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Marcos · La Biblia en Español Sencillo 2026

Marcos 4 La Biblia en Español Sencillo 2026

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Sobre BES
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Lenguaje sencillo
  • 2026
  • Dominio público

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

BES La Biblia en Español Sencillo 2026
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Jesús comenzó otra vez a enseñar junto al mar. Se reunió con él una multitud tan grande que él entró en una barca y se sentó en el mar; y toda la gente estaba en tierra, junto al mar.
1 Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.
2 Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas, y en su enseñanza les decía:
2 Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina:
3 Escuchen. Un sembrador salió a sembrar.
3 Oid: He aquí, el sembrador salió á sembrar.
4 Mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron.
4 Y aconteció sembrando, que una parte cayó junto al camino; y vinieron las aves del cielo, y la tragaron.
5 Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra. Brotó pronto, porque la tierra no era profunda.
5 Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda:
6 Pero cuando salió el sol, se quemó; y como no tenía raíz, se secó.
6 Mas salido el sol, se quemó; y por cuanto no tenía raíz, se secó.
7 Otra parte cayó entre espinos. Los espinos crecieron, la ahogaron, y no dio fruto.
7 Y otra parte cayó en espinas; y subieron las espinas, y la ahogaron, y no dió fruto.
8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto que creció y aumentó. Produjo a treinta, a sesenta y a cien por uno.
8 Y otra parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento.
9 Entonces les dijo: El que tiene oídos para oír, que oiga.
9 Entonces les dijo: El que tiene oídos para oir, oiga.
10 Cuando Jesús quedó solo, los que estaban cerca de él, junto con los doce, le preguntaron acerca de la parábola.
10 Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de él con los doce, sobre la parábola.
11 Él les dijo: A ustedes se les ha dado conocer el secreto del reino de Dios; pero a los de afuera, todo se les dice en parábolas,
11 Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios; mas á los que están fuera, por parábolas todas las cosas;
12 para que viendo vean, pero no perciban; y oyendo oigan, pero no entiendan; no sea que se vuelvan y sean perdonados.
12 Para que viendo, vean y no echen de ver; y oyendo, oigan y no entiendan: porque no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.
13 Luego les dijo: ¿No entienden esta parábola? ¿Cómo entenderán todas las demás parábolas?
13 Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?
14 El sembrador siembra la palabra.
14 El que siembra [es el que] siembra la palabra.
15 Los de junto al camino son aquellos en quienes se siembra la palabra. Pero cuando la oyen, enseguida viene Satanás y quita la palabra que fue sembrada en ellos.
15 Y éstos son los de junto al camino: en los que la palabra es sembrada: mas después que la oyeron, luego viene Satanás, y quita la palabra que fué sembrada en sus corazones.
16 De igual manera, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al oír la palabra, enseguida la reciben con alegría.
16 Y asimismo éstos son los que son sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, luego la toman con gozo;
17 Pero no tienen raíz en sí mismos, sino que duran poco. Cuando viene la dificultad o la persecución por causa de la palabra, enseguida tropiezan.
17 Mas no tienen raíz en sí, antes son temporales, que en levantándose la tribulación ó la persecución por causa de la palabra, luego se escandalizan.
18 Los sembrados entre espinos son los que oyen la palabra,
18 Y éstos son los que son sembrados entre espinas: los que oyen la palabra;
19 pero las preocupaciones de este mundo, el engaño de las riquezas y los deseos de otras cosas entran y ahogan la palabra, y no da fruto.
19 Mas los cuidados de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias que hay en las otras cosas, entrando, ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
20 Pero los sembrados en buena tierra son los que oyen la palabra, la reciben y dan fruto: a treinta, a sesenta y a cien por uno.
20 Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra, y la reciben, y hacen fruto, uno á treinta, otro á sesenta, y otro á ciento.
