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Mateo · Versión Biblia Libre

Mateo 21 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Entonces Jesús y sus discípulos fueron a Jerusalén. Cuando se acercaban, llegaron a la aldea de Betfagé sobre el Monte de los Olivos. Entonces Jesús envió a dos discípulos para que se adelantaran,
1 Y COMO se acercaron á Jerusalem, y vinieron á Bethfagé, al monte de las Olivas, entonces Jesús envió dos discípulos,
2 y les dijo: “Vayan a la aldea. Apenas lleguen, encontrarán allí un asno amarrado junto a un pollino Desamárrenlos y tráiganmelos.
2 Diciéndoles: Id á la aldea que está delante de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella: desatad[la], y traédme[los].
3 Si alguien les pregunta qué hacen, solo díganle: ‘El Señor los necesita’, y ellos los enviarán de inmediato”.
3 Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester. Y luego los dejará.
4 Esto cumplía lo que el profeta dijo:
4 Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:
5 “Di a la hija de Sión: ‘Mira, tu rey viene hacia ti. Es humilde, y monta un asno y un pollino la cría de un asno’”.
5 Decid á la hija de Sión: He aquí, tu Rey viene á ti, manso, y sentado sobre una asna, y sobre un pollino, hijo de animal de yugo.
6 Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había dicho.
6 Y los discípulos fueron, é hicieron como Jesús les mandó;
7 Trajeron el asno y el pollino. Colocaron sus mantos sobre ellos y Jesús se sentó encima.
7 Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y se sentó sobre ellos.
8 Muchas personas que estaban entre la multitud extendían sus mantos en el camino, mientras que otros cortaban ramas de los árboles y las colocaban en el camino.
8 Y la compañía, [que era] muy numerosa, tendía sus mantos en el camino: y otros cortaban ramos de los árboles, y los tendían por el camino.
9 Las multitudes que iban delante de él y las que lo seguían gritaban: “¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito es el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”
9 Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
10 Cuando Jesús llegó a Jerusalén, toda la ciudad estaba alborotada. “¿Quién es este?” preguntaban.
10 Y entrando él en Jerusalem, toda la ciudad se alborotó, diciendo: ¿Quién es éste?
11 “Este es Jesús, el profeta de Nazaret, en Galilea”, respondieron las multitudes.
11 Y las gentes decían: Este es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea.
12 Jesús entró al Templo, y sacó de allí a todas las personas que estaban comprando y vendiendo. Volteó las mesas de los cambistas y las sillas de los vendedores de palomas.
12 Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas;
13 Entonces les dijo: “La Escritura dice: ‘Mi casa será llamada casa de oración’, pero ustedes la han convertido en una guarida de ladrones”.
13 Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho.
14 Los ciegos y los paralíticos venían a Jesús al Templo, y él los sanaba.
14 Entonces vinieron á él ciegos y cojos en el templo, y los sanó.
15 Pero cuando el jefe de los sacerdotes y los maestros religiosos vieron los milagros asombrosos que él hacía, y a los niños que gritaban en el Templo, “Hosanna al hijo de David”, se sintieron ofendidos. “¿Escuchas lo que dicen estos niños?” le preguntaron.
15 Mas los príncipes de los sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y á los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron,
16 “Sí”, respondió Jesús. “¿Acaso no han leído que la Escritura dice ‘Preparaste a los niños y a los bebés para ofrecerte alabanza perfecta’”?
16 Y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dice: Sí: ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?
17 Y dejándolos allí, se fue entonces a las afueras de la ciudad para quedarse en Betania.
17 Y dejándolos, se salió fuera de la ciudad, á Bethania; y posó allí.
18 A la mañana siguiente, mientras caminaba de regreso a la ciudad, Jesús sintió hambre.
18 Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre.
19 Entonces vio una higuera junto al camino, y se dirigió hacia ella pero no encontró ningún fruto, sino solamente hojas. Entonces le dijo a la higuera: “¡Ojalá que nunca más puedas producir fruto!” E inmediatamente la higuera se marchitó.
19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.
20 Los discípulos se asombraron al ver esto. “¿Cómo pudo marchitarse la higuera así de repente?” preguntaban.
20 Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera?
21 “Les digo la verdad”, respondió Jesús, “Si ustedes realmente creen en Dios, y no dudan de él, no solo podrían hacer lo que acaba de suceder con la higuera, sino mucho más. Si ustedes dijeran a esta montaña, ‘levántate y lánzate al mar’, ¡así sucedería!
