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Lucas · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Lucas 14 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
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  • 2008
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Un sábado, Jesús fue a comer a casa de un jefe fariseo. Los fariseos lo vigilaban.
1 Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariseos un sábado á comer pan, ellos le acechaban.
2 Allí, frente a él, también estaba un hombre enfermo de hidropesía.
2 Y he aquí un hombre hidrópico estaba delante de él.
3 Jesús les preguntó a los maestros de la ley y a los fariseos: ―¿Está permitido sanar a un enfermo en sábado?
3 Y respondiendo Jesús, habló á los doctores de la ley y á los Fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado?
4 Pero ellos se quedaron callados. Entonces tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió.
4 Y ellos callaron. Entonces él tomándole, le sanó, y despidióle.
5 Luego les preguntó a ellos: ―¿Si a uno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, no lo saca en seguida, aunque sea sábado?
5 Y respondiendo á ellos dijo: ¿El asno ó el buey de cuál de vosotros caerá en [algún] pozo, y no lo sacará luego en día de sábado?
6 Y no pudieron contestarle nada.
6 Y no le podían replicar á estas cosas.
7 Al ver que los invitados escogían los lugares de honor en la mesa, les contó esta parábola:
7 Y observando cómo escogían los primeros asientos á la mesa, propuso una parábola á los convidados, diciéndoles:
8 ―Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar de honor, porque si llega algún invitado más importante que tú,
8 Cuando fueres convidado de alguno á bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más honrado que tú esté por él convidado,
9 el que invitó a los dos te dirá: “Dale tu asiento a este otro invitado”. Entonces, avergonzado, tendrás que sentarte en el último lugar.
9 Y viniendo el que te llamó á ti y á él, te diga: Da lugar á éste: y entonces comiences con vergüenza á tener el lugar último.
10 Lo mejor será que, cuando te inviten, te sientes en el último lugar. Así, cuando venga el que te invitó, te dirá: “Amigo, ven acá, aquí hay un lugar mejor”. Así, recibirás honor delante de todos los demás invitados.
10 Mas cuando fueres convidado, ve, y siéntate en el postrer lugar; porque cuando viniere el que te llamó, te diga: Amigo, sube arriba: entonces tendrás gloria delante de los que juntamente se asientan á la mesa.
11 Todo el que se engrandece a sí mismo será humillado; y al que se humilla Dios lo ensalzará.
11 Porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.
12 Luego, Jesús le dijo al que lo había invitado: ―Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus familiares ni a tus vecinos ricos, porque cuando ellos te devuelvan la invitación, habrás recibido tu recompensa.
12 Y dijo también al que le había convidado: Cuando haces comida ó cena, no llames á tus amigos, ni á tus hermanos, ni á tus parientes, ni á vecinos ricos; porque también ellos no te vuelvan á convidar, y te sea hecha compensación.
13 Lo mejor es que cuando des un banquete, invites a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos.
13 Mas cuando haces banquete, llama á los pobres, los mancos, los cojos, los ciegos;
14 Así serás dichoso, pues ellos no tienen con qué recompensarte, pero tú serás recompensado cuando resuciten los justos.
14 Y serás bienaventurado; porque no te pueden retribuir; mas te será recompensado en la resurrección de los justos.
15 Cuando uno de los que estaba sentado a la mesa con Jesús oyó esto, le dijo: ―¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!
15 Y oyendo esto uno de los que juntamente estaban sentados á la mesa, le dijo: Bienaventurado el que comerá pan en el reino de los cielos.
16 Jesús le respondió: ―Un hombre preparó una gran cena e invitó a muchas personas.
16 El entonces le dijo: Un hombre hizo una grande cena, y convidó á muchos.
17 A la hora de la cena mandó a su sirviente a decirles a los invitados: “Vengan, porque ya todo está listo”.
17 Y á la hora de la cena envió á su siervo á decir á los convidados: Venid, que ya está todo aparejado.
18 Pero todos los invitados comenzaron a dar excusas. El primero dijo: “Te ruego que me disculpes, pues acabo de comprar un terreno y tengo que ir a verlo”.
18 Y comenzaron todos á una á excusarse. El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito salir y verla; te ruego que me des por excusado.
19 Otro dijo: “Te ruego que me disculpes, pues acabo de comprar cinco yuntas de bueyes y tengo que probarlas”.
19 Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy á probarlos; ruégote que me des por excusado.
20 Y otro dijo: “Acabo de casarme y no puedo ir”.
20 Y el otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.
21 »El sirviente regresó y le contó todo esto a su señor. Entonces el dueño de la casa se enojó y le dijo al sirviente: “Ve pronto por las calles y los callejones del pueblo, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos”.
21 Y vuelto el siervo, hizo saber estas cosas á su señor. Entonces enojado el padre de la familia, dijo á su siervo: Ve presto por las plazas y por las calles de la ciudad, y mete acá los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos.
