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Matthew · Free Bible Version (Spanish)

Matthew 13 Free Bible Version (Spanish)

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  • Individual translator
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

VBL Free Bible Version (Spanish)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Más tarde, ese día, Jesús se fue de la casa y se sentó a enseñar junto al lago.
1 Y AQUEL día, saliendo Jesús de casa, se sentó junto á la mar.
2 Pero se reunieron a su alrededor tantas personas, que tuvo que subirse a una barca y allí se sentó a enseñar, mientras que todas las multitudes se quedaron de pie en la playa.
2 Y se allegaron á él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.
3 Él les enseñaba muchas cosas, usando relatos para ilustrarlas. “El sembrador salió a sembrar”, comenzó a decir.
3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.
4 “Mientras sembraba, algunas de las semillas cayeron por el camino. Entonces las aves vinieron y se las comieron.
4 Y sembrando, parte [de la simiente] cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.
5 Otras semillas cayeron en suelo rocoso y porque no habia mucha tierra, germinaron pronto”.
5 Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:
6 El sol salió y las chamuscó y se murieron porque no tenían raíces.
6 Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.
7 Otras semillas cayeron entre espinos que crecieron y las sofocaron.
7 Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.
8 No obstante, otras semillas cayeron en buen suelo. Esas semillas produjeron una cosecha—algunas cien, otras sesenta, y otras treinta veces lo que se había plantado.
8 Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál á ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.
9 ¡Todo el que tenga oídos, escuche!
9 Quien tiene oídos para oir, oiga.
10 Los discípulos vinieron a Jesús y le preguntaron, “¿Por qué usas ilustraciones cuando hablas a la gente?”
10 Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
11 “Ustedes son privilegiados porque a ustedes se les han revelado los misterios del reino de los cielos, pero ellos no tienen ese conocimiento”, respondió Jesús.
11 Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.
12 “Aquellos que ya tienen recibirán más, más que suficiente. Pero aquellos que no tienen, lo que lleguen a tener se les quitará.
12 Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
13 Esa es la razón por la que les hablo a ellos a través de ilustraciones. Porque aunque ellos pueden ver, no ven; y aunque pueden oír, no oyen; ni entienden tampoco.
13 Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
14 “La profecía de Isaías se cumple en ellos: ‘aunque ustedes oigan, no entenderán, y aunque vean, no percibirán.
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.
15 Ellos tienen un corazón duro, no quieren escuchar y han cerrado sus ojos. Si no fuera así, entonces podrían ver con sus ojos, oír con sus oídos y entender con sus mentes. Entonces podrían regresar a mí y yo los sanaría’.
15 Porque el corazón de este pueblo está engrosado, y de los oídos oyen pesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.
16 “Benditos los ojos de ustedes, porque pueden ver. También sus oídos, porque pueden oír.
16 Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
17 Les digo que muchos profetas y personas buenas anhelaron ver lo que ustedes están viendo ahora, pero no lo vieron. Ellos anhelaban escuchar lo que ustedes están escuchando, pero no lo escucharon.
17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.
18 “Así que escuchen el relato del sembrador:
18 Oid, pues, vosotros la parábola del que siembra:
19 Cuando las personas oyen el mensaje del reino, y no lo entienden, el maligno viene y arranca lo que fue sembrado en sus corazones. Esto es lo que ocurre con las semillas que cayeron en el camino.
19 Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.
20 Las semillas sembradas en el suelo rocoso son las personas que escuchan el mensaje e inmediatamente lo aceptan con alegría.
20 Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.
21 De esta manera permanecen por un tiempo, pero como no tienen raíces, cuando los problemas llegan, se apartan rápidamente.
21 Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.
22 Las semillas que fueron sembradas entre los espinos son las personas que escuchan el mensaje, pero luego las preocupaciones de la vida y la tentación por el dinero ahogan el mensaje y éste no produce fruto.
22 Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.
23 Las semillas sembradas en buen suelo son las personas que escuchan el mensaje, lo entienden, y producen buena cosecha—algunos cien, otros sesenta, y otros treinta veces lo que fue sembrado”.
23 Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.
24 Entonces les contó otro relato ilustrado: “El reino de los cielos es como un granjero que sembró buena semilla en su campo.
24 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:
25 Pero mientras sus trabajadores dormían, llegó un enemigo y sembró maleza encima del trigo. Y se fueron.
25 Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.
26 Cuando el trigo creció y produjo espigas, la maleza también creció.
26 Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.
27 Los trabajadores del granjero vinieron a preguntarle: ‘Señor, ¿acaso no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde salió esta maleza?’
27 Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?
28 “‘Algún enemigo hizo esto’, respondió él. ‘¿Quieres que vayamos y arranquemos la maleza?’ le preguntaron.
28 Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?
29 ‘No,’ respondió él, ‘al arrancar la maleza podrían arrancar de raíz el trigo también.
29 Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.
