BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 El Señor me habló y dijo: 1 Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo:
2 Hijo de hombre, hazle saber a Jerusalén sus prácticas repugnantes. 2 Hijo del hombre, notifica á Jerusalem sus abominaciones,
3 Di: Esto es lo que ha dicho el Señor a Jerusalén: Tu origen y tu nacimiento están en la tierra de los cananeos. Tu padre era amorreo y tu madre hitita. 3 Y di: Así ha dicho el Señor Jehová sobre Jerusalem: Tu habitación y tu raza fué de la tierra de Canaán; tu padre Amorrheo, y tu madre Hethea.
4 El día que naciste, nadie cortó tu cordón ni te lavó con agua para limpiarte. No te frotaron con sal ni te envolvieron en vendas de lino. 4 Y cuanto á tu nacimiento, el día que naciste no fué cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para atemperarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.
5 Nadie tuvo compasión de ti para hacerte alguna de estas cosas o mostrarte bondad. Te arrojaron al campo porque, al nacer, tu vida fue despreciada. 5 No hubo ojo que se compadeciese de ti, para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste echada sobre la haz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.
6 Pasé junto a ti y te vi tendida en tu sangre. Te dije: Aunque estés tendida en tu sangre, ¡vive! 6 Y yo pasé junto á ti, y te vi sucia en tus sangres, y díjete: En tus sangres, vive; vive, díjete, en tus sangres.
7 Crece y multiplícate como los brotes del campo. Creciste, te hiciste grande y llegaste a la edad del amor. Se formaron tus pechos y te creció el cabello, pero seguías desnuda, sin ropa. 7 En millares como la hierba del campo te puse, y fuiste aumentada y engrandecida, y viniste á ser adornada grandemente; los pechos te crecieron, y tu pelo brotó; mas tú estabas desnuda y descubierta.
8 Pasé junto a ti y te miré. Vi que habías llegado a la edad del amor. Extendí mi manto sobre ti y cubrí tu cuerpo desnudo. Te hice un juramento y establecí un pacto contigo, dice el Señor. Así llegaste a ser mía. 8 Y pasé yo junto á ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez; y díte juramento, y entré en concierto contigo, dice el Señor Jehová, y fuiste mía:
9 Te lavé con agua, te limpié la sangre y te froté con aceite. 9 Y te lavé con agua, y lavé tus sangres de encima de ti, y ungíte con aceite;
10 Te vestí con ropa bordada y te puse zapatos de cuero. Te envolví en lino fino y te cubrí de seda. 10 Y te vestí de bordado, y te calcé de tejón, y ceñíte de lino, y te vestí de seda.
11 Te embellecí con adornos. Te puse joyas en las manos y una cadena en el cuello. 11 Y te atavíe con ornamentos, y puse ajorcas en tus brazos, y collar á tu cuello;
12 Te puse un anillo en la nariz, aretes en las orejas y una hermosa corona en la cabeza. 12 Y puse joyas sobre tus narices, y zarcillos en tus orejas, y diadema de hermosura en tu cabeza.
13 Te adornaste con oro y plata. Vestías el mejor lino, seda y ropa bordada. Comías la mejor harina, miel y aceite. Eras muy hermosa. 13 Y fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido fué lino, y seda, y bordado; comiste flor de harina de trigo, y miel, y aceite; y fuiste hermoseada en extremo, y has prosperado hasta reinar.
14 Tu belleza te hizo famosa entre todas las naciones. Era perfecta por la gloria que yo había puesto sobre ti, dice el Señor. 14 Y salióte nombradía entre las gentes á causa de tu hermosura; porque era perfecta, á causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice el Señor Jehová.
15 Pero confiaste en tu belleza y, por tu fama, te prostituiste. Ofreciste tu amor a todo el que pasaba, fuera quien fuera. 15 Mas confiaste en tu hermosura, y fornicaste á causa de tu nombradía, y derramaste tus fornicaciones á cuantos pasaron; suya eras.
16 Tomaste tus vestidos e hiciste santuarios en los lugares altos, adornados de todos los colores. Allí te prostituiste sin vergüenza ni miedo. 16 Y tomaste de tus vestidos, é hicístete diversos altos lugares, y fornicaste en ellos: [cosa semejante] no vendrá, ni será [así].
17 Tomaste las hermosas joyas, mi plata y mi oro que yo te había dado, e hiciste imágenes de hombres. Te prostituiste con ellas. 17 Tomaste asimismo los vasos de tu hermosura de mi oro y de mi plata, que yo te había dado, é hicístete imágenes de hombre, y fornicaste con ellas.
