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1 Reyes · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

1 Reyes 18 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0
ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Tres años más tarde, el Señor le dijo a Elías: «Ve y dile al rey Acab que pronto enviaré lluvia nuevamente».
1 PASADOS muchos días, fué palabra de Jehová á Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate á Achâb, y yo daré lluvia sobre la haz de la tierra.
2 Entonces Elías fue a decírselo. Debido a la sequía era mucha el hambre que había en Samaria.
2 Fué pues Elías á mostrarse á Achâb. Había á la sazón grande hambre en Samaria.
3 El hombre que estaba a cargo de la casa de Acab era Abdías, un devoto servidor del Señor. Una vez, cuando la reina Jezabel trató de matar a todos los profetas del Señor, Abdías escondió a un centenar de ellos en dos cuevas, cincuenta en cada una, y los alimentó con pan y agua.
3 Y Achâb llamó á Abdías su mayordomo, el cual Abdías era en grande manera temeroso de Jehová;
4 No está en esta traducción
4 Porque cuando Jezabel destruía á los profetas de Jehová, Abdías tomó cien profetas, los cuales escondió de cincuenta en cincuenta por cuevas, y sustentólos á pan y agua.
5 Aquel mismo día, mientras Elías iba al encuentro del rey Acab, este le había dicho a Abdías: «Debemos recorrer la tierra en busca de arroyos y ríos. Es probable que encontremos pasto para alimentar los caballos y las mulas, porque si no, se van a morir de hambre».
5 Y dijo Achâb á Abdías: Ve por el país á todas las fuentes de aguas, y á todos los arroyos; que acaso hallaremos grama con que conservemos la vida á los caballos y á las acémilas, para que no nos quedemos sin bestias.
6 Así que cada uno tomó una dirección opuesta, para ir a recorrer la tierra.
6 Y partieron entre sí el país para recorrerlo: Achâb fué de por sí por un camino, y Abdías fué separadamente por otro.
7 Repentinamente, Abdías vio que Elías se le acercaba. Abdías lo reconoció inmediatamente y cayó en tierra delante de él. ―¿Es usted, mi señor Elías? —le preguntó.
7 Y yendo Abdías por el camino, topóse con Elías; y como le conoció, postróse sobre su rostro, y dijo: ¿No eres tú mi señor Elías?
8 ―Sí, soy yo —respondió Elías—. Ahora ve y dile al rey que yo estoy aquí.
8 Y él respondió: Yo soy; ve, di á tu amo: He aquí Elías.
9 ―Señor —protestó Abdías—, ¿qué mal he cometido yo, para que usted me envíe a darle ese mensaje a Acab? ¡Eso es entregarme en sus manos para que me mate!
9 Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que tú entregues tu siervo en mano de Achâb para que me mate?
10 Porque, ciertamente, el rey lo ha buscado a usted por todas las naciones y reinos de la región. Cada vez que se le ha dicho: “Elías no está aquí”, el rey Acab ha obligado al rey de esa nación a jurarle que le está diciendo la verdad.
10 Vive Jehová tu Dios, que no ha habido nación ni reino donde mi señor no haya enviado á buscarte; y respondiendo [ellos], No está aquí, él ha conjurado á reinos y naciones si no te han hallado.
11 Y ahora, usted me dice: “Ve y dile que Elías está aquí”.
11 ¿Y ahora tú dices: Ve, di á tu amo: Aquí está Elías?
12 Pero en cuanto yo me haya ido, el Espíritu del Señor se lo llevará a usted a quién sabe qué lugar, y cuando Acab venga y no lo encuentre, me matará. Usted bien sabe que yo he sido un verdadero siervo del Señor toda mi vida.
12 Y acontecerá que, luego que yo me haya partido de ti, el espíritu de Jehová te llevará donde yo no sepa; y viniendo yo, y dando las nuevas á Achâb, y no hallándote él, me matará; y tu siervo teme á Jehová desde su mocedad.
13 ¿No le han contado que cuando Jezabel estaba tratando de matar a los profetas del Señor, yo escondí a un centenar de ellos en dos cuevas, y les di pan y agua?
13 ¿No ha sido dicho á mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba á los profetas de Jehová: que escondí cien varones de los profetas de Jehová de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve á pan y agua?
14 Y ahora usted me dice: “Ve y dile al rey que Elías está aquí”. Señor, si hago eso soy hombre muerto.
14 ¿Y ahora dices tú: Ve, di á tu amo: Aquí está Elías: para que él me mate?
15 Pero Elías le dijo: ―Te juro por el Señor, el Dios Todopoderoso, en cuya presencia estoy, que hoy me presentaré ante Acab.
15 Y díjole Elías: Vive Jehová de los ejércitos, delante del cual estoy, que hoy me mostraré á él.
16 Entonces Abdías fue y le dijo a Acab que Elías había llegado; y Acab fue a encontrarse con él.
16 Entonces Abdías fué á encontrarse con Achâb, y dióle el aviso; y Achâb vino á encontrarse con Elías.
