Saltar al texto

Lucas · La Biblia en Español Sencillo 2026

Lucas 6 La Biblia en Español Sencillo 2026

Read in English
Sobre BES
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Lenguaje sencillo
  • 2026
  • Dominio público

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

BES La Biblia en Español Sencillo 2026
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Un día de reposo, Jesús pasaba por los sembrados. Sus discípulos arrancaban espigas, las restregaban con las manos y comían.
1 Y ACONTECIÓ que pasando él por los sembrados en un sábado segundo del primero, sus discípulos arrancaban espigas, y comían, restregándolas con las manos.
2 Algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacen lo que no está permitido hacer en el día de reposo?
2 Y algunos de los Fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados?
3 Jesús les respondió: ¿No han leído lo que hizo David cuando él y los que estaban con él tuvieron hambre?
3 Y respondiendo Jesús les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, qué hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban;
4 Entró en la casa de Dios, tomó los panes sagrados, comió de ellos y dio también a los que estaban con él; aunque solo a los sacerdotes les estaba permitido comerlos.
4 Cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, y dió también á los que estaban con él, los cuales no era lícito comer, sino á solos los sacerdotes?
5 Y les dijo: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.
5 Y les decía: El Hijo del hombre es Señor aun del sábado.
6 Otro día de reposo, Jesús entró en la sinagoga y enseñaba. Allí había un hombre que tenía seca la mano derecha.
6 Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca.
7 Los escribas y los fariseos lo vigilaban para ver si sanaría en el día de reposo, a fin de encontrar de qué acusarlo.
7 Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen.
8 Pero Jesús conocía sus pensamientos, y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio. Él se levantó y se puso de pie.
8 Mas él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él levantándose, se puso en pie.
9 Entonces Jesús les dijo: Les haré una pregunta: ¿Está permitido en el día de reposo hacer el bien o hacer el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?
9 Entonces Jesús les dice: Os preguntaré [una cosa]: ¿Es lícito en sábados hacer bien, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla?
10 Después de mirarlos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Él lo hizo, y su mano quedó sana.
10 Y mirándolos á todos alrededor, dice al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fué restaurada.
11 Pero ellos se llenaron de ira, y hablaban entre sí sobre qué podrían hacerle a Jesús.
11 Y ellos se llenaron de rabia; y hablaban los unos á los otros qué harían á Jesús.
12 En aquellos días, Jesús salió al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.
12 Y aconteció en aquellos días, que fué al monte á orar, y pasó la noche orando á Dios.
13 Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a quienes también llamó apóstoles:
13 Y como fué de día, llamó á sus discípulos, y escogió doce de ellos, á los cuales también llamó apóstoles:
14 Simón, a quien llamó Pedro, y Andrés, su hermano; Jacobo y Juan; Felipe y Bartolomé;
14 A Simón, al cual también llamó Pedro, y á Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,
15 Mateo y Tomás; Jacobo, hijo de Alfeo; Simón, llamado el Zelote;
15 Mateo y Tomás, Jacobo [hijo] de Alfeo, y Simón el que se llama Celador,
16 Judas, hijo de Jacobo; y Judas Iscariote, quien llegó a ser el traidor.
16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que también fué el traidor.
17 Jesús bajó con ellos y se detuvo en un lugar llano. Allí estaba una gran multitud de sus discípulos, y mucha gente de toda Judea, de Jerusalén, y de la costa de Tiro y Sidón. Habían venido para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades.
17 Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano, y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido á oirle, y para ser sanados de sus enfermedades;
18 También los que eran atormentados por espíritus inmundos eran sanados.
18 Y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos: y estaban curados.
19 Toda la gente procuraba tocarlo, porque de él salía poder y sanaba a todos.
19 Y toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba á todos.
20 Entonces Jesús alzó los ojos hacia sus discípulos y dijo: Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el reino de Dios.
20 Y alzando él los ojos á sus discípulos, decía: Bienaventurados [vosotros] los pobres; porque vuestro es el reino de Dios.
21 Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que ahora lloran, porque reirán.
21 Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
22 Dichosos serán ustedes cuando la gente los odie, los aparte, los insulte y rechace su nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.
22 Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre.
23 Alégrense en aquel día y salten de gozo, porque grande es su recompensa en el cielo. Así hicieron también sus padres con los profetas.
23 Gozaos en aquel día, y alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas.
24 Pero ¡ay de ustedes los ricos!, porque ya han recibido su consuelo.
