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Hechos · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Hechos 8 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Y Saulo estaba de acuerdo en que asesinaran a Esteban. Aquel mismo día, una gran ola de persecución se levantó contra los creyentes y barrió la iglesia de Jerusalén. Todos, excepto los apóstoles, huyeron a Judea y Samaria.
1 Y SAULO consentía en su muerte. Y en aquel día se hizo una grande persecución en la iglesia que estaba en Jerusalem; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.
2 Varios judíos piadosos, llenos de tristeza, enterraron a Esteban.
2 Y llevaron [á enterrar] á Esteban varones piadosos, é hicieron gran llanto sobre él.
3 Saulo, por su parte, iba por todas partes persiguiendo a la iglesia. Entraba a las casas, arrastraba a hombres y mujeres y los metía en la cárcel.
3 Entonces Saulo asolaba la iglesia, entrando por las casas: y trayendo hombres y mujeres, los entregaba en la cárcel.
4 Los creyentes que huyeron de Jerusalén continuaron predicando las buenas noticias por dondequiera que iban.
4 Mas los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra.
5 Felipe, por ejemplo, huyó a Samaria y se puso a hablarle del Mesías al pueblo.
5 Entonces Felipe, descendiendo á la ciudad de Samaria, les predicaba á Cristo.
6 Grandes multitudes lo escuchaban atentamente, al ver los milagros que realizaba.
6 Y las gentes escuchaban atentamente unánimes las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.
7 Felipe echaba fuera demonios, que salían de sus víctimas dando gritos, y también sanaba paralíticos y cojos.
7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían [éstos] dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados:
8 Y había gran gozo en la ciudad.
8 Así que había gran gozo en aquella ciudad.
9 Vivía en Samaria un tal Simón, que había ejercido la magia durante muchos años, y tenía asombrada a la gente haciéndose pasar por alguien muy grande.
9 Y había un hombre llamado Simón, el cual había sido antes mágico en aquella ciudad, y había engañado la gente de Samaria, diciéndose ser algún grande:
10 Todos, desde el más pequeño hasta el más importante, le prestaban atención y decían: «Este es al que llaman el Gran Poder de Dios».
10 Al cual oían todos atentamente desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es la gran virtud de Dios.
11 La gente le hacía caso, porque por mucho tiempo las había engañado con su magia.
11 Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había embelesado mucho tiempo.
12 Cuando los samaritanos creyeron el mensaje de Felipe, que afirmaba que Jesús era el Mesías y hablaba del reino de Dios, se bautizaron muchos hombres y mujeres.
12 Mas cuando creyeron á Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
13 Simón también creyó, recibió el bautismo y se dedicó a seguir a Felipe a dondequiera que este iba, maravillado por los milagros que realizaba.
13 El mismo Simón creyó también entonces, y bautizándose, se llegó á Felipe: y viendo los milagros y grandes maravillas que se hacían, estaba atónito.
14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de que el pueblo de Samaria había aceptado el mensaje de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan.
14 Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron á Pedro y á Juan:
15 Tan pronto llegaron, comenzaron a orar para que recibieran el Espíritu Santo,
15 Los cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo;
16 que todavía no había descendido sobre ellos y sólo estaban bautizados en el nombre del Señor Jesús.
16 (Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.)
17 Entonces Pedro y Juan pusieron las manos sobre los creyentes y ellos recibieron el Espíritu Santo.
17 Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.
18 Al ver Simón que el Espíritu Santo descendía sobre aquellos a quienes los apóstoles les ponían las manos, les hizo una oferta de dinero.
18 Y como vió Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,
19 ―Este dinero es para que me permitan obtener ese poder —les dijo—. Quiero que al imponer las manos sobre la gente, reciban el Espíritu Santo.
19 Diciendo: Dadme también á mí esta potestad, que á cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el Espíritu Santo.
20 ―Que tu dinero perezca contigo —le contestó Pedro—, que piensas que los dones de Dios se pueden comprar.
20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don de Dios se gane por dinero.
21 Tú no puedes tener parte en esto, porque tu corazón no es recto ante Dios.
