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Hechos · Versión Biblia Libre

Hechos 2 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando llegó el día del Pentecostés, todos estaban reunidos en un mismo lugar.
1 Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos;
2 De repente se escuchó un ruido que provenía del cielo, como un viento que aullaba y llenó toda la casa donde estaban.
2 Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados;
3 Y vieron lo que parecía como diferentes llamas con forma de lenguas que se posaron sobre cada uno de ellos.
3 Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos.
4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas a medida que el Espíritu se los permitía.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.
5 En ese momento había allí judíos devotos provenientes de todas las naciones de la tierra, que vivían en Jerusalén.
5 Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo.
6 Cuando escucharon este ruido, se reunió una gran multitud de ellos. Estaban perplejos porque todos escuchaban hablar en su propio idioma.
6 Y hecho este estruendo, juntóse la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar su propia lengua.
7 Y estaban totalmente sorprendidos, diciendo: “Miren, ¿no son Galileos todos estos que están hablando?
7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son Galileos todos estos que hablan?
8 ¿Cómo es posible que les escuchemos hablar en nuestros propios idiomas?
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros [hablar] cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos?
9 Partos, Medos y Elamitas; gente de Mesopotamia, Judea y Capadocia, Ponto y Asia,
9 Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
10 Frigia y Panfilia; desde Egipto y el área de Libia alrededor de Cirene; visitantes de Roma, tanto judíos como conversos,
10 En Phrygia y Pamphylia, en Egipto y en las partes de Africa que está de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, tanto Judíos como convertidos,
11 cretenses y árabes, les escuchamos hablar en nuestros propios idiomas acerca de todas las cosas grandes que Dios ha hecho”.
11 Cretenses y Arabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.
12 Y todos estaban sorprendidos y confundidos. Y unos a otros se preguntaban “¿Qué significa esto?”
12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciendo los unos á los otros: ¿Qué quiere ser esto?
13 Pero había otros que se burlaban y decían: “¡De seguro han estado tomando mucho vino!”
13 Mas otros burlándose, decían: Que están llenos de mosto.
14 Entonces Pedro se puso en pie con los otros once discípulos y habló en voz alta: “¡Hermanos judíos y todos los que viven aquí en Jerusalén: préstenme atención y les explicaré todo esto!
14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó su voz, y hablóles diciendo: Varones Judíos, y todos los que habitáis en Jerusalem, esto os sea notorio, y oid mis palabras.
15 Estos hombres no están ebrios, como ustedes insinúan. ¡Noten que apenas son las nueve de la mañana!
15 Porque éstos no están borrachos, como vosotros pensáis, siendo la hora tercia del día;
16 Lo que está sucediendo es lo que fue predicho por el profeta Joel:
16 Mas esto es lo que fué dicho por el profeta Joel:
17 ‘Dios dice: En los últimos días, derramaré mi Espíritu sobre toda la gente. Sus hijos e hijas profetizarán. Sus jóvenes tendrán visiones, y sus ancianos tendrán sueños.
17 Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños:
18 En esos días derramaré mi Espíritu sobre mis siervos —hombres y mujeres por igual— y profetizarán.
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
19 Y haré maravillas arriba en los cielos y señales abajo en la tierra: sangre, fuego y nubes de humo.
19 Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo:
20 El sol se oscurecerá, y la luna se pondrá roja como la sangre antes de que llegue el día grande y glorioso del Señor.
20 El sol se volverá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto;
21 Pero todo el que invoque el nombre del Señor será salvo’.
21 Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
22 “Pueblo de Israel, escuchen esto: como bien lo saben, Jesús de Nazaret fue un hombre confirmado por Dios ante ustedes por medio de los milagros poderosos y las señales que Dios hizo por medio de él.
22 Varones Israelitas, oid estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis;