24 Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo.
25 ¡Ay de ustedes los que ahora están saciados!, porque tendrán hambre. ¡Ay de ustedes los que ahora ríen!, porque llorarán y se lamentarán.
25 ¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.
26 ¡Ay de ustedes cuando toda la gente hable bien de ustedes!, porque así hicieron sus padres con los falsos profetas.
26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres á los falsos profetas.
27 Pero a ustedes que oyen, les digo: Amen a sus enemigos; hagan bien a los que los odian.
27 Mas á vosotros los que oís, digo: Amad á vuestros enemigos, haced bien á los que os aborrecen;
28 Bendigan a los que los maldicen, y oren por los que los maltratan.
28 Bendecid á los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
29 Al que te golpee en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues tampoco la túnica.
29 Y al que te hiriere en la mejilla, dale también la otra; y al que te quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas.
30 Da a todo el que te pida; y al que tome lo que es tuyo, no se lo reclames.
30 Y á cualquiera que te pidiere, da; y al que tomare lo que es tuyo, no vuelvas á pedir.
31 Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes.
31 Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros:
32 Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque también los pecadores aman a los que los aman.
32 Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman á los que los aman.
33 Y si hacen bien a los que les hacen bien, ¿qué mérito tienen? También los pecadores hacen lo mismo.
33 Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo.
34 Y si prestan a aquellos de quienes esperan recibir algo, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a pecadores para recibir otro tanto.
34 Y si prestareis á aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan á los pecadores, para recibir otro tanto.
35 Más bien, amen a sus enemigos, hagan bien y presten sin esperar nada a cambio. Entonces su recompensa será grande, y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno con los ingratos y malos.
35 Amad, pues, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos.
36 Sean misericordiosos, como también su Padre es misericordioso.
36 Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
37 No juzguen, y no serán juzgados. No condenen, y no serán condenados. Perdonen, y serán perdonados.
37 No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados.
38 Den, y se les dará: una medida buena, apretada, remecida y rebosante será puesta en su regazo. Porque con la medida con que ustedes midan, se les medirá.
38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir.
39 También les dijo una parábola: ¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?
39 Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
40 El discípulo no es más que su maestro; pero todo el que haya sido bien preparado será como su maestro.
40 El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será perfecto.
41 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no notas la viga que está en tu propio ojo?
41 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras?
42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, cuando tú mismo no ves la viga que está en tu propio ojo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo; entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.
42 ¿O cómo puedes decir á tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa primero fuera de tu ojo la viga, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.
43 No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno.
43 Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto.
44 Porque cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni uvas de las zarzas.
44 Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de las zarzas.
45 La persona buena saca lo bueno del buen tesoro de su corazón; y la persona mala saca lo malo del mal tesoro de su corazón. Porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.
45 El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca.
46 ¿Por qué me llaman: Señor, Señor, y no hacen lo que digo?
46 ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo?
47 Todo el que viene a mí, oye mis palabras y las pone en práctica, les mostraré a quién se parece.
47 Todo aquel que viene á mí, y oye mis palabras, y las hace, os enseñaré á quién es semejante:
48 Se parece a un hombre que, al construir una casa, cavó profundo y puso el cimiento sobre la roca. Cuando vino una creciente, el río golpeó con fuerza contra aquella casa, pero no pudo moverla, porque estaba fundada sobre la roca.
48 Semejante es al hombre que edifica una casa, el cual cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre la peña; y cuando vino una avenida, el río dió con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear: porque estaba fundada sobre la peña.
49 Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica se parece a un hombre que construyó una casa sobre la tierra, sin cimiento. Cuando el río golpeó con fuerza contra ella, enseguida cayó; y fue grande la destrucción de aquella casa.
49 Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; en la cual el río dió con ímpetu, y luego cayó; y fué grande la ruina de aquella casa.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Bartholomew

