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1 Juan · Versión Biblia Libre

1 Juan 3 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 ¡Miren el amor que tiene el Padre para con nosotros! Por eso podemos ser llamados hijos de Dios, ¡porque eso es lo que somos! La razón por la que el mundo no nos reconoce como hijos de Dios es porque no lo reconocen a él.
1 MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él.
2 Amigos míos, ya somos hijos de Dios, pero lo que llegaremos a ser no se ha revelado todavía. Pero sabemos que cuando él aparezca seremos como él, porque lo veremos como él es realmente.
2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es.
3 Todos los que tienen esta esperanza en él, asegúrense de ser puros, como él lo es.
3 Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio.
4 Todos los que pecan son violadores de la ley de Dios.
4 Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley.
5 Pero desde luego ustedes saben que Jesús vino para eliminar los pecados, y en él no hay pecado.
5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.
6 Todos los que viven en él, ya no pecan más; todos los que siguen pecando es porque no lo han visto y no lo han conocido.
6 Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.
7 Queridos amigos, no dejen que nadie los engañe: los que hacen justicia son justos, así como Jesús es justo.
7 Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia, es justo, como él también es justo.
8 Los que pecan son del diablo, porque el diablo ha estado pecando desde el principio. Por eso vino el Hijo de Dios, para destruir lo que el diablo ha hecho.
8 El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
9 Y todos los que son nacidos de Dios ya no pecan más, porque la naturaleza de Dios habita en ellos. Y no pueden seguir pecando porque han nacido de Dios.
9 Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
10 Así es como podemos distinguir a los hijos de Dios y los hijos del diablo: todos aquellos que no obran con justicia, no pertenecen a Dios, ni aquellos que no aman a sus hermanos cristianos.
10 En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios.
11 El mensaje que han escuchado desde el principio es este: debemos amarnos unos a otros.
11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos á otros.
12 No podemos ser como Caín, que pertenecía al maligno, y mató a su hermano. ¿Por qué lo mató? Porque Caín era malo, pero su hermano era justo.
12 No como Caín, que era del maligno, y mató á su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.
13 Así que no se sorprendan si este mundo los aborrece.
13 Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece.
14 La razón por la que sabemos que hemos ido de la muerte a la vida es porque amamos a nuestros hermanos y hermanas en la fe. Porque el que no ama sigue muerto.
14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte á vida, en que amamos á los hermanos. El que no ama á su hermano, está en muerte.
15 Los que odian a sus hermanos cristianos son asesinos, y ustedes saben que los asesinos no tendrán vida eterna con ellos.
15 Cualquiera que aborrece á su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí.
16 Así es como sabemos qué es el amor: Jesús entregó su vida por nosotros, y nosotros debemos entregar nuestras vidas por nuestros hermanos en la fe.
16 En esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
17 Si alguno de ustedes vive cómodamente en este mundo, y ve a su hermano o hermana en Cristo padeciendo necesidad, pero no tiene compasión, ¿cómo podemos decir que el amor vive en ustedes?
17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?
18 Queridos amigos, no digamos que amamos solo con palabras, sino mostremos nuestro amor en lo que hacemos y en la manera como demostramos la verdad.
18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y en verdad.
19 Así es como sabremos que pertenecemos a la verdad, y pondremos nuestras mentes en paz con Dios
19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de él.
20 cuando pensemos que estamos en error. Dios es más grande de lo que creemos, y lo sabe todo.
20 Porque si nuestro corazón nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas.
21 Así que, queridos amigos, si tenemos la tranquilidad de que no estamos en el error, podemos tener confianza ante Dios.
21 Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;
22 Pues recibiremos de él cualquier cosa que le pidamos, porque seguimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
22 Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.
23 Y esto es lo que él manda: que debemos confiar en el nombre de su Hijo Jesucristo, y amarnos unos a otros, así como él nos mandó.
23 Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos á otros como nos lo ha mandado.
24 Los que guardan sus mandamientos siguen viviendo en él, y él vive en ellos. Y sabemos que él vive en nosotros por el Espíritu que nos ha dado.
24 Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
Referencias cruzadas (24)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Juan 1:12; Gálatas 3:26; 2 Corintios 6:18; Gálatas 4:5–6; Juan 3:16
  2. 2 Filipenses 3:21; Colosenses 3:4; 1 Corintios 13:12; 2 Corintios 3:18; Salmo 17:15
  3. 3 2 Corintios 7:1; 1 Juan 2:6; 2 Pedro 3:14; Mateo 5:48; Hebreos 12:14
  4. 4 1 Juan 5:17; Romanos 3:20; Romanos 4:15; Números 15:31; 1 Juan 3:8–9
  5. 5 2 Corintios 5:21; Hebreos 9:28; 1 Pedro 2:24; 1 Pedro 3:18; Hebreos 9:26
  6. 6 3 Juan 11; 1 Juan 2:4; 1 Juan 3:9; 1 Juan 4:8; Juan 15:4–7
  7. 7 1 Juan 2:29; Romanos 2:13; 1 Pedro 1:15–16; 1 Juan 3:3; 1 Juan 2:26
  8. 8 Hebreos 2:14; Juan 8:44; Colosenses 2:15; Juan 16:11; Juan 12:31
  9. 9 1 Juan 5:18; 1 Pedro 1:23; Juan 1:13; 1 Juan 5:1; 1 Juan 2:29
  10. 10 1 Juan 4:8; 3 Juan 11; 1 Juan 4:21; Mateo 13:38; Juan 8:44
  11. 11 Juan 15:12; 2 Juan 5; 1 Juan 4:7; Juan 13:34–35; 1 Pedro 3:8
  12. 12 Hebreos 11:4; Génesis 4:4–15; Proverbios 29:27; Génesis 4:25; Judas 11
  13. 13 Juan 15:18–19; Juan 17:14; Lucas 21:17; 2 Timoteo 3:12; Lucas 6:22
  14. 14 1 Juan 5:2; Juan 13:35; Juan 5:24; 1 Juan 4:20–21; 1 Tesalonicenses 4:9
  15. 15 Mateo 5:21–22; Apocalipsis 21:8; Proverbios 26:24–26; Juan 8:44; Levítico 19:16–18
  16. 16 1 Juan 4:9–11; Efesios 5:2; Juan 13:34; Juan 3:16; Romanos 5:8
  17. 17 Hebreos 13:16; Isaías 58:7–10; Deuteronomio 15:7–11; 1 Juan 4:20; Proverbios 19:17
  18. 18 Santiago 2:15–16; Romanos 12:9; 1 Pedro 1:22; Gálatas 5:13; 1 Corintios 13:4–7
  19. 19 Hebreos 10:22; 1 Juan 3:21; Isaías 32:17; Hebreos 6:10–11; Juan 18:37
  20. 20 Salmo 139:1–4; Jeremías 17:10; Hebreos 4:13; 1 Corintios 4:4; 1 Juan 4:4
  21. 21 1 Juan 2:28; Hebreos 4:16; 2 Corintios 1:12; Salmo 101:2; Salmo 7:3–5
  22. 22 Juan 15:7; Juan 9:31; Mateo 21:22; 1 Juan 5:14; Marcos 11:24
  23. 23 Juan 6:29; Juan 13:34; 1 Pedro 1:22; Juan 15:12; 1 Pedro 4:8
  24. 24 1 Corintios 3:16; 1 Juan 4:15–16; 1 Juan 4:12–13; 1 Corintios 6:19; 2 Timoteo 1:14

