LXX Septuaginta griega de Brenton 1 Καὶ ἐγένετο ὡς ἤκουσε Σαναβαλλὰτ καὶ Τωβία καὶ οἱ Ἄραβες καὶ οἱ Ἀμμανίται, ὅτι ἀνέβη ἡ φυὴ τοῖς τείχεσιν Ἱερουσαλὴμ, ὅτι ἤρξαντο αἱ διασφαγαὶ ἀναφράσσεσθαι, καὶ πονηρὸν αὐτοῖς ἐφάνη σφόδρα. 1 Y FUÉ que como oyó Sanballat que nosotros edificábamos el muro, encolerizóse y enojóse en gran manera, é hizo escarnio de los Judíos.
2 Καὶ συνήχθησαν πάντες ἐπιτοαυτὸ, ἐλθεῖν παρατάξασθαι ἐν Ἱερουσαλὴμ καὶ ποιῆσαι αὐτὴν ἀφανῆ. 2 Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles Judíos? ¿hanles de permitir? ¿han de sacrificar? ¿han de acabar en un día? ¿han de resucitar de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas?
3 Καὶ προσηυξάμεθα πρὸς τὸν Θεὸν ἡμῶν, καὶ ἐστήσαμεν προφύλακας ἐπʼ αὐτοὺς ἡμέρας καὶ νυκτὸς ἀπὸ προσώπου αὐτῶν. 3 Y estaba junto á él Tobías Ammonita, el cual dijo: Aun lo que ellos edifican, si subiere una zorra derribará su muro de piedra.
4 Καὶ εἶπεν Ἰούδας, συνετρίβη ἡ ἰσχὺς τῶν ἐχθρῶν, καὶ ὁ χοῦς πολὺς, καὶ ἡμεῖς οὐ δυνησόμεθα οἰκοδομεῖν ἐν τῷ τείχει. 4 Oye, oh Dios nuestro, que somos en menosprecio, y vuelve el baldón de ellos sobre su cabeza, y dalos en presa en la tierra de su cautiverio:
5 Καὶ εἶπαν οἱ θλίβοντες ἡμᾶς, οὐ γνώσονται καὶ οὐκ ὄψονται, ἕως ὅτου ἔλθωμεν εἰς μέσον αὐτῶν, καὶ φονεύσωμεν αὐτοὺς καὶ καταπαύσωμεν τὸ ἔργον. 5 Y no cubras su iniquidad, ni su pecado sea raído delante de tu rostro; porque se airaron contra los que edificaban.
6 Καὶ ἐγένετο ὡς ἤλθοσαν οἱ Ἰουδαῖοι οἱ οἰκοῦντες ἐχόμενα αὐτῶν, καὶ εἴποσαν ἡμῖν, ἀναβαίνουσιν ἐκ πάντων τῶν τόπων ἐφʼ ἡμᾶς. 6 Edificamos pues el muro, y toda la muralla fué junta hasta su mitad: y el pueblo tuvo ánimo para obrar.
7 Καὶ ἔστησα εἰς τὰ κατώτατα τοῦ τόπου κατόπισθεν τοῦ τείχους ἐν τοῖς σκεπεινοῖς, καὶ ἔστησα τὸν λαὸν κατὰ δήμους μετὰ ῥομφαιῶν αὐτῶν, λόγχας αὐτῶν, καὶ τόξα αὐτῶν. 7 Mas acaeció que oyendo Sanballat y Tobías, y los Arabes, y los Ammonitas, y los de Asdod, que los muros de Jerusalem eran reparados, porque ya los portillos comenzaban á cerrarse, encolerizáronse mucho;
8 Καὶ εἶδον καὶ ἀνέστην, καὶ εἶπα πρὸς τοὺς ἐντίμους καὶ πρὸς τοὺς στρατηγοὺς καὶ πρὸς τοὺς καταλοίπους τοῦ λαοῦ, μὴ φοβηθῆτε ἀπὸ προσώπου αὐτῶν, μνήσθητε τοῦ Θεοῦ ἡμῶν τοῦ μεγάλου καὶ φοβεροῦ, καὶ παρατάξασθε περὶ τῶν ἀδελφῶν ὑμῶν, υἱῶν ὑμῶν, θυγατέρων ὑμῶν, γυναικῶν ὑμῶν, καὶ οἴκων ὑμῶν. 8 Y conspiraron todos á una para venir á combatir á Jerusalem, y á hacerle daño.
9 Καὶ ἐγένετο ἡνίκα ἤκουσαν οἱ ἐχθροὶ ἡμῶν ὅτι ἐγνώσθη ἡμῖν, καὶ διεσκέδασεν ὁ Θεὸς τὴν βουλὴν αὐτῶν· καὶ ἐπεστρέψαμεν πάντες ἡμεῖς εἰς τὸ τεῖχος, ἀνὴρ εἰς τὸ ἔργον αὐτοῦ. 9 Entonces oramos á nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche.