21 Y respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera: mas si á este monte dijereis: Quítate y échate en la mar, será hecho.
22 Ustedes recibirán todo lo que pidan en oración, siempre que crean en Dios”.
22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, [lo] recibiréis.
23 Entonces Jesús entró al Templo. Los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo vinieron a él mientras enseñaba y le preguntaron, “¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Quién te dio esta autoridad?”
23 Y como vino al templo, llegáronse á él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad?
24 “Yo también les haré una pregunta”, respondió Jesús. “Si me responden, yo les diré con qué autoridad hago estas cosas.
24 Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os preguntaré una palabra, la cual si me dijereis, también yo os diré con qué autoridad hago esto.
25 ¿Con qué autoridad bautizaba Juan? ¿Acaso su autoridad venía del cielo, o de los hombres?” Entonces ellos discutían unos con otros: “Si decimos que venía del cielo, entonces nos preguntará por qué no creímos en él.
25 El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, ó de los hombres? Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué pues no le creísteis?
26 Pero si decimos que venía de los hombres, entonces la multitud se podrá en contra de nosotros, porque todos ellos consideran a Juan como un profeta”.
26 Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen á Juan por profeta.
27 Entonces le respondieron a Jesús: “No sabemos”. “Entonces yo no les diré con qué autoridad hago estas cosas”, respondió Jesús.
27 Y respondiendo á Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Ni yo os digo con qué autoridad hago esto.
28 “Pero ¿qué piensan de esta ilustración? Había una vez un hombre que tenía dos hijos. Entonces fue donde el primer hijo y le dijo: ‘Hijo, ve y trabaja en la viña hoy’,
28 Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña.
29 Y el hijo le respondió, ‘No iré’, pero después se arrepintió de lo que dijo y fue.
29 Y respondiendo él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué.
30 Luego el hombre fue donde el segundo hijo y le dijo lo mismo. Y él le dijo: ‘Iré’, pero no lo hizo.
30 Y llegando al otro, [le] dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, señor, [voy]. Y no fué.
31 ¿Cuál de los dos hijos hizo lo que su padre quería?” “El primero”, respondieron ellos. “Les digo la verdad: los recaudadores de impuestos y las prostitutas están entrando al reino de los cielos antes que ustedes”, les dijo Jesús.
31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.
32 “Juan vino para mostrarles a ustedes la manera correcta de vivir con Dios, y ustedes no creyeron en él, pero los recaudadores de impuestos y las prostitutas creyeron en él. Después, cuando vieron lo que sucedió, ustedes tampoco se arrepintieron ni creyeron en él.
32 Porque vino á vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.
33 “Esta es otra ilustración: había una vez un hombre, un terrateniente, que plantó una viña. Puso una cerca alrededor de ella, hizo un lagar y construyó una torre de vigilancia. La alquiló a unos granjeros, y luego se fue a otro país.
33 Oid otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió á renta á labradores, y se partió lejos.
34 Cuando llegó el tiempo de la cosecha, el hombre envió a sus siervos donde los granjeros para recoger el fruto que le pertenecía.
34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos á los labradores, para que recibiesen sus frutos.
35 Pero los granjeros atacaron a sus siervos. Golpearon a uno, mataron a otro y a otro también lo apedrearon.
35 Mas los labradores, tomando á los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon.
36 Entonces el terrateniente envió más siervos, pero los granjeros hicieron lo mismo con ellos.
36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; é hicieron con ellos de la misma manera.
37 Entonces el terrateniente envió a su hijo. ‘A mi hijo lo respetarán’, pensó para sí.
37 Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo.
38 Pero los granjeros, cuando vieron al hijo, se dijeron unos a otros, ‘¡Aquí viene el heredero! ¡Vamos! ¡Matémoslo para quedarnos con su herencia!’
38 Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y tomemos su heredad.
39 Lo agarraron, lo sacaron de la viña y lo mataron.
39 Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron.
40 Entonces, cuando el dueño de la viña regrese, ¿qué hará con esos granjeros?”
40 Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará á aquellos labradores?
41 Entonces los jefes de los sacerdotes le dijeron a Jesús: “Mandará a matar a esos hombres malvados de la manera más atroz, y alquilará la viña a otros granjeros que de seguro sí le darán su fruto en tiempo de la cosecha”.
