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Mateo · Versión Biblia Libre

Mateo 26 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Después que hubo dicho todo esto, Jesús le dijo a los discípulos:
1 Y ACONTECIÓ que, como hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo á sus discípulos:
2 “Ustedes saben que en dos días es la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado y crucificado”.
2 Sabéis que dentro de dos días se hace la pascua, y el Hijo del hombre es entregado para ser crucificado.
3 Entonces los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio de Caifás, el sumo sacerdote.
3 Entonces los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos del pueblo se juntaron al patio del pontífice, el cual se llamaba Caifás;
4 Allí conspiraron para arrestar a Jesús bajo algún pretexto engañoso y matarlo.
4 Y tuvieron consejo para prender por engaño á Jesús, y matarle.
5 Pero dijeron: “no hagamos esto durante el festival para que no haya disturbios en el pueblo”.
5 Y decían: No en el día de la fiesta, porque no se haga alboroto en el pueblo.
6 Mientras Jesús estaba en la casa de Simón el leproso, en Betania,
6 Y estando Jesús en Bethania, en casa de Simón el leproso,
7 vino una mujer que traía un frasco de alabastro que contenía un perfume muy costoso. Ella lo derramó en la cabeza de Jesús mientras él estaba sentado y comía. Pero cuando los discípulos vieron lo que ella hizo, se incomodaron por ello.
7 Vino á él una mujer, teniendo un vaso de alabastro de ungüento de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado á la mesa.
8 “¡Qué gran desperdicio!” objetaron.
8 Lo cual viendo sus discípulos, se enojaron, diciendo: ¿Por qué se pierde esto?
9 “¡Este perfume pudo haberse vendido por mucho dinero y lo habríamos regalado a los pobres!”
9 Porque esto se podía vender por gran precio, y darse á los pobres.
10 Jesús sabía lo que estaba pasando y les dijo: “¿Por qué están enojados con esta mujer? ¡Ella ha hecho algo maravilloso por mí!
10 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué dais pena á esta mujer? pues ha hecho conmigo buena obra.
11 Los pobres siempre estarán entre ustedes, pero no siempre me tendrán a mí.
11 Porque siempre tendréis pobres con vosotros, mas á mí no siempre me tendréis.
12 Al derramar este perfume en mi cuerpo, ella me ha preparado para mi sepultura.
12 Porque echando este ungüento sobre mi cuerpo, para sepultarme lo ha hecho.
13 Les digo la verdad: dondequiera que se difunda esta buena noticia, se contará lo que esta mujer ha hecho, en memoria de ella”.
13 De cierto os digo, [que] donde quiera que este evangelio fuere predicado en todo el mundo, también será dicho para memoria de ella, lo que ésta ha hecho.
14 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, fue donde estaban los jefes de los sacerdotes
14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á los príncipes de los sacerdotes,
15 y les preguntó: “¿Cuánto me pagarán por entregarles a Jesús?” Y ellos le pagaron treinta monedas de plata.
15 Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le señalaron treinta [piezas] de plata.
16 A partir de ese momento, Judas buscaba una oportunidad para entregar a Jesús.
16 Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.
17 El primer día del festival del pan sin levadura, los discípulos vinieron donde Jesús y le preguntaron: “¿Dónde quieres que preparemos la cena de la Pascua para ti?”
17 Y el primer [día de la fiesta] de los [panes] sin levadura, vinieron los discípulos á Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que aderecemos para ti para comer la pascua?
18 Jesús les dijo: “vayan a la ciudad y busquen a cierto hombre que está ahí y díganle que el Maestro dice: ‘Se acerca mi hora. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa’”.
18 Y él dijo: Id á la ciudad á cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa haré la pascua con mis discípulos.
19 Entonces los discípulos hicieron lo que Jesús les dijo, y prepararon allí la cena de la Pascua.