17 ―¡Así que tú eres el hombre que ha traído todo este desastre sobre Israel! —exclamó Acab, en cuanto lo vio.
17 Y como Achâb vió á Elías, díjole Achâb: ¿Eres tú el que alborotas á Israel?
18 ―Tú eres el que ha traído este desastre —respondió Elías—. Porque tú y tu familia se han negado a obedecer al Señor, y han adorado a Baal.
18 Y él respondió: Yo no he alborotado á Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo á los Baales.
19 Ahora, convoca a todo el pueblo de Israel. Diles que vayan al monte Carmelo, junto con los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de la diosa Aserá, que tienen el apoyo de Jezabel.
19 Envía pues ahora y júntame á todo Israel en el monte de Carmelo, y los cuatrocientos y cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de los bosques, que comen de la mesa de Jezabel.
20 Entonces Acab convocó a todo el pueblo y a los profetas en el monte Carmelo.
20 Entonces Achâb envió á todos los hijos de Israel, y juntó los profetas en el monte de Carmelo.
21 Una vez allí, Elías les dijo: ―¿Hasta cuándo estarán ustedes vacilando entre dos opiniones? —le preguntó al pueblo—. ¡Si el Señor es Dios, síganlo; pero si Baal es Dios, sigan a Baal!
21 Y acercándose Elías á todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.
22 Y añadió: ―Yo soy el único profeta que queda de los profetas del Señor, pero Baal tiene cuatrocientos cincuenta profetas.
22 Y Elías tornó á decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos y cincuenta hombres.
23 Traigan ahora dos becerros. Los profetas de Baal pueden elegir uno de ellos, cortarlo en pedazos y ponerlo sobre la leña en el altar, pero sin encender fuego bajo la leña; yo prepararé el otro becerro y lo pondré sobre la leña, en el altar del Señor, y tampoco encenderé fuego debajo.
23 Dénsenos pues dos bueyes, y escójanse ellos el uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, mas no pongan fuego debajo; y yo aprestaré el otro buey, y pondrélo sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.
24 Entonces ustedes oren a su dios, y yo oraré al Señor. El que responda enviando fuego para encender la leña, ese es el verdadero Dios. Todo el pueblo estuvo de acuerdo en someterse a esta prueba.
24 Invocad luego vosotros en el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré en el nombre de Jehová: y el Dios que respondiere por fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho.
25 Elías se volvió a los profetas de Baal, y les dijo: ―Empiecen ustedes, pues son la mayoría. Escojan uno de los becerros, prepárenlo, y luego invoquen a su dios; pero no enciendan fuego debajo de la leña.
25 Entonces Elías dijo á los profetas de Baal: Escogeos el un buey, y haced primero, pues que vosotros sois los más: é invocad en el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo.
26 Ellos prepararon uno de los becerros y lo pusieron sobre el altar. Y estuvieron invocando a Baal toda la mañana. ―Baal, óyenos —gritaban, mientras saltaban alrededor del altar que habían construido. Pero no recibieron respuesta de ningún tipo.
26 Y ellos tomaron el buey que les fué dado, y aprestáronlo, é invocaron en el nombre de Baal desde la mañana hasta el medio día, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Mas no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho.
27 Alrededor del mediodía, Elías comenzó a burlarse de ellos: ―Ustedes tienen que gritar más fuerte —les decía—. De seguro que es dios, pero tienen que llamar su atención. Quizás está conversando con alguien, o quizás está sentado meditando, o quizás está de viaje, o se ha dormido y hay que despertarlo.
27 Y aconteció al medio día, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, que dios es: quizá está conversando, ó tiene algún empeño, ó va de camino; acaso duerme, y despertará.
28 Entonces ellos gritaron con más fuerza y, según era su costumbre, comenzaron a cortarse con cuchillos y espadas hasta chorrear sangre.
28 Y ellos clamaban á grandes voces, y sajábanse con cuchillos y con lancetas conforme á su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.
29 Gritaron toda la tarde hasta la hora del sacrificio, pero no hubo respuesta; no sucedió nada, nadie les prestó atención.
29 Y como pasó el medio día, y ellos profetizaran hasta el tiempo del sacrificio del presente, y no había voz, ni quien respondiese ni escuchase;
30 Entonces Elías llamó al pueblo: ―Acérquense —les dijo. Y todos se acercaron mientras él reparaba el altar del Señor, que estaba destruido.
30 Elías dijo entonces á todo el pueblo: Acercaos á mí. Y todo el pueblo se llegó á él: y él reparó el altar de Jehová que estaba arruinado.