18 Tomaste tus vestidos bordados para cubrirlas y pusiste delante de ellas mi aceite y mi incienso. 18 Y tomaste tus vestidos de diversos colores, y cubrístelas; y mi aceite y mi perfume pusiste delante de ellas.
19 También pusiste ante ellas, como ofrenda de aroma agradable, el pan que te di: la mejor harina, el aceite y la miel con que te alimentaba, dice el Señor. 19 Mi pan también, que yo te había dado, la flor de la harina, y el aceite, y la miel, con que yo te mantuve, pusiste delante de ellas para olor suave; y fué [así], dice el Señor Jehová.
20 Tomaste a los hijos y a las hijas que habías tenido conmigo y se los ofreciste como alimento. ¿Era tan poca cosa tu prostitución 20 Demás de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que me habías engendrado, y los sacrificaste á ellas para consumación. ¿Es poco, [esto] de tus fornicaciones?
21 que mataste a mis hijos y los entregaste a esas imágenes, haciéndolos pasar por el fuego? 21 Y sacrificaste mis hijos, y dístelos á ellas para que los hiciesen pasar [por el fuego].
22 En todas tus prácticas repugnantes y tu conducta infiel, no recordaste tus primeros días, cuando estabas desnuda, sin ropa, tendida en tu sangre. 22 Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu mocedad, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.
23 Después de toda tu maldad, dice el Señor, 23 Y fué que después de toda tu maldad (¡ay, ay de ti! dice el Señor Jehová,)
24 te construiste una habitación con arcos en cada plaza. 24 Edificástete alto, y te hiciste altar en todas las plazas:
25 Levantaste tus santuarios en los lugares altos al comienzo de cada calle. Convertiste tu belleza en algo repugnante y abriste las piernas a todo el que pasaba, aumentando tu prostitución. 25 En toda cabeza de camino edificaste tu altar, y tornaste abominable tu hermosura, y abriste tus piernas á cuantos pasaban, y multiplicaste tus fornicaciones.
26 Te prostituiste con los egipcios, tus vecinos de cuerpos grandes. Aumentaste tu prostitución y provocaste mi ira. 26 Y fornicaste con los hijos de Egipto, tus vecinos, de grandes carnes; y aumentaste tus fornicaciones para enojarme.
27 Por eso extendí mi mano contra ti y reduje tu provisión. Te entregué a la voluntad de quienes te odiaban, las hijas de los filisteos, que se avergüenzan de tu prostitución. 27 Por tanto, he aquí [que yo] extendí sobre ti mi mano, y disminuí tu provisión ordinaria, y te entregué á la voluntad de las hijas de los Filisteos que te aborrecen, las cuales se avergüenzan de tu camino deshonesto.
28 Te prostituiste con los asirios porque tu deseo no tenía medida. Te prostituiste con ellos, pero no quedaste satisfecha. 28 Fornicaste también con los hijos de Assur por no haberte hartado; y fornicaste con ellos, y tampoco te hartaste.
29 Seguiste prostituyéndote hasta la tierra de Caldea, y aun así no quedaste satisfecha. 29 Multiplicaste asimismo tu fornicación en la tierra de Canaán y de los Caldeos: ni tampoco con esto te hartaste.
30 ¡Qué débil es tu corazón, dice el Señor! Haces todas estas cosas como una prostituta dominante. 30 ¡Cuán inconstante es tu corazón, dice el Señor Jehová, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una poderosa ramera,
31 Construiste tu habitación con arcos al comienzo de cada calle y tu santuario en cada plaza. Pero no fuiste como una prostituta que cobra su paga. 31 Edificando tus altares en cabeza de todo camino, y haciendo tus altares en todas las plazas! Y no fuiste semejante á ramera, menospreciando el salario,
32 ¡Fuiste como una esposa infiel que toma amantes extranjeros en lugar de su marido! 32 [Sino como] mujer adúltera, por cuanto [que] en lugar de su marido recibe á ajenos.
33 A las prostitutas les pagan, pero tú les das regalos a tus amantes. Les pagas para que vengan de todas partes a prostituirse contigo. 33 A todas las rameras dan dones; mas tú diste tus dones á todos tus enamorados; y les diste presentes, porque entrasen á ti de todas partes por tus fornicaciones.
34 Tu prostitución es distinta de la de otras mujeres. Nadie te busca para acostarse contigo; tú pagas y a ti no te pagan. En eso eres distinta. 34 Y ha sido en ti al contrario de las mujeres en tus fornicaciones, ni nunca después de [ti será así] fornicado; porque en dar tú dones, y no ser dados dones á ti, ha sido al contrario.
