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Jeremías · La Biblia en Español Sencillo 2026

Jeremías 2 La Biblia en Español Sencillo 2026

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Sobre BES
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Lenguaje sencillo
  • 2026
  • Dominio público

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

BES La Biblia en Español Sencillo 2026
RV1909 Reina-Valera 1909
1 El Señor me habló y me dijo:
1 Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo:
2 «Ve y anuncia a Jerusalén: Así dice el Señor: Recuerdo tu bondad cuando eras joven y tu amor cuando te convertiste en mi esposa. Me seguías por el desierto, por una tierra sin sembrar.
2 Anda, y clama á los oídos de Jerusalem, diciendo: Así dice Jehová: Heme acordado de ti, de la misericordia de tu mocedad, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada.
3 Israel estaba consagrado al Señor, como los primeros frutos de su cosecha. Todos los que lo atacaban eran declarados culpables y sufrían desgracias», dice el Señor.
3 Santidad [era] Israel á Jehová, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoran pecarán; mal vendrá sobre ellos, dice Jehová.
4 Escuchen las palabras del Señor, descendientes de Jacob y todas las familias de Israel.
4 Oid la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.
5 Así dice el Señor: «¿Qué mal encontraron en mí sus antepasados para alejarse de mí? Siguieron lo falso y se volvieron falsos.
5 Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad, y tornáronse vanos?
6 Nunca preguntaron: “¿Dónde está el Señor que nos sacó de Egipto y nos guio por el desierto, por una tierra sin sembrar, llena de barrancos, por una tierra seca y de sombras profundas, por donde nadie pasaba ni vivía?”.
6 Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de tierra de Egipto, que nos hizo andar por el desierto, por una tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre?
7 Los llevé a una tierra fértil para que vivieran de sus frutos y riquezas. Pero al entrar contaminaron mi tierra e hicieron de mi herencia algo repugnante.
7 Y os metí en tierra de Carmelo, para que comieseis su fruto y su bien: mas entrasteis, y contaminasteis mi tierra, é hicisteis mi heredad abominable.
8 Los sacerdotes no preguntaron: “¿Dónde está el Señor?”. Los expertos en la ley no me conocían. Los gobernantes pecaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal y siguieron cosas sin valor.
8 Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha.
9 Por eso volveré a presentar mi acusación contra ustedes y contra los hijos de sus hijos», dice el Señor.
9 Por tanto entraré aún en juicio con vosotros, dijo Jehová, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé.
10 «Vayan a las costas de Quitim y miren; envíen a alguien a Cedar y examinen bien si alguna vez ha sucedido algo semejante.
10 Porque pasad á las islas de Chîttim y mirad; y enviad á Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante á ésta:
11 ¿Ha cambiado alguna nación sus dioses, aunque no sean dioses? Pero mi pueblo ha cambiado su gloria por lo que no sirve de nada.
11 Si [alguna] gente ha mudado [sus] dioses, bien que ellos no son dioses. Pero mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha.
12 ¡Cielos, asómbrense de esto! ¡Tiemblen de miedo y queden completamente desolados!», dice el Señor.
12 Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová.
13 «Mi pueblo ha cometido dos males: me ha abandonado a mí, la fuente de agua viva, y ha cavado en la roca sus propias cisternas, cisternas agrietadas que no pueden retener agua.
13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejáronme á mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas.
14 ¿Es Israel un siervo? ¿Nació como siervo de la casa? ¿Por qué lo han dejado en ruinas?
14 ¿Es Israel siervo? ¿es esclavo? ¿por qué ha sido [dado] en presa?
15 Los leoncillos rugieron con fuerza contra él. Dejaron su tierra desolada y sus ciudades quemadas, sin habitantes.
15 Los cachorros de los leones bramaron sobre él, dieron su voz; y pusieron su tierra en soledad; quemadas están sus ciudades, sin morador.
16 Hasta los habitantes de Nof y Tafnes te han humillado.
16 Aun los hijos de Noph y de Taphnes te quebrantaron la mollera.
17 ¿No te ha sucedido esto por abandonar al Señor tu Dios, que te guiaba por el camino?
17 ¿No te acarreó esto tu dejar á Jehová tu Dios, cuando te hacía andar por camino?