19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y aderezaron la pascua.
20 Cuando llegó la noche, Jesús se sentó allí a comer con los doce.
20 Y como fué la tarde del día, se sentó á la mesa con los doce.
21 Mientras comían, les dijo: “En verdad les digo que uno de ustedes va a entregarme”.
21 Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
22 Ellos estaban extremadamente incómodos. Uno por uno le preguntaban: “Señor, no soy yo, ¿cierto?”
22 Y entristecidos ellos en gran manera, comenzó cada uno de ellos á decirle: ¿Soy yo, Señor?
23 “El que ha metido su mano conmigo en el plato, me entregará”, respondió Jesús.
23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me ha de entregar.
24 “El Hijo del hombre morirá tal como fue profetizado acerca de él, pero ¡qué desgracia vendrá sobre el hombre que entregue al Hijo del hombre! ¡Habría sido mejor que nunca hubiera nacido!”
24 A la verdad el Hijo del hombre va, como está escrito de él; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido.
25 Judas, el que lo iba a entregar, preguntó “¿Seré yo, Rabí?” “Tu lo has dicho”, respondió Jesús.
25 Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Dícele: Tú [lo] has dicho.
26 Mientras comían, Jesús tomó del pan y lo bendijo. Entonces lo partió y lo repartió entre los discípulos. “Tomen este pan y cómanlo porque este es mi cuerpo”, dijo Jesús.
26 Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo.
27 Entonces cogió la copa, la bendijo y se la entregó a ellos. “Tomen todos de esta copa”, les dijo.
27 Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos;
28 “Porque esta es mi sangre del pacto, derramada por muchos para el perdón de pecados.
28 Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.
29 Sin embargo, les digo, yo no beberé más de este fruto de la vid hasta el día en que vuelva a beberlo nuevamente con ustedes en el reino de mi Padre”.
29 Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
30 Después que terminaron de cantar, se fueron al Monte de los Olivos.
30 Y habiendo cantado el himno, salieron al monte de las Olivas.
31 “Todos ustedes me abandonarán esta noche”, les dijo Jesús. “Como dice la Escritura: ‘Yo golpearé al pastor, y el rebaño estará completamente disperso’.
31 Entonces Jesús les dice: Todos vosotros seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al Pastor, y las ovejas de la manada serán dispersas.
32 Pero después que me haya levantado, yo iré delante de ustedes a Galilea”.
32 Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros á Galilea.
33 Pero Pedro objetó: “incluso si todos los demás te abandonan, yo nunca te abandonaré”.
33 Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca seré escandalizado.
34 “Te digo la verdad”, le dijo Jesús, “esta misma noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces”.
34 Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
35 “¡Aun si tengo que morir contigo, nunca te negaré!” insistió Pedro. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
35 Dícele Pedro: Aunque me sea menester morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
36 Entonces Jesús se fue con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní. Les dijo: “Siéntense aquí mientras yo voy allá a orar”.
36 Entonces llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos: Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore.
37 Entonces llevó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sufrir tristeza y aflicción agonizantes.
37 Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse y á angustiarse en gran manera.
38 Entonces les dijo: “Estoy tan inundado de tristeza, que siento morir. Esperen aquí y estén en vigilia conmigo”.
38 Entonces Jesús les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
39 Entonces se fue un poco más lejos, se postró sobre su rostro y oró. “Padre mío, por favor, si es posible, quítame esta copa de sufrimiento”, pidió Jesús. “Aun así, que no sea lo que yo quiero sino lo que tu quieres”.
39 Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú.