35 Por eso, prostituta, escucha la voz del Señor. 35 Por tanto, ramera, oye palabra de Jehová:
36 Esto es lo que ha dicho el Señor: Diste rienda suelta a tu conducta impura y descubriste tu cuerpo al prostituirte con tus amantes y tus ídolos repugnantes. Derramaste la sangre de tus hijos, que les entregaste. 36 Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto han sido descubiertas tus vergüenzas, y tu confusión ha sido manifestada á tus enamorados en tus fornicaciones, y á los ídolos de tus abominaciones, y en la sangre de tus hijos, los cuales les diste;
37 Por eso reuniré a todos los amantes con quienes te deleitaste, a todos los que amaste y a todos los que odiaste. Los reuniré contra ti por todos lados y te desnudaré ante ellos, para que vean tu vergüenza. 37 Por tanto, he aquí que yo junto todos tus enamorados con los cuales tomaste placer, y todos los que amaste, con todos los que aborreciste; y reunirélos contra ti alrededor, y descubriréles tu vergüenza, y verán toda tu torpeza.
38 Te juzgaré como se juzga a las mujeres adúlteras y asesinas. Descargaré contra ti mi furor y mi indignación. 38 Y yo te juzgaré por las leyes de las adúlteras, y de las que derraman sangre; y te daré en sangre de ira y de celo.
39 Te entregaré en sus manos. Derribarán tu habitación con arcos y destruirán tus santuarios en los lugares altos. Te quitarán la ropa y las hermosas joyas y te dejarán desnuda y avergonzada. 39 Y te entregaré en mano de ellos: y destruirán tu alto, y derribarán tus altares, y te harán desnudar de tus ropas, y se llevarán los vasos de tu gloria, y te dejarán desnuda y descubierta.
40 Reunirán una multitud contra ti, te apedrearán y te herirán con sus espadas. 40 Y harán subir contra ti reunión [de gente], y te apedrearán con piedras, y te atravesarán con sus espadas.
41 Te quemarán y te castigarán ante los ojos de muchas mujeres. Acabaré con tu prostitución y dejarás de pagar. 41 Y quemarán tus casas á fuego, y harán en ti juicios á ojos de muchas mujeres; y hacerte he cesar de ser ramera, ni tampoco darás más don.
42 Así terminará mi ira contra ti y se apartará mi indignación. Me calmaré y ya no estaré enojado. 42 Y haré reposar mi ira sobre ti, y apartaráse de ti mi celo, y descansaré de más enojarme.
43 No recordaste los días de tu juventud, sino que me irritaste con todas estas cosas. Por eso haré recaer sobre ti el castigo de tu conducta, dice el Señor. Has cometido esta maldad además de todos tus actos repugnantes. 43 Por cuanto no te acordaste de los días de tu mocedad, y me provocaste á ira en todo esto, por eso, he aquí yo también he tornado tu camino sobre tu cabeza, dice el Señor Jehová; pues ni aun has pensado sobre todas tus abominaciones.
44 Todos los que repitan dichos acerca de ti dirán: «De tal madre, tal hija». 44 He aquí que todo proverbista hará de ti proverbio, diciendo: Como la madre, tal su hija.
45 Eres hija de tu madre, que rechazó con desprecio a su marido y a sus hijos. Eres hermana de tus hermanas, que rechazaron con desprecio a sus maridos y a sus hijos. Tu madre era hitita y tu padre amorreo. 45 Hija de tu madre eres tú, que desechó á su marido y á sus hijos; y hermana de tus hermanas eres tú, que desecharon á sus maridos y á sus hijos: vuestra madre fué Hethea, y vuestro padre Amorrheo.
46 Tu hermana mayor es Samaria, que vive a tu izquierda, ella y sus hijas: y tu hermana menor, que vive a tu derecha, es Sodoma y sus hijas. 46 Y tu hermana mayor es Samaria con su hijas, la cual habita á tu mano izquierda; y tu hermana la menor que tú [es] Sodoma con sus hijas, la cual habita á tu mano derecha.
47 No te limitaste a seguir sus caminos y hacer las cosas repugnantes que ellas hicieron. Como si eso fuera poco, las superaste en maldad en toda tu conducta. 47 Y aun no anduviste en sus caminos, ni hiciste según sus abominaciones; antes, como [si esto fuera] poco y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos.
48 Tan cierto como que vivo, dice el Señor, ni tu hermana Sodoma ni sus hijas hicieron lo que tú y tus hijas han hecho. 48 Vivo yo, dice el Señor Jehová, Sodoma tu hermana, con sus hijas, no ha hecho como hiciste tú y tus hijas.