18 ¿Qué tienes que ir a hacer a Egipto para beber las aguas del Nilo? ¿Y qué tienes que ir a hacer a Asiria para beber las aguas del río?
18 Ahora pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del río?
19 Tu propia maldad te castigará y tus errores te juzgarán. Comprende bien cuán malo y amargo es abandonar al Señor tu Dios y dejar de temerme», dice el Señor, el Señor de los ejércitos.
19 Tu maldad te castigará, y tu apartamiento te condenará: sabe pues y ve cuán malo y amargo es tu dejar á Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor Jehová de los ejércitos.
20 «Hace tiempo rompiste tu yugo y tus ataduras, y dijiste: “No te serviré”. En cada colina alta y bajo cada árbol frondoso te comportaste como una prostituta.
20 Porque desde muy atrás he quebrado tu yugo, y roto tus ataduras; y dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol umbroso, corrías tú, oh ramera.
21 Yo te planté como una vid de buena calidad, de semilla pura. ¿Cómo te convertiste en una vid extraña que extiende sus ramas?
21 Y yo te planté de buen vidueño, simiente verdadera toda ella: ¿cómo pues te me has tornado sarmientos de vid extraña?
22 Aunque te laves con lejía y uses mucho jabón, la mancha de tu maldad sigue delante de mí», dice el Señor Dios.
22 Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, tu pecado está sellado delante de mí, dijo el Señor Jehová.
23 «¿Cómo puedes decir: “No me he contaminado ni he seguido a los baales”? Mira lo que has hecho en el valle y reconoce tus acciones. Eres como una camella veloz que corre de un lado a otro,
23 ¿Cómo dices: No soy inmunda, nunca anduve tras los Baales? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que frecuentas sus carreras;
24 como una burra salvaje acostumbrada al desierto, que olfatea el viento llena de deseo. Cuando está en celo, ¿quién puede detenerla? Los que la buscan no tendrán que cansarse; en su mes la encontrarán.
24 Asna montés acostumbrada al desierto, que respira como quiere; ¿de su ocasión quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se cansarán; hallaránla en su mes.
25 No dejes que tus pies queden descalzos ni que tu garganta se seque de sed. Pero tú dijiste: “No hay esperanza. ¡No! Amo a los dioses extraños y los seguiré”.
25 Defiende tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: Hase perdido la esperanza; en ninguna manera: porque extraños he amado, y tras ellos tengo de ir.
26 Como un ladrón siente vergüenza al ser descubierto, así siente vergüenza Israel: el pueblo, sus reyes, sus gobernantes, sus sacerdotes y sus profetas.
26 Como se avergüenza el ladrón cuando es tomado, así se avergonzarán la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes, y sus profetas;
27 Le dicen a un árbol: “Tú eres mi padre”, y a una piedra: “Tú me has dado vida”. Me han dado la espalda en vez de mirarme, pero cuando tengan dificultades dirán: “¡Levántate y sálvanos!”.
27 Que dicen al leño: Mi padre eres tú; y á la piedra: Tú me has engendrado: pues me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su trabajo dicen: Levántate, y líbranos.
28 ¿Dónde están los dioses que te hiciste? ¡Que vengan a salvarte en tus dificultades, si pueden! Judá, tienes tantos dioses como ciudades.
28 ¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense, á ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción: porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.
29 ¿Por qué presentan acusaciones contra mí? Todos ustedes han pecado contra mí», dice el Señor.
29 ¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis contra mí, dice Jehová.
30 «En vano castigué a sus hijos: no aceptaron la corrección. Su espada devoró a sus profetas como un león que mata.
30 Por demás he azotado vuestros hijos; no han recibido corrección. Cuchillo devoró vuestros profetas como león destrozador.
31 Gente de esta generación, atiendan a la palabra del Señor. ¿He sido un desierto para Israel, o una tierra de oscuridad profunda? ¿Por qué dice mi pueblo: “Somos libres; ya no volveremos a ti”?
31 ¡Oh generación! ved vosotros la palabra de Jehová. ¿He sido yo á Israel soledad, ó tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Señores somos; nunca más vendremos á ti?
32 ¿Puede una virgen olvidar sus adornos, o una novia su vestido? Sin embargo, mi pueblo me ha olvidado durante incontables días.
32 ¿Olvídase la virgen de su atavío, ó la desposada de sus sartales? mas mi pueblo se ha olvidado de mí por días que no tienen número.
