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Salmos · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Salmo 104 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

Notas sobre este texto (1)
ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 ¡Alaba, alma mía, al Señor! Dios mío, qué grande eres tú. Estas revestido de honor y majestad.
1 BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; haste vestido de gloria y de magnificencia.
2 Te cubres de luz como con un manto; extiendes los cielos como un velo.
2 El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina;
3 Afirmas sobre las aguas tus altos aposentos y haces de las nubes tus carros de guerra. ¡Tú cabalgas en las alas del viento!
3 Que establece sus aposentos entre las aguas; el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento;
4 Haces de los vientos tus mensajeros, y de las llamas de fuego tus servidores.
4 El que hace á sus ángeles espíritus, sus ministros al fuego flameante.
5 Tú pusiste la tierra sobre sus cimientos, y de allí nunca se moverá.
5 El fundó la tierra sobre sus basas; no será jamás removida.
6 Vestiste la tierra con torrentes de agua que cubrieran las montañas.
6 Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
7 Pero a tu reprensión huyeron las aguas; ante el estruendo de tu voz se dieron a la fuga.
7 A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron;
8 Las montañas salieron y los valles se hundieron hasta el lugar que tú les diste.
8 Subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste.
9 Luego pusiste límite a los mares, para que nunca más cubrieran la tierra.
9 Pusísteles término, el cual no traspasarán; ni volverán á cubrir la tierra.
10 Tú haces que los manantiales viertan sus aguas en las cañadas, y que los riachuelos fluyan en abundancia desde las montañas.
10 [Tú eres] el que envías las fuentes por los arroyos; van entre los montes.
11 Ellas suministran agua para todos los animales. Allí apagan su sed los burros salvajes,
11 Abrevan á todas las bestias del campo: quebrantan su sed los asnos montaraces.
12 y las aves anidan junto a las corrientes y cantan entre las ramas de los árboles.
12 Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; entre las ramas dan voces.
13 Desde tu casa en las nubes, envías la lluvia sobre las montañas, y llenas la tierra con el fruto de tu trabajo.
13 El que riega los montes desde sus aposentos: del fruto de sus obras se sacia la tierra.
14 Haces que crezca la hierba para el ganado, y las plantas que la gente cultiva para sacar de la tierra su alimento,
14 El que hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre; sacando el pan de la tierra.
15 y vino para alegrarlo, y aceite de oliva como loción para su piel, y pan para fortalecerlo.
15 Y el vino que alegra el corazón del hombre, [y] el aceite que hace lucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.
16 Los árboles del Señor están bien regados, los cedros del Líbano que él plantó.
16 Llénanse de [jugo] los árboles de Jehová, los cedros del Líbano que él plantó.
17 Allí las aves hacen sus nidos, y en los cipreses tiene su hogar las cigüeñas.
17 Allí anidan las aves; en las hayas [hace] su casa la cigüeña.
18 En lo alto de los montes hay pasto para las cabras monteses, y en sus rocas hallan refugio los tejones.
18 Los montes altos para las cabras monteses; las peñas, madrigueras para los conejos.
19 Él destinó la luna para marcar los meses, y el sol para marcar los días.
19 Hizo la luna para los tiempos: el sol conoce su ocaso.
20 Tú envías la oscuridad, y cae la noche, y es cuando los animales del bosque salen a buscar su presa.
20 Pone las tinieblas, y es la noche: en ella corretean todas las bestias de la selva.
21 Entonces rugen los leoncillos pidiendo alimento, pero en manos del Señor están.
21 Los leoncillos braman á la presa, y para buscar de Dios su comida.
22 Cuando amanece regresan para ocultarse y reposar en sus guaridas,
22 Sale el sol, recógense, y échanse en sus cuevas.
23 y la gente sale para cumplir con sus tareas, ellos trabajan hasta que las sombras de la noche caen otra vez.
23 Sale el hombre á su hacienda, y á su labranza hasta la tarde.
24 ¡Señor, qué variedad de cosas has hecho! ¡Y con qué sabiduría has hecho todo! La tierra está llena de tus criaturas.
24 ¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.
