraron á todo collado alto, y á todo árbol espeso, y allí sacrificaron sus víctimas, y allí presentaron la irritación de sus ofrendas, allí pusieron también el olor de su suavidad, y allí derramaron sus libaciones.
29 Les pregunté: ¿Qué es ese lugar alto adonde van sin propósito? Hasta hoy lo llaman Bama. 29 Y yo les dije: ¿Qué es ese alto adonde vosotros vais? Y fué llamado su nombre Bamah hasta el día de hoy.
30 Por eso di a los hijos de Israel: Esto es lo que ha dicho el Señor: ¿Se están contaminando como sus padres? ¿Me son infieles al seguir sus prácticas repugnantes? 30 Di, pues, á la casa de Israel: Así ha dicho el Señor Jehová: ¿No os contamináis vosotros á la manera de vuestros padres, y fornicáis tras sus abominaciones?
31 Cuando presentan sus ofrendas y hacen pasar a sus hijos por el fuego, se contaminan con todos sus ídolos hasta hoy. ¿Y pretenden consultarme, hijos de Israel? Tan cierto como que vivo, dice el Señor, no les daré orientación. 31 Porque ofreciendo vuestras ofrendas, haciendo pasar vuestros hijos por el fuego, os habéis contaminado con todos vuestros ídolos hasta hoy: ¿y he de responderos yo, casa de Israel? Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no os responderé.
32 Nunca sucederá lo que piensan cuando dicen: «Seremos como las naciones, como las familias de los países, y serviremos a la madera y a la piedra». 32 Y no ha de ser lo que habéis pensado. Porque vosotros decís: Seamos como las gentes, como las familias de las naciones, sirviendo á la madera y á la piedra.
33 Tan cierto como que vivo, dice el Señor, reinaré sobre ustedes con mano fuerte, brazo extendido y furor desatado. 33 Vivo yo, dice el Señor Jehová, que con mano fuerte, y brazo extendido, y enojo derramado, tengo de reinar sobre vosotros:
34 Los sacaré de entre los pueblos y los reuniré de los países donde están dispersados, con mano fuerte, brazo extendido y furor desatado. 34 Y os sacaré de entre los pueblos, y os juntaré de las tierras en que estáis esparcidos, con mano fuerte, y brazo extendido, y enojo derramado:
35 Los llevaré al desierto de los pueblos y allí los juzgaré cara a cara. 35 Y os he de traer al desierto de pueblos, y allí litigaré con vosotros cara á cara.
36 Como juzgué a sus padres en el desierto de la tierra de Egipto, así los juzgaré a ustedes, dice el Señor. 36 Como litigué con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré con vosotros, dice el Señor Jehová.
37 Los haré pasar bajo la vara y reduciré su número. 37 Y os haré pasar bajo de vara y os traeré en vínculo de concierto;
38 Apartaré de ustedes a los rebeldes y a los que pecan contra mí. Los sacaré de la tierra donde viven, pero no entrarán en la tierra de Israel. Así sabrán que yo soy el Señor. 38 Y apartaré de entre vosotros los rebeldes, y los que se rebelaron contra mí: de la tierra de sus destierros los sacaré, y á la tierra de Israel no vendrán; y sabréis que yo soy Jehová.
39 En cuanto a ustedes, hijos de Israel, el Señor ha dicho: Que cada uno abandone por completo sus ídolos y me escuche. No sigan profanando mi santo nombre con sus ofrendas y sus ídolos. 39 Y vosotros, oh casa de Israel, así ha dicho el Señor Jehová: Andad cada uno tras sus ídolos, y servidles, pues que á mí no me obedecéis; y no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas, y con vuestros ídolos.
40 En mi santo monte, el monte alto de Israel, dice el Señor, todos los hijos de Israel me servirán en la tierra. Allí los recibiré con agrado. Allí me adorarán con sus ofrendas, los primeros frutos de lo que dan y todas sus cosas santas. 40 Empero en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice el Señor Jehová, allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella en la tierra: allí los querré, y allí demandaré vuestras ofrendas, y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras cosas consagradas.
41 Los recibiré con agrado, como un aroma agradable, cuando los saque de entre los pueblos y los reúna de los países donde fueron dispersados. Por medio de ustedes mostraré mi santidad ante las naciones. 41 En olor de suavidad os aceptaré, cuando os hubiere sacado de entre los pueblos, y os hubiere juntado de las tierras en que estáis esparcidos; y seré santificado en vosotros á los ojos de las gentes.
42 Y sabrán que yo soy el Señor, cuando los lleve a la tierra de Israel, al país que juré dar a sus padres. 42 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando os hubiere metido en la tierra de Israel, en la tierra por la cual alcé mi mano que la daría á vuestros padres.
43 Allí recordarán su conducta y todo lo que hicieron para contaminarse. Se odiarán a sí mismos por todas las cosas malas que hicieron. 43 Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y seréis confusos en vuestra misma presencia por todos vuestros pecados que cometisteis.
44 Sabrán que yo soy el Señor cuando los trate por el honor de mi nombre, y no según su mala conducta y sus acciones impuras, hijos de Israel, dice el Señor. 44 Y sabréis que yo soy Jehová cuando hiciere con vosotros por amor de mi nombre, no según vuestros caminos malos, ni según vuestras perversas obras, oh casa de Israel, dice el Señor Jehová.
45 El Señor me habló y dijo: 45 Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:
46 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia el sur. Dirige tus palabras hacia el sur y profetiza contra el bosque del sur. 46 Hijo del hombre, pon tu rostro hacia el mediodía, y derrama [tu palabra] hacia la parte austral, y profetiza contra el bosque del campo del mediodía.
47 Dile al bosque del sur: Escucha las palabras del Señor. Esto es lo que ha dicho el Señor: Encenderé un fuego en ti que consumirá todos tus árboles verdes y secos. Sus llamas no se apagarán y quemarán todos los rostros desde el sur hasta el norte. 47 Y dirás al bosque del mediodía: Oye palabra de Jehová: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo enciendo en ti fuego, el cual consumirá en ti todo árbol verde, y todo árbol seco: no se apagará la llama del fuego; y serán quemados en ella todos rostros, desde el mediodía hasta el norte.
48 Todos verán que yo, el Señor, lo he encendido. No se apagará. 48 Y verá toda carne que yo Jehová lo encendí; no se apagará.
49 Entonces dije: ¡Ah, Señor! Dicen de mí: «¿No es este uno que cuenta historias?». 49 Y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ellos dicen de mí: ¿No profiere éste parábolas?