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Marcos · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Marcos 5 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando llegaron al otro lado del lago, a la tierra de Gerasa,
1 Y VINIERON de la otra parte de la mar á la provincia de los Gadarenos.
2 en cuanto Jesús puso pie en tierra, un endemoniado salió del cementerio y se le acercó.
2 Y salido él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
3 Vivía entre los sepulcros y tenía tanta fuerza que, cada vez que lo encadenaban de pies y manos, rompía las cadenas y se iba. Nadie tenía fuerza suficiente para dominarlo.
3 Que tenía domicilio en los sepulcros, y ni aun con cadenas le podía alguien atar;
4 No está en esta traducción
4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y los grillos desmenuzados; y nadie le podía domar.
5 Día y noche vagaba solitario por los sepulcros y los montes gritando e hiriéndose con piedras afiladas.
5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, é hiriéndose con las piedras.
6 Cuando vio a lo lejos que Jesús se acercaba, corrió a su encuentro, cayó de rodillas ante él
6 Y como vió á Jesús de lejos, corrió, y le adoró.
7 y gritó con fuerza: ―¿Qué tienes contra mí, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Te suplico por Dios que no me atormentes!
7 Y clamando á gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
8 ―¡Sal de este hombre, espíritu inmundo! —le ordenó Jesús; y luego le preguntó: ―¿Cómo te llamas? El demonio le respondió: ―Legión, porque somos muchos.
8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.
9 No está en esta traducción
9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.
10 Los demonios le suplicaron que no los enviara lejos de aquella región.
10 Y le rogaba mucho que no le enviase fuera de aquella provincia.
11 Y como había por allí, cerca del cerro, un enorme hato de cerdos comiendo,
11 Y estaba allí cerca del monte una grande manada de puercos paciendo.
12 le suplicaron los demonios: ―Envíanos a los cerdos y déjanos entrar en ellos.
12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos.
13 Al asentir Jesús, los espíritus inmundos salieron del hombre y entraron en los cerdos, que se precipitaron al lago por un despeñadero y se ahogaron. Eran como dos mil animales.
13 Y luego Jesús se lo permitió. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos, y la manada cayó por un despeñadero en la mar; los cuales eran como dos mil; y en la mar se ahogaron.
14 Los que cuidaban los cerdos corrieron a dar la noticia en la ciudad y en los campos, y la gente salió a ver lo que había sucedido.
14 Y los que apacentaban los puercos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron para ver qué era aquello que había acontecido.
15 Cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron sentado allí, vestido y en su pleno juicio, al que había estado endemoniado. Y les dio mucho miedo.
15 Y vienen á Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado y vestido, y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.
16 Al contarles los testigos presenciales lo ocurrido,
16 Y les contaron los que lo habían visto, cómo había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los puercos.
17 le pidieron a Jesús que se fuera de allí.
17 Y comenzaron á rogarle que se fuese de los términos de ellos.
18 Jesús ya iba a regresar en la barca cuando se le acercó el que había estado endemoniado y le suplicó que lo dejara ir con él.
18 Y entrando él en el barco, le rogaba el que había sido fatigado del demonio, para estar con él.
19 Pero Jesús le dijo: ―No. Vete a tu casa, con los tuyos, y cuéntales las maravillas que el Señor ha hecho contigo, y cómo tuvo misericordia de ti.
19 Mas Jesús no le permitió, sino le dijo: Vete á tu casa, á los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y [cómo] ha tenido misericordia de ti.
20 Aquel hombre recorrió la Decápolis contando las grandes cosas que Jesús había hecho con él. Y la gente se maravillaba al oírlo.
20 Y se fué, y comenzó á publicar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho con él: y todos se maravillaban.
21 Cuando Jesús desembarcó en la otra orilla del lago, una enorme multitud se reunió a su alrededor.
21 Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á él gran compañía; y estaba junto á la mar.