21 No tienes tú parte ni suerte en este negocio; porque tu corazón no es recto delante de Dios.
22 Arrepiéntete de esta maldad y ora. Quizás Dios te perdone los malos pensamientos,
22 Arrepiéntete pues de esta tu maldad, y ruega á Dios, si quizás te será perdonado el pensamiento de tu corazón.
23 porque veo que tienes el corazón lleno de envidia y de pecado.
23 Porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.
24 ―Oren por mí —suplicó Simón—. No quiero que eso tan horrible me suceda.
24 Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, que ninguna cosa de estas que habéis dicho, venga sobre mí.
25 Tras testificar y predicar en Samaria, Pedro y Juan regresaron a Jerusalén. A lo largo del camino fueron deteniéndose en los pueblos samaritanos, para predicar las buenas noticias.
25 Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron á Jerusalem, y en muchas tierras de los Samaritanos anunciaron el evangelio.
26 Un ángel del Señor le dijo a Felipe: «Ve hacia el sur por el camino desierto que va de Jerusalén a Gaza».
26 Empero el ángel del Señor habló á Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el mediodía, al camino que desciende de Jerusalem á Gaza, el cual es desierto.
27 Así lo hizo. Y por el camino se encontró con un etíope eunuco, el tesorero de Etiopía, funcionario poderoso de la reina Candace. El etíope había ido a Jerusalén a adorar en el templo.
27 Entonces él se levantó, y fué: y he aquí un Etiope, eunuco, gobernador de Candace, reina de los Etiopes, el cual era puesto sobre todos sus tesoros, y había venido á adorar á Jerusalem,
28 En el viaje de regreso, el funcionario iba en su carroza leyendo el libro del profeta Isaías.
28 Se volvía sentado en su carro, y leyendo el profeta Isaías.
29 «Da alcance a esa carroza —le dijo el Espíritu Santo a Felipe—, y acércate a ella».
29 Y el Espíritu dijo á Felipe: Llégate, y júntate á este carro.
30 Felipe obedeció presuroso y, al acercarse, escuchó lo que el funcionario iba leyendo. ―¿Entiendes eso que lees? —le preguntó.
30 Y acudiendo Felipe, le oyó que leía el profeta Isaías, y dijo: Mas ¿entiendes lo que lees?
31 ―¿Cómo lo voy a entender si nadie me lo ha explicado? —contestó. Entonces invitó a Felipe a que subiera a la carroza y se sentara con él.
31 Y él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que subiese, y se sentase con él.
32 El pasaje de las Escrituras que estaba leyendo era el siguiente: «Como oveja a la muerte lo llevaron, y como cordero mudo ante los que lo trasquilan, no abrió la boca.
32 Y el lugar de la Escritura que leía, era éste: Como oveja á la muerte fué llevado; y como cordero mudo delante del que le trasquila, así no abrió su boca:
33 En su humillación, no se le hizo justicia. ¿Quién podrá hablar de su descendencia? porque arrancaron su vida de esta tierra».
33 En su humillación su juicio fué quitado: mas su generación, ¿quién la contará? porque es quitada de la tierra su vida.
34 ―¿Hablaba el profeta de sí mismo o de otra persona? —le preguntó el eunuco a Felipe.
34 Y respondiendo el eunuco á Felipe, dijo: Ruégote ¿de quién el profeta dice esto? ¿de sí, ó de otro alguno?
35 Y Felipe, comenzando con ese mismo pasaje de la Escritura, se puso a hablarle de las buenas noticias acerca de Jesús.
35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
36◆ A un lado del camino encontraron agua. ―¡Mira! ¡Aquí hay agua! —exclamó el funcionario—. ¿Por qué no me bautizas?
36 Y yendo por el camino, llegaron á cierta agua; y dijo el eunuco: He aquí agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
37◆ ―Siempre y cuando creas de corazón, no hay nada que lo impida —le dijo Felipe. ―Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios —respondió el eunuco.
37 Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
38◆ Detuvieron entonces la carroza, bajaron ambos al agua y Felipe lo bautizó.
38 Y mandó parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y bautizóle.
39 Al salir del agua, el Espíritu del Señor se llevó a Felipe y el funcionario ya no lo vio: Pero a pesar de esto, siguió gozoso su camino.
39 Y como subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató á Felipe; y no le vió más el eunuco, y se fué por su camino gozoso.
40 Mientras tanto, Felipe estaba en Azoto, y allí, como en cada una de las ciudades que encontró en el viaje a Cesarea, predicó las buenas noticias.
40 Felipe empero se halló en Azoto: y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó á Cesarea.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Philip

