BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Balaam dijo a Balac: «Constrúyeme aquí siete altares y prepara siete becerros y siete carneros». 1 Y BALAAM dijo á Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
2 Balac hizo lo que Balaam le pidió, y los dos ofrecieron un becerro y un carnero sobre cada altar. 2 Y Balac hizo como le dijo Balaam: y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar.
3 Entonces Balaam dijo a Balac: «Quédate aquí junto a tu holocausto mientras yo voy aparte. Tal vez el Señor venga a mi encuentro. Te diré todo lo que él me muestre». Y Balaam subió a una altura sin vegetación. 3 Y Balaam dijo á Balac: Ponte junto á tu holocausto, y yo iré: quizá Jehová me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te la noticiaré. Y así se fué solo.
4 Dios se encontró con Balaam, y Balaam le dijo: «He preparado siete altares y he ofrecido un becerro y un carnero sobre cada altar». 4 Y vino Dios al encuentro de Balaam, y [éste] le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero.
5 El Señor puso un mensaje en la boca de Balaam y le dijo: «Vuelve a Balac y dale este mensaje». 5 Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y díjole: Vuelve á Balac, y has de hablar así.
6 Balaam regresó y encontró a Balac junto a su holocausto con todos los jefes de Moab. 6 Y volvió á él, y he aquí estaba él junto á su holocausto, él y todos los príncipes de Moab.
7 Entonces Balaam pronunció este mensaje: «Balac me trajo desde Aram, el rey de Moab me hizo venir desde las montañas del este. Me dijo: “Ven, maldice a Jacob por mí. Ven, anuncia el mal contra Israel”. 7 Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, rey de Moab, de los montes del oriente: ven, maldíceme á Jacob; y ven, execra á Israel.
8 ¿Cómo puedo maldecir a quien Dios no ha maldecido? ¿Cómo puedo anunciar el mal contra quien el Señor no ha condenado? 8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado?
9 Desde lo alto de las rocas lo veo; desde las colinas lo contemplo. Es un pueblo que vive apartado y no se considera como una más de las naciones. 9 Porque de la cumbre de las peñas lo veré, y desde los collados lo miraré: he aquí un pueblo que habitará confiado, y no será contado entre las gentes.
10 ¿Quién puede contar el polvo de Jacob o calcular siquiera una cuarta parte de Israel? ¡Que yo muera como mueren los justos y que mi final sea como el de ellos!» 10 ¿Quién contará el polvo de Jacob, o el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi persona de la muerte de los rectos, y mi postrimería sea como la suya.
11 Balac dijo a Balaam: «¿Qué me has hecho? Te traje para maldecir a mis enemigos, ¡y los has bendecido!» 11 Entonces Balac dijo á Balaam: ¿Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas á mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones.
12 Balaam respondió: «¿No debo decir exactamente lo que el Señor pone en mi boca?» 12 Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo?
13 Balac le dijo: «Ven conmigo a otro lugar desde donde podrás verlos. Solo verás una parte de ellos, no a todos. Maldícelos por mí desde allí». 13 Y dijo Balac: Ruégote que vengas conmigo á otro lugar desde el cual lo veas; su extremidad solamente verás, que no lo verás todo; y desde allí me lo maldecirás.
14 Lo llevó al campo de Zofim, en la cima de Pisgá. Allí construyó siete altares y ofreció un becerro y un carnero sobre cada altar. 14 Y llevólo al campo de Sophim, á la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
15 Balaam dijo a Balac: «Quédate aquí junto a tu holocausto mientras yo voy a encontrarme con Dios allá». 15 Entonces él dijo á Balac: Ponte aquí junto á tu holocausto, y yo iré á encontrar [á Dios] allí.
16 El Señor se encontró con Balaam, puso un mensaje en su boca y le dijo: «Vuelve a Balac y dale este mensaje». 16 Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y díjole: Vuelve á Balac, y así has de decir.
17 Balaam regresó y encontró a Balac junto a su holocausto, acompañado por los jefes de Moab. Balac le preguntó: «¿Qué ha dicho el Señor?» 17 Y vino á él, y he aquí que él estaba junto á su holocausto, y con él los príncipes de Moab: y díjole Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?
18 Entonces Balaam pronunció este mensaje: «Levántate, Balac, y escucha. Préstame atención, hijo de Zipor. 18 Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; escucha mis palabras, hijo de Zippor:
19 Dios no es un hombre para que mienta, ni un ser humano para que cambie de parecer. Cuando él dice algo, ¿no lo hace? Cuando promete algo, ¿no lo cumple? 19 Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta: el dijo, ¿y no hará?; habló, ¿y no lo ejecutará?
20 He recibido la orden de bendecir. Dios ha bendecido, y yo no puedo cambiarlo. 20 He aquí, yo he tomado bendición: y él bendijo, y no podré revocarla.
21 No ve maldad en Jacob ni contempla desgracia en Israel. El Señor su Dios está con ellos, y entre ellos se oye la aclamación a su Rey. 21 No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel: Jehová su Dios es con él, y júbilo de rey en él.
22 Dios los sacó de Egipto; tienen la fuerza de un toro salvaje. 22 Dios los ha sacado de Egipto; tiene fuerzas como de unicornio.
23 No hay encantamiento que pueda contra Jacob ni adivinación que pueda contra Israel. Ahora se dirá de Jacob y de Israel: “¡Miren lo que Dios ha hecho!” 23 Porque en Jacob no hay agüero, ni adivinación en Israel: como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios!
24 Este pueblo se levanta como una leona y se alza como un león. No se acostará hasta haber devorado su presa y bebido la sangre de los que ha matado». 24 He aquí el pueblo, que como león se levantará, y como león se erguirá: no se echará hasta que coma la presa, y beba la sangre de los muertos.
25 Entonces Balac dijo a Balaam: «Si no vas a maldecirlos, ¡por lo menos no los bendigas!» 25 Entonces Balac dijo á Balaam: Ya que no lo maldices, ni tampoco lo bendigas.
26 Balaam respondió: «¿No te dije que debo hacer todo lo que el Señor me diga?» 26 Y Balaam respondió, y dijo á Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me dijere, aquello tengo de hacer?
27 Balac dijo a Balaam: «Ven, te llevaré a otro lugar. Tal vez a Dios le parezca bien que los maldigas por mí desde allí». 27 Y dijo Balac á Balaam: Ruégote que vengas, te llevaré á otro lugar; por ventura parecerá bien á Dios que desde allí me lo maldigas.
28 Balac llevó a Balaam a la cima de Peor, desde donde se contempla el desierto. 28 Y Balac llevó á Balaam á la cumbre de Peor, que mira hacia Jesimón.
29 Balaam dijo a Balac: «Constrúyeme aquí siete altares y prepara siete becerros y siete carneros». 29 Entonces Balaam dijo á Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
30 Balac hizo lo que Balaam le pidió y ofreció un becerro y un carnero sobre cada altar. 30 Y Balac hizo como Balaam [le] dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.