Saltar al texto

Hebreos · Versión Biblia Libre

Hebreos 12 Versión Biblia Libre

Read in English
Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Por eso, siendo que estamos rodeados de tal multitud de personas que demostraron su fe en Dios, despojémonos de todo lo que nos detiene, del pecado seductor que nos hace tropezar, y sigamos corriendo la carrera que tenemos por delante.
1 POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,
2 Debemos seguir con la mirada puesta en Jesús, el autor y perfeccionador de nuestra fe en Dios. Pues por el gozo que tenía delante, Jesús soportó la cruz, sin importarle su vergüenza, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
2 Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, [en] Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios.
3 Piensen en Jesús, quien soportó tal hostilidad de un pueblo pecador, y así no se cansarán ni se desanimarán.
3 Reducid pues á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando.
4 Hasta ahora, la lucha contra el pecado no les ha costado su sangre.
4 Que aun no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado:
5 ¿Acaso han olvidado el llamado de Dios cuando les habla como a hijos suyos? Él dice: “Hijo mío, no tomes con ligereza la disciplina de Dios, ni te des por vencido cuando te corrige.
5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, [diciendo]: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, ni desmayes cuando eres de él reprendido.
6 Porque el Señor disciplina a los que ama, y castiga a todos los que recibe como sus hijos”.
6 Porque el Señor al que ama castiga, y azota á cualquiera que recibe por hijo.
7 Así que sean pacientes cuando experimenten la disciplina de Dios, porque quiere decir que los está tratando como a sus hijos. ¿Qué hijo no experimenta la disciplina de su padre?
7 Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es [aquel] á quien el padre no castiga?
8 Si no reciben disciplina, (la cual todos hemos recibido), entonces son ilegítimos, y no son hijos de verdad.
8 Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos.
9 Porque si respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinan, ¿cuánto más deberíamos estar sujetos a la disciplina de nuestro Padre espiritual, que nos conduce a la vida?
9 Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
10 Ellos nos disciplinaron por un tiempo, en lo que ellos consideraban inapropiado, pero Dios lo hace por nuestro bien, a fin de que podamos participar de su carácter santo.
10 Y aquéllos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que [nos] es provechoso, para que recibamos su santificación.
11 Cuando la recibimos, la disciplina nos parece dolorosa, y no sentimos que traiga felicidad. Pero después produce paz en los que han sido entrenados de esta forma para hacer lo recto.
11 Es verdad que ningún castigo al presente parece ser [causa] de gozo, sino de tristeza; mas después da fruto apacible de justicia á los que en él son ejercitados.
12 Así que fortalezcan sus manos cansadas, y sus rodillas débiles.
12 Por lo cual alzad las manos caídas y las rodillas paralizadas;
13 Tracen un camino recto sobre el cual caminar, para que los que son inválidos no se descarríen, sino que sean sanados.
13 Y haced derechos pasos á vuestros pies, porque lo que es cojo no salga fuera de camino, antes sea sanado.
14 Esfuércense por estar en paz con todos y buscar la santidad, pues de lo contrario no verán al Señor.
14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor:
15 Asegúrense de que no les falte la gracia de Dios, en caso de que surja alguna causa de amargura y tribulación y termine corrompiendo a muchos entre ustedes.
15 Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando [os] impida, y por ella muchos sean contaminados;
16 Asegúrense de que ninguno sea sexualmente inmoral o profano como Esaú. Él vendió su primogenitura por una sola comida.
16 Que ninguno sea fornicario, ó profano, como Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura.
17 Recuerden que incluso quiso recibir la bendición después que le fue negada. Y aunque lo intentó, y lloró amargamente, no pudo cambiar lo que había hecho.
17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fué reprobado (que no halló lugar de arrepentimiento), aunque la procuró con lágrimas.
18 Ustedes no han llegado a una montaña de verdad que pueda tocarse, ni a un lugar que arda con fuego, ni tampoco a un lugar de tormenta u oscuridad,
18 Porque no os habéis llegado al monte que se podía tocar, y al fuego encendido, y al turbión, y á la oscuridad, y á la tempestad,
19 donde se haya escuchado una trompeta o voz que habla, y quienes oyeron esa voz rogaron no volver a oírla nunca más.
19 Y al sonido de la trompeta, y á la voz de las palabras, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más;
20 Porque no pudieron obedecer lo que se les dijo, como por ejemplo: “Incluso si un animal toca la montaña, será apedreado hasta la muerte”.