25 Allí está el mar, ancho e infinito, que abunda en animales, grandes y pequeños, cuyo número es imposible conocer.
25 [Asimismo] esta gran mar y ancha de términos: en ella pescados sin número, animales pequeños y grandes.
26 ¡Mira como navegan los barcos, y al Leviatán que tú hiciste para que jugara en el mar!
26 Allí andan navíos; allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.
27 Cada uno de estos animales espera de ti que a su tiempo le des su alimento.
27 Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida á su tiempo.
28 Tú se lo das, y ellos lo recogen. Abres tu mano para alimentarlos, y ellos quedan satisfechos.
28 Les das, recogen; abres tu mano, hártanse de bien.
29 Pero si te apartas de ellos, se aterran; si les quitas el aliento, mueren y vuelven al polvo.
29 Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo.
30 Envías entonces tu Espíritu y nace nueva vida, para volver a llenar de seres vivientes la tierra.
30 Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra.
31 Que la gloria del Señor dure para siempre. El Señor se alegra en todo lo que ha creado.
31 Sea la gloria de Jehová para siempre; alégrese Jehová en sus obras;
32 Él mira la tierra y la hace temblar; las montañas se incendian cuando él las toca.
32 El cual mira á la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean.
33 Cantaré al Señor mientras viva. Alabaré al Señor mientras me quede aliento.
33 A Jehová cantaré en mi vida: á mi Dios salmearé mientras viviere.
34 Deseo que a él le agraden todos estos pensamientos, pues él es la fuente de toda mi alegría.
34 Serme ha suave hablar de él: yo me alegraré en Jehová.
35 Desaparezcan de la tierra todos los pecadores; que los malvados desaparezcan para siempre. ¡Alaba, alma mía, al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
35 Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya.
Referencias cruzadas (35)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Salmo 103:22; Salmo 145:3; Salmo 96:6; Isaías 59:17; Daniel 9:4
  2. 2 Isaías 40:22; Isaías 45:12; Daniel 7:9; 1 Juan 1:5; Zacarías 12:1
  3. 3 Amós 9:6; 2 Samuel 22:11; Salmo 18:10–11; Isaías 19:1; Nahúm 1:3
  4. 4 Hebreos 1:7; 2 Reyes 2:11; 2 Reyes 6:17; Hebreos 1:14; Salmo 148:8
  5. 5 Job 26:7; Salmo 24:2; Salmo 33:9; Salmo 96:10; Apocalipsis 20:11
  6. 6 Génesis 7:19; 2 Pedro 3:5; Génesis 1:2–10
  7. 7 Salmo 18:15; Marcos 4:39; Génesis 8:1; Salmo 106:9; Proverbios 8:28
  8. 8 Génesis 8:5; Salmo 33:7
  9. 9 Job 38:10–11; Génesis 9:11–15; Jeremías 5:22; Isaías 54:9; Job 26:10
  10. 10 Isaías 41:18; Salmo 107:35; Isaías 35:7; Deuteronomio 8:7
  11. 11 Salmo 145:16; Job 39:5–8; Salmo 104:13
  12. 12 Salmo 50:11; Salmo 148:10; Salmo 147:9; Salmo 104:16–17; Mateo 8:20
  13. 13 Salmo 147:8; Jeremías 10:13; Jeremías 14:22; Deuteronomio 11:11; Job 38:37
  14. 14 Salmo 136:25; Salmo 147:8–9; Job 28:5; Génesis 9:3; Salmo 145:15–16
  15. 15 Salmo 23:5; Eclesiastés 10:19; Eclesiastés 9:7; Jueces 9:13; Jeremías 31:12
  16. 16 Números 24:6; Salmo 29:5; Salmo 92:2; Ezequiel 17:23
  17. 17 Salmo 104:12; Levítico 11:19; Ezequiel 31:6; Mateo 13:32; Abdías 4
  18. 18 Proverbios 30:26; Job 39:1; 1 Samuel 24:2; Levítico 11:5; Deuteronomio 14:7
  19. 19 Génesis 1:14–18; Jeremías 31:35; Salmo 136:7–9; Salmo 8:3; Job 38:12
  20. 20 Isaías 45:7; Salmo 74:16; Génesis 1:4–5; Génesis 8:22; Salmo 50:10
  21. 21 Joel 1:20; Job 38:39; Salmo 34:10; Joel 2:22; Ezequiel 19:2–14
  22. 22 Job 37:8; Job 24:13–17; Juan 3:20; Nahúm 3:17
  23. 23 Génesis 3:19; Efesios 4:28; Eclesiastés 5:12; Jueces 19:16; 2 Tesalonicenses 3:8–12
  24. 24 Jeremías 10:12; Salmo 40:5; Romanos 11:33; Salmo 50:10–12; Efesios 3:10
  25. 25 Salmo 69:34; Salmo 95:4–5; Génesis 1:28; Génesis 1:20–22; Hechos 28:5
  26. 26 Salmo 107:23; Isaías 27:1; Salmo 74:14; Génesis 49:13; Ezequiel 27:9
  27. 27 Lucas 12:24–28; Salmo 136:25; Salmo 147:9; Job 38:41; Job 36:31
  28. 28 Salmo 145:16
  29. 29 Eclesiastés 12:7; Job 34:14–15; Salmo 146:4; Génesis 3:19; Salmo 30:7
  30. 30 Job 33:4; Apocalipsis 21:5; Isaías 65:17; Ezequiel 37:9; Job 26:13
  31. 31 Génesis 1:31; 2 Timoteo 4:18; Jeremías 32:41; Efesios 3:21; Sofonías 3:17
  32. 32 Éxodo 19:18; Salmo 144:5; Salmo 97:4–5; Habacuc 3:10; Amós 8:8
  33. 33 Salmo 63:4; Salmo 146:2; Salmo 145:1–2
  34. 34 Habacuc 3:17–18; Filipenses 4:4; Salmo 119:15–16; Salmo 119:127–128; Salmo 1:2
  35. 35 Apocalipsis 19:1–2; Proverbios 2:22; Salmos 103:22–104:1; Salmo 106:48; Salmo 68:1–2

