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Mateo · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Mateo 21 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
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  • NT: Texto crítico (no verificado)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Ya cerca de Jerusalén, en el pueblo de Betfagué, junto al monte de los Olivos, Jesús envió a dos de los discípulos al pueblo cercano.
1 Y COMO se acercaron á Jerusalem, y vinieron á Bethfagé, al monte de las Olivas, entonces Jesús envió dos discípulos,
2 A la entrada del pueblo les dijo: «Hallarán una burra atada y junto a ella un burrito. Desátenlos y me los traen.
2 Diciéndoles: Id á la aldea que está delante de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella: desatad[la], y traédme[los].
3 Si alguien les pregunta algo, díganle que el Maestro los necesita y que luego se los devolverá».
3 Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester. Y luego los dejará.
4 Así se cumplió la antigua profecía:
4 Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:
5 «Díganle a Jerusalén: “Tu Rey vendrá a ti sentado humildemente sobre un burrito”».
5 Decid á la hija de Sión: He aquí, tu Rey viene á ti, manso, y sentado sobre una asna, y sobre un pollino, hijo de animal de yugo.
6 Los dos discípulos obedecieron,
6 Y los discípulos fueron, é hicieron como Jesús les mandó;
7 y poco después regresaron con los animales. Pusieron luego sus mantos encima del burrito para que Jesús se montara.
7 Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y se sentó sobre ellos.
8 Cuando Jesús pasaba, algunos de entre el gentío tendían sus mantos a lo largo del camino, otros cortaban ramas de los árboles y las tendían delante de él.
8 Y la compañía, [que era] muy numerosa, tendía sus mantos en el camino: y otros cortaban ramos de los árboles, y los tendían por el camino.
9 Y delante y detrás del cortejo, el pueblo lo aclamaba: ―¡Viva el Hijo del rey David! ¡Alábenlo! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Gloria a Dios!
9 Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
10 Cuando entraron a Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. ―¿Quién será este? —preguntaban.
10 Y entrando él en Jerusalem, toda la ciudad se alborotó, diciendo: ¿Quién es éste?
11 ―Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea.
11 Y las gentes decían: Este es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea.
12 Jesús se dirigió al templo y echó fuera a los que allí vendían y compraban, y volcó las mesas de los que cambiaban dinero y las sillas de los que vendían palomas. Y dijo:
12 Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas;
13 ―Las Escrituras afirman que el templo de Dios es casa de oración, pero ustedes lo han convertido en cueva de ladrones.
13 Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho.
14 Entonces se le acercaron los ciegos y los cojos y los sanó allí mismo en el templo.
14 Entonces vinieron á él ciegos y cojos en el templo, y los sanó.
15 Los principales sacerdotes y los demás jefes judíos vieron aquellos sorprendentes milagros; y cuando escucharon a los niños que gritaban en el templo: «¡Viva el Hijo de David!», se perturbaron y se llenaron de indignación. Entonces le dijeron a Jesús:
15 Mas los príncipes de los sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y á los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron,
16 ―¿No oyes lo que están diciendo esos niños? ―Sí —respondió Jesús—. ¿No dicen acaso las Escrituras que “aun los recién nacidos lo adoran”?
16 Y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dice: Sí: ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?
17 Después de esto regresó a Betania, donde pasó la noche.
17 Y dejándolos, se salió fuera de la ciudad, á Bethania; y posó allí.
18 Cuando regresaba a Jerusalén a la mañana siguiente, tuvo hambre.
18 Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre.
19 Se acercó a una higuera del camino con la esperanza de encontrar en ella higos, ¡pero sólo encontró hojas! ―¡Nunca jamás produzcas fruto! —le dijo. Y la higuera se secó.
19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.
20 Al verlo, los discípulos se preguntaron llenos de asombro: ―¿Cómo es que la higuera se secó tan pronto?
20 Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera?
21 Y Jesús les respondió: ―Pues les repito que si tienen fe y no dudan, podrán hacer cosas como esta y muchas más. Hasta podrán decirle al Monte de los Olivos que se quite y se arroje al mar, y los obedecerá.
21 Y respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera: mas si á este monte dijereis: Quítate y échate en la mar, será hecho.