20 Porque no podían tolerar lo que se mandaba: Si bestia tocare al monte, será apedreada, ó pasada con dardo.
21 Semejante panorama era tan aterrador, que el mismo Moisés dijo: “¡Tengo tanto miedo que estoy temblando!”
21 Y tan terrible cosa era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy asombrado y temblando.
22 Pero ustedes han llegado al Monte de Sión, la ciudad del Dios viviente, la Jerusalén celestial, con sus miles y miles de ángeles.
22 Mas os habéis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles,
23 Han venido a la iglesia de los primogénitos cuyos nombres están escritos en el cielo; a Dios, el juez de todos, y donde están las personas buenas, cuyas vidas están completas.
23 Y á la congregación de los primogénitos que están alistados en los cielos, y á Dios el Juez de todos, y á los espíritus de los justos hechos perfectos,
24 Han venido a Jesús, quien participa con nosotros de esta nueva relación de pacto; han venido a la sangre esparcida que tiene más valor que la de Abel.
24 Y á Jesús el Mediador del nuevo testamento, y á la sangre del esparcimiento que habla mejor que la de Abel.
25 ¡Asegúrense de no rechazar al que les está hablando! Si ellos no pudieron escapar cuando rechazaron a Dios en la tierra, sin duda alguna nosotros tampoco podremos escapar si volvemos nuestra espalda a Dios, quien nos advierte desde el cielo.
25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si aquellos no escaparon que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháramos al que habla de los cielos.
26 En ese tiempo la voz de Dios agitó la tierra, pero ahora su promesa es: “Una vez más voy a agitar no solo la tierra sino también el cielo”.
26 La voz del cual entonces conmovió la tierra; mas ahora ha denunciado, diciendo: Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el cielo.
27 La expresión “una vez más”, indica que toda la creación será agitada y removida para que solo permanezca lo inconmovible.
27 Y esta [palabra], Aun una vez, declara la mudanza de las cosas movibles, como de cosas hechas, para que queden las cosas que son firmes.
28 Siendo que estamos recibiendo un reino inconmovible, tengamos una actitud llena de gracia, para que sirvamos a Dios de una manera que le agrade, con reverencia y respeto.
28 Así que, tomando el reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual sirvamos á Dios agradándole con temor y reverencia;
29 Porque “nuestro Dios es fuego consumidor”.
29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Referencias cruzadas (29)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 2 Timoteo 4:7; 1 Corintios 9:24–27; Filipenses 2:16; Lucas 21:34; Hebreos 10:35–39
  2. 2 Miqueas 7:7; 1 Pedro 3:18; 1 Pedro 2:23–24; Hebreos 1:3; Filipenses 1:6
  3. 3 Gálatas 6:9; 2 Corintios 4:16; Apocalipsis 2:3; 1 Corintios 15:58; Hebreos 12:2
  4. 4 1 Corintios 10:13; Apocalipsis 2:13; Hebreos 10:32–34; Hebreos 12:2; Mateo 24:9
  5. 5 Proverbios 3:11–12; Job 5:17–18; Apocalipsis 3:19; 1 Corintios 11:32; Salmo 94:12
  6. 6 Apocalipsis 3:19; Proverbios 3:12; Salmo 119:75; Proverbios 13:24; Salmo 94:12
  7. 7 Proverbios 19:18; Deuteronomio 8:5; Proverbios 13:24; Proverbios 29:15; Proverbios 29:17
  8. 8 Hebreos 12:6; 1 Pedro 5:9–10; Salmo 73:1; Salmo 73:14–15
  9. 9 Números 16:22; Números 27:16; Isaías 42:5; Juan 3:6; Job 12:10
  10. 10 2 Pedro 1:4; Levítico 11:44–45; Tito 2:14; Efesios 5:26–27; Ezequiel 36:25–27
  11. 11 Romanos 5:3–5; 2 Corintios 4:17; Hebreos 12:5–6; 1 Pedro 1:6; Hebreos 12:10
  12. 12 Isaías 35:3; Hebreos 12:3; Job 4:3–4; 1 Tesalonicenses 5:14; Ezequiel 21:7
  13. 13 Proverbios 4:26–27; Gálatas 6:1; Isaías 35:3; Isaías 35:6; Isaías 40:3–4
  14. 14 2 Corintios 7:1; 1 Pedro 1:15–16; 1 Tesalonicenses 4:7; Mateo 5:8–9; 1 Pedro 3:11
  15. 15 Hebreos 3:12; Deuteronomio 29:18; Gálatas 5:4; 2 Corintios 6:1; 2 Juan 8
  16. 16 Génesis 25:31–34; 1 Corintios 6:15–20; Hebreos 13:4; Marcos 7:21; Apocalipsis 22:15
  17. 17 Proverbios 1:24–31; Mateo 25:11–12; Mateo 7:23; Hebreos 6:8; Hebreos 10:26–29
  18. 18 Deuteronomio 4:11; Éxodo 24:17; Deuteronomio 5:22–26; Éxodo 20:18; Romanos 6:14
  19. 19 Deuteronomio 18:16; 1 Corintios 15:52; Deuteronomio 4:12; Éxodo 20:1–19; Deuteronomio 5:3–22
  20. 20 Éxodo 19:12–13; Deuteronomio 33:2; Gálatas 3:10; Gálatas 2:19; Éxodo 19:16
  21. 21 Éxodo 19:16; Deuteronomio 9:19; Isaías 6:3–5; Éxodo 19:19; Salmo 119:120
  22. 22 Filipenses 3:20; Gálatas 4:26; Salmo 48:2; Apocalipsis 14:1; Isaías 51:11
  23. 23 Santiago 1:18; Hebreos 11:40; Lucas 10:20; Apocalipsis 14:4; Éxodo 4:22
  24. 24 Hebreos 9:15; Hebreos 11:28; Hebreos 8:6; Hebreos 11:4; Génesis 4:10
  25. 25 Hebreos 8:5; Hebreos 2:1–3; Deuteronomio 30:17; Zacarías 7:11; Proverbios 13:18
  26. 26 Hageo 2:6–7; Isaías 13:13; Éxodo 19:18; Isaías 2:19; Joel 3:16
  27. 27 Mateo 24:35; 1 Corintios 7:31; Apocalipsis 21:1; 2 Pedro 3:10–11; Apocalipsis 11:15
  28. 28 Romanos 12:1–2; Salmo 2:11; Hebreos 13:15; Daniel 2:44; Hebreos 4:16
  29. 29 Deuteronomio 4:24; Deuteronomio 9:3; Isaías 66:15; 2 Tesalonicenses 1:8; Hebreos 10:27