31 Tomó doce piedras, una en representación de cada tribu de Israel,
31 Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido palabra de Jehová, diciendo, Israel será tu nombre;
32 y usó las piedras para reedificar el altar del Señor. Luego cavó una zanja donde cabían unos doce litros de agua.
32 Edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová: después hizo una reguera alrededor del altar, cuanto cupieran dos satos de simiente.
33 Puso la leña sobre el altar, cortó en pedazos el becerro y puso los trozos sobre la leña. ―Llenen cuatro cántaros de agua —dijo— y derramen el agua sobre el becerro y la leña. Después que lo hicieron les dijo:
33 Compuso luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y púsolo sobre la leña.
34 ―Háganlo nuevamente—. Y ellos lo hicieron. ―Háganlo una vez más —volvió a decirles. Ellos lo hicieron,
34 Y dijo: Henchid cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; é hiciéronlo la tercera vez.
35 y el agua corrió alrededor del altar y llenó la zanja que Elías había hecho.
35 De manera que las aguas corrían alrededor del altar; y había también henchido de agua la reguera.
36 Cuando llegó la hora del acostumbrado sacrificio de la tarde, Elías se dirigió hasta el altar y oró: «Señor, Dios de Abraham, Isaac e Israel, demuestra que tú eres el Dios de Israel, y que yo soy tu siervo; demuestra que yo he hecho todo esto por orden tuya.
36 Y como llegó la hora de ofrecerse el holocausto, llegóse el profeta Elías, y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.
37 Señor, respóndeme. Respóndeme para que esta gente sepa que tú eres Dios, y que quieres que ellos se vuelvan a ti».
37 Respóndeme, Jehová, respóndeme; para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú volviste atrás el corazón de ellos.
38 Entonces, repentinamente, descendió fuego del cielo y quemó el becerro, la leña, las piedras, el polvo, e hizo que se evaporara el agua que había en la zanja.
38 Entonces cayó fuego de Jehová, el cual consumió el holocausto, y la leña, y las piedras, y el polvo, y aun lamió las aguas que estaban en la reguera.
39 Y cuando los que estaban allí vieron esto, se inclinaron con sus rostros en tierra, gritando: ―¡El Señor es Dios! ¡El Señor es Dios!
39 Y viéndolo todo el pueblo, cayeron sobre sus rostros, y dijeron: ¡Jehová es el Dios! ¡Jehová es el Dios!
40 Entonces Elías les ordenó: ―¡Agarren a todos los profetas de Baal! ¡Que ninguno escape! Ellos los atraparon a todos, y Elías los condujo al arroyo de Quisón, y allí los degolló.
40 Y díjoles Elías: Prended á los profetas de Baal, que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y llevólos Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló.
41 Después Elías le dijo a Acab: ―Ve y disfruta de una buena comida. Oigo que se acerca una tormenta.
41 Y entonces Elías dijo á Achâb: Sube, come y bebe; porque una grande lluvia suena.
42 Enseguida Acab se fue a comer y a beber. Pero Elías se subió a la cumbre del monte Carmelo y se arrodilló con su rostro entre las rodillas,
42 Y Achâb subió á comer y á beber. Y Elías subió á la cumbre del Carmelo; y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.
43 y le dijo a su siervo: ―Ve y mira hacia el mar. Él fue y miró, y regresó y le dijo a Elías: ―No se ve nada. Entonces Elías le dijo: ―Ve siete veces.
43 Y dijo á su criado: Sube ahora, y mira hacia la mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió á decir: Vuelve siete veces.
44 Finalmente, a la séptima vez, el siervo le dijo: ―Veo una pequeña nube, como del tamaño de una mano de hombre, que se levanta del mar. Entonces Elías gritó: ―Corre a decirle a Acab que se suba a su carro y baje de la montaña o será detenido por la lluvia.
44 Y á la séptima vez dijo: Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube de la mar. Y él dijo: Ve, y di á Achâb: Unce y desciende, porque la lluvia no te ataje.
45 Poco después, el cielo se oscureció con nubes, y comenzó a soplar un viento que trajo una terrible tormenta. Acab salió apresuradamente hacia Jezrel.
45 Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento; y hubo una gran lluvia. Y subiendo Achâb, vino á Jezreel.
46 Elías, por su parte, se amarró el manto con el cinturón, y echó a correr hacia Jezrel, y llegó primero que Acab, pues el Señor, con su poder, fortaleció a Elías para que pudiera correr.
46 Y la mano de Jehová fué sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y vino corriendo delante de Achâb hasta llegar á Jezreel.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Ahab