49 Este fue el pecado de tu hermana Sodoma: ella y sus hijas tenían orgullo, comida en abundancia y la tranquilidad de la riqueza, pero no ayudaban al pobre ni al necesitado. 49 He aquí que esta fué la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, hartura de pan, y abundancia de ociosidad tuvo ella y sus hijas; y no corroboró la mano del afligido y del menesteroso.
50 Eran orgullosas e hicieron lo que me repugnaba. Por eso las eliminé, como has visto. 50 Y ensoberbeciéronse, é hicieron abominación delante de mí, y quitélas como vi [bueno].
51 Samaria no ha cometido ni la mitad de tus pecados. Tus actos repugnantes son más numerosos que los suyos. Con todo lo que has hecho, has conseguido que tus hermanas parezcan más justas que tú. 51 Y Samaria no cometió ni la mitad de tus pecados; porque tú multiplicaste tus abominaciones más que ellas, y has justificado á tus hermanas con todas tus abominaciones que hiciste.
52 Carga tú también con tu vergüenza, porque has dictado una sentencia favorable a tus hermanas. Tus pecados son más repugnantes que los de ellas; por eso parecen más justas que tú. Avergüénzate y humíllate, pues has hecho que tus hermanas parezcan justas. 52 Tú también, que juzgaste á tus hermanas, lleva tu vergüenza en tus pecados que hiciste más abominables que ellas: más justas son que tú: avergüénzate pues tú también, y lleva tu confusión, pues que has justificado á tus hermanas.
53 Cambiaré la suerte de Sodoma y sus hijas, la de Samaria y sus hijas, y la tuya junto con la de ellas. 53 Yo pues haré tornar sus cautivos, los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y los cautivos de Samaria y de sus hijas, y los cautivos de tus cautiverios entre ellas,
54 Así quedarás avergonzada y humillada por todo lo que hiciste, cuando tenga misericordia de ti. 54 Para que tú lleves tu confusión, y te avergüences de todo lo que has hecho, siéndoles tú motivo de consuelo.
55 Tus hermanas, Sodoma y sus hijas, y Samaria y sus hijas, volverán a su condición anterior. Tú y tus hijas también volverán a su condición anterior. 55 Y tus hermanas, Sodoma con sus hijas y Samaria con sus hijas, volverán á su primer estado; tú también y tus hijas volveréis á vuestro primer estado.
56 ¿No usabas el nombre de tu hermana Sodoma como juramento en los días de tu orgullo, 56 Sodoma, tu hermana, no fué nombrada en tu boca en el tiempo de tus soberbias,
57 antes de que quedara expuesta tu vergüenza? Ahora, como ella, eres motivo de insultos para las hijas de Edom y todos los que te rodean, las hijas de los filisteos que te desprecian por todos lados. 57 Antes que tu maldad se descubriese, como en el tiempo de la vergüenza de las hijas de Siria y de todas las hijas de los Filisteos alrededor, que te menosprecian en contorno.
58 Has recibido el castigo de tus planes malvados y tus prácticas repugnantes, dice el Señor. 58 Tú has llevado tu enormidad y tus abominaciones, dice Jehová.
59 Esto es lo que ha dicho el Señor: Te trataré como tú has actuado, pues despreciaste el juramento y rompiste el pacto. 59 Empero así ha dicho el Señor Jehová: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto?
60 Sin embargo, recordaré el pacto que hice contigo en tu juventud y estableceré contigo un pacto eterno. 60 Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu mocedad, y te confirmaré un pacto sempiterno.
61 Recordarás tu conducta y quedarás avergonzada cuando yo tome a tus hermanas, las mayores y las menores, y te las dé como hijas, aunque no por tu pacto. 61 Y acordarte has de tus caminos y te avergonzarás, cuando recibirás á tus hermanas, las mayores que tú con las menores que tú, las cuales yo te daré por hijas, mas no por tu pacto.
62 Estableceré mi pacto contigo y sabrás que yo soy el Señor. 62 Y confirmaré mi pacto contigo, y sabrás que yo soy Jehová;
63 Cuando recuerdes estas cosas, quedarás confundida y no volverás a abrir la boca por la vergüenza, cuando yo te perdone todo lo que hiciste, dice el Señor. 63 Para que te acuerdes, y te avergüences, y nunca más abras la boca á causa de tu vergüenza, cuando me aplacare para contigo de todo lo que hiciste, dice el Señor Jehová.