33 ¡Con cuánto cuidado preparas tus caminos para buscar amor! Hasta a las mujeres malvadas les has enseñado tus caminos.
33 ¿Por qué abonas tu camino para hallar amor, pues aun á las malvadas enseñaste tus caminos?
34 En el borde de tu ropa se encuentra la sangre de pobres inocentes. No los sorprendiste entrando a robar. Y a pesar de todo esto,
34 Aun en tus faldas se halló la sangre de las almas de los pobres, de los inocentes: no la hallé en excavación, sino en todas estas cosas.
35 dices: “Soy inocente; sin duda, su ira se ha apartado de mí”. Pero voy a juzgarte porque dices: “No he pecado”.
35 Y dices: Porque soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí. He aquí yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado.
36 ¿Por qué vas de un lado a otro cambiando de camino? Egipto te hará pasar vergüenza, como te la hizo pasar Asiria.
36 ¿Para qué discurres tanto, mudando tus caminos? También serás avergonzada de Egipto, como fuiste avergonzada de Asiria.
37 También saldrás de allí con las manos sobre la cabeza, porque el Señor ha rechazado a aquellos en quienes confiaste, y no te ayudarán».
37 También saldrás de él con tus manos sobre tu cabeza: porque Jehová deshechó tus confianzas, y en ellas no tendrás buen suceso.
Referencias cruzadas (37)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Jeremías 23:28; Hebreos 1:1; Jeremías 7:1; Jeremías 1:11; Ezequiel 7:1
  2. 2 Ezequiel 16:60; Ezequiel 16:8; Jeremías 11:6; Deuteronomio 2:7; Isaías 63:7–14
  3. 3 Apocalipsis 14:4; Santiago 1:18; Isaías 41:11; Deuteronomio 7:6; Romanos 11:16
  4. 4 Jeremías 31:1; Miqueas 6:1; Jeremías 44:24–26; Isaías 51:1–4; Jeremías 34:4
  5. 5 2 Reyes 17:15; Romanos 1:21; Jonás 2:8; Jeremías 10:14–15; Salmo 115:8
  6. 6 Deuteronomio 32:10; Deuteronomio 8:14–16; Oseas 13:4; Isaías 63:11–13; Jeremías 2:8
  7. 7 Deuteronomio 8:7–9; Jeremías 16:18; Números 13:27; Ezequiel 36:17; Jeremías 3:9
  8. 8 Habacuc 2:18; Jeremías 10:21; Jeremías 5:31; 2 Corintios 4:2; Romanos 2:17–24
  9. 9 Ezequiel 20:35–36; Éxodo 20:5; Jeremías 2:35; Miqueas 6:2; Levítico 20:5
  10. 10 Salmo 120:5; Números 24:24; Génesis 10:4–5; 1 Corintios 5:1; 1 Crónicas 23:1
  11. 11 Romanos 1:23; Isaías 37:19; Salmo 106:20; Jeremías 16:20; Miqueas 4:5
  12. 12 Isaías 1:2; Deuteronomio 32:1; Miqueas 6:2; Jeremías 6:19; Jeremías 22:29
  13. 13 Juan 4:14; Juan 7:37; Apocalipsis 21:6; Jeremías 17:13; Salmo 36:9
  14. 14 Éxodo 4:22; Génesis 15:3; Isaías 50:1; Eclesiastés 2:7
  15. 15 Jeremías 4:7; Jeremías 50:17; Jeremías 9:11; Isaías 5:29; Isaías 1:7
  16. 16 Jeremías 46:14; Jeremías 43:7–9; Isaías 19:13; Jeremías 44:1; Deuteronomio 33:20
  17. 17 Jeremías 4:18; Jeremías 2:19; Jeremías 2:13; Deuteronomio 28:15–68; Levítico 26:15–46
  18. 18 Josué 13:3; Jeremías 2:36; Isaías 31:1; Oseas 7:11; 2 Crónicas 28:20–21
  19. 19 Isaías 3:9; Jeremías 4:18; Jeremías 2:17; Salmo 36:1; Oseas 5:5
  20. 20 Deuteronomio 12:2; Levítico 26:13; Jeremías 17:2; Oseas 3:3; Jeremías 30:8
  21. 21 Isaías 5:4; Éxodo 15:17; Juan 15:1; Salmo 80:8; Salmo 44:2
  22. 22 Jeremías 17:1; Job 14:17; Oseas 13:12; Salmo 130:3; Job 9:30–31
  23. 23 Jeremías 7:31; Proverbios 30:12; Jeremías 3:2; Proverbios 30:20; Romanos 3:19
  24. 24 Jeremías 14:6; Oseas 5:15; Job 39:5–8; Jeremías 2:27; Job 11:12
  25. 25 Deuteronomio 32:16; Jeremías 18:12; Jeremías 3:13; Romanos 8:24; Lamentaciones 4:4
  26. 26 Esdras 9:7; Nehemías 9:32–34; Jeremías 32:32; Proverbios 6:30–31; Daniel 9:6–8
  27. 27 Isaías 26:16; Oseas 7:14; Isaías 46:6–8; Habacuc 2:18–19; Ezequiel 8:16
  28. 28 Deuteronomio 32:37; Jeremías 11:13; Isaías 45:20; Jueces 10:14; 2 Reyes 17:30–31
  29. 29 Daniel 9:11; Jeremías 6:13; Jeremías 5:1; Jeremías 2:35; Jeremías 3:2
  30. 30 Nehemías 9:26; 1 Tesalonicenses 2:15; Hechos 7:52; Jeremías 5:3; Jeremías 26:20–24
  31. 31 2 Samuel 12:7–9; Deuteronomio 32:15; Isaías 45:19; Miqueas 6:9; Oseas 13:6
  32. 32 Salmo 106:21; Jeremías 13:25; Jeremías 2:11; Jeremías 3:21; Isaías 17:10
  33. 33 Isaías 57:7–10; Ezequiel 16:47; Oseas 2:5–7; Jeremías 2:23; Jeremías 3:1–2
  34. 34 2 Reyes 21:16; 2 Reyes 24:4; Jeremías 19:4; Éxodo 22:2; Isaías 57:5
  35. 35 Proverbios 28:13; 1 Juan 1:8–10; Romanos 7:9; Isaías 58:3; Jeremías 2:9
  36. 36 Jeremías 31:22; Oseas 5:13; 2 Crónicas 28:16; Oseas 12:1; 2 Crónicas 28:20–21
  37. 37 2 Samuel 13:19; Jeremías 37:7–10; Ezequiel 17:15–20; Jeremías 17:5; Jeremías 2:36

