1◆ Ahora que hemos sido justificados por Dios, por nuestra confianza en él, tenemos paz con él a través de nuestro Señor Jesucristo. 2 Porque es por medio de Jesús, y por nuestra fe en él, que hemos recibido acceso a esta posición de gracia en la que estamos, esperando con alegría y confianza que podamos participar de la gloria de Dios. 3 No solo esto, sino que mantenemos la confianza cuando vienen los problemas, porque sabemos que experimentar dificultades desarrolla nuestra fortaleza espiritual. 4 La fortaleza espiritual, a su vez, desarrolla un carácter maduro, y este carácter maduro trae como resultado una esperanza que cree. 5 Ya que tenemos esta esperanza, nunca seremos defraudados, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones a través del Espíritu Santo que él nos ha dado. 6 Cuando estábamos completamente indefensos, en ese momento justo, Cristo murió por nosotros los impíos. 7 ¿Quién moriría por otra persona, incluso si se tratara de alguien que hace lo recto? (Aunque quizás alguno sería suficientemente valiente para morir por alguien que es realmente bueno). 8 Pero Dios demuestra su amor en que Cristo murió por nosotros aunque todavía éramos pecadores. 9 Ahora que somos justificados por su muerte, podemos estar totalmente seguros de que él nos salvará del juicio que viene. 10 Aunque éramos sus enemigos, Dios nos convirtió en sus amigos por medio de la muerte de su Hijo, y así podemos estar totalmente seguros de que él nos salvará por la vida de su Hijo. 11 Además de esto celebramos ahora lo que Dios ha hecho por medio de nuestro Señor Jesucristo para reconciliarnos y convertirnos en sus amigos. 12 Porque a través de un hombre el pecado entró al mundo, y el pecado condujo a la muerte. Y de esta manera la muerte llegó a todos, porque todos eran pecadores. 13 Incluso antes de que se diera la ley, el pecado ya estaba en el mundo, pero no era considerado pecado porque no había ley. 14 Pero la muerte gobernaba desde Adán hasta Moisés, incluso sobre aquellos que no pecaron de la misma manera que lo hizo Adán. Pues Adán prefiguraba a Aquél que vendría. 15 Pero el don de Jesús no es como el pecado de Adán. Aunque mucha gente murió por culpa del pecado de un hombre, la gracia de Dios es mucho más grande y ha sido dada a muchos a través de su don gratuito en la persona de Jesucristo. 16 El resultado de este don no es como el resultado del pecado. El resultado del pecado de Adán fue juicio y condenación, pero este don nos justifica con Dios, a pesar de nuestros muchos pecados. 17 Como resultado del pecado de un hombre, la muerte gobernó por su culpa. Pero la gracia de Dios es mucho más grande y su don nos justifica, porque todo el que lo recibe gobernará en vida a través de la persona de Jesucristo. 18 Del mismo modo que un pecado trajo condenación a todos, un acto de justicia nos dio a todos la oportunidad de vivir en justicia. 19 Así como por la desobediencia de un hombre muchos se convirtieron en pecadores, de la misma manera, a través de la obediencia de un hombre, muchos son justificados delante de Dios. 20 Pues cuando se introdujo la ley, el pecado se hizo más evidente. ¡Pero aunque el pecado se volvió más evidente, la gracia se volvió más evidente aun! 21 Así como el pecado gobernó sobre nosotros y nos llevó a la muerte, ahora la gracia es la que gobierna al justificarnos delante de Dios, trayéndonos vida eterna por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
Romanos · Versión Biblia Libre
Romanos 5 Versión Biblia Libre
Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones
Referencias cruzadas (21)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Isaías 32:17; Juan 16:33; Romanos 15:13; Colosenses 1:20; Hechos 13:38–39
- 2 Efesios 2:18; Efesios 3:12; Romanos 12:12; 1 Corintios 15:1; 1 Pedro 3:18