41 Dícenle: á los malos destruirá miserablemente, y su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos.
42 “¿Acaso no han leído las Escrituras?” les preguntó Jesús. “‘La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en la piedra angular. El Señor ha hecho esto, y es maravilloso ante nuestros ojos’.
42 Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta fué hecha por cabeza de esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
43 Por eso les digo que a ustedes se les quitará el reino de Dios. Será entregado a un pueblo que producirá el fruto apropiado.
43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente que haga los frutos de él.
44 Cualquiera que tropiece con esta piedra, será destruido, pero esta aplastará por completo a quien le caiga encima”.
44 Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
45 Cuando los jefes de los sacerdotes y los fariseos escucharon sus ilustraciones, se dieron cuenta de que Jesús estaba hablando de ellos.
45 Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos.
46 Querían arrestarlo, pero tenían miedo de lo que el pueblo pudiera hacer porque la gente creía que él era un profeta.
46 Y buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta.
Referencias cruzadas (46)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Zacarías 14:4; Marcos 11:1–10; Lucas 21:37; Mateo 26:30; Mateo 24:3
  2. 2 Lucas 19:30–32; Marcos 11:2–3; Juan 2:5–8; Marcos 14:13–16; Mateo 26:18
  3. 3 2 Corintios 8:1–2; Hechos 17:25; Juan 3:35; 2 Corintios 8:9; Salmo 50:10–11
  4. 4 Zacarías 9:9; Juan 12:15; Mateo 1:22; Mateo 26:56; Juan 19:36–37
  5. 5 Zacarías 9:9–10; Isaías 62:11; Isaías 9:6–7; Isaías 12:6; Génesis 49:10
  6. 6 Génesis 6:22; 1 Samuel 15:11; Génesis 12:4; Éxodo 39:43; Juan 15:14
  7. 7 2 Reyes 9:13; Marcos 11:4–8; Lucas 19:32–35
  8. 8 2 Reyes 9:13; Levítico 23:40; Juan 12:13
  9. 9 Salmo 118:24–26; Lucas 2:14; Juan 12:13–15; Mateo 23:39; Lucas 19:37–38
  10. 10 Hechos 9:5; Lucas 7:49; Juan 12:16–19; Lucas 9:9; Rut 1:19
  11. 11 Juan 6:14; Lucas 7:16; Juan 7:40; Hechos 7:37; Mateo 2:23
  12. 12 Juan 2:14–17; Lucas 19:45–47; Marcos 11:15–18; Levítico 1:14; Levítico 5:7
  13. 13 Jeremías 7:11; Isaías 56:7; Lucas 19:46; Marcos 11:17; Salmo 93:5
  14. 14 Hechos 3:1–9; Hechos 10:38; Mateo 9:35; Isaías 35:5; Mateo 11:4–5
  15. 15 Mateo 21:9; Lucas 19:39–40; Mateo 22:42; Mateo 21:23; Juan 4:1
  16. 16 Salmo 8:2; Mateo 11:25; Lucas 19:39–40; Mateo 19:4; Mateo 12:3
  17. 17 Juan 11:18; Marcos 11:11; Juan 11:1; Lucas 24:50; Mateo 16:4
  18. 18 Mateo 4:2; Hebreos 4:15; Marcos 11:12–14; Marcos 11:20–24; Mateo 12:1
  19. 19 Marcos 11:14; Juan 15:6; Tito 1:16; Lucas 13:6–9; Lucas 3:9
  20. 20 Isaías 40:6–8; Marcos 11:20–21; Santiago 1:10–11
  21. 21 Santiago 1:6; Mateo 17:20; Marcos 11:22–23; Lucas 17:6–7; Romanos 4:19–20
  22. 22 Mateo 7:7; 1 Juan 5:14–15; Marcos 11:24; 1 Juan 3:22; Juan 14:13
  23. 23 Hechos 4:7; Marcos 11:27–33; 1 Crónicas 24:1–19; Mateo 26:55; Lucas 19:47–20:8
  24. 24 Lucas 6:9; Colosenses 4:6; Mateo 10:16; Proverbios 26:4–5
  25. 25 1 Juan 3:20; Marcos 1:1–11; Juan 10:25–26; Lucas 20:5; Juan 3:18
  26. 26 Marcos 6:20; Mateo 14:5; Mateo 21:46; Juan 5:35; Mateo 11:9
  27. 27 Romanos 1:18–22; 2 Tesalonicenses 2:9–10; Juan 9:30; 2 Corintios 4:3; Isaías 28:9
  28. 28 Mateo 20:1; 1 Corintios 15:58; Marcos 13:34; 1 Corintios 10:15; Lucas 15:11–32
  29. 29 Ezequiel 18:28–32; Daniel 4:34–37; Efesios 2:1–13; Mateo 3:2–8; Isaías 1:16–19
  30. 30 Tito 1:16; Ezequiel 33:31; Mateo 23:3; Romanos 2:17–25
  31. 31 Lucas 7:29; Lucas 7:37–50; Mateo 7:21; 2 Pedro 3:9; Mateo 20:16
  32. 32 Lucas 7:37–50; Lucas 7:29–30; Mateo 21:25; Zacarías 7:11–12; 2 Pedro 2:21
  33. 33 Isaías 5:1–4; Marcos 12:1–12; Lucas 20:9–19; Jeremías 2:21; Juan 15:1
  34. 34 Lucas 20:10–19; Isaías 5:4; Zacarías 1:3–6; Nehemías 9:29–30; 2 Reyes 17:13–23
  35. 35 2 Crónicas 36:15–16; Hebreos 11:36–37; Mateo 5:12; Nehemías 9:26; Hechos 7:52
  36. 36 Mateo 22:4
  37. 37 Juan 3:16; Sofonías 3:7; Juan 3:35–36; Mateo 3:17; Lucas 20:13
  38. 38 Lucas 20:14; Génesis 37:18–20; Marcos 12:7–8; Hebreos 1:2; Hechos 4:27–28
  39. 39 Hechos 2:23; Juan 18:12; Lucas 22:52–54; Hechos 3:14–15; Santiago 5:6
  40. 40 Hebreos 10:29; Marcos 12:9; Lucas 20:15–16
  41. 41 Hechos 18:6; Mateo 21:43; Isaías 5:5–7; Hechos 28:28; Mateo 22:6–7
  42. 42 Salmo 118:22–23; Isaías 28:16; Hechos 4:11; 1 Pedro 2:4–8; Efesios 2:20
  43. 43 Mateo 21:41; Mateo 8:11–12; 1 Pedro 2:9; Juan 3:3; Lucas 17:20–21
  44. 44 Isaías 8:14–15; 1 Pedro 2:8; Daniel 2:34–35; Daniel 2:44–45; Romanos 9:33
  45. 45 Lucas 20:19; Lucas 11:45; Mateo 12:12
  46. 46 Mateo 21:11; Mateo 21:26; Juan 7:40–41; Hechos 2:22; Lucas 7:16