22 Cualquier cosa que pidan en oración la recibirán, si de veras creen.
22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, [lo] recibiréis.
23 Ya de regreso en el templo, y mientras enseñaba, los principales sacerdotes y otros jefes judíos se le acercaron a exigirle que les explicara por qué había echado del templo a los mercaderes y quién le había dado autoridad para hacerlo.
23 Y como vino al templo, llegáronse á él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad?
24 ―Lo explicaré si ustedes me contestan primero esta pregunta —les respondió Jesús—.
24 Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os preguntaré una palabra, la cual si me dijereis, también yo os diré con qué autoridad hago esto.
25 ¿Quién envió a Juan a bautizar? ¿Fue Dios o no? Como era una pregunta difícil de contestar, se pusieron a discutirla entre ellos en voz baja: ―Si decimos que Dios lo envió, nos preguntará por qué no creímos en él.
25 El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, ó de los hombres? Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué pues no le creísteis?
26 Y si decimos que no fue Dios el que lo envió, el pueblo se enojará, porque casi todo el mundo cree que Juan era profeta.
26 Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen á Juan por profeta.
27 Por fin le respondieron: ―La verdad es que no sabemos. Y Jesús les dijo: ―Pues yo tampoco les voy a decir quién me dio autoridad para hacer estas cosas.
27 Y respondiendo á Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Ni yo os digo con qué autoridad hago esto.
28 »Pero, ¿qué les parece? Un padre que tenía dos hijos le dijo al mayor: “Hijo, ve a trabajar hoy a la finca”.
28 Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña.
29 Y el hijo le respondió: “Lo siento; no tengo deseos de trabajar hoy en la finca”. Pero luego, arrepentido, fue.
29 Y respondiendo él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué.
30 Cuando el padre le pidió al menor que fuera, este le respondió: “¡Con mucho gusto! ¡Ahora mismo voy!”. Pero no fue. Díganme:
30 Y llegando al otro, [le] dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, señor, [voy]. Y no fué.
31 ¿Cuál de los dos obedeció a su padre? ―El primero, por supuesto —le respondieron los principales sacerdotes y los jefes judíos. ―Pues los despreciados cobradores de impuestos y las prostitutas llegarán al reino de Dios antes que ustedes,
31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.
32 puesto que Juan el Bautista les dijo que se arrepintieran y se volvieran a Dios, y ustedes no le hicieron caso. Los cobradores de impuestos y las prostitutas, en cambio, sí que creyeron el mensaje de Juan. Y aun viendo que esto sucedía así, ustedes se negaron a arrepentirse y a creer en él.
32 Porque vino á vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.
33 Entonces les contó la siguiente parábola: «Cierto hombre plantó una viña, la cercó, construyó una torre de vigilancia, y la arrendó a varios labradores. Según el contrato, estos habrían de compartir con el dueño el producto de la viña. El dueño se fue a otra región.
33 Oid otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió á renta á labradores, y se partió lejos.
34 Cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió a empleados suyos a recoger lo que le correspondía.
34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos á los labradores, para que recibiesen sus frutos.
35 Pero los labradores los atacaron: a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon.
35 Mas los labradores, tomando á los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon.
36 Entonces el dueño envió un grupo mayor de hombres a cobrar, pero estos corrieron la misma suerte.
36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; é hicieron con ellos de la misma manera.
37 Por último, envió a su hijo con la esperanza de que lo respetarían por ser quien era.
37 Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo.
38 Pero cuando los labradores vieron que se acercaba, se dijeron: “Este no es nada menos que el heredero. Matémoslo y así nos quedaremos con la herencia”.
38 Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y tomemos su heredad.
39 Y, en efecto, lo sacaron de la viña y lo mataron.
39 Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron.
40 »¿Qué creen ustedes que hará el dueño cuando regrese?».
40 Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará á aquellos labradores?
41 Los dirigentes judíos respondieron: ―Pues matará sin misericordia a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le paguen lo convenido.