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 3:9 Augustine of Hippo, Homilies on the First Epistle of John (Homily V)

    Hear intently, I do beseech you, because it is no small matter that we have to cope withal: and I doubt not, because ye were intent upon it yesterday, that ye have with even greater intentness of purpose come together to-day.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  2. Cita 3:2 Augustine of Hippo, Confessions (Book XIII, Chapters XII–XV)

    … ever, which now appeareth unto us in the dark image of the clouds, and through the glass of the heavens, not as it is; because we also, although we be the well-beloved of Thy Son, yet it hath not yet appeared what we shall be. He looketh through the lattice of our flesh, and He is fair-speaking, and hath inflamed …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  3. Cita 3:8 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture II)

    The devil then is the first author of sin, and the father of the wicked: and this is the Lord's saying, not mine, that the devil sinneth from the beginning: none sinned before him.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  4. Cita 3:24 Basil of Caesarea, On the Holy Spirit (Chapter V)

    "He that soweth to the spirit," it is said, "shall of the spirit reap life everlasting." John too writes, "Hereby we know that he abideth in us by (ek) the spirit which he hath given us." "That which is conceived in her," says the angel, "is of the Holy Ghost," and the Lord says "that which is born of the …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)

  5. Cita 3:8 Augustine of Hippo, The City of God (Book XI, Chapters 11–12)

    … eluded; and he who will not piously submit himself to things as they are, proudly feigns, and mocks himself with a state of things that does not exist; so that what the blessed Apostle John says thus becomes intelligible: "The devil sinneth from the beginning," --that is, from the time he was created he refused righteousness, which none but a …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)