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 104:4 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters XXXIV–XXXIX)

    … knowledge, "who, being the brightness of His majesty, is by so much greater than the angels, as He hath by inheritance obtained a more excellent name than they." For it is thus written, "Who maketh His angels spirits, and His ministers a flame of fire." But concerning His Son the Lord spoke thus: "Thou art my Son, to-day have I …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 104:2 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXIX–XXX)

    … God who made and adorned the heavens, and the earth, and all things that are in them, and maintain that they themselves are spiritual, while they are in fact shamefully carnal on account of their so great impiety,--affirming that He, who has made His angels spirits, and is clothed with light as with a garment, and holds the circle of …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 104:24 Augustine of Hippo, Confessions (Book XI, Chapters IV–IX)

    I will with confidence cry out from Thy oracle, How wonderful are Thy works, O Lord, in Wisdom hast Thou made them all. And this Wisdom is the Beginning, and in that Beginning hast Thou made heaven and earth.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  4. Cita 104:3 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LVI)

    "For a cloud and darkness are round about Him;" and, "He sitteth on a light cloud;" and again, "Who maketh clouds His chariot;" and, "A cloud received Him out of their sight;" and, "As the Son of Man coming in the clouds." In order then that they might believe that the voice proceeds from God, it comes from thence.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 104:15 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture VI)

    Wine was given to make glad the heart of man: and Dionysus (Bacchus) was worshipped instead of God.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)