23 Dios, sabiendo de antemano lo que sucedería, siguió su plan y resolvió entregarlo en manos de ustedes. Por mano de hombres malvados, ustedes lo mataron, clavándolo en una cruz.
23 A éste, entregado por determinado consejo y providencia de Dios, prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole;
24 Pero Dios lo levantó nuevamente a la vida, libertándolo de la carga de la muerte, porque la muerte no tuvo poder para tenerlo prisionero.
24 Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible ser detenido de ella.
25 “David dice de él: ‘Vi al Señor siempre conmigo. No seré sacudido, porque él está aquí a mi lado.
25 Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí: porque está á mi diestra, no seré conmovido.
26 ¡Con razón mi corazón está contento, y mi lengua grita sus alabanzas! Mi cuerpo descansa en esperanza.
26 Por lo cual mi corazón se alegró, y gozóse mi lengua; y aun mi carne descansará en esperanza;
27 Pues tú no dejarás mi alma entre los muertos ni permitirás que tu Santo se pudra en la tumba.
27 Que no dejarás mi alma en el infierno, ni darás á tu Santo que vea corrupción.
28 Me has mostrado el camino de la vida y me llenarás con la alegría de tu presencia’.
28 Hicísteme notorios los caminos de la vida; me henchirás de gozo con tu presencia.
29 “Mis hermanos y hermanas, permítanme decirles claramente que nuestro antepasado David murió y fue sepultado, y su tumba está aquí con nosotros hasta el día de hoy.
29 Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy.
30 Pero él era un profeta, y sabía que Dios había prometido bajo juramento poner en su trono a uno de sus descendientes.
30 Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado que del fruto de su lomo, cuanto á la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono;
31 David vio lo que sucedería y habló sobre la resurrección de Cristo, porque Cristo no fue abandonado en su tumba, ni sufrió descomposición.
31 Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fué dejada en el infierno, ni su carne vió corrupción.
32 “Dios ha levantado a este Jesús de entre los muertos, y todos nosotros somos testigos de eso.
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
33 Ahora él ha sido exaltado a la diestra de Dios y ha recibido del Padre al Espíritu Santo, el cual prometió, y ha derramado lo que ustedes están viendo y oyendo.
33 Así que, levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.
34 Porque David no ascendió al cielo, pero dijo: ‘El Señor dijo a mi Señor; siéntate a mi diestra,
34 Porque David no subió á los cielos; empero él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra,
35 entretanto que pongo a tus enemigos por estrado de tus pies’.
35 Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies.
36 Ahora esté todo Israel convencido de esto: ¡Dios ha puesto a este Jesús, a quien ustedes mataron en una cruz, como Señor y Mesías!”
36 Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que á éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo.
37 Cuando la gente escuchó esto, sintieron remordimiento de conciencia. Entonces le preguntaron a Pedro y a los apóstoles: “Hermanos, ¿qué debemos hacer?”
37 Entonces oído [esto], fueron compungidos de corazón, y dijeron á Pedro y á los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
38 “¡Arrepiéntanse!” les dijo Pedro. “Todos deben bautizarse en el nombre de Jesús para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo.
38 Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
39 Esta promesa es para ustedes, para sus hijos, y para todos los extranjeros. Para todo aquél a quien el Señor nuestro Dios llama”.
39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; [para] cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
40 Luego Pedro siguió hablando, dándoles más evidencias. Les advirtió: “Sálvense de esta generación perversa”.
40 Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.
41 Aquellos que aceptaban lo que él decía, eran bautizados, sumándose así cerca de tres mil personas al grupo de creyentes en ese día.
41 Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas [á ellos] aquel día como tres mil personas.
42 Ellos se comprometieron a seguir lo que los apóstoles les habían enseñado, y a la hermandad de los creyentes, “partiendo el pan” y orando juntos.
42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones.
43 Todos estaban asombrados, y a través de los apóstoles se realizaban muchos milagros y señales.