41 Dícenle: á los malos destruirá miserablemente, y su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos.
42 Entonces Jesús les preguntó: ―¿Han leído alguna vez en las Escrituras aquello que dice: “La piedra que rechazaron los constructores ha sido puesta como piedra principal. ¡Qué interesante! El Señor lo hizo y es maravilloso”?
42 Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta fué hecha por cabeza de esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
43 Con esto quiero decirles que a ustedes Dios les va a quitar el reino de los cielos, y se lo dará a gentes que den los frutos que él espera.
43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente que haga los frutos de él.
44 El que tropiece con la Roca de la verdad se hará pedazos; y al que la piedra le caiga encima quedará pulverizado.
44 Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
45 Al darse cuenta los principales sacerdotes y los demás jefes judíos que Jesús se refería a ellos, que ellos eran los labradores de la parábola,
45 Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos.
46 sintieron deseos de apresarlo, pero no se atrevieron porque el pueblo tenía a Jesús por profeta.
46 Y buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta.
Referencias cruzadas (46)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Zacarías 14:4; Marcos 11:1–10; Lucas 21:37; Mateo 26:30; Mateo 24:3
  2. 2 Lucas 19:30–32; Marcos 11:2–3; Juan 2:5–8; Marcos 14:13–16; Mateo 26:18
  3. 3 2 Corintios 8:1–2; Hechos 17:25; Juan 3:35; 2 Corintios 8:9; Salmo 50:10–11
  4. 4 Zacarías 9:9; Juan 12:15; Mateo 1:22; Mateo 26:56; Juan 19:36–37
  5. 5 Zacarías 9:9–10; Isaías 62:11; Isaías 9:6–7; Isaías 12:6; Génesis 49:10
  6. 6 Génesis 6:22; 1 Samuel 15:11; Génesis 12:4; Éxodo 39:43; Juan 15:14
  7. 7 2 Reyes 9:13; Marcos 11:4–8; Lucas 19:32–35
  8. 8 2 Reyes 9:13; Levítico 23:40; Juan 12:13
  9. 9 Salmo 118:24–26; Lucas 2:14; Juan 12:13–15; Mateo 23:39; Lucas 19:37–38
  10. 10 Hechos 9:5; Lucas 7:49; Juan 12:16–19; Lucas 9:9; Rut 1:19
  11. 11 Juan 6:14; Lucas 7:16; Juan 7:40; Hechos 7:37; Mateo 2:23
  12. 12 Juan 2:14–17; Lucas 19:45–47; Marcos 11:15–18; Levítico 1:14; Levítico 5:7
  13. 13 Jeremías 7:11; Isaías 56:7; Lucas 19:46; Marcos 11:17; Salmo 93:5
  14. 14 Hechos 3:1–9; Hechos 10:38; Mateo 9:35; Isaías 35:5; Mateo 11:4–5
  15. 15 Mateo 21:9; Lucas 19:39–40; Mateo 22:42; Mateo 21:23; Juan 4:1
  16. 16 Salmo 8:2; Mateo 11:25; Lucas 19:39–40; Mateo 19:4; Mateo 12:3
  17. 17 Juan 11:18; Marcos 11:11; Juan 11:1; Lucas 24:50; Mateo 16:4
  18. 18 Mateo 4:2; Hebreos 4:15; Marcos 11:12–14; Marcos 11:20–24; Mateo 12:1
  19. 19 Marcos 11:14; Juan 15:6; Tito 1:16; Lucas 13:6–9; Lucas 3:9
  20. 20 Isaías 40:6–8; Marcos 11:20–21; Santiago 1:10–11
  21. 21 Santiago 1:6; Mateo 17:20; Marcos 11:22–23; Lucas 17:6–7; Romanos 4:19–20
  22. 22 Mateo 7:7; 1 Juan 5:14–15; Marcos 11:24; 1 Juan 3:22; Juan 14:13
  23. 23 Hechos 4:7; Marcos 11:27–33; 1 Crónicas 24:1–19; Mateo 26:55; Lucas 19:47–20:8
  24. 24 Lucas 6:9; Colosenses 4:6; Mateo 10:16; Proverbios 26:4–5
  25. 25 1 Juan 3:20; Marcos 1:1–11; Juan 10:25–26; Lucas 20:5; Juan 3:18
  26. 26 Marcos 6:20; Mateo 14:5; Mateo 21:46; Juan 5:35; Mateo 11:9
  27. 27 Romanos 1:18–22; 2 Tesalonicenses 2:9–10; Juan 9:30; 2 Corintios 4:3; Isaías 28:9
  28. 28 Mateo 20:1; 1 Corintios 15:58; Marcos 13:34; 1 Corintios 10:15; Lucas 15:11–32
  29. 29 Ezequiel 18:28–32; Daniel 4:34–37; Efesios 2:1–13; Mateo 3:2–8; Isaías 1:16–19
  30. 30 Tito 1:16; Ezequiel 33:31; Mateo 23:3; Romanos 2:17–25
  31. 31 Lucas 7:29; Lucas 7:37–50; Mateo 7:21; 2 Pedro 3:9; Mateo 20:16
  32. 32 Lucas 7:37–50; Lucas 7:29–30; Mateo 21:25; Zacarías 7:11–12; 2 Pedro 2:21
  33. 33 Isaías 5:1–4; Marcos 12:1–12; Lucas 20:9–19; Jeremías 2:21; Juan 15:1
  34. 34 Lucas 20:10–19; Isaías 5:4; Zacarías 1:3–6; Nehemías 9:29–30; 2 Reyes 17:13–23
  35. 35 2 Crónicas 36:15–16; Hebreos 11:36–37; Mateo 5:12; Nehemías 9:26; Hechos 7:52
  36. 36 Mateo 22:4
  37. 37 Juan 3:16; Sofonías 3:7; Juan 3:35–36; Mateo 3:17; Lucas 20:13
  38. 38 Lucas 20:14; Génesis 37:18–20; Marcos 12:7–8; Hebreos 1:2; Hechos 4:27–28
  39. 39 Hechos 2:23; Juan 18:12; Lucas 22:52–54; Hechos 3:14–15; Santiago 5:6
  40. 40 Hebreos 10:29; Marcos 12:9; Lucas 20:15–16
  41. 41 Hechos 18:6; Mateo 21:43; Isaías 5:5–7; Hechos 28:28; Mateo 22:6–7
  42. 42 Salmo 118:22–23; Isaías 28:16; Hechos 4:11; 1 Pedro 2:4–8; Efesios 2:20
  43. 43 Mateo 21:41; Mateo 8:11–12; 1 Pedro 2:9; Juan 3:3; Lucas 17:20–21
  44. 44 Isaías 8:14–15; 1 Pedro 2:8; Daniel 2:34–35; Daniel 2:44–45; Romanos 9:33
  45. 45 Lucas 20:19; Lucas 11:45; Mateo 12:12
  46. 46 Mateo 21:11; Mateo 21:26; Juan 7:40–41; Hechos 2:22; Lucas 7:16

