BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Cuando Isaac ya era anciano y casi no podía ver, llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: «Hijo mío». Esaú respondió: «Aquí estoy». 1 Y ACONTECIÓ que cuando hubo Isaac envejecido, y sus ojos se ofuscaron quedando sin vista, llamó á Esaú, su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo. Y él respondió: Heme aquí.
2 Isaac dijo: «Ya soy viejo y no sé cuándo voy a morir. 2 Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte:
3 Toma tus armas, tu arco y tus flechas, y ve al campo a cazar algo para mí. 3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo, y cógeme caza;
4 Prepárame una comida sabrosa como a mí me gusta y tráemela para que coma. Entonces te bendeciré antes de morir». 4 Y hazme un guisado, como yo gusto, y tráeme[lo], y comeré; para que te bendiga mi alma antes que muera.
5 Rebeca estaba escuchando mientras Isaac hablaba con su hijo Esaú. Cuando Esaú salió al campo para cazar algo, 5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac á Esaú su hijo: y fuése Esaú al campo para coger la caza que había de traer.
6 Rebeca dijo a su hijo Jacob: «Acabo de oír a tu padre decir a tu hermano Esaú: 6 Entonces Rebeca habló á Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído á tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo:
7 “Tráeme un animal y prepárame una comida sabrosa para que coma y te bendiga delante del Señor antes de morir”. 7 Tráeme caza, y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga delante de Jehová antes que yo muera.
8 Ahora, hijo mío, escúchame y haz exactamente lo que te digo. 8 Ahora pues, hijo mío, obedece á mi voz en lo que te mando;
9 Ve al rebaño y tráeme dos buenos cabritos. Yo prepararé con ellos una comida sabrosa para tu padre, como a él le gusta. 9 Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como él gusta;
10 Tú se la llevarás para que coma y te bendiga antes de morir». 10 Y tú las llevarás á tu padre, y comerá, para que te bendiga antes de su muerte.
11 Jacob dijo a Rebeca, su madre: «Mi hermano Esaú tiene mucho pelo, pero yo tengo la piel lisa. 11 Y Jacob dijo á Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño:
12 Si mi padre me toca, pensará que me estoy burlando de él. Entonces traeré sobre mí una maldición en vez de una bendición». 12 Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición.
13 Su madre respondió: «Que esa maldición caiga sobre mí, hijo mío. Solo haz lo que te digo. Ve y tráeme los cabritos». 13 Y su madre respondió: Hijo mío, sobre mí tu maldición: solamente obedece á mi voz, y ve y tráemelos.
14 Jacob fue, tomó los cabritos y los llevó a su madre. Ella preparó una comida sabrosa, como le gustaba a su padre. 14 Entonces él fué, y tomó, y trájolos á su madre: y su madre hizo guisados, como su padre gustaba.
15 Rebeca tomó la mejor ropa de Esaú, su hijo mayor, que tenía en la casa, y vistió con ella a Jacob, su hijo menor. 15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió á Jacob su hijo menor:
16 Luego cubrió las manos y la parte lisa del cuello de Jacob con las pieles de los cabritos. 16 E hízole vestir sobre sus manos, y sobre la cerviz donde no tenía vello, las pieles de los cabritos de las cabras;
17 Después puso en las manos de Jacob la comida y el pan que había preparado. 17 Y entregó los guisados y el pan que había aderezado, en mano de Jacob su hijo.
18 Jacob fue a su padre y dijo: «Padre mío». Isaac respondió: «Aquí estoy. ¿Quién eres, hijo mío?». 18 Y él fué á su padre, y dijo: Padre mío: y él respondió: Heme aquí, ¿quién eres, hijo mío?
19 Jacob respondió a su padre: «Soy Esaú, tu hijo mayor. He hecho lo que me pediste. Siéntate y come de lo que cacé, para que me bendigas». 19 Y Jacob dijo á su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma.
20 Isaac preguntó: «¿Cómo lo encontraste tan pronto, hijo mío?». Jacob respondió: «Porque el Señor tu Dios hizo que lo encontrara». 20 Entonces Isaac dijo á su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan presto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí.
21 Isaac dijo: «Acércate para que pueda tocarte, hijo mío, y saber si de verdad eres Esaú». 21 E Isaac dijo á Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú, ó no.
22 Jacob se acercó a su padre Isaac. Isaac lo tocó y dijo: «La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú». 22 Y llegóse Jacob á su padre Isaac; y él le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, mas las manos, las manos de Esaú.
23 No lo reconoció porque sus manos tenían pelo como las de Esaú. Entonces lo bendijo. 23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú: y le bendijo.
24 Isaac volvió a preguntar: «¿De verdad eres mi hijo Esaú?». Jacob respondió: «Sí». 24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy.
25 Isaac dijo: «Tráeme la comida para que coma de lo que cazó mi hijo y luego te bendiga». Jacob se la llevó, y él comió. También le llevó vino, y bebió. 25 Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se [la] acercó, y comió: trájole también vino, y bebió.
26 Entonces su padre Isaac le dijo: «Acércate, hijo mío, y bésame». 26 Y díjole Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo mío.