30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces le diré a los segadores: reúnan primero la maleza, átenla en bultos y quémenlos. Luego reúnan el trigo y almacénenlo en mi granero’”.
30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.
31 Les dio otra ilustración: “El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que sembró un granjero en su campo.
31 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:
32 Aunque es la semilla más pequeña de todas, ésta crece y llega a ser mucho más grande que las otras plantas. De hecho, se convierte en un árbol tan grande, que las aves pueden posarse en sus ramas”.
32 El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.
33 Y les contó otro relato ilustrado: “El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcló con una gran cantidad de harina, hasta que toda la masa creció”.
33 Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.
34 Y Jesús le enseñaba todas estas cosas a las multitudes por medio de relatos ilustrados—de hecho, él no les hablaba sin usar relatos.
34 Todo esto habló Jesús por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba:
35 Esto cumplía las palabras del profeta: “Hablaré por medio de relatos, y enseñaré cosas ocultas desde la creación del mundo”.
35 Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo.
36 Jesús se fue de donde estaba la multitude a una casa. Sus discípulos vinieron donde él estaba y le dijeron: “Por favor, explícanos el relato de la maleza en el campo”.
36 Entonces, despedidas las gentes, Jesús se vino á casa; y llegándose á él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la parábola de la cizaña del campo.
37 “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre”, les explicó Jesús.
37 Y respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre;
38 “El campo es el mundo. Las semillas buenas son los hijos del reino. Las semillas de maleza son los hijos del maligno.
38 Y el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo;
39 El enemigo que sembró las semillas de maleza es el diablo. La cosecha es el fin del mundo. Los segadores son ángeles.
39 Y el enemigo que la sembró, es el diablo; y la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
40 Así como la maleza se recoge y se quema, así será en el fin del mundo.
40 De manera que como es cogida la cizaña, y quemada al fuego, así será en el fin de este siglo.
41 El Hijo del hombre enviará ángeles, y ellos recogerán todo lo que es pecaminoso y a todos los que hacen el mal,
41 Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad,
42 y los lanzarán en el horno abrasador, donde habrá llanto y crujir de dientes.
42 Y los echarán en el horno de fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.
43 Entonces aquellos que viven justamente brillarán como el sol en el reino de su padre. ¡Todo el que tiene oídos, oiga!
43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre: el que tiene oídos para oir, oiga.
44 “El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo. Un hombre lo encontró, lo volvió a enterrar, y lleno de alegría se fue y vendió todo lo que tenía y entonces compró ese campo.
44 Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre [lo] encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.
45 El reino de los cielos es también como un mercader que busca perlas preciosas.
45 También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;
46 Cuando encontró la perla más costosa que alguna vez conociera, se fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
46 Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.
47 Una vez más, el reino de los cielos es como una red de pescar que fue lanzada al mar y atrapó todo tipo de peces.
47 Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes [de peces]:
48 Cuando estaba llena, fue sacada a la orilla. Los buenos peces fueron colocados en las canastas, mientras que los malos peces fueron echados a la basura.
48 La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.
49 “Así serán las cosas cuando llegue el fin del mundo. Los ángeles saldrán y separarán a las personas malas de las personas buenas,
49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,
50 y las lanzarán en el horno abrasador, donde habrá llanto y crujir de dientes.
50 Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.
51 “¿Ahora lo entienden todo?” “Sí”, respondieron ellos.
51 Díceles Jesús: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos responden: Sí, Señor.
52 “Todo maestro religioso que haya aprendido acerca del reino de los cielos es como el propietario de una casa que saca de su despensa tesoros nuevos y viejos”, respondió Jesús.
52 Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
53 Después que Jesús terminó de contar estos relatos, se fue de allí.
53 Y aconteció que acabando Jesús estas parábolas, pasó de allí.
54 Entonces regresó a la ciudad donde se había criado y allí enseñaba en la sinagoga. Las personas estaban asombradas, y preguntaban: “¿De dónde obtiene su sabiduría y sus milagros?
54 Y venido á su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría, y estas maravillas?
55 ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No es este el hijo de María, y hermano de Santiago, José, Simón y Judas?
55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿no se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo y José, y Simón, y Judas?
56 ¿No viven sus hermanas entre nosotros? ¿De dónde, entonces recibe todo esto?”
56 ¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?
57 Y por esta razón se negaban a creer en él. “Un profeta es honrado en todas partes, excepto en su propia tierra y entre su familia”, les dijo Jesús.
57 Y se escandalizaban en él. Mas Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa.
58 Como ellos no lograron creer en él, Jesús no hizo muchos milagros allí.
58 Y no hizo allí muchas maravillas, á causa de la incredulidad de ellos.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • James

