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Romanos · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Romanos 8 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Así que a los que están unidos a Jesucristo ya no les espera ninguna condenación,
1 AHORA pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu.
2 porque el poder vivificador del Espíritu, poder que reciben a través de Jesucristo, los libera del poder del pecado y de la muerte.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
3 La ley no pudo liberarnos porque nuestra naturaleza pecaminosa anuló su poder. Pero Dios envió a su propio Hijo con un cuerpo humano igual en todo al nuestro para entregarlo en sacrificio por nuestros pecados, y así destruyó el dominio del pecado sobre nosotros.
3 Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, y á causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
4 Por eso, si vivimos según el Espíritu Santo y negamos obediencia a nuestra vieja naturaleza pecaminosa, podemos obedecer las justas demandas de la ley de Dios.
4 Para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme á la carne, mas conforme al espíritu.
5 Los que se dejan dominar por su naturaleza pecaminosa viven sólo para complacer sus deseos; pero los que viven de acuerdo con el Espíritu, se preocupan de las cosas del Espíritu.
5 Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al espíritu, de las cosas del espíritu.
6 Los que ocupan su mente en las cosas del Espíritu tienen vida y paz; pero el ocuparse de las cosas de la naturaleza pecaminosa produce muerte,
6 Porque la intención de la carne es muerte; mas la intención del espíritu, vida y paz:
7 porque la naturaleza pecaminosa siempre se rebela contra Dios, nunca ha obedecido la ley de Dios y nunca podrá obedecerla.
7 Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede.
8 Por eso, los que viven de acuerdo con su naturaleza pecaminosa jamás podrán agradar a Dios.
8 Así que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios.
9 Pero ustedes no son así. Ustedes viven según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en ustedes. No es cristiano quien no tenga el Espíritu de Cristo.
9 Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él.
10 Y como Cristo vive en ustedes, sus cuerpos están muertos a consecuencia del pecado, pero sus espíritus viven porque Cristo los ha hecho justos.
10 Empero si Cristo está en vosotros, el cuerpo á la verdad está muerto á causa del pecado; mas el espíritu vive á causa de la justicia.
11 Y si el Espíritu de Dios que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, él mismo les dará vida a sus cuerpos mortales.
11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora en vosotros, el que levantó á Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
12 Así que, amados hermanos, ustedes no están obligados a hacer lo que la vieja naturaleza les dice.
12 Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne, para que vivamos conforme á la carne:
13 Si lo siguen haciendo perecerán; pero si mediante el poder del Espíritu hacen morir a la naturaleza pecaminosa y sus obras, vivirán.
13 Porque si viviereis conforme á la carne, moriréis; mas si por el espíritu mortificáis las obras de la carne, viviréis.
14 Los hijos de Dios son los que se dejan conducir por el Espíritu de Dios.
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.
15 Ustedes no recibieron un espíritu que los haga esclavos del miedo; recibieron el Espíritu que los adopta como hijos de Dios y les permite clamar: «Padre, Padre»,
15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para [estar] otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre.
16 porque el Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
16 Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
17 Y como somos sus hijos, somos herederos: herederos de Dios y coherederos junto con Cristo. Pero si compartimos su gloria, también hemos de participar de sus sufrimientos.
17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente [con él], para que juntamente [con él] seamos glorificados.
18 Sin embargo, lo que ahora sufrimos no tiene comparación con la gloria que se nos dará después,
18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada.
19 pues la creación aguarda con ansiedad el día en que se manifieste que somos hijos de Dios,
19 Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios.
20 ya que la creación misma fue sometida a frustración. Eso no sucedió por su propia voluntad, sino que sucedió por la voluntad de Dios que así lo dispuso. Pero lo hizo con la confianza
20 Porque las criaturas sujetas fueron á vanidad, no de grado, mas por causa del que las sujetó con esperanza,
21 de que la creación será liberada de la corrupción a la que está sujeta. Así compartirá la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
21 Que también las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de corrupción en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Sabemos que toda la creación gime como si fuera a dar a luz.
22 Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora.
23 Y no sólo gime ella, sino que también nosotros, que tenemos los primeros frutos del Espíritu, gemimos en nuestro interior mientras esperamos ansiosamente el día de nuestra adopción, es decir, el día cuando nuestros cuerpos sean liberados.
23 Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, [es á saber], la redención de nuestro cuerpo.
24 Esa es la esperanza por la cual fuimos salvos. Esperar lo que se puede ver no es esperanza. Si uno ya tiene lo que espera, no tiene que esperarlo más.
24 Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿á qué esperarlo?
25 Pero mantenernos esperando de Dios lo que todavía no se ha manifestado nos enseña a tener paciencia.
25 Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos.
26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades. Es cierto que no sabemos qué debemos pedir, pero el Espíritu ora por nosotros con gemidos tales que no se pueden expresar con palabras.