21 También les dijo: ¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de una canasta o debajo de la cama? ¿No es para ponerla sobre el candelero?
21 También les dijo: ¿Tráese la antorcha para ser puesta debajo del almud, ó debajo de la cama? ¿No [es] para ser puesta en el candelero?
22 Porque no hay nada escondido que no vaya a ser manifestado, ni nada secreto que no vaya a salir a la luz.
22 Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni secreto que no haya de descubrirse.
23 Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.
23 Si alguno tiene oídos para oir, oiga.
24 También les dijo: Tengan cuidado con lo que oyen. Con la medida con que ustedes midan, se les medirá; y aun se les añadirá.
24 Les dijo también: Mirad lo que oís: con la medida que medís, os medirán otros, y será añadido á vosotros los que oís.
25 Porque al que tiene, se le dará más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
25 Porque al que tiene, le será dado; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
26 También decía: El reino de Dios es como cuando un hombre echa semilla en la tierra.
26 Decía más: Así es el reino de Dios, como si un hombre echa simiente en la tierra;
27 Duerme y se levanta, de noche y de día; y la semilla brota y crece, aunque él no sabe cómo.
27 Y duerme, y se levanta de noche y de día, y la simiente brota y crece como él no sabe.
28 La tierra da fruto por sí misma: primero la hoja, luego la espiga, y después el grano lleno en la espiga.
28 Porque de suyo fructifica la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga;
29 Cuando el fruto está listo, enseguida se mete la hoz, porque ha llegado la cosecha.
29 Y cuando el fruto fuere producido, luego se mete la hoz, porque la siega es llegada.
30 También dijo: ¿Con qué compararemos el reino de Dios? ¿Con qué parábola lo presentaremos?
30 Y decía: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios? ¿ó con qué parábola le compararemos?
31 Es como un grano de mostaza, que cuando se siembra en la tierra es más pequeño que todas las semillas de la tierra.
31 Es como el grano de mostaza, que, cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las simientes que hay en la tierra;
32 Pero después de sembrado, crece y llega a ser mayor que todas las hortalizas. Echa ramas grandes, de modo que las aves del cielo pueden hacer nidos bajo su sombra.
32 Mas después de sembrado, sube, y se hace la mayor de todas las legumbres, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo puedan morar bajo su sombra.
33 Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, según podían entender.
33 Y con muchas tales parábolas les hablaba la palabra, conforme á lo que podían oir.
34 No les hablaba sin parábolas; pero en privado explicaba todo a sus discípulos.
34 Y sin parábola no les hablaba; mas á sus discípulos en particular declaraba todo.
35 Aquel mismo día, cuando llegó la noche, Jesús les dijo: Pasemos al otro lado.
35 Y les dijo aquel día cuando fué tarde: Pasemos de la otra parte.
36 Dejaron a la multitud, y se llevaron a Jesús en la barca, tal como estaba. También había otras barcas con él.
36 Y despachando la multitud, le tomaron como estaba, en el barco; y había también con él otros barquitos.
37 Entonces se levantó una gran tormenta de viento. Las olas golpeaban la barca, de modo que ya se estaba llenando de agua.
37 Y se levantó una grande tempestad de viento, y echaba las olas en el barco, de tal manera que ya se henchía.
38 Jesús estaba en la parte de atrás de la barca, durmiendo sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?
38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y le despertaron, y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos?
39 Él se levantó, reprendió al viento y dijo al mar: ¡Silencio! ¡Cállate! Entonces el viento se calmó, y hubo una gran calma.
39 Y levantándose, increpó al viento, y dijo á la mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y fué hecha grande bonanza.
40 Luego les dijo: ¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Cómo es que todavía no tienen fe?
40 Y á ellos dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
41 Ellos sintieron mucho temor y se decían unos a otros: ¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen?
41 Y temieron con gran temor, y decían el uno al otro. ¿Quién es éste, que aun el viento y la mar le obedecen?