40 Entonces regresó donde estaban los discípulos y los encontró dormidos. Le dijo entonces a Pedro: “¿Cómo es que no pudieron estar despiertos conmigo apenas una hora?
40 Y vino á sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo á Pedro: ¿Así no habéis podido velar conmigo una hora?
41 Estén despiertos y oren, para que no caigan en tentación. Sí, el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil”.
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.
42 Entonces se fue por segunda vez y oró. “Padre mío, si no puedes quitarme esta copa sin que yo la beba, entonces se hará tu voluntad”, dijo.
42 Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo: Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.
43 Regresó entonces y encontró a los discípulos durmiendo, porque no pudieron mantenerse despiertos.
43 Y vino, y los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados.
44 Entonces los dejó allí una vez más y se fue y oró por tercera vez, repitiendo las mismas cosas.
44 Y dejándolos fuése de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras.
45 Entonces regresó donde estaban sus discípulos, y les dijo: “¿Cómo es posible que aún estén durmiendo y descansando? Miren, el momento ha llegado. ¡El Hijo del hombre está a punto de ser entregado en manos de pecadores!
45 Entonces vino á sus discípulos y díceles: Dormid ya, y descansad: he aquí ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.
46 ¡Levántense, vámonos! Miren, acaba de llegar el que me entrega”.
46 Levantaos, vamos: he aquí ha llegado el que me ha entregado.
47 Cuando dijo esto, Judas, uno de los doce, llegó con una gran turba que estaba armada con espadas y palos, y habían sido enviados por los jefes de los sacerdotes y por los ancianos del pueblo.
47 Y hablando aún él, he aquí Judas, uno de los doce, vino, y con él mucha gente con espadas y con palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo.
48 El traidor había acordado que les daría una señal: “Al que yo bese, ese es... ¡arréstenlo”, les dijo.
48 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle.
49 Judas llegó inmediatamente donde estaba Jesús y dijo: “Hola, Rabí”, y lo besó.
49 Y luego que llegó á Jesús, dijo: Salve, Maestro. Y le besó.
50 “Amigo mío, haz lo que viniste a hacer”, le dijo Jesús a Judas. Entonces vinieron y tomaron a Jesús y lo arrestaron.
50 Y Jesús le dijo: Amigo, ¿á qué vienes? Entonces llegaron, y echaron mano á Jesús, y le prendieron.
51 Uno de los que estaban con Jesús alcanzó su espada y la sacó. Atacó con ella al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja.
51 Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, é hiriendo á un siervo del pontífice, le quitó la oreja.
52 Pero Jesús le dijo: “Guarda tu espada. Todo el que pelea con una espada, morirá a espada.
52 Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada á su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán.
53 ¿Acaso no crees que yo podría rogar a mi Padre, y él enviaría más de doce legiones de ángeles de inmediato?
53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles?
54 Pero entonces ¿cómo podría cumplirse la Escritura que dice que esto debe ocurrir?”
54 ¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho?
55 Entonces Jesús le dijo a la turba: “¿Han venido con espadas y palos para arrestarme como si yo fuese algún criminal? Todos los días me sentaba en el Templo a enseñarles y en ese momento no me arrestaron.
55 En aquella hora dijo Jesús á las gentes: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.
56 Pero todo esto está ocurriendo para que se cumpla lo que escribieron los profetas”. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.
56 Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos huyeron, dejándole.
57 Los que habían arrestado a Jesús lo llevaron a la casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los maestros religiosos y los ancianos.
57 Y ellos, prendido Jesús, le llevaron á Caifás pontífice, donde los escribas y los ancianos estaban juntos.
58 Pedro los seguía a la distancia, y entró al patio de los sumos sacerdotes. Se sentó allí con los guardias para ver cómo terminaban las cosas.