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 21:19 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XXXIX)

    The lesson of the Holy Gospel which has just been read, has given us an alarming warning, lest we have leaves only, and have no fruit. That is, in few words, lest words be present and deeds be wanting. Very terrible!

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario 21:12 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXVII)

    This John likewise saith, but he in the beginning of his Gospel, this at the end. Whence it is probable this was done twice, and at different seasons. And it is evident both from the times, and from their reply. For there He came at the very passover, but here much before.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Cita 21:13 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Preface)

    … and did truly vindicate His own house, by driving out of it the changers of money, who were buying and selling, saying unto them: "It is written, My house shall be called the house of prayer; but ye have made it a den of thieves." And what reason had He for thus doing and saying, and vindicating His house, if …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 21:38 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVII, Chapter 19)

    Indeed, the gospel parable about the wicked husbandmen shows that our Lord Jesus Himself said something like it: "This is the heir; come, let us kill him, and the inheritance shall be ours." In like manner also that passage in this same book, on which we have already touched when we were speaking of the barren woman who hath born …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  5. Cita 21:16 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily VII)

    For instance, when after many miracles children were singing hymns unto Him, hear what saith the prophet, "Out of the mouth of babes and sucklings Thou hast perfected praise." And again, "I will consider the Heavens, the works of Thy fingers;" which signifies Him to be Maker of the universe.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)