22 Poco después, el siervo volvió a decirle: “Señor, ya hice lo que usted me mandó, pero todavía hay lugar”.
22 Y dijo el siervo: Señor, hecho es como mandaste, y aun hay lugar.
23 El señor le dijo: “Ve por los caminos y las veredas y obliga a la gente a entrar, para que se llene mi casa.
23 Y dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérza[los] á entrar, para que se llene mi casa.
24 Les aseguro que ninguno de los primeros invitados disfrutará de mi cena”».
24 Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron llamados, gustará mi cena.
25 Mucha gente seguía a Jesús, entonces él se volvió y les dijo:
25 Y muchas gentes iban con él; y volviéndose les dijo:
26 «El que quiera seguirme tiene que amarme más que a su padre, a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso más que a su propia vida. De lo contrario, no podrá ser mi discípulo.
26 Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo.
27 El que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
27 Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
28 »Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Qué tendría que hacer primero? Tendría que sentarse a calcular el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla,
28 Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla?
29 porque si echa los cimientos y después no puede terminarla, todos los que la vean se burlarán de él.
29 Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que [lo] vieren, no comiencen á hacer burla de él,
30 Entonces dirán: “Este hombre comenzó a construir y no pudo terminar su torre”.
30 Diciendo: Este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar.
31 Supongamos también que un rey está a punto de ir a la guerra contra otro rey. ¿Qué tendría que hacer primero? Tendría que sentarse a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que lo va a atacar con veinte mil.
31 ¿O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
32 Si ve que no puede, enviará una delegación para pedir condiciones de paz mientras el enemigo está todavía lejos.
32 De otra manera, cuando aun el otro está lejos, le ruega por la paz, enviándo[le] embajada.
33 De igual manera, cualquiera de ustedes que quiera ser mi discípulo tendrá que dejar todo lo que tiene.
33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo.
34 La sal es buena, pero si ya no tiene sabor, ¿cómo volverá a recuperarlo?
34 Buena es la sal; mas si aun la sal fuere desvanecida, ¿con qué se adobará?
35 No sirve ni para la tierra ni para el abono; lo mejor es tirarla. El que tenga oídos para oír, que oiga».
35 Ni para la tierra, ni para el muladar es buena; fuera la arrojan. Quien tiene oídos para oir, oiga.
Referencias cruzadas (32)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 3:2; Salmo 62:4; Lucas 20:20; Proverbios 23:7; Lucas 6:7
  2. 3 Lucas 6:9; Mateo 12:10; Marcos 3:4; Lucas 13:14–16; Juan 7:23
  3. 4 Mateo 22:46; Mateo 21:25–27
  4. 5 Lucas 13:15; Éxodo 23:4–5; Mateo 12:11–12
  5. 6 Lucas 20:40; Hechos 6:10; Lucas 20:26; Lucas 21:15; Lucas 13:17
  6. 7 Filipenses 2:3; Lucas 11:43; Mateo 23:6; Lucas 20:46; Marcos 12:38–39
  7. 8 Proverbios 25:6–7
  8. 9 Proverbios 16:18; Proverbios 11:2; Proverbios 3:35; Ester 6:6–12; Ezequiel 28:2–10
  9. 10 Proverbios 25:6–7; Proverbios 15:33; Isaías 60:14; Apocalipsis 3:9; 1 Samuel 15:17
  10. 11 Lucas 18:14; Mateo 23:12; Proverbios 29:23; Santiago 4:6; 1 Pedro 5:5
  11. 12 Santiago 2:1–6; Mateo 5:46; Proverbios 22:16; Lucas 6:32–36; Proverbios 14:20
  12. 13 Lucas 14:21; Isaías 58:10; Proverbios 14:31; Isaías 58:7; Job 29:15–16
  13. 14 Proverbios 19:17; Hechos 24:15; Juan 5:29; Mateo 6:4; Mateo 25:34–40
  14. 15 Apocalipsis 19:9; Lucas 22:30; Lucas 13:29; Mateo 25:10; Mateo 8:11
  15. 16 Mateo 22:2–14; Apocalipsis 22:17; Isaías 55:1–7; Lucas 14:16–24; Isaías 25:6–7
  16. 17 Proverbios 9:1–5; Juan 7:37; Mateo 22:3–4; Lucas 3:4–6; Mateo 10:1–4
  17. 18 Lucas 18:24; Lucas 17:26–31; 1 Timoteo 6:9–10; Isaías 29:11–12; Hechos 18:5–6
  18. 20 Deuteronomio 24:5; 1 Corintios 7:33; Lucas 18:29–30; Lucas 14:26–28; 1 Corintios 7:29–31
  19. 21 Lucas 14:13; Mateo 11:5; Lucas 14:24; Mateo 22:7–8; Hebreos 2:3
  20. 22 Juan 14:2; 1 Timoteo 2:5–6; Colosenses 2:9; Efesios 3:8; Apocalipsis 7:4–9
  21. 23 Mateo 22:9–10; Colosenses 1:28; 2 Corintios 5:11; Hechos 13:47–48; 2 Timoteo 4:2
  22. 24 Mateo 21:43; Hechos 13:46; Mateo 22:8; Juan 3:36; Juan 8:24
  23. 25 Juan 6:24–27
  24. 26 Mateo 10:37; Juan 12:25; Filipenses 3:8; Hechos 20:24; Salmo 73:25–26
  25. 27 Mateo 10:38; Lucas 9:23–25; Marcos 10:21; Mateo 16:24–26; Marcos 8:34–37
  26. 28 Proverbios 24:27; Mateo 10:22; Josué 24:19–24; Lucas 14:33; Hechos 21:13
  27. 30 Hebreos 6:11; 2 Juan 8; Hebreos 6:4–8; 2 Pedro 2:19–22; Hebreos 10:38
  28. 31 Proverbios 20:18; Proverbios 25:8; 1 Reyes 20:11; 2 Reyes 18:20–22
  29. 32 Hechos 12:20; 2 Reyes 10:4–5; Job 40:9; Lucas 12:58; Santiago 4:6–10
  30. 33 Filipenses 3:7–8; 1 Juan 2:15–16; Lucas 5:28; Lucas 14:26; Lucas 18:28–30
  31. 34 Mateo 5:13; Colosenses 4:6; Marcos 9:49–50; Hebreos 2:4–8
  32. 35 Mateo 11:15; Apocalipsis 2:11; Apocalipsis 2:7; Lucas 9:44; Mateo 13:9