26 Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.
27 Y Dios, que conoce los corazones, entiende lo que el Espíritu dice, porque pide por nosotros de acuerdo con la voluntad de Dios.
27 Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á [la voluntad de] Dios, demanda por los santos.
28 Además, sabemos que si amamos a Dios, él hace que todo lo que nos suceda sea para nuestro bien. Él nos ha llamado de acuerdo con su propósito.
28 Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, [es á saber], á los que conforme al propósito son llamados.
29 A quienes Dios conoció de antemano, los destinó desde un principio para que sean como su Hijo, para que él sea el mayor entre muchos hermanos.
29 Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos;
30 Y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los hizo justos; y a los que hizo justos, los glorificó.
30 Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó.
31 ¿Qué más se puede decir? Si Dios está de parte nuestra, ¿quién podrá estar contra nosotros?
31 ¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32 Si Dios no dudó al entregar a su Hijo por nosotros, ¿no nos dará también, junto con él, todas las cosas?
32 El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33 Si somos los escogidos de Dios ¿quién se atreverá a acusarnos? Dios mismo es quien nos ha declarado justos.
33 ¿Quién acusará á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
34 ¿Quién nos condenará? Cristo fue el que murió y volvió a la vida, el que está en el lugar de honor junto a Dios, intercediendo por nosotros.
34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
35 ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, la angustia, la persecución, el hambre, la pobreza, el peligro, las amenazas de muerte?
35 ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? tribulación? ó angustia? ó persecución? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó cuchillo?
36 Las Escrituras dicen: «Por tu causa nos amenazan de muerte todo el tiempo, nos tratan como a ovejas de matadero».
36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: somos estimados como ovejas de matadero.
37 A pesar de todo, nuestra victoria es absoluta, gracias a Cristo que nos amó.
37 Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.
38 Estoy convencido de que nada podrá apartarnos de su amor; ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los demonios, ni lo presente, ni lo que está por venir, ni los poderes,
38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni cosa alguna de toda la creación. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha demostrado en Cristo Jesús, nuestro Señor!
39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Referencias cruzadas (39)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Juan 3:18–19; 2 Corintios 5:17; Gálatas 3:13; Romanos 5:1; 1 Corintios 1:30
  2. 2 Romanos 6:14; 2 Corintios 3:17; Romanos 6:18; 2 Corintios 3:6; Romanos 8:10–11
  3. 3 Hechos 13:39; Gálatas 4:4–5; Hebreos 7:18–19; 2 Corintios 5:21; Gálatas 3:13
  4. 4 Gálatas 5:16; Gálatas 5:22–25; Colosenses 1:22; Hebreos 12:23; Efesios 5:26–27
  5. 5 1 Corintios 2:14; Gálatas 5:19–25; Juan 3:6; Colosenses 3:1–3; Romanos 8:6–7
  6. 6 Gálatas 6:8; Romanos 8:7; Romanos 8:13; Romanos 13:14; Romanos 6:23
  7. 7 1 Corintios 2:14; 1 Juan 2:15–16; Santiago 4:4; Efesios 4:18–19; Romanos 7:22
  8. 8 Juan 3:5–6; Hebreos 11:5–6; Romanos 8:9; Romanos 7:5; Colosenses 1:10
  9. 9 Gálatas 4:6; 1 Corintios 3:16; 2 Timoteo 1:14; 1 Corintios 6:19; Juan 14:17
  10. 10 Gálatas 2:20; Efesios 3:17; 2 Corintios 5:21; Romanos 8:11; 2 Corintios 5:1–4
  11. 11 2 Corintios 4:14; Romanos 6:4–5; 2 Corintios 4:11; Efesios 1:19–20; Romanos 8:9
  12. 12 Romanos 6:2–15; 1 Corintios 6:19–20; 1 Pedro 4:2–3; Salmo 116:16
  13. 13 Gálatas 6:8; 1 Pedro 2:11; Colosenses 3:5–8; 1 Corintios 9:27; Tito 2:12
  14. 14 Gálatas 5:18; Juan 1:12; Gálatas 3:26; Gálatas 5:16; Salmo 143:10
  15. 15 2 Timoteo 1:7; Gálatas 4:5–7; 1 Corintios 2:12; Romanos 8:16; Efesios 1:5
  16. 16 1 Juan 4:13; 2 Corintios 1:22; 2 Corintios 5:5; Efesios 1:13; Romanos 8:26
  17. 17 Gálatas 4:7; Gálatas 3:29; Efesios 3:6; 1 Pedro 4:13; Apocalipsis 21:7
  18. 18 2 Corintios 4:17–18; 1 Pedro 4:13; 1 Pedro 1:5–7; Mateo 5:11–12; Hechos 20:24
  19. 19 Malaquías 3:17–18; Romanos 8:23; 1 Juan 3:2; 2 Pedro 3:11–13; Filipenses 1:20
  20. 20 Génesis 3:17–19; Génesis 5:29; Romanos 8:22; Jeremías 12:4; Isaías 24:5–6
  21. 21 Apocalipsis 22:3–5; Hechos 3:21; Apocalipsis 21:1; 2 Pedro 3:13; Romanos 8:19
  22. 22 Jeremías 12:4; Jeremías 12:11; Juan 16:21; Romanos 8:20; Colosenses 1:23
  23. 23 Filipenses 3:20–21; Hebreos 9:28; 2 Corintios 5:2–5; Tito 2:13; Efesios 1:14
  24. 24 Hebreos 11:1; 2 Corintios 5:7; 2 Corintios 4:18; 1 Pedro 1:21; 1 Tesalonicenses 5:8
  25. 25 Romanos 12:12; Hebreos 10:36; Salmo 27:14; Lamentaciones 3:25–26; Santiago 5:7–11
  26. 26 Mateo 10:20; Efesios 6:18; Gálatas 4:6; Juan 14:16; Judas 20–21
  27. 27 Jeremías 17:10; 1 Juan 5:14–15; Efesios 2:18; Romanos 8:34; Hechos 1:24
  28. 28 1 Pedro 5:10; Santiago 1:12; Génesis 50:20; Romanos 5:3–5; 1 Corintios 2:9
  29. 29 Efesios 1:4–5; Jeremías 1:5; Efesios 1:11; 2 Timoteo 1:9; 1 Pedro 1:20
  30. 30 Apocalipsis 17:14; Romanos 8:28; Efesios 1:11; Romanos 9:23–24; Efesios 1:5
  31. 31 Salmo 118:6; Jeremías 1:19; Salmo 56:11; 1 Juan 4:4; Isaías 54:17
  32. 32 Juan 3:16; Romanos 8:28; Salmo 84:11; 1 Juan 4:10; 2 Corintios 5:21
  33. 33 Apocalipsis 12:10–11; Isaías 50:8–9; Isaías 54:17; Romanos 8:1; Lucas 18:7
  34. 34 Hebreos 7:25; Romanos 8:27; Hebreos 9:24; 1 Pedro 3:22; Romanos 8:1
  35. 35 Juan 10:28; Salmo 103:17; Juan 16:33; Romanos 5:3–5; 2 Corintios 4:17
  36. 36 Salmo 44:22; Isaías 53:7; 1 Corintios 15:30; 2 Corintios 4:10–11; 1 Corintios 4:9
  37. 37 1 Corintios 15:57; 1 Juan 4:4; 2 Corintios 2:14; 1 Juan 5:4–5; Apocalipsis 21:7
  38. 38 Juan 10:28; Romanos 14:8; 2 Timoteo 1:12; 1 Pedro 5:8–10; 1 Pedro 3:22
  39. 39 Juan 10:28–30; Romanos 8:35; Romanos 5:8; Efesios 3:18–19; 1 Juan 4:19