43 Y toda persona tenía temor: y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
44 Y todos los creyentes estaban juntos y compartían todo lo que tenían.
44 Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes;
45 Ellos vendían sus propiedades y pertenencias, compartiendo las ganancias con todos, en cuanto lo necesitaban.
45 Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas á todos, como cada uno había menester.
46 Día tras día siguieron reuniéndose en el Templo, y comían juntos en sus casas. Disfrutaban de las comidas con humildad y alegría. Alababan a Dios, y todos pensaban bien de ellos.
46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón,
47 Cada día el Señor agregaba al grupo aquellos que iban siendo salvos.
47 Alabando á Dios, y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos.
Referencias cruzadas (46)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Romanos 15:6; Filipenses 2:2; Hechos 1:13–15; Filipenses 1:27; 1 Corintios 16:8
  2. 2 Hechos 4:31; 1 Reyes 19:11; Juan 3:8; Salmo 18:10; Hechos 16:25–26
  3. 3 Mateo 3:11; Juan 1:32–33; Jeremías 23:29; Hechos 2:4; Isaías 11:2–3
  4. 4 Marcos 16:17; Hechos 13:52; Hechos 4:31; Efesios 5:18; 1 Corintios 12:10
  5. 5 Hechos 8:2; Lucas 2:25; Colosenses 1:23; Hechos 8:27; Juan 12:20
  6. 6 Hechos 3:11; Mateo 2:3; 2 Corintios 2:12; 1 Corintios 16:9; Hechos 2:2
  7. 7 Hechos 2:12; Hechos 1:11; Hechos 14:11–12; Juan 7:52; Marcos 1:27
  8. 9 1 Pedro 1:1; Apocalipsis 1:4; Hechos 16:6; Hechos 18:2; 2 Timoteo 1:15
  9. 10 Zacarías 8:23; Hechos 16:6; Hechos 15:38; Hechos 13:43; Hechos 18:23
  10. 11 1 Corintios 12:10; Éxodo 15:11; Tito 1:12; Jeremías 25:24; Job 9:10
  11. 12 Hechos 17:20; Lucas 18:36; Lucas 15:26; Hechos 10:17; Hechos 2:7
  12. 13 1 Corintios 14:23; 1 Samuel 1:14; Zacarías 10:7; Hechos 2:15; Isaías 25:6
  13. 14 Isaías 51:7; Isaías 58:1; Isaías 52:8; Hechos 7:2; Hechos 5:35
  14. 15 1 Tesalonicenses 5:5–8; 1 Samuel 1:15
  15. 16 Joel 2:28–32
  16. 17 Joel 2:28–32; Isaías 44:3; Tito 3:4–6; Hechos 10:45; Juan 7:39
  17. 18 Colosenses 3:11; Gálatas 3:28; 1 Corintios 7:21–22; Hechos 21:10
  18. 19 Joel 2:30–31; Sofonías 1:14–18; Malaquías 4:1–6
  19. 20 2 Pedro 3:10; Amós 8:9; Mateo 24:29; 1 Tesalonicenses 5:2; Malaquías 4:5
  20. 21 Romanos 10:12–13; Joel 2:32; Salmo 86:5; Hechos 22:16; Hebreos 4:16
  21. 22 Juan 3:2; Juan 14:10–11; Hechos 4:10; Lucas 11:20; Mateo 12:28
  22. 23 Hechos 4:28; Génesis 50:20; Lucas 22:22; Hechos 3:18; Isaías 46:10–11
  23. 24 1 Corintios 6:14; Hechos 2:32; 1 Pedro 1:21; Colosenses 2:12; Romanos 8:11
  24. 25 Salmo 16:8–11; Isaías 41:13; Salmo 62:6; Salmo 109:31; Isaías 50:7–9
  25. 26 Salmo 16:9; Salmo 63:5; Salmo 71:23; Salmo 30:11
  26. 27 Salmo 16:10; Hechos 2:31; Apocalipsis 1:18; Apocalipsis 20:13; 1 Corintios 15:52
  27. 28 Salmo 16:11; Salmo 25:4; Salmo 21:6; Salmo 42:5; Salmo 17:15
  28. 29 Hechos 13:36; Nehemías 3:16; Hebreos 7:4; 1 Reyes 2:10; Hechos 7:8–9
  29. 30 Salmo 132:11–18; Salmo 89:3–4; Jeremías 33:14–15; 2 Samuel 7:11–16; 2 Samuel 23:2
  30. 31 Hechos 2:27; Salmo 16:10; Hechos 13:35; 1 Pedro 1:11–12
  31. 32 Hechos 3:15; Hechos 1:8; Hechos 1:22; Lucas 24:46–48; Hechos 4:33
  32. 33 Hechos 1:4; Hechos 5:31; Hechos 2:17; Juan 14:26; Juan 16:7–15
  33. 34 Salmo 110:1; Mateo 22:42–45; Hebreos 1:13; Efesios 1:22; Marcos 12:36
  34. 35 Romanos 16:20; Apocalipsis 19:19–20:3; Isaías 60:14; Isaías 59:18; Apocalipsis 20:8–15
  35. 36 Hechos 5:30–31; Romanos 14:8–12; 2 Corintios 5:10; Hechos 4:11–12; Ezequiel 34:30
  36. 37 Lucas 3:10; Hechos 22:10; Hechos 16:29–31; Hebreos 4:12–13; Lucas 3:14
  37. 38 Hechos 22:16; Marcos 16:16; Hechos 8:12; Lucas 24:47; Hechos 10:48
  38. 39 Isaías 44:3; Romanos 8:30; Joel 2:32; Génesis 17:7–8; Hechos 15:8
  39. 40 Filipenses 2:15; Deuteronomio 32:5; 1 Timoteo 4:16; 2 Corintios 6:17; Efesios 4:17
  40. 41 Hechos 4:4; Hechos 2:47; Hechos 16:31–34; Juan 14:12; Hechos 1:15
  41. 42 Hebreos 10:25; Hechos 1:14; 1 Juan 1:3; 1 Juan 1:7; Hechos 2:46
  42. 43 Lucas 7:16; Juan 14:12; Lucas 8:37; Marcos 16:17; Jeremías 33:9
  43. 44 Hechos 4:32; 1 Juan 3:16–18; 2 Corintios 8:14–15; Hechos 6:1–3; 2 Corintios 9:6–15
  44. 45 1 Juan 3:17; 1 Timoteo 6:18–19; Santiago 2:14–16; Hechos 4:34–5:2; Proverbios 19:17
  45. 46 Hechos 5:42; Hechos 2:42; Salmo 86:11; Hechos 20:7; 2 Corintios 1:12
  46. 47 Hechos 16:5; Hechos 5:13–14; Hechos 2:41; 1 Corintios 1:18; Hechos 2:39

