BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 El Señor dijo a Aarón: «Tú, tus hijos y la casa de tu padre serán responsables de cualquier culpa relacionada con el santuario. Tú y tus hijos serán responsables de cualquier culpa relacionada con su sacerdocio. 1 Y JEHOVÁ dijo á Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario: y tú y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio.
2 Haz que tus hermanos de la tribu de Leví, la tribu de tu padre, se acerquen y se unan a ustedes para ayudarlos. Pero tú y tus hijos servirán delante de la Tienda del testimonio. 2 Y á tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, hazlos llegar á ti, y júntense contigo, y servirte han; y tú y tus hijos contigo [serviréis] delante del tabernáculo del testimonio.
3 Los levitas cumplirán sus deberes para contigo y para toda la Tienda, pero no se acercarán a los utensilios del santuario ni al altar. De lo contrario, tanto ellos como ustedes morirán. 3 Y guardarán lo que tú ordenares, y el cargo de todo el tabernáculo: mas no llegarán á los vasos santos ni al altar, porque no mueran ellos y vosotros.
4 Ellos se unirán a ti y estarán a cargo del trabajo de la Tienda de reunión, haciendo todo el servicio necesario. Ninguna persona no autorizada se acercará a ustedes. 4 Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del tabernáculo del testimonio en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de llegar á vosotros.
5 Ustedes estarán a cargo del santuario y del altar, para que mi ira no vuelva a caer sobre los israelitas. 5 Y tendréis la guarda del santuario, y la guarda del altar, para que no sea más la ira sobre los hijos de Israel.
6 Yo mismo he escogido a sus hermanos los levitas de entre los israelitas. Se los he dado como un regalo dedicado al Señor para hacer el trabajo de la Tienda de reunión. 6 Porque he aquí yo he tomado á vuestros hermanos los Levitas de entre los hijos de Israel, dados á vosotros en don de Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo del testimonio.
7 Pero tú y tus hijos serán responsables de su sacerdocio en todo lo relacionado con el altar y con lo que está detrás de la cortina. Solo ustedes podrán hacer ese servicio. Les doy el sacerdocio como un regalo. Cualquier persona no autorizada que se acerque será condenada a muerte». 7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio en todo negocio del altar, y del velo adentro, y ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de vuestro sacerdocio; y el extraño que se llegare, morirá.
8 El Señor dijo también a Aarón: «Yo te pongo a cargo de las ofrendas que los israelitas me presentan. Todas las cosas santas que me ofrecen las doy a ti y a tus hijos como la parte que les corresponde. Esta será una ley permanente. 8 Dijo más Jehová á Aarón: He aquí yo te he dado también la guarda de mis ofrendas: todas las cosas consagradas de los hijos de Israel te he dado por razón de la unción, y á tus hijos, por estatuto perpetuo.
9 De las cosas santísimas que no se queman en el fuego, te pertenecerá la parte de todas las ofrendas que me presenten: toda ofrenda de harina, toda ofrenda por el pecado y toda ofrenda por la culpa. Estas cosas serán santísimas para ti y para tus hijos. 9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas [reservadas] del fuego: toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación por el pecado de ellos, y toda expiación por la culpa de ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus hijos.
10 Las comerán en un lugar santísimo. Todo varón podrá comerlas. Deberán considerarlas santas. 10 En el santuario la comerás; todo varón comerá de ella: cosa santa será para ti.
11 También te pertenecerán las ofrendas elevadas y las ofrendas mecidas de los israelitas. Te las doy a ti, a tus hijos y a tus hijas como una parte permanente. Todo miembro de tu familia que esté puro podrá comerlas. 11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y todas las ofrendas agitadas de los hijos de Israel, he dado á ti, y á tus hijos y á tus hijas contigo, por estatuto perpetuo: todo limpio en tu casa comerá de ellas.
12 Te doy lo mejor del aceite, del vino nuevo y del grano que los israelitas presentan al Señor como primeros frutos. 12 De aceite, y de mosto, y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán á Jehová, á ti las he dado.
13 Los primeros frutos de todo lo que produzca su tierra y que lleven al Señor serán tuyos. Todo miembro de tu familia que esté puro podrá comerlos. 13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traerán á Jehová, serán tuyas: todo limpio en tu casa comerá de ellas.
14 Todo lo que en Israel sea dedicado por completo al Señor será tuyo. 14 Todo lo consagrado por voto en Israel será tuyo.