    King of Israel, husband of Jezebel

    Son of Omri, who reigned twenty-two years in Samaria, married Jezebel and served Baal, took Naboth's vineyard, fought Ben-hadad of Aram, and died of an arrow wound at…

    Citado en la guía: 1 Kings 16:29; 1 Kings 16:30; 1 Kings 18:17

  • Elijah the Tishbite

    Prophet taken up in a whirlwind

    A prophet among the settlers of Gilead who announced a drought to Ahab, was fed by ravens, revived the widow's son at Zarephath, defeated Baal's prophets on Mount Carmel, heard…

    Citado en la guía: 1 Kings 17:1; 1 Kings 18:36; 1 Kings 19:9

  • Jezebel

    Queen of Israel, wife of Ahab

    Daughter of Ethbaal king of the Sidonians and wife of Ahab, who slaughtered the LORD's prophets, threatened Elijah, had Naboth stoned on false testimony, and was thrown down from…

    Citado en la guía: 1 Kings 16:31; 1 Kings 18:4; 1 Kings 19:2

  • Obadiah

    Ahab's palace steward who hid prophets

    The man in charge of Ahab's palace who greatly feared the LORD, hid a hundred prophets in caves when Jezebel slaughtered the LORD's prophets, and brought Elijah's message to Ahab.

    Citado en la guía: 1 Kings 18:3; 1 Kings 18:4; 1 Kings 18:7

Lugares

  • Mount Carmel

    Hoy: Northern Israel (near Haifa)

    A fertile ridge jutting into the sea near Haifa. Elijah's contest with the prophets of Baal here vindicated the Lord as the God who answers by fire.