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 14:16 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXII)

    Holy lessons have been set forth before us, to which we should both give ear, and upon which by the Lord's help I would deliver some observations. In the Apostolic lesson thanks are rendered unto the Lord for the faith of the Gentiles, of course, because it was His work.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Cita 14:27 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters III–IV)

    They then represent the Saviour as having indicated this twofold faculty: first, the sustaining power, when He said, "Whosoever doth not bear his cross (Stauros), and follow after me, cannot be my disciple;" and again, "Taking up the cross, follow me;" but the separating power when He said, "I came not to send peace, but a sword." They also maintain …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 14:26–35 Augustine of Hippo, Confessions (Book VIII, Chapters VI–VII)

    Thus both of them, being now Thine, were building a tower at the necessary cost, --of forsaking all that they had and following Thee.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  4. Cita 14:26 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXV)

    For this reason Luke saith, "If any man come to me, and hate not his father, and mother, and wife, and children, and brethren, and sisters, yea, and his own life also, he cannot be my disciple;" not commanding simply to hate them, since this were even quite contrary to the law; but "when one desires to be loved more …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 14:14 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book V, Chapter XXVII)

    John, therefore, did distinctly foresee the first "resurrection of the just," and the inheritance in the kingdom of the earth; and what the prophets have prophesied concerning it harmonize [with his vision].

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)