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 21:19 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XXXIX)

    The lesson of the Holy Gospel which has just been read, has given us an alarming warning, lest we have leaves only, and have no fruit. That is, in few words, lest words be present and deeds be wanting. Very terrible!

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario 21:12 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXVII)

    This John likewise saith, but he in the beginning of his Gospel, this at the end. Whence it is probable this was done twice, and at different seasons. And it is evident both from the times, and from their reply. For there He came at the very passover, but here much before.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Cita 21:13 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Preface)

    … and did truly vindicate His own house, by driving out of it the changers of money, who were buying and selling, saying unto them: "It is written, My house shall be called the house of prayer; but ye have made it a den of thieves." And what reason had He for thus doing and saying, and vindicating His house, if …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 21:38 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVII, Chapter 19)

    Indeed, the gospel parable about the wicked husbandmen shows that our Lord Jesus Himself said something like it: "This is the heir; come, let us kill him, and the inheritance shall be ours." In like manner also that passage in this same book, on which we have already touched when we were speaking of the barren woman who hath born …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  5. Cita 21:16 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily VII)

    For instance, when after many miracles children were singing hymns unto Him, hear what saith the prophet, "Out of the mouth of babes and sucklings Thou hast perfected praise." And again, "I will consider the Heavens, the works of Thy fingers;" which signifies Him to be Maker of the universe.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)