Saltar al texto

Génesis · Versión Biblia Libre

Génesis 3 Versión Biblia Libre

Read in English
Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 La serpiente era más astuta que cualquiera de los otros animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Y le preguntó a Eva: “¿En serio Dios dijo que no pueden comer del fruto de todos los árboles del jardín?”
1 EMPERO la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo á la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2 Entonces Eva le respondió a la serpiente: “Podemos comer de los árboles del jardín, pero no del fruto del árbol que está en medio del jardín.
2 Y la mujer respondió á la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos;
3 Dios nos dijo: ‘No deben comer de ese árbol, y ni siquiera tocarlo, pues de lo contrario morirán’”.
3 Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis.
4 “Por supuesto que no morirán”, le dijo la serpiente a Eva.
4 Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis;
5 “Lo que sucede es que Dios sabe que tan pronto coman de él verán las cosas de una manera distinta, y serán como Dios, conociendo el bien y el mal”.
5 Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.
6 Eva vio que el fruto del árbol lucía bueno para comer. El fruto se veía muy atractivo. Y Eva lo deseaba para obtener sabiduría. Así que tomó del fruto y lo comió, y lo compartió con su esposo, que estaba con ella, y él también comió.
6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dió también á su marido, el cual comió así como ella.
7 Tan pronto como comieron del fruto, vieron todo diferente y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Así que cosieron hojas de higuera para cubrirse.
7 Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
8 Al caer la noche, y cuando soplaba la brisa del atardecer, escucharon al Señor caminando en el jardín. Entonces Adán y Eva se escondieron de la presencia del Señor entre los árboles del jardín.
8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
9 Entonces el Señor llamó a Adán: “¿Dónde estás?”
9 Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
10 “Te escuché caminando por el jardín y me asusté porque estaba desnudo, y por eso me escondí”, respondió Adán.
10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme.
11 “¿Quién te dijo que estabas desnudo?” le preguntó el Señor Dios. “¿Acaso comiste del árbol que te dije que no comieras?”
11 Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
12 “Fue la mujer que me diste quien me brindó del fruto del árbol, y yo lo comí”, respondió Adán.
12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí.
13 Entonces el Señor le preguntó a Eva: “¿Por qué has hecho esto?” “La serpiente me engañó, y yo lo comí”, respondió ella.
13 Entonces Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
14 Entonces el Señor le dijo a la serpiente: “Por lo que has hecho, serás maldita entre todos los animales. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo mientras vivas.
14 Y Jehová Dios dijo á la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida:
15 Me aseguraré de que tú y tus hijos, así como la mujer y sus hijos, sean enemigos. Uno de sus hijos aplastará tu cabeza, y tú herirás su talón”.
15 Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá [en] la cabeza, y tú le herirás [en] el calcañar.
16 Dios le dijo a Eva: “Haré que el embarazo sea más penoso y que dar a luz sea más doloroso. Sin embargo, tendrás deseo por tu esposo y él te gobernará”.
16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti.
17 Y Dios le dijo a Adán: “Por haber hecho lo que te dijo tu esposa, y comiste del fruto del árbol sobre el cual te dije ‘No comas del fruto de este árbol,’ el suelo ahora estará maldito por tu culpa. Tendrás que trabajar arduamente para cultivar los alimentos durante toda tu vida.
17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida;
18 Los cultivos tendrán cardos y espinas, y tendrás que comer plantas silvestres.
18 Espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo;
19 Tendrás que sudar para cultivar suficiente comida hasta que mueras y regreses a la tierra. Porque fuiste hecho del polvo de la tierra, y al mismo polvo regresarás”.
19 En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado.
20 Adán le puso por nombre Eva a su esposa, porque ella sería la madre de todos los seres humanos.
20 Y llamó el hombre el nombre de su mujer, Eva; por cuanto ella era madre de todos los vivientes.
21 El Señor hizo vestiduras con piel de animales para Adán y Eva y lo vistió.
21 Y Jehová Dios hizo al hombre y á su mujer túnicas de pieles, y vistiólos.
22 Entonces el Señor miró una vez más: “Veo que los seres humanos se han convertido en uno más como nosotros, y conocen ahora tanto el bien como el mal. Ahora bien, si llegasen a tomar el fruto del árbol de la vida y lo comen, vivirían para siempre.”
22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de Nos sabiendo el bien y el mal: ahora, pues, porque no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre:
23 Así que el Señor los expulsó del jardín de Edén. Envió a Adán a cultivar el suelo a partir del cual él mismo fue creado.
23 Y sacólo Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fué tomado.
24 Después de sacarlos del jardín, el Señor puso al oriente del jardín ángeles y una espada que daba su resplandor en todas las direcciones. Esto con el fin de que no pudieran acceder al árbol de la vida.
24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía á todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Adam

    The first man

    Formed from the dust by God's own hand, the father of all who live.