58 Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del pontífice; y entrando dentro, estábase sentado con los criados, para ver el fin.
59 Los jefes de los sacerdotes y todo el concilio estaban tratando de encontrar alguna prueba falsa contra Jesús para mandarlo a matar.
59 Y los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle á la muerte;
60 Pero no podían encontrar nada, aun cuando habían venido muchos testigos falsos. Finalmente, llegaron dos
60 Y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se llegaban; mas á la postre vinieron dos testigos falsos,
61 e informaron: “Este hombre dijo: ‘yo puedo destruir el Templo de Dios, y volver a construirlo en tres días’”.
61 Que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.
62 El sumo sacerdote se levantó y le preguntó a Jesús: “¿No tienes nada que responder? ¿Qué tienes para decir en tu defensa?”
62 Y levantándose el pontífice, le dijo: ¿No respondes nada? ¿qué testifican éstos contra ti?
63 Pero Jesús se quedó en silencio. El sumo sacerdote le dijo a Jesús: “En nombre del Dios vivo, te coloco bajo juramento. Dinos si eres el Mesías, el Hijo de Dios”.
63 Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios.
64 “Tu lo has dicho”, respondió Jesús. “Y también te digo que en el futuro verás al Hijo de Dios sentado a la diestra del Todopoderoso, y viniendo en las nubes de los cielos”.
64 Jesús le dijo: Tú [lo] has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo del hombre sentado á la diestra de la potencia [de Dios], y que viene en las nubes del cielo.
65 Entonces el sumo sacerdote rasgó su ropa, y dijo: “¡Está diciendo blasfemia! ¿Para qué necesitamos testigos? ¡Miren, ustedes mismos han escuchado su blasfemia!
65 Entonces el pontífice rasgó sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: ¿qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia.
66 ¿Qué veredicto dan ustedes?” “¡Culpable! ¡Merece morir!” respondieron ellos.
66 ¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: Culpado es de muerte.
67 Entonces escupieron su rostro y lo golpearon. Algunos de ellos lo abofetearon con sus manos,
67 Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de bofetadas; y otros le herían con mojicones,
68 y dijeron: “¡Profetízanos, ‘Mesías’! ¿Quién es el que te acaba de golpear?”
68 Diciendo: Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha herido.
69 Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera en el patio. Una joven criada vino donde él estaba y dijo: “¡Tu también estabas con Jesús el galileo!”
69 Y Pedro estaba sentado fuera en el patio: y se llegó á él una criada, diciendo: Y tú con Jesús el Galileo estabas.
70 Pero él lo negó delante de todos. “No sé de qué hablas”, dijo él.
70 Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
71 Entonces regresó a la entrada de la casa, donde otra persona lo vio y le dijo a las personas que estaban allí: “Este hombre estaba con Jesús de Nazaret”.
71 Y saliendo él á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno.
72 Una vez más, Pedro lo negó, diciendo con juramento: “Yo no lo conozco”.
72 Y negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.
73 Un poco más tarde, las personas que estaban allí vinieron donde estaba Pedro y dijeron: “Definitivamente tu eres uno de ellos. Tu acento te delata”.
73 Y un poco después llegaron los que estaban [por allí], y dijeron á Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu habla te hace manifiesto.
74 Entonces comenzó a jurar: “¡Que me caiga una maldición si estoy mintiendo! ¡No conozco al hombre!” E inmediatamente el gallo cantó.
74 Entonces comenzó á hacer imprecaciones, y á jurar, [diciendo]: No conozco al hombre. Y el gallo cantó luego.
75 Entonces Pedro recordó lo que Jesús le había dicho: “Antes de que el gallo cante, negarás tres veces que me conoces”. Entonces salió y lloró amargamente.
75 Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliéndose fuera, lloró amargamente.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Caiaphas