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 2:1 John Chrysostom, Homilies on the Acts of the Apostles (Homily IV)

    Dost thou perceive the type? What is this Pentecost? The time when the sickle was to be put to the harvest, and the ingathering was made. See now the reality, when the time was come to put in the sickle of the word: for here, as the sickle, keen-edged, came the Spirit down.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 11 (1889)

  2. Cita 2:24 Polycarp of Smyrna, Epistle to the Philippians (The Epistle of Polycarp to the Philippians)

    … of your faith, spoken of in days long gone by, endureth even until now, and bringeth forth fruit to our Lord Jesus Christ, who for our sins suffered even unto death, [but] "whom God raised from the dead, having loosed the bands of the grave." "In whom, though now ye see Him not, ye believe, and believing, rejoice with joy …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 2:22–27 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter XII)

    … my right hand, lest I should be moved: therefore did my heart rejoice, and my tongue was glad; moreover also, my flesh shall rest in hope: because Thou wilt not leave my soul in hell, neither wilt Thou give Thy Holy One to see corruption." Then he proceeds to speak confidently to them concerning the patriarch David, that he was …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 2:3 Augustine of Hippo, Confessions (Book XIII, Chapters XVI–XIX)

    … were) saying, "Let there be lights in the firmament of the heaven." There came suddenly a sound from heaven, as it had been the rushing of a mighty wind, and there appeared cloven tongues like as of fire, and it sat upon each of them. And there were made lights in the firmament of heaven, having the word of life.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  5. Cita 2:34 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily VII)

    And the testimony too, which was produced after the ascension, manifests His equality with the Father; thus saying, "The Lord said unto my Lord, Sit Thou on my right hand." And Isaiah too saith, "He that riseth up to rule over the Gentiles, in Him shall the Gentiles trust." But how saith he that Bethlehem is "not the least among …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)