    Citado en la guía: 1 Kings 18:20; 1 Kings 18:38

Referencias cruzadas (42)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Lucas 4:25; Santiago 5:17; 1 Reyes 18:15–40; Deuteronomio 28:12; 1 Reyes 17:1
  2. 2 Joel 1:15–20; Levítico 26:26; Salmo 27:1; Salmo 51:4; Isaías 51:12
  3. 3 Nehemías 7:2; 1 Reyes 16:9; Mateo 10:28; Malaquías 3:16; Génesis 41:40
  4. 5 Jeremías 14:5–6; Joel 1:18; Joel 2:22; Habacuc 3:17; Romanos 8:20–22
  5. 6 Jeremías 14:3
  6. 7 2 Reyes 1:6–8; Isaías 60:14; Génesis 44:16; Mateo 11:8; Génesis 50:18
  7. 8 1 Reyes 18:3; Romanos 13:7; 1 Pedro 2:17–18
  8. 9 Éxodo 5:21; 1 Reyes 17:18; 1 Reyes 18:12
  9. 10 1 Reyes 17:1; Salmo 10:2; 1 Reyes 18:15; 1 Samuel 29:6; 1 Reyes 17:9
  10. 11 1 Reyes 18:8; 1 Reyes 18:14
  11. 12 Hechos 8:39; 2 Reyes 2:16; Ezequiel 8:3; Ezequiel 11:24; Ezequiel 40:1–2
  12. 13 1 Reyes 18:4; Mateo 25:35; Hechos 20:34; Mateo 10:41–42; Génesis 20:4–5
  13. 14 Mateo 10:28
  14. 15 1 Reyes 17:1; 1 Reyes 18:10; Job 25:3; Salmo 148:2–3; Jeremías 8:2
  15. 17 Josué 7:25; 1 Reyes 21:20; Hechos 16:20; Hechos 17:6; Amós 7:10
  16. 18 2 Crónicas 15:2; 1 Reyes 9:9; 1 Reyes 16:31; Jeremías 2:19; 1 Reyes 21:25
  17. 19 Josué 19:26; 1 Reyes 16:33; 2 Pedro 2:1; 2 Reyes 2:25; 1 Samuel 15:12
  18. 20 1 Reyes 22:9
  19. 21 Mateo 6:24; Josué 24:15; 1 Corintios 10:21–22; 2 Corintios 6:14–16; 1 Samuel 7:3
  20. 22 1 Reyes 19:10; 1 Reyes 19:14; 1 Reyes 20:13; 2 Timoteo 4:3–4; 2 Pedro 2:1–3
  21. 24 1 Reyes 18:38; 1 Crónicas 21:26; Levítico 9:24; 2 Crónicas 7:3; 2 Crónicas 7:1
  22. 26 Jeremías 10:5; 1 Corintios 8:4; Mateo 6:7; 1 Corintios 12:2; Isaías 44:17
  23. 27 Isaías 41:23; Salmo 78:65–66; Eclesiastés 11:9; Marcos 4:38–39; 2 Crónicas 25:8
  24. 28 Levítico 19:28; Deuteronomio 14:1; Marcos 5:5; Marcos 9:22; Miqueas 6:7
  25. 29 1 Reyes 22:10; Éxodo 29:39; 1 Corintios 11:4–5; 1 Samuel 18:10; Gálatas 4:8
  26. 30 2 Crónicas 33:16; 1 Reyes 19:14; 1 Reyes 19:10; Romanos 11:3
  27. 31 2 Reyes 17:34; Génesis 35:10; Génesis 32:28; Josué 4:3–4; Josué 4:20
  28. 32 Colosenses 3:17; Éxodo 20:24–25; 1 Corintios 10:31; Jueces 21:4; 1 Samuel 7:17
  29. 33 Génesis 22:9; Jueces 6:20; Juan 11:39–40; Daniel 3:25; Daniel 3:19
  30. 34 2 Corintios 4:2; 2 Corintios 8:21
  31. 35 1 Reyes 18:32; 1 Reyes 18:38
  32. 36 1 Reyes 18:29; 2 Reyes 19:19; Éxodo 3:6; 1 Reyes 8:43; Mateo 22:32
  33. 37 Daniel 9:17–19; Lucas 1:16–17; Ezequiel 36:25–27; Malaquías 4:5–6; 1 Reyes 18:24
  34. 38 Levítico 9:24; 1 Crónicas 21:26; 2 Crónicas 7:1; Jueces 6:21; 1 Reyes 18:24
  35. 39 1 Reyes 18:24; 2 Crónicas 7:3; 1 Reyes 18:21; Jueces 13:20; 1 Crónicas 21:16
  36. 40 Jueces 4:7; Deuteronomio 18:20; Deuteronomio 13:5; Zacarías 13:2–3; Jueces 5:21
  37. 41 1 Reyes 18:1; Eclesiastés 9:7; 1 Reyes 17:1; Hechos 27:34
  38. 42 Lucas 6:12; 1 Reyes 19:13; Génesis 24:52; 1 Reyes 18:19–20; Esdras 9:6
  39. 43 Habacuc 2:3; Lucas 18:1; Lucas 18:7; Génesis 32:26; Efesios 6:18
  40. 44 Lucas 12:54; Job 8:7; Miqueas 1:13; Zacarías 4:10; 1 Samuel 6:10
  41. 45 2 Reyes 9:16; 1 Reyes 21:23; 1 Reyes 18:39–40; 2 Samuel 21:14; 1 Reyes 21:1
  42. 46 Ezequiel 3:14; Ezequiel 1:3; 2 Reyes 3:15; 2 Reyes 9:1; Mateo 22:21

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 18:31 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters XVIII–XIX)

    … foot of the mountain, --the same number which was placed by Joshua in the river, and again, on the other side, the bearers of the ark of the covenant, --those stones which were set up by Elijah when the heifer was offered as a burnt-offering; the number, too, of the apostles; and, in fine, every event which embraces in it …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 18:18 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LVII)

    … is not lawful for thee to have thy brother Philip's wife;" such as he was possessed of, who before him was like him, and after him shall be so again; who said to Ahab, "I do not trouble Israel, but thou, and thy father's house;" such as the prophets had, such as all the apostles.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Cita 18:21 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter VI)

    Elias, too, when all Israel was assembled at Mount Carmel, wishing to turn them from idolatry, says to them, "How long halt ye between two opinions? If the Lord be God, follow Him." And again, at the burnt-offering, he thus addresses the idolatrous priests: "Ye shall call upon the name of your gods, and I will call on the name …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 18:36 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter VI)

    … directed them to that God upon whom he believed, and who was truly God; whom invoking, he exclaimed, "Lord God of Abraham, God of Isaac, and God of Jacob, hear me to-day, and let all this people know that Thou art the God of Israel."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)