    Citado en la guía: Genesis 1–5

  • Eve

    First woman, first mother

    The first woman, formed from Adam and named "the mother of all living."

    Citado en la guía: Genesis 2-4

Referencias cruzadas (24)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 2 Corintios 11:3; 2 Corintios 11:14; Apocalipsis 12:9; Apocalipsis 20:2; Mateo 4:3
  2. 2 Salmo 58:4
  3. 3 Génesis 2:16–17; 2 Corintios 6:17; Génesis 20:6; Job 1:11; Éxodo 19:12–13
  4. 4 Juan 8:44; 2 Corintios 11:3; 1 Timoteo 2:14; 2 Corintios 2:11; Génesis 3:13
  5. 5 Ezequiel 28:2; 2 Tesalonicenses 2:4; 2 Corintios 11:13–15; 2 Corintios 4:4; Génesis 2:17
  6. 6 1 Juan 2:16; Santiago 1:14–15; 1 Timoteo 2:14; 2 Samuel 11:2; Romanos 5:12–19
  7. 7 Isaías 59:6; Génesis 2:25; Génesis 3:5; Job 9:29–31; Isaías 28:20
  8. 8 Jeremías 23:24; Hebreos 4:13; Proverbios 15:3; Job 34:21–22; Salmo 139:1–12
  9. 9 Génesis 4:9; Génesis 16:8; Apocalipsis 20:12–13; Josué 7:17–19; Génesis 11:5
  10. 10 Génesis 2:25; Salmo 119:120; Isaías 57:11; Isaías 47:3; 1 Juan 3:20
  11. 11 Romanos 3:20; Génesis 4:10; Salmo 50:21
  12. 12 Proverbios 28:13; Santiago 1:13–15; Romanos 10:3; Job 31:33; Lucas 10:29
  13. 13 2 Corintios 11:3; 1 Timoteo 2:14; Juan 18:35; Génesis 4:10–12; Génesis 3:4–6
  14. 14 Miqueas 7:17; Isaías 65:25; Salmo 72:9; Isaías 29:4; Levítico 20:25
  15. 15 Romanos 16:20; 1 Juan 3:8; Apocalipsis 12:17; Isaías 7:14; Hebreos 2:14–15
  16. 16 Tito 2:5; Colosenses 3:18; 1 Corintios 11:3; 1 Timoteo 2:15; 1 Corintios 14:34
  17. 17 Romanos 8:20–22; Génesis 5:29; Isaías 24:5–6; Eclesiastés 2:22–23; Juan 16:33
  18. 18 Job 5:5; Mateo 13:7; Isaías 7:23; Salmo 104:14–15; Proverbios 22:5
  19. 19 Eclesiastés 12:7; Job 34:15; Salmo 104:29; Génesis 2:7; Salmo 90:3
  20. 20 Mateo 1:23; Génesis 2:23; Génesis 2:20; Génesis 5:29; Génesis 16:11
  21. 21 Isaías 61:10; 2 Corintios 5:21; 2 Corintios 5:2–3; Génesis 3:7; Romanos 3:22
  22. 22 Apocalipsis 2:7; Apocalipsis 22:14; Proverbios 3:18; Génesis 11:6–7; Apocalipsis 22:2
  23. 23 Génesis 4:2; Génesis 4:12; Génesis 3:19; Eclesiastés 5:9; Génesis 2:5
  24. 24 Hebreos 1:7; Salmo 104:4; Éxodo 25:18–22; 1 Crónicas 21:16–17; Hebreos 10:18–22

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 3:14 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter XXII)

    "And God," it is declared, "said to the serpent: Because thou hast done this, cursed art thou above all cattle, and above all the beasts of the earth." And this same thing does the Lord also say in the Gospel, to those who are found upon the left hand: "Depart from me, ye cursed, into everlasting fire, which my Father …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 3:21 Augustine of Hippo, Confessions (Book VII, Chapters XVI–XIX)

    … be subjected and bring them over unto Himself, allaying their swelling, and fostering their love; to the end that they might go on no further in self-confidence, but rather should become weak, seeing before their feet the Divinity weak by taking our "coats of skins;" and wearied, might cast themselves down upon It, and It rising, might lift them up.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  3. Cita 3:19 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XII)

    For it will be no longer, "Dust thou art, and unto dust shalt thou return," and thou "tillest the ground," and those former words, that will be said to us; but what is far more grievous than these, the "outer darkness," the bonds that may not be burst, the venomous worm, the "gnashing of teeth;" and this with great reason.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 3:17 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XIII)

    Adam received the sentence, Cursed is the ground in thy labours; thorns and thistles shall it bring forth to thee.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Cita 3:13 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter XXII)

    "The serpent," says she, "beguiled me, and I did eat." But He put no question to the serpent; for He knew that he had been the prime mover in the guilty deed; but He pronounced the curse upon him in the first instance, that it might fall upon man with a mitigated rebuke.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)