22 De la multitud se adelantó un hombre que se postró a los pies de Jesús. Era Jairo, uno de los jefes de la sinagoga.
22 Y vino uno de los príncipes de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vió, se postró á sus pies,
23 ―Señor —le suplicaba—, mi hija se está muriendo. Ven y pon tus manos sobre ella, porque yo sé que puedes hacer que viva.
23 Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.
24 Jesús lo acompañó. En medio de aquella multitud que se apretujaba a su alrededor, estaba una mujer que durante los últimos doce años había estado enferma con cierto tipo de derrame de sangre.
24 Y fué con él, y le seguía gran compañía, y le apretaban.
25 No está en esta traducción
25 Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,
26 Hacía mucho que sufría en manos de los médicos, y a pesar de haber gastado todo lo que tenía, en vez de mejorar estaba peor.
26 Y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 Enterada de lo que Jesús hacía, se le acercó por detrás, entre la multitud, y le tocó el manto,
27 Como oyó [hablar] de Jesús, llegó por detrás entre la compañía, y tocó su vestido.
28 porque pensaba que al tocarlo, sanaría.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su vestido, seré salva.
29 Y, en efecto, tan pronto como lo tocó, el derrame cesó y se sintió perfectamente bien.
29 Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.
30 Jesús se dio cuenta en seguida de que de él había salido poder; por eso se volvió y le preguntó a la multitud: ―¿Quién me tocó?
30 Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?
31 Sus discípulos le respondieron: ―¿Cómo se te ocurre preguntar quién te tocó si ves que todo el mundo te está apretujando?
31 Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?
32 Él siguió mirando a su alrededor en busca de quién lo había hecho.
32 Y él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto.
33 La mujer, temblando de miedo y consciente de lo que le había pasado, se arrodilló delante de él y le confesó toda la verdad.
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Jesús le dijo: ―Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz, que ya no estás enferma.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote.
35 Mientras decía esto, llegaron de la casa de Jairo a darle la noticia de que su hija había muerto y decirle que ya no era necesario que siguiera molestando al maestro.
35 Hablando aún él, vinieron de casa del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija es muerta; ¿para qué fatigas más al Maestro?
36 Al darse cuenta, Jesús le dijo al jefe de la sinagoga: ―No temas. Sólo cree.
36 Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.
37 Y no permitió que nadie fuera con él sino Pedro y los hermanos Jacobo y Juan.
37 Y no permitió que alguno viniese tras él sino Pedro, y Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
38 Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga y ver que había mucho alboroto y gran llanto y dolor,
38 Y vino á casa del príncipe de la sinagoga, y vió el alboroto, los que lloraban y gemían mucho.
39 Jesús les dijo a los que allí estaban: ―¿Por qué hacen tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta; sólo está dormida.
39 Y entrando, les dice: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La muchacha no es muerta, mas duerme.
40 La gente se rio de Jesús; pero Jesús les ordenó a todos que salieran y él, con el padre, la madre y los discípulos que lo acompañaban entró al cuarto en que reposaba la niña.
40 Y hacían burla de él: mas él, echados fuera todos, toma al padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con él, y entra donde la muchacha estaba.
41 La tomó de la mano y le dijo: ―Talita cum (que significa: Levántate, niña).
41 Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate.
42 En el mismo instante, la niña, de doce años de edad, se levantó y caminó. Jesús ordenó que le dieran de comer. La gente quedó muy admirada, pero Jesús les suplicó encarecidamente que no lo dijeran a nadie.
42 Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenía doce años. Y se espantaron de grande espanto.
43 No está en esta traducción
43 Mas [él] les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le diesen de comer.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Jairus