10 Καὶ ἐγένετο ἀπὸ τῆς ἡμέρας ἐκείνης ἥμισυ τῶν ἐκτετιναγμένων ἐποίουν τὸ ἔργον, καὶ ἥμισυ αὐτῶν ἀντείχοντο, καὶ λόγχαι καὶ θυρεοὶ καὶ τόξα καὶ θώρακες καὶ οἱ ἄρχοντες ὀπίσω παντὸς οἴκου Ἰούδα τῶν οἰκοδομούντων ἐν τῷ τείχει, 10 Y dijo Judá: Las fuerzas de los acarreadores se han enflaquecido, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro.
11 καὶ οἱ αἴροντες ἐν τοῖς ἀρτῆρσιν ἐν ὅπλοις· ἐν μιᾷ χειρὶ ἐποίει αὐτοῦ τὸ ἔργον, καὶ ἐν μιᾷ ἐκράτει τὴν βολίδα. 11 Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos, y los matemos, y hagamos cesar la obra.
12 Καὶ οἱ οἰκοδόμοι ἀνὴρ ῥομφαίαν αὐτοῦ ἐζωσμένος ἐπὶ τὴν ὀσφῦν αὐτοῦ, καὶ ᾠκοδομοῦσαν· καὶ ὁ σαλπίζων ἐν τῇ κερατίνῃ ἐχόμενα αὐτοῦ. 12 Sucedió empero, que como vinieron los Judíos que habitaban entre ellos, nos dieron aviso diez veces de todos los lugares de donde volvían á nosotros.
13 Καὶ εἶπα πρὸς τοὺς ἐντίμους καὶ πρὸς τοὺς ἄρχοντας καὶ πρὸς τοὺς καταλοίπους τοῦ λαοῦ, τὸ ἔργον πλατὺ καὶ πολὺ, καὶ ἡμεῖς σκορπιζόμεθα ἐπὶ τοῦ τείχους μακρὰν ἀνὴρ ἀπὸ τοῦ ἀδελφοῦ αὐτοῦ. 13 Entonces puse por los bajos del lugar, detrás del muro, en las alturas de los peñascos, puse el pueblo por familias con sus espadas, con sus lanzas, y con sus arcos.
14 Ἐν τόπῳ οὗ ἐὰν ἀκούσητε τὴν φωνὴν τῆς κερατίνης, ἐκεῖ συναχθήσεσθε πρὸς ἡμᾶς, καὶ ὁ Θεὸς ἡμῶν πολεμήσει περὶ ἡμῶν. 14 Después miré, y levantéme, y dije á los principales y á los magistrados, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos: acordaos del Señor grande y terrible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas.
15 Καὶ ἡμεῖς ποιοῦντες τὸ ἔργον, καὶ ἥμισυ αὐτῶν κρατοῦντες τὰς λόγχας ἀπὸ ἀναβάσεως τοῦ ὄρθρου ἕως ἐξόδου τῶν ἄστρων. 15 Y sucedió que como oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, Dios disipó el consejo de ellos, y volvímonos todos al muro, cada uno á su obra.
16 Καὶ ἐν τῷ καιρῷ ἐκείνῳ εἶπα τῷ λαῷ, ἕκαστος μετὰ τοῦ νεανίσκου αὐτοῦ αὐλίσθητε ἐν μέσῳ Ἱερουσαλήμ· καὶ ἔστω ὑμῖν ἡ νὺξ προφυλακὴ, καὶ ἡ ἡμέρα ἔργον. 16 Mas fué que desde aquel día la mitad de los mancebos trabajaba en la obra, y la otra mitad de ellos tenía lanzas y escudos, y arcos, y corazas; y los príncipes estaban tras toda la casa de Judá.
17 Καὶ ἤμην ἐγὼ καὶ οἱ ἄνδρες τῆς προφυλακῆς ὀπίσω μου, καὶ οὐκ ἦν ἐξ ἡμῶν ἐκδιδυσκόμενος ἀνὴρ τὰ ἱμάτια αὐτοῦ. 17 Los que edificaban en el muro, y los que llevaban cargas y los que cargaban, con la una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. 18 Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida á sus lomos, y así edificaban: y el que tocaba la trompeta estaba junto á mí. 19 Y dije á los principales, y á los magistrados y al resto del pueblo: La obra es grande y larga, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos los unos de los otros: 20 En el lugar donde oyereis la voz de la trompeta, reuníos allí á nosotros: nuestro Dios peleará por nosotros. 21 Nosotros pues trabajábamos en la obra; y la mitad de ellos tenían lanzas desde la subida del alba hasta salir las estrellas. 22 También dije entonces al pueblo: Cada uno con su criado se quede dentro de Jerusalem, y hágannos de noche centinela, y de día á la obra. 23 Y ni yo, ni mis hermanos, ni mis mozos, ni la gente de guardia que me seguía, desnudamos nuestro vestido: cada uno se desnudaba [solamente] para lavarse.