    One of the Twelve

    Listed among the Twelve after Philip in Matthew 10:3, Mark 3:18 and Luke 6:14; the Gospels say nothing more of him by that name.

    Citado en la guía: Matthew 10:3; Mark 3:18; Luke 6:14

  • James

    Apostle, son of Alphaeus

    One of the Twelve, named son of Alphaeus in every list of the apostles.

    Citado en la guía: Matthew 10:3; Mark 3:18; Luke 6:15

  • Judas Iscariot

    Apostle who betrayed Jesus

    One of the Twelve, son of Simon Iscariot, who betrayed Jesus.

    Citado en la guía: Matthew 10:4; Mark 3:19; Luke 6:16

  • Simon the Zealot

    One of the Twelve

    One of the Twelve, called the Zealot, listed next to Judas Iscariot in each list.

    Citado en la guía: Matthew 10:4; Mark 3:18; Luke 6:15

  • Thaddaeus

    One of the Twelve

    Listed as Thaddaeus in Matthew 10:3 and Mark 3:18 (Lebbaeus in some KJV readings) and as Judas son of James in Luke 6:16 in the same place among the Twelve; John 14:22 names a…

    Citado en la guía: Matthew 10:3; Mark 3:18; Luke 6:16

Referencias cruzadas (48)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Deuteronomio 23:25; Marcos 2:23–28; Mateo 12:1–8; Levítico 23:7; Éxodo 12:15
  2. 2 Mateo 12:2; Juan 5:16; Éxodo 35:2; Juan 9:14–16; Juan 5:9–11
  3. 3 1 Samuel 21:3–6; Marcos 2:25–26; Mateo 12:3–5; Mateo 21:16; Marcos 12:26
  4. 4 Levítico 24:5–9
  5. 5 Marcos 2:27; Apocalipsis 1:10; Marcos 9:7; Mateo 11:5–8
  6. 6 Marcos 3:1–6; Mateo 12:9–14; Mateo 4:23; Juan 5:3; Lucas 4:31
  7. 7 Lucas 20:20; Salmo 38:12; Salmo 37:32–33; Marcos 3:2; Juan 9:26–29
  8. 8 Isaías 42:4; Mateo 9:4; Apocalipsis 2:23; Filipenses 1:28; 1 Pedro 4:1
  9. 9 Marcos 3:4; Mateo 12:12–13; Lucas 14:3; Juan 7:19–23; Lucas 9:56
  10. 10 Marcos 3:5; Éxodo 4:6–7; 1 Reyes 13:6; Salmo 107:20; Juan 5:8
  11. 11 Salmo 2:1–2; Hechos 5:33; Eclesiastés 9:3; Mateo 21:45; Juan 11:47
  12. 12 Hebreos 5:7; Marcos 6:46; Marcos 1:35; Marcos 14:34–36; Mateo 14:23–25
  13. 13 Marcos 3:13–19; Apocalipsis 21:14; Marcos 6:7; Mateo 9:36–10:4; Efesios 4:11
  14. 14 Hechos 1:13; Mateo 4:21; Juan 1:40–42; 2 Pedro 1:1; Juan 21:15–24
  15. 15 Mateo 9:9; Hechos 1:13; Marcos 3:18; Mateo 10:3–4; Gálatas 2:9
  16. 16 Juan 6:70–71; Judas 1; Mateo 27:3–5; Juan 14:22; Mateo 26:14–16
  17. 17 Mateo 11:21; Salmo 107:17–20; Mateo 14:14; Marcos 3:7–12; Mateo 12:15
  18. 18 Mateo 15:22; Mateo 17:15; Hechos 5:16
  19. 19 Mateo 14:36; Marcos 3:10; Hechos 5:15–16; Marcos 6:56; Marcos 5:30
  20. 20 Santiago 2:5; Lucas 6:20–24; 2 Corintios 8:9; Lucas 12:32; Mateo 25:34
  21. 21 Juan 6:35; Santiago 1:12; Mateo 5:6; Isaías 61:1–3; Apocalipsis 7:16
  22. 22 Mateo 5:10–12; Mateo 10:22; 1 Pedro 4:12–16; 1 Pedro 3:14; 1 Tesalonicenses 2:14–15
  23. 23 Hechos 5:41; Apocalipsis 21:7; Apocalipsis 3:5; Apocalipsis 3:12; Santiago 1:2
  24. 24 Salmo 49:6–7; Mateo 6:2; 1 Timoteo 6:17; Salmo 49:16–19; Santiago 5:1–6
  25. 25 Isaías 65:13; Santiago 4:9; Proverbios 14:13; Lucas 16:14–15; Apocalipsis 3:17
  26. 26 Juan 15:19; Santiago 4:4; Mateo 7:15; 1 Juan 4:5–6; Miqueas 2:11
  27. 27 1 Tesalonicenses 5:15; Lucas 6:35; Proverbios 25:21–22; Proverbios 24:17; Romanos 12:17–21
  28. 28 1 Pedro 3:9; Romanos 12:14; 1 Corintios 4:12; Lucas 23:34; Santiago 3:10
  29. 29 Hebreos 10:34; Mateo 5:39–42; 2 Corintios 11:20; Isaías 50:6; 1 Corintios 6:7
  30. 30 Deuteronomio 15:7–10; Hechos 20:35; Isaías 58:7–10; Salmo 41:1; Mateo 6:12
  31. 31 Mateo 7:12; Gálatas 5:14; Mateo 22:39; Santiago 2:8–16
  32. 32 Mateo 5:46–47; 1 Pedro 2:19–20
  33. 34 Mateo 5:42; Lucas 14:12–14; Lucas 6:35; Deuteronomio 15:8–11
  34. 35 Mateo 5:44–45; Juan 13:35; Proverbios 19:17; Romanos 5:8–10; Salmo 145:9
  35. 36 Efesios 5:1–2; Mateo 5:48; 1 Pedro 1:15–16; Efesios 4:31
  36. 37 Efesios 4:32; Santiago 5:9; Mateo 7:1–5; Marcos 11:25; 1 Corintios 13:4–7
  37. 38 2 Corintios 9:6–8; Deuteronomio 15:10; Marcos 4:24; Proverbios 3:9–10; Mateo 7:2
  38. 39 Mateo 15:14; 2 Timoteo 3:13; Isaías 9:16; Mateo 23:16–26; 1 Timoteo 6:3–5
  39. 40 Juan 13:16; Mateo 10:24–25; Juan 15:20; Mateo 23:15
  40. 41 Juan 8:7; Santiago 1:24; Romanos 2:1; Romanos 2:21–24; Mateo 7:3–5
  41. 42 Romanos 2:21–29; 1 Tesalonicenses 2:10–12; Salmo 51:9–13; Apocalipsis 3:17–18; 2 Timoteo 2:21
  42. 43 Mateo 12:33; Mateo 7:16–20; Jeremías 2:21; Mateo 3:10; Salmo 92:12–14
  43. 44 Santiago 3:12; Mateo 12:33; Gálatas 5:19–23; Tito 2:11–13; Judas 12
  44. 45 Proverbios 4:23; Mateo 12:34–37; Efesios 4:29; Juan 7:38; Salmo 37:30–31
  45. 46 Gálatas 6:7; Mateo 7:21–23; Malaquías 1:6; Lucas 13:25–27; Mateo 25:44
  46. 47 Santiago 1:22–25; Mateo 7:24–27; Lucas 11:28; Juan 14:15; Santiago 4:17
  47. 48 1 Corintios 3:10–15; Salmo 62:2; Mateo 7:25–26; Isaías 28:16; Judas 24
  48. 49 Ezequiel 33:31; Santiago 1:22–26; Mateo 13:20–22; 2 Pedro 1:5–9; 1 Juan 2:3–4