- 3 Santiago 1:2–3; Santiago 1:12; 1 Pedro 3:14; 2 Corintios 12:9–10; 2 Corintios 4:17
- 4 1 Pedro 5:10; Santiago 1:12; 2 Corintios 4:8–12; 2 Timoteo 4:16–18; 1 Pedro 1:6–7
- 5 Gálatas 4:6; Efesios 3:16–19; Filipenses 1:20; 2 Timoteo 1:12; 2 Corintios 1:22
- 6 Efesios 2:1–5; Romanos 5:8; Colosenses 2:13; Tito 3:3–5; Romanos 5:10
- 7 Juan 15:13; 1 Juan 3:16; Romanos 16:4; Hechos 11:24; Salmo 112:5
- 8 Juan 15:13; Juan 3:16; Romanos 5:6; 1 Pedro 3:18; 1 Juan 4:9–10
- 9 1 Tesalonicenses 1:10; Romanos 8:1; Efesios 2:13; Romanos 3:24–26; Juan 5:24
- 10 2 Corintios 5:18–19; 2 Corintios 4:10–11; Romanos 8:32; Colosenses 1:20–21; Hebreos 7:25
- 11 2 Corintios 5:18–19; Romanos 5:10; Isaías 61:10; Habacuc 3:17–18; Filipenses 4:4
- 12 1 Corintios 15:21–22; Romanos 5:19; Romanos 6:23; Romanos 3:23; Santiago 1:15
- 13 Romanos 4:15; 1 Corintios 15:56; 1 Juan 3:4; Génesis 4:7–11; Génesis 38:10
- 14 1 Corintios 15:45; Hebreos 9:27; Romanos 5:17; Génesis 7:22; Romanos 8:22
- 15 Romanos 5:12; Efesios 2:8; Romanos 6:23; 1 Juan 5:11; 2 Corintios 9:15
- 16 Hechos 13:38–39; Isaías 44:22; Isaías 1:18; Isaías 43:25; 1 Corintios 11:32
- 17 1 Corintios 15:21–22; 1 Corintios 15:49; Romanos 5:12; Juan 10:10; 2 Timoteo 2:12
- 18 1 Corintios 15:22; Romanos 5:12; Romanos 5:15; Hechos 13:39; Romanos 5:19
- 19 Romanos 5:18; 2 Corintios 5:21; Filipenses 2:8; Romanos 5:12; Efesios 1:6
- 20 Romanos 6:1; Tito 3:3–7; Salmo 25:11; Romanos 6:14; Gálatas 3:19–25
- 21 Tito 2:11; Romanos 6:14; Romanos 5:14; Juan 1:16–17; Romanos 8:10
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias
¿Por qué mi Biblia dice algo distinto?
- Romanos 5:1: ¿«tenemos paz» o «tengamos paz»?
La mayoría de las Biblias dicen «justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios». La Douay-Rheims dice «tengamos paz». En griego la diferencia es una sola vocal, echomen o echōmen, que sonaban igual al leerse en voz alta. Los manuscritos más antiguos favorecen en su mayoría «tengamos», pero la mayoría de los estudiosos y el Texto Patriarcal leen «tenemos». La enseñanza del pasaje es la misma en ambos casos.
Lo que dijeron los Padres
Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.
Cómo se eligieron
«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).
As the best physicians always take great pains to discover the source of diseases, and go to the very fountain of the mischief, so doth the blessed Paul also.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 11 (1889)
Concurring with these statements, Paul, speaking to the Romans, declares: "Much more they who receive abundance of grace and righteousness for [eternal] life, shall reign by one, Christ Jesus." It follows from this, that he knew nothing of that Christ who flew away from Jesus; nor did he of the Saviour above, whom they hold to be impassible.
… not then my friend, nor, indeed, afterwards, as true friendship is; for true it is not but in such as Thou bindest together, cleaving unto Thee by that love which is shed abroad in our hearts by the Holy Ghost, which is given unto us. But yet it was too sweet, being ripened by the fervour of similar studies.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)
"For if when we were enemies, we were reconciled to God, much more, being reconciled, shall we be saved." "But this way," it will be said, "is strait and narrow." Well, but the former, through which thou hast come, is not strait and narrow only, but even impassable, and full of savage wild beasts.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)
Moreover one man's sin, even Adam's, had power to bring death to the world; but if by the trespass of the one death reigned over the world, how shall not life much rather reign by the righteousness of the One?
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)