    Jerusalem church leader

    The Gospels name him first among Jesus' brothers (Matthew 13:55; Mark 6:3), and Paul calls him 'James, the Lord's brother' (Galatians 1:19); he led the church in Jerusalem and is…

    Cited in the guide: Matthew 13:55; Acts 15; James 1:1

  • Joses

    Brother of Jesus

    Named in the Gospels among Jesus' brothers: Joses in Mark 6:3, Joseph in Matthew 13:55. The Orthodox Church, following the early Church, understands the Lord's brothers as sons of…

    Cited in the guide: Matthew 13:55; Mark 6:3

  • Jude

    Brother of Jesus; letter-writer

    Named in the Gospels among Jesus' brothers as Judas (Matthew 13:55; Mark 6:3), and honored as the author of the epistle of Jude, who calls himself 'a brother of James' (Jude 1).…

    Cited in the guide: Matthew 13:55; Jude 1:1

  • Simon

    Brother of Jesus

    Named in the Gospels among Jesus' brothers (Matthew 13:55; Mark 6:3). The Orthodox Church, following the early Church, understands the Lord's brothers as sons of Joseph from an…

    Cited in the guide: Matthew 13:55; Mark 6:3

Cross references (56)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Luke 8:4–10; Matthew 13:1–15; Mark 4:1–12; Matthew 13:36
  2. 2 Luke 5:3; Matthew 15:30; Luke 8:4–8; Genesis 49:10; Matthew 4:25
  3. 3 Mark 4:2–9; Mark 4:13; Psalm 78:2; Mark 4:33; Matthew 13:34–35
  4. 4 Matthew 13:18–19
  5. 5 Ezekiel 36:26; Ezekiel 11:19; Zechariah 7:12; Amos 6:12; Matthew 13:20
  6. 6 James 1:11–12; Matthew 13:21; Luke 8:13; Isaiah 49:10; Colossians 1:23
  7. 7 Mark 4:18–19; Jeremiah 4:3–4; Genesis 3:18; Matthew 13:22
  8. 8 John 15:8; Luke 8:15; Matthew 13:23; Genesis 26:12; Galatians 5:22–23
  9. 9 Revelation 2:7; Revelation 2:11; Matthew 11:15; Revelation 2:17; Revelation 3:13
  10. 10 Mark 4:33–34; Mark 4:10
  11. 11 1 Corinthians 2:9–10; 1 Corinthians 2:14; Matthew 19:11; James 1:5; 1 John 2:27
  12. 12 Matthew 25:29; Mark 4:24–25; Luke 8:18; Luke 19:24–26; John 15:2–5
  13. 13 Ezekiel 12:2; Jeremiah 5:21; Isaiah 42:18–20; 2 Corinthians 4:3–4; Deuteronomy 29:3–4
  14. 14 Isaiah 6:9–10; Ezekiel 12:2; 2 Corinthians 3:14; Luke 8:10; Acts 28:25–27
  15. 15 Isaiah 6:10; Zechariah 7:11; Mark 4:12; John 8:43–44; 2 Timothy 2:25–26
  16. 16 Luke 10:23–24; Ephesians 1:17–18; Matthew 16:17; John 20:29; Acts 26:18
  17. 17 John 8:56; Hebrews 11:13; 1 Peter 1:10–12; Luke 10:24; Hebrews 11:39–40
  18. 18 Matthew 13:11–12; Luke 8:11–15; Mark 4:13–20
  19. 19 Luke 8:11–15; Hebrews 2:1; Matthew 13:38; 1 John 5:18; Matthew 4:23
  20. 20 Ezekiel 33:31–32; Psalm 106:12–13; John 5:35; 2 Chronicles 24:2; Psalm 78:34–37
  21. 21 Matthew 11:6; 2 Peter 1:8–9; Ephesians 3:17; Hosea 6:4; Job 19:28