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 12:4 John Chrysostom, Homilies on Hebrews (Homily XXIX)

    There are two kinds of consolation, apparently opposed to one another, but yet contributing great strength each to the other; both of which he has here put forward.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  2. Cita 12:6 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters LIII–LVIII)

    For thus saith the holy Word: "The Lord hath severely chastened me, yet hath not given me over to death." "For whom the Lord loveth He chasteneth, and scourgeth every son whom He receiveth." "The righteous," saith it, "shall chasten me in mercy, and reprove me; but let not the oil of sinners make fat my head." And again he …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 12:14 Augustine of Hippo, The City of God (Book XV, Chapters 3–5)

    … between thee and him alone." So too of sins which may create scandal the apostle says, "Them that sin rebuke before all, that others also may fear." For this purpose, and that we may keep that peace without which no man can see the Lord, many precepts are given which carefully inculcate mutual forgiveness; among which we may number that …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  4. Cita 12:18 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily II)

    Since, if the Jews, when they were to approach "a mountain that burned, and fire, and blackness, and darkness, and tempest;" --or rather when they were not so much as to approach, but both to see and to hear these things from afar;--were commanded for three days before to abstain from their wives, and to wash their garments, and were …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 12:16 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture IV)

    For you, brethren, a great crown is laid up: barter not away a great dignity for a petty pleasure: listen to the Apostle speaking: Lest there be any fornicator or profane person, as Esau, who for one mess of meat sold his own birthright.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)