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 2:13 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter XXII)

    Those, therefore, who do not partake of Him, are neither nourished into life from the mother's breasts, nor do they enjoy that most limpid fountain which issues from the body of Christ; but they dig for themselves broken cisterns out of earthly trenches, and drink putrid water out of the mire, fleeing from the faith of the Church lest they …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 2:27 Augustine of Hippo, Confessions (Book II)

    She then started up with a pious fear and trembling; and, although I had not yet been baptized, she feared those crooked ways in which they walk who turn their back to Thee, and not their face.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  3. Cita 2:10 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XVII)

    This God also did unto the Jews, when He said, "Go ye forth unto the Isles of Chittim, and send unto Kedar, and know if nations will change their gods; which yet are no gods." And to the brutes likewise He sends us oftentimes, saying on this wise, "Go to the ant, thou sluggard, and emulate her ways:" and "go …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 2:21 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture II)

    For that we sin of our own free will the Prophet says plainly in a certain place: Yet I planted thee a fruitful vine, wholly true: how art thou turned to bitterness, (and become) the strange vine?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Cita 2:12 Basil of Caesarea, On the Holy Spirit (Chapters XI–XIII)

    … of my mouth;" and Isaiah, "Hear, O heavens, and give ear, O earth;" and Jeremiah describes astonishment in heaven at the tidings of the unholy deeds of the people: "The heaven was astonished at this, and was horribly afraid, because my people committed two evils." And so the apostle, knowing the angels to be set over men as tutors and …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)