27 Jacob se acercó y lo besó. Cuando Isaac olió su ropa, lo bendijo diciendo: «El olor de mi hijo es como el olor de un campo bendecido por el Señor. 27 Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo como el olor del campo que Jehová ha bendecido:
28 Que Dios te dé el rocío del cielo, la riqueza de la tierra y abundancia de grano y vino. 28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto.
29 Que los pueblos te sirvan y las naciones se inclinen ante ti. Sé señor de tus hermanos, y que los hijos de tu madre se inclinen ante ti. Maldito sea el que te maldiga y bendito el que te bendiga». 29 Sírvante pueblos, y naciones se inclinen á ti: sé señor de tus hermanos, e inclínense á ti los hijos de tu madre: malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren.
30 Apenas Isaac terminó de bendecir a Jacob, y Jacob acababa de salir, llegó Esaú de cazar. 30 Y aconteció, luego que hubo Isaac acabado de bendecir á Jacob, y apenas había salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esaú su hermano vino de su caza.
31 También preparó una comida sabrosa, se la llevó a su padre y dijo: «Padre mío, levántate y come de lo que ha cazado tu hijo, para que me bendigas». 31 E hizo él también guisados, y trajo á su padre, y díjole: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma.
32 Su padre Isaac preguntó: «¿Quién eres?». Esaú respondió: «Soy tu hijo mayor, Esaú». 32 Entonces Isaac su padre le dijo: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú.
33 Isaac comenzó a temblar con mucha fuerza y dijo: «Entonces, ¿quién fue el que cazó algo y me lo trajo? Yo comí de todo antes de que llegaras y lo bendije. Y bendecido quedará». 33 Y estremecióse Isaac con grande estremecimiento, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que cogió caza, y me trajo, y comí de todo antes que vinieses? Yo le bendije, y será bendito.
34 Cuando Esaú oyó las palabras de su padre, dio un grito fuerte y amargo, y dijo: «¡Bendíceme también a mí, padre mío!». 34 Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también á mí, padre mío.
35 Isaac respondió: «Tu hermano vino con engaño y se llevó tu bendición». 35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición.
36 Esaú dijo: «Con razón se llama Jacob. Ya me ha quitado dos veces lo que era mío. Primero tomó mi derecho de hijo mayor, y ahora tomó mi bendición». Luego preguntó: «¿No has guardado una bendición para mí?». 36 Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces; alzóse con mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí?
37 Isaac respondió: «Lo he puesto como señor sobre ti y he hecho que todos sus hermanos sean sus siervos. Le he dado abundancia de grano y vino. ¿Qué puedo hacer ahora por ti, hijo mío?». 37 Isaac respondió y dijo á Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos á todos sus hermanos: de trigo y de vino le he provisto: ¿qué, pues, te haré á ti ahora, hijo mío?
38 Esaú dijo: «¿Solo tienes una bendición, padre mío? ¡Bendíceme también a mí!». Y Esaú comenzó a llorar. 38 Y Esaú respondió á su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? bendíceme también á mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró.
39 Entonces su padre Isaac le dijo: «Vivirás lejos de las tierras fértiles y lejos del rocío del cielo. 39 Entonces Isaac su padre habló y díjole: He aquí será tu habitación en grosuras de la tierra, y del rocío de los cielos de arriba;
40 Vivirás por tu espada y servirás a tu hermano. Pero cuando llegues a ser fuerte, romperás su yugo de tu cuello». 40 Y por tu espada vivirás, y á tu hermano servirás: y sucederá cuando te enseñorees, que descargarás su yugo de tu cerviz.
41 Esaú llegó a odiar a Jacob por la bendición que su padre le había dado. Pensaba: «Pronto llegará el tiempo de llorar la muerte de mi padre. Entonces mataré a mi hermano Jacob». 41 Y aborreció Esaú á Jacob por la bendición con que le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré á Jacob mi hermano.
42 Cuando Rebeca supo lo que Esaú decía, mandó llamar a Jacob, su hijo menor, y le dijo: «Tu hermano Esaú planea matarte. 42 Y fueron dichas á Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor: y ella envió y llamó á Jacob su hijo menor, y díjole: He aquí, Esaú tu hermano se consuela acerca de ti [con la idea] de matarte.
43 Ahora, hijo mío, haz lo que te digo. Huye a Harán, a casa de mi hermano Labán. 43 Ahora pues, hijo mío, obedece á mi voz; levántate, y húyete á Labán mi hermano, á Harán;
44 Quédate allí algún tiempo, hasta que se calme la ira de tu hermano 44 Y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue;
45 y deje de estar enojado contigo y olvide lo que le hiciste. Entonces mandaré a buscarte. ¿Por qué habría de perderlos a los dos en un mismo día?». 45 Hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y se olvide de lo que le has hecho: yo enviaré entonces, y te traeré de allá: ¿por qué seré privada de vosotros ambos en un día?
46 Rebeca dijo a Isaac: «Estoy cansada de vivir por causa de las mujeres hititas. Si Jacob toma una mujer de entre las hititas de esta tierra, ¿para qué quiero seguir viviendo?». 46 Y dijo Rebeca á Isaac: Fastidio tengo de mi vida, á causa de las hijas de Heth. Si Jacob toma mujer de las hijas de Heth, como éstas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?