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Lugares

  • Sea of Galilee

    Hoy: Northern Israel

    This harp-shaped lake (~13 miles long) lies in the Jordan Rift Valley. Cool air dropping onto the warm water spawns sudden storms — the setting of several Gospel miracles.

    Citado en la guía: Matthew 4:18; Mark 4:39; John 21:1

Referencias cruzadas (41)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 2:13; Lucas 5:1–3; Lucas 8:4–10; Mateo 13:1–15; Marcos 3:7
  2. 2 Mateo 13:34–35; Marcos 3:23; Marcos 4:11; Mateo 13:10; Mateo 13:3
  3. 3 Santiago 2:5; 1 Corintios 3:6–9; Juan 4:35–38; Mateo 13:26; Marcos 4:26–29
  4. 4 Mateo 13:19; Marcos 4:15; Mateo 13:4; Lucas 8:12; Génesis 15:11
  5. 5 Ezequiel 36:26; Lucas 8:6; Lucas 8:13; Oseas 10:12; Mateo 13:5–6
  6. 6 Jeremías 17:5–8; Santiago 1:11; Jonás 4:8; Isaías 25:4; Colosenses 2:7
  7. 7 Jeremías 4:3; 1 Juan 2:15–16; Génesis 3:17–18; Lucas 12:15; Lucas 21:34
  8. 8 Juan 15:5; Colosenses 1:6; Génesis 26:12; Marcos 4:20; Filipenses 1:11
  9. 9 Mateo 11:15; Marcos 4:23–24; Apocalipsis 3:22; Apocalipsis 3:13; Apocalipsis 3:6
  10. 10 Mateo 13:10–17; Lucas 8:9–15; Marcos 7:17; Mateo 13:36; Marcos 4:34
  11. 11 Mateo 11:25; Lucas 8:10; 1 Tesalonicenses 4:12; Santiago 1:16–18; 1 Corintios 5:12–13
  12. 12 Isaías 6:9–10; Isaías 44:18; Mateo 13:14–15; Jeremías 5:21; Deuteronomio 29:4
  13. 13 Apocalipsis 3:19; Lucas 8:11–15; Mateo 13:51–52; 1 Corintios 3:1–2; Hebreos 5:11–14
  14. 14 Hechos 8:4; Mateo 13:19; 1 Pedro 1:23–25; Lucas 8:11; Mateo 13:37
  15. 15 1 Pedro 5:8; Mateo 13:19; 2 Corintios 2:11; Lucas 8:12; 2 Corintios 4:3–4
  16. 16 Lucas 8:13; Mateo 13:20–21; Marcos 6:20; Juan 5:35; Ezequiel 33:31–32
  17. 17 Mateo 11:6; 1 Tesalonicenses 3:3–5; Apocalipsis 2:10; Mateo 12:31; Juan 15:2–7
  18. 18 Lucas 8:14; Jeremías 4:3; Mateo 13:22; Marcos 4:7
  19. 19 1 Juan 2:15–17; 1 Timoteo 6:9–10; 1 Timoteo 6:17; 1 Pedro 4:2–3; Filipenses 4:6
  20. 20 Colosenses 1:10; Lucas 8:15; Juan 15:4–5; Mateo 13:23; Marcos 4:8
  21. 21 Mateo 5:15; Lucas 11:33; Lucas 8:16; Isaías 60:1–3; Efesios 5:3–15
  22. 22 Lucas 8:17; Eclesiastés 12:14; 1 Corintios 4:5; Salmo 78:2–4; Mateo 10:26–27
  23. 23 Mateo 11:15; Marcos 4:9; Apocalipsis 2:29; Apocalipsis 2:7; Apocalipsis 2:17
  24. 24 Hebreos 2:1; Lucas 8:18; Mateo 7:2; 2 Corintios 9:6; Hechos 17:11
  25. 25 Mateo 13:12; Lucas 8:18; Mateo 25:28–29; Juan 15:2; Lucas 16:9–12
  26. 26 Mateo 13:24; 1 Corintios 3:6–9; 1 Pedro 1:23–25; Lucas 8:11; Lucas 8:5
  27. 27 Eclesiastés 11:5; 2 Tesalonicenses 1:3; Eclesiastés 8:17; 1 Corintios 15:37–38; Juan 3:7–8
  28. 28 Filipenses 1:9–11; Oseas 6:3; Marcos 4:31–32; Colosenses 1:10; Mateo 13:26
  29. 29 Joel 3:13; Mateo 13:30; Isaías 57:1–2; Mateo 13:40–43; Job 5:26
  30. 30 Mateo 13:31–32; Lucas 13:18–21; Lamentaciones 2:13; Mateo 13:24; Mateo 11:16
  31. 31 Hechos 19:20; Génesis 22:17–18; Lucas 13:18–19; Daniel 2:44–45; Malaquías 1:11
  32. 32 Daniel 4:20–22; Daniel 4:10–14; Ezequiel 31:3–10; Salmo 80:9–11; Salmo 91:1
  33. 33 Mateo 13:34–35; Juan 16:12; 1 Corintios 3:1–2; Hebreos 5:11–14
  34. 34 Juan 16:25; Lucas 24:27; Marcos 4:10; Mateo 13:36–43; Mateo 15:15–20
  35. 35 Mateo 8:18; Lucas 8:25; Lucas 8:22; Mateo 8:23–27; Mateo 14:22
  36. 36 Marcos 4:1; Marcos 3:9; Marcos 5:2; Marcos 5:21
  37. 37 Mateo 8:23–24; Job 1:19; Lucas 8:22–23; Jonás 1:4; Salmo 107:23–31
  38. 38 1 Pedro 5:7; Hebreos 4:15; Mateo 8:25; Isaías 54:6–8; Lucas 8:24
  39. 39 Salmo 107:29; Salmo 89:9; Salmo 29:10; Salmo 65:7; Jeremías 5:22
  40. 40 Lucas 8:25; Mateo 8:26; Mateo 14:31; Isaías 43:2; Mateo 16:8
  41. 41 Lucas 8:25; Job 38:11; 1 Samuel 12:18–20; Jonás 1:9–10; Jonás 1:15–16

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 4:28 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Chapter XVIII)

    … if they do not call Himself the Son of the Creator of the world, that is, His Word, through whom the wood fructifies, and the fountains gush forth, and the earth gives "first the blade, then the ear, then the full corn in the ear."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 4:13 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XLIV)

    Therefore also another evangelist saith that He reproved them, because they do not understand; saying, "How knew ye not the parable?" But not for this cause only doth He speak in parables, but that He may also make His discourse more vivid, and fix the memory of it in them more perfectly, and bring the things before their sight.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)