    Deacon and evangelist

    One of the seven chosen at Jerusalem; he preached in Samaria, baptized the Ethiopian official, and later hosted Paul at Caesarea with his four prophesying daughters.

    Citado en la guía: Acts 6:5; Acts 8:5; Acts 8:38

  • Simon

    Sorcerer of Samaria

    A sorcerer in Samaria who believed and was baptized, then tried to buy the power to give the Holy Spirit and was rebuked by Peter.

    Citado en la guía: Acts 8:9; Acts 8:13; Acts 8:18

  • Stephen

    Deacon and first martyr

    One of the seven chosen to serve tables, full of faith and the Holy Spirit; he was stoned after his speech to the Sanhedrin and became the first martyr.

    Citado en la guía: Acts 6:5; Acts 7:59; Acts 8:2

Referencias cruzadas (39)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Daniel 3:16–18; Hechos 22:20; Hechos 5:40; Hechos 1:8; Hechos 7:58
  2. 2 Génesis 50:10–11; Jeremías 22:18; Génesis 23:2; 2 Crónicas 35:25; 2 Crónicas 32:33
  3. 3 1 Timoteo 1:13; Filipenses 3:6; 1 Corintios 15:9; Gálatas 1:13; Hechos 9:21
  4. 4 Mateo 10:23; Hechos 11:19; Hechos 8:1; 1 Tesalonicenses 2:2; Hechos 15:35
  5. 5 Hechos 6:5; Hechos 21:8; Hechos 8:40; Hechos 8:35–36; Hechos 5:42
  6. 6 Juan 4:41–42; Mateo 20:15–16; Hechos 13:44; 2 Crónicas 30:12
  7. 7 Mateo 10:1; Hechos 14:8–10; Marcos 16:17–18; Hechos 5:16; Hebreos 2:4
  8. 8 Hechos 13:52; Salmo 96:10–12; Hechos 13:48; Lucas 2:10–11; Romanos 15:9–12
  9. 9 Hechos 13:6; Juan 7:18; Hechos 5:36; Éxodo 8:18–19; Hechos 19:18–20
  10. 10 2 Pedro 2:2; Apocalipsis 13:3; Jeremías 31:34; Jeremías 8:10; Jonás 3:5
  11. 11 Hechos 8:9; Gálatas 3:1; Isaías 8:19; Isaías 47:9–13; Isaías 44:25
  12. 12 Hechos 2:38; Hechos 1:3; Mateo 28:19; Hechos 2:41; 1 Pedro 3:21
  13. 13 Hechos 19:11; Hechos 8:6–7; Juan 5:20; Juan 8:30–31; Marcos 16:17
  14. 14 1 Tesalonicenses 2:13; 1 Tesalonicenses 3:2; Hechos 8:1; Gálatas 2:9; Hechos 2:41
  15. 15 Hechos 2:38; Juan 16:23–24; Mateo 18:19; Juan 14:13–14; Filipenses 1:19
  16. 16 Hechos 2:38; Hechos 19:2; Mateo 28:19; Hechos 19:5–6; Hechos 11:15–17
  17. 17 Hechos 19:6; Hechos 6:6; 2 Timoteo 1:6; Hechos 8:18; Hechos 2:4
  18. 18 1 Timoteo 6:5; Mateo 10:8; 2 Reyes 8:9; Ezequiel 13:19; 2 Reyes 5:15–16
  19. 19 Lucas 14:7–11; Mateo 18:1–3; 3 Juan 9; Juan 5:44; Hechos 8:17
  20. 20 Daniel 5:17; Hechos 2:38; Mateo 10:8; Apocalipsis 18:15; 2 Pedro 2:14–17
  21. 21 Hebreos 4:13; Mateo 6:22–24; Salmo 36:1; Juan 21:17; Apocalipsis 22:19
  22. 22 2 Timoteo 2:25–26; Daniel 4:27; Hebreos 4:12; Hechos 9:11; Lucas 11:9–13
  23. 23 Isaías 58:6; Proverbios 5:22; Juan 8:34; Hebreos 12:15; Tito 3:3
  24. 24 Éxodo 8:8; Números 21:7; Job 42:8; Génesis 20:7; Santiago 5:16
  25. 25 Hechos 20:21; Hechos 28:23; 1 Pedro 5:12; Hechos 28:28; Hechos 8:40
  26. 26 2 Reyes 1:3; Hechos 5:19; Hebreos 1:14; Hechos 27:23; Hechos 12:23
  27. 27 Sofonías 3:10; Salmo 68:31; Isaías 56:3–8; Jeremías 38:7; Salmo 87:4
  28. 28 Colosenses 3:16; Isaías 1:1; Hechos 28:25; Proverbios 2:1–6; 2 Timoteo 3:15–17
  29. 29 Hechos 10:19; Hechos 11:12; Hechos 13:2–4; Hechos 20:22–23; Hechos 16:6–7
  30. 30 Lucas 24:44–45; Juan 5:39; Efesios 5:17; Mateo 15:10; Mateo 13:23
  31. 31 Romanos 10:14; Isaías 29:18–19; Salmo 73:16–17; Proverbios 30:2–3; Salmo 25:8–9
  32. 32 Isaías 53:7–8; 1 Pedro 2:21–24; Jeremías 51:40; Jeremías 11:19; Romanos 8:36
  33. 33 Isaías 53:12; Isaías 53:8; Filipenses 2:8–9; Zacarías 13:7; Isaías 53:10
  34. 34 Mateo 15:15; Mateo 13:36; Mateo 2:2–4
  35. 35 Lucas 24:27; Hechos 18:28; 1 Corintios 2:2; Hechos 28:23; Mateo 5:2
  36. 36 Hechos 10:47; Juan 3:5; Juan 3:23; Tito 3:5–6; 1 Juan 5:6
  37. 38 Juan 4:1; Juan 3:22–23
  38. 39 1 Reyes 18:12; 2 Reyes 2:16; Ezequiel 8:3; Ezequiel 43:5; Ezequiel 11:1
  39. 40 Hechos 21:8; Hechos 23:33; Hechos 25:4; Hechos 10:1; Hechos 23:23