    Synagogue leader

    A synagogue leader who fell at Jesus' feet and begged Him to come heal his daughter, who was raised from death.

    Citado en la guía: Mark 5:22; Luke 8:41

Referencias cruzadas (36)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Lucas 8:26–39; Mateo 8:28–34; Marcos 4:35
  2. 2 Marcos 1:23; Isaías 65:4; Marcos 5:8; Lucas 9:42; Marcos 1:26
  3. 3 Isaías 65:4; Lucas 8:29; Daniel 4:32–33; Marcos 9:18–22
  4. 5 1 Reyes 18:28; Job 2:7–8; Juan 8:44
  5. 6 Santiago 2:19; Salmo 66:3; Lucas 4:41; Salmo 72:9; Hechos 16:17
  6. 7 Mateo 8:29; Hechos 16:17; Mateo 26:63; Judas 6; Mateo 4:3
  7. 8 Hechos 16:18; Marcos 9:25–26; Marcos 1:25
  8. 10 Marcos 3:22; Marcos 5:13
  9. 11 Isaías 66:3; Levítico 11:7–8; Deuteronomio 14:8; Mateo 8:30; Lucas 8:32
  10. 12 1 Pedro 5:8; 2 Corintios 2:11; Lucas 22:31–32; Job 1:10–12; Job 2:5
  11. 13 Job 2:6; 1 Pedro 3:22; 1 Reyes 22:22; Juan 8:44; Mateo 8:32
  12. 14 Lucas 8:34; Mateo 8:33
  13. 15 Colosenses 1:13; 2 Timoteo 1:7; 1 Samuel 6:20–21; Marcos 5:9; Isaías 49:24–25
  14. 17 Mateo 8:34; Marcos 1:24; Lucas 8:37; Génesis 26:16; Marcos 5:7
  15. 18 Lucas 8:38–39; Filipenses 1:23–24; Marcos 5:17; Salmo 116:12; Marcos 5:7
  16. 19 Salmo 66:16; Juan 4:29; Daniel 6:25–27; Daniel 4:1–3; Isaías 38:9–20
  17. 20 Mateo 4:25; Marcos 7:31
  18. 21 Mateo 9:1; Marcos 4:1; Lucas 8:40
  19. 22 Lucas 13:14; Hechos 13:15; Hechos 18:8; Hechos 18:17; Marcos 5:35–36
  20. 23 Lucas 13:13; Marcos 16:18; Lucas 4:40; Hechos 28:8; Marcos 7:32
  21. 24 Marcos 5:31; Marcos 3:9–10; Marcos 3:20; Lucas 7:6; Lucas 8:45
  22. 26 Jeremías 30:12–13; Job 13:4; Salmo 108:12; Jeremías 8:22; Jeremías 51:8
  23. 27 Hechos 19:12; Hechos 5:15; Mateo 14:36; Marcos 6:56; 2 Reyes 13:21
  24. 29 Marcos 5:34; Salmo 103:3; Salmo 30:2; Marcos 3:10; Salmo 147:3
  25. 30 Lucas 6:19; Lucas 8:46; Lucas 5:17; 1 Pedro 2:9
  26. 31 Lucas 8:45; Lucas 9:12
  27. 33 Lucas 8:47; Lucas 1:12; Salmo 116:12–14; Salmo 30:2; Lucas 1:29
  28. 34 Lucas 8:48; Mateo 9:22; Lucas 7:50; Lucas 18:42; Marcos 5:29
  29. 35 Lucas 8:49; Juan 11:39; Marcos 10:17; Lucas 7:6–7; Juan 5:25
  30. 36 Lucas 8:50; Mateo 9:28–29; Juan 11:40; Marcos 9:23; Romanos 4:18–24
  31. 37 Marcos 14:33; Hechos 9:40; 2 Corintios 13:1; Marcos 9:2; Lucas 8:51
  32. 38 Mateo 9:23–24; Lucas 8:52–53; Jeremías 9:17–20; Marcos 5:22; Mateo 11:17
  33. 39 Hechos 20:10; 1 Tesalonicenses 5:10; Daniel 12:2; 1 Corintios 11:30; 1 Tesalonicenses 4:13–14
  34. 40 Nehemías 2:19; Mateo 7:6; Job 12:4; Lucas 16:14; Lucas 8:53–54
  35. 41 Marcos 1:31; Lucas 7:14–15; Juan 5:28–29; Lucas 8:54–55; Juan 11:43–44
  36. 42 Marcos 1:27; Hechos 3:10–13; Marcos 6:51; Marcos 4:41; Marcos 7:37

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 5:31 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters III–IV)

    For after she had been thus afflicted during twelve years, she was healed by the advent of the Saviour, when she had touched the border of His garment; and on this account the Saviour said, "Who touched me?" --teaching his disciples the mystery which had occurred among the Æons, and the healing of that Æon who had been involved in …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 5:35 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    And as He is going, it is announced that she is dead; and as though He would now be only wearying Himself in vain, word was brought to her father, "Thy daughter is dead, why weariest thou the Master any further?" But He went on, and said to the father of the damsel, "Be not afraid, only believe." He comes …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  3. Cita 5:35 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXI)

    With this view He both walks more leisurely, and discourses more with the woman; that He might give time for the damsel to die, and for those to come, who told of it, and said, "Trouble not the Master." This again surely the evangelist obscurely signifies, when he saith, "While He yet spake, there came from the house certain which …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 5:36 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    … as though He would now be only wearying Himself in vain, word was brought to her father, "Thy daughter is dead, why weariest thou the Master any further?" But He went on, and said to the father of the damsel, "Be not afraid, only believe." He comes to the house, and finds the customary funeral obsequies already prepared, and He …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  5. Cita 5:39 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    … But He went on, and said to the father of the damsel, "Be not afraid, only believe." He comes to the house, and finds the customary funeral obsequies already prepared, and He says to them, "Weep not, for the damsel is not dead, but sleepeth." He spake the truth; she was asleep; asleep, that is, in respect of Him, by …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)