  22. 22 1 Timothy 6:17; Luke 8:14; 1 Timothy 6:9–10; Mark 4:18–19; Luke 12:15
  23. 23 Philippians 1:11; Matthew 12:33; John 15:16; Galatians 5:22–23; Psalm 92:13–15
  24. 24 Matthew 25:1; Matthew 13:47; Matthew 20:1; Matthew 22:2; Matthew 13:37
  25. 25 1 Peter 5:8; Acts 20:30–31; 2 Peter 2:1; Matthew 13:39; Hebrews 12:15
  26. 26 Mark 4:26–29
  27. 27 Romans 16:17; 2 Corinthians 6:1; 2 Corinthians 5:18–20; 1 Corinthians 12:28–29; 2 Corinthians 6:4
  28. 28 1 Corinthians 5:3–7; 1 Thessalonians 5:14; Luke 9:49–54; Jude 22–23; 2 Corinthians 2:6–11
  29. 30 Matthew 3:12; 1 Timothy 5:24; 1 Corinthians 4:5; John 15:6; Malachi 3:18–4:1
  30. 31 Luke 13:18–19; Matthew 17:20; Mark 4:30–32; Luke 17:6; Matthew 13:24
  31. 32 Ezekiel 31:6; Daniel 4:12; Ezekiel 17:23–24; Acts 21:20; Zechariah 8:20–23
  32. 33 Galatians 5:9; 1 Corinthians 5:6–7; Luke 13:21; Philippians 2:13–15; Genesis 18:6
  33. 34 Mark 4:33–34; John 16:25; Matthew 13:13
  34. 35 Psalm 78:2; Ephesians 3:9; 1 Peter 1:20–21; Romans 16:25–26; 1 Corinthians 2:7
  35. 36 Matthew 13:11; John 16:17–20; Matthew 13:1; Mark 8:9; Mark 6:45
  36. 37 1 Corinthians 3:5–7; Acts 1:8; Matthew 13:27; Matthew 13:24; Luke 10:16
  37. 38 John 8:44; Acts 13:10; Philippians 3:18–19; 1 John 3:8–10; 1 Peter 1:23
  38. 39 Matthew 13:49; Revelation 14:15–19; Matthew 25:31; Joel 3:13; Revelation 19:20
  39. 40 Matthew 13:39
  40. 41 Matthew 24:31; Revelation 21:27; Matthew 18:7; 2 Peter 2:1–2; Matthew 13:49
  41. 42 Matthew 13:50; Revelation 20:10; Revelation 20:14–15; Matthew 8:12; Luke 16:23–24
  42. 43 Daniel 12:3; Luke 12:32; Matthew 25:34; 1 Corinthians 15:41–54; Matthew 11:15
  43. 44 Proverbs 2:2–5; Colossians 2:3; Philippians 3:7–9; Matthew 6:21; Luke 14:33
  44. 45 Proverbs 8:10–11; Matthew 16:26; Proverbs 3:13–18; Job 28:18; Matthew 13:24
  45. 46 Luke 18:28–30; Ephesians 3:8; Proverbs 2:4; Acts 20:24; Colossians 2:3
  46. 47 John 15:6; 2 Timothy 3:2–5; Matthew 22:9–10; 2 Timothy 4:3–4; 1 John 4:1–6
  47. 48 Matthew 13:30; Matthew 3:12; Matthew 13:40–43
  48. 49 Revelation 20:12–15; Matthew 13:39; Matthew 24:31; 2 Thessalonians 1:7–10; Matthew 22:12–14
  49. 50 Revelation 14:10–11; Luke 13:27–28; Matthew 13:42; Matthew 8:12; Revelation 16:10–11
  50. 51 Mark 4:34; Matthew 13:19; Matthew 13:11; Matthew 15:17; Matthew 24:15
  51. 52 1 John 2:7–8; Titus 1:9; 2 Timothy 3:16–17; 2 Corinthians 3:4–6; Titus 2:6–7
  52. 53 Matthew 7:28; Mark 4:33–35
  53. 54 John 7:15–16; Matthew 7:28; Mark 6:1–6; Matthew 2:23; Luke 4:16–30
  54. 55 Mark 6:3; John 6:42; Luke 3:23; Mark 15:47–16:1; Luke 4:22
  55. 57 John 4:44; Luke 4:24; Matthew 11:6; Isaiah 53:3; John 6:61
  56. 58 Mark 6:5–6; Romans 11:20; Hebrews 3:12–19; Luke 4:25–29