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 8:12 John Chrysostom, Homilies on Romans (Homily XIV)

    After showing how great the reward of a spiritual life is, and that it maketh Christ to dwell in us, and that it quickeneth our mortal bodies, and wingeth them to heaven, and rendereth the way of virtue easier, he next fitly introduces an exhortation to this purpose.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 11 (1889)

  2. Cita 8:36 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    … by the prophet and by Paul, of whom the apostle, calling to mind the Scripture, says in the Epistle addressed to the Romans, "As it is written, for thy sake we are killed all the day long, we are counted as sheep for the slaughter." But here the expression "all the day long" is put for all this time during …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 8:34 Augustine of Hippo, Confessions (Book IX)

    They would perchance have been troubled, and have vomited it forth, and Thou wouldest hear them when they cried unto Thee; for by a true death in the flesh He died for us, who now maketh intercession for us with Thee.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  4. Cita 8:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XVI)

    … when he saith, "There is therefore no condemnation now to them which are in Christ Jesus, who walk not after the flesh, but after the Spirit: for the law of the Spirit of life hath made me free from the law of sin and death."

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 8:17 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture III)

    Make ready then the vessel of thy soul, that thou mayest become a son of God, and an heir of God, and joint-heir with Christ; if, indeed, thou art preparing thyself that thou mayest receive; if thou art drawing nigh in faith that thou mayest be made faithful; if of set purpose thou art putting off the old man.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)