15 Todo primogénito que sea presentado al Señor, sea de personas o de animales, será tuyo. Pero deberás rescatar al primogénito de las personas y también al primogénito de los animales impuros. 15 Todo lo que abriere matriz en toda carne que ofrecerán á Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo: mas has de hacer redimir el primogénito del hombre: también harás redimir el primogénito de animal inmundo.
16 Deberán ser rescatados cuando tengan un mes de edad. El precio del rescate será de cinco siclos de plata, según el peso oficial del santuario, de veinte geras por siclo. 16 Y de un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme á tu estimación, por precio de cinco siclos, al siclo del santuario, [que] es de veinte óbolos.
17 Pero no rescatarás al primogénito de una vaca, una oveja o una cabra. Son santos. Rociarás su sangre sobre el altar y quemarás su grasa como ofrenda presentada por fuego, de aroma agradable al Señor. 17 Mas el primogénito de vaca, y el primogénito de oveja, y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son: la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor suave á Jehová.
18 Su carne será tuya, como también son tuyos el pecho de la ofrenda mecida y la pierna derecha. 18 Y la carne de ellos será tuya: como el pecho de la mecedura y como la espaldilla derecha, será tuya.
19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas que los israelitas presentan al Señor las doy a ti, a tus hijos y a tus hijas como una parte permanente. Este es un pacto permanente, confirmado con sal delante del Señor, para ti y para tus descendientes». 19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren á Jehová, helas dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo: pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu simiente contigo.
20 El Señor dijo a Aarón: «No tendrás herencia de tierra entre los israelitas ni recibirás una parte de su territorio. Yo soy tu parte y tu herencia entre los israelitas. 20 Y Jehová dijo á Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte: Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.
21 A los levitas les he dado como herencia todos los diezmos de Israel, como pago por el trabajo que hacen en la Tienda de reunión. 21 Y he aquí yo he dado á los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo del testimonio.
22 De ahora en adelante, los demás israelitas no deberán acercarse a la Tienda de reunión, porque cargarían con su pecado y morirían. 22 Y no llegarán más los hijos de Israel al tabernáculo del testimonio, porque no lleven pecado, por el cual mueran.
23 Los levitas harán el trabajo de la Tienda de reunión y serán responsables de cualquier culpa relacionada con ese trabajo. Esta será una ley permanente para todas sus generaciones. Los levitas no tendrán herencia de tierra entre los israelitas, 23 Mas los Levitas harán el servicio del tabernáculo del testimonio, y ellos llevarán su iniquidad: estatuto perpetuo por vuestras edades; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel.
24 porque les he dado como herencia los diezmos que los israelitas presentan al Señor como ofrenda elevada. Por eso he dicho de ellos: “No tendrán herencia de tierra entre los israelitas”». 24 Porque á los Levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán á Jehová en ofrenda: por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.
25 El Señor dijo a Moisés: 25 Y habló Jehová á Moisés, diciendo:
26 «Habla a los levitas y diles: Cuando reciban de los israelitas los diezmos que les he dado como herencia, deberán presentar al Señor una décima parte de esos diezmos como ofrenda elevada. 26 Así hablarás á los Levitas, y les dirás: Cuando tomareis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida á Jehová el diezmo de los diezmos.
27 Esa ofrenda será considerada como si fuera el grano de la era o el vino del lagar. 27 Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la era, y como acopio del lagar.
28 Así también ustedes presentarán al Señor una ofrenda elevada de todos los diezmos que reciban de los israelitas. De ellos darán la ofrenda del Señor al sacerdote Aarón. 28 Así ofreceréis también vosotros ofrenda á Jehová de todos vuestros diezmos que hubiereis recibido de los hijos de Israel; y daréis de ellos la ofrenda de Jehová á Aarón el sacerdote.
29 De todo lo que reciban, presentarán como ofrenda al Señor la mejor parte, la parte santa. 29 De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda á Jehová; de todo lo mejor de ellos [ofreceréis] la porción que ha de ser consagrada.
30 Diles también: Cuando hayan presentado la mejor parte, el resto será para los levitas como el producto de la era y del lagar. 30 Y les dirás: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos, será contado á los Levitas por fruto de la era, y como fruto del lagar.
31 Ustedes y sus familias podrán comerlo en cualquier lugar, porque es su pago por el trabajo que hacen en la Tienda de reunión. 31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestra familia: pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en el tabernáculo del testimonio.
32 No serán culpables por comerlo después de haber presentado la mejor parte. No deberán profanar las cosas santas de los israelitas, para que no mueran». 32 Y cuando vosotros hubiereis ofrecido de ello lo mejor suyo, no llevaréis por ello pecado: y no habéis de contaminar las cosas santas de los hijos de Israel, y no moriréis.