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 13:19 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XXIII)

    Both yesterday and to-day ye have heard the parables of the sower, in the words of our Lord Jesus Christ. Do ye who were present yesterday, recollect to-day.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Commentary 13:10 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XLV)

    We have good cause to admire the disciples, how, longing as they do to learn, they know when they ought to ask. For they do it not before all: and this Matthew shows by saying, "And they came." And, as to this assertion not being conjecture, Mark hath expressed it more distinctly, by saying, that "they came to Him privately." …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Quotes verse 13:42 Justin Martyr, First Apology (Chapters XIII–XVI)

    And every tree that bringeth not forth good fruit, is hewn down and cast into the fire." And as to those who are not living pursuant to these His teachings, and are Christians only in name, we demand that all such be punished by you.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Quotes verse 13:43 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXXI–XXXII)

    … no such thing as good and evil, but certain things were deemed righteous, and certain others unrighteous, in human opinion only, He never would have expressed Himself thus in His teaching: "The righteous shall shine forth as the sun in the kingdom of their Father;" but He shall send the unrighteous, and those who do not the works of righteousness, …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Quotes verse 13:46 Augustine of Hippo, Confessions (Book VIII)

    For Thou hast said unto man, "Behold, the fear of the Lord, that is wisdom;" and desire not to seem wise, because, "Professing themselves to be wise, they became fools." But I had now found the goodly pearl, which, selling all that I had, I ought to have bought; and I hesitated.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)