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

¿Por qué mi Biblia dice algo distinto?

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 8:26 John Chrysostom, Homilies on the Acts of the Apostles (Homily XIX)

    It seems to me, this (Philip) was one of the seven; for from Jerusalem he would not have gone southwards, but to the north; but from Samaria it was "towards the south. The same is desert:" so that there is no fear of an attack from the Jews. And he did not ask, Wherefore? but "arose and went.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 11 (1889)

  2. Cita 8:9–11 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters XXII–XXIII)

    And to him they had regard, because that of long time he had driven them mad by his sorceries." This Simon, then--who feigned faith, supposing that the apostles themselves performed their cures by the art of magic, and not by the power of God; and with respect to their filling with the Holy Ghost, through the imposition of hands, those …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 8:13 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XXI)

    … when we hear, "He that believeth and is baptized shall be saved;" we do not of course understand it of one who believes in such a way "as the devils believe and tremble;" nor of those who receive baptism in such sort as Simon Magus, who though he could be baptized, could not be saved.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Cita 8:10 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XLVI)

    For indeed this is his great power. This power caused Christ to die, that He might put an end to it.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 8:18–21 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture VI)

    The inventor of all heresy was Simon Magus: that Simon, who in the Acts of the Apostles thought to purchase with money the unsaleable grace of the Spirit, and heard the words, Thou hast neither part nor lot in this matter, and the rest: concerning whom also it is written, They went out from us, but they were not …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)