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 6:37 Polycarp of Smyrna, Epistle to the Philippians (The Epistle of Polycarp to the Philippians)

    … false witness; "not rendering evil for evil, or railing for railing," or blow for blow, or cursing for cursing, but being mindful of what the Lord said in His teaching: "Judge not, that ye be not judged; forgive, and it shall be forgiven unto you; be merciful, that ye may obtain mercy; with what measure ye mete, it shall be …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 6:28 Justin Martyr, First Apology (Chapters XIII–XVI)

    But I say unto you, Pray for your enemies, and love them that hate you, and bless them that curse you, and pray for them that despitefully use you." And that we should communicate to the needy, and do nothing for glory, He said, "Give to him that asketh, and from him that would borrow turn not away; for if …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 6:13 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters III–IV)

    The production, again, of the Duodecad of the Æons, is indicated by the fact that the Lord was twelve years of age when He disputed with the teachers of the law, and by the election of the apostles, for of these there were twelve. The other eighteen Æons are made manifest in this way: that the Lord, [according to them,] …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 6:13 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVIII, Chapters 49–51)

    … they are multiplied above number." This takes place now, since He has spoken, first by the mouth of his forerunner John, and afterward by His own mouth, saying, "Repent: for the kingdom of heaven is at hand." He chose disciples, whom He also called apostles, of lowly birth, unhonored, and illiterate, so that whatever great thing they might be or …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  5. Cita 6:22 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XV)

    And again He saith, "When they shall cast out your name as evil, rejoice ye, and leap for joy." For not only of the dangers they underwent, but of the calumny also, He appoints the recompence to be great.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)