    High priest

    The high priest that year, son-in-law of Annas, in whose court the council met to plot against Jesus and to whom Jesus was sent bound.

    Citado en la guía: Matthew 26:3; Matthew 26:57; Luke 3:2

  • Simon the Leper

    Host at Bethany

    The man in whose home in Bethany Jesus was anointed with perfume by a woman.

    Citado en la guía: Matthew 26:6; Mark 14:3

Lugares

  • Gethsemane

    Hoy: Slope of the Mount of Olives

    Gethsemane ('oil press') was a garden on the lower Mount of Olives. Jesus prayed here on the night of his arrest; ancient olive trees still grow on the traditional site.

    Citado en la guía: Matthew 26:36; Mark 14:32; Luke 22:44

Referencias cruzadas (75)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Mateo 7:28; Mateo 19:1
  2. 2 Marcos 14:1–2; Lucas 22:1–2; Mateo 20:18–19; Juan 13:1–2; Juan 11:55
  3. 3 Juan 18:24; Juan 11:47–53; Marcos 14:54; Salmo 2:1–2; Juan 18:28
  4. 4 Mateo 12:14; Hechos 13:10; Salmo 2:2; Génesis 3:1; Mateo 23:33
  5. 5 Mateo 27:24; Mateo 21:26; Mateo 14:5; Isaías 46:10; Marcos 14:2
  6. 6 Marcos 14:3–9; Juan 12:1–8; Lucas 7:37–39; Juan 11:1–2; Mateo 21:17
  7. 7 Juan 12:2–3; Lucas 7:46; Lucas 7:37–38; Eclesiastés 9:8; Salmo 133:2
  8. 8 Juan 12:4–6; Marcos 14:4; Éxodo 5:17; Eclesiastés 4:4; Hageo 1:2–4
  9. 9 Juan 12:5–6; Marcos 14:5; Josué 7:20–21; 1 Samuel 15:21; 1 Samuel 15:9
  10. 10 Tito 3:8; Hebreos 13:21; Tito 1:16; 2 Timoteo 2:21; Tito 3:1
  11. 11 Deuteronomio 15:11; Marcos 14:7; Juan 12:8; Juan 16:28; Juan 16:5
  12. 12 Juan 12:7; Marcos 14:8; Lucas 23:56–24:1; Marcos 16:1; 2 Crónicas 16:14
  13. 13 Marcos 14:9; Mateo 24:14; Salmo 112:6; Isaías 52:9; Salmo 98:2–3
  14. 14 Lucas 22:3–6; Mateo 10:4; Marcos 14:10–11; Mateo 26:47; Juan 6:70–71
  15. 15 Zacarías 11:12–13; Génesis 37:26–28; Éxodo 21:32; 1 Timoteo 6:9–10; 2 Pedro 2:3
  16. 16 Marcos 14:11; Lucas 22:6
  17. 17 Lucas 22:7–13; Éxodo 12:18–20; Marcos 14:12–16; Éxodo 13:6–8; Éxodo 12:6
  18. 18 Marcos 14:13–16; Juan 7:6; Juan 17:1; Juan 13:1; Juan 7:30
  19. 19 Mateo 21:6; Juan 2:5; Juan 15:14; 2 Crónicas 35:10–11; Éxodo 12:4–8
  20. 20 Marcos 14:17–21; Juan 13:21; Cantar de los Cantares 1:12; Lucas 22:14–16; Éxodo 12:11
  21. 21 Juan 13:21; Hebreos 4:13; Juan 6:70–71; Salmo 55:12–14; Apocalipsis 2:23
  22. 22 Juan 13:22–25; Lucas 22:23; Marcos 14:19–20; Juan 21:17
  23. 23 Juan 13:18; Salmo 41:9; Juan 13:26–28; Lucas 22:21
  24. 24 Lucas 24:46; Hechos 26:22–23; Daniel 9:26; Mateo 18:7; 1 Corintios 15:3
  25. 25 Mateo 26:64; Mateo 27:11; Juan 18:37; Lucas 22:70; 2 Reyes 5:25
  26. 26 1 Corintios 11:23–29; Lucas 22:18–20; 1 Corintios 10:16–17; Juan 6:33–35; Marcos 14:22–25
  27. 27 Isaías 25:6; 1 Corintios 10:16; Salmo 116:13; 1 Corintios 11:28; Isaías 55:1
  28. 28 Hebreos 10:4–14; Hebreos 9:14–22; Levítico 17:11; Mateo 20:28; Apocalipsis 7:14
  29. 29 Hebreos 12:2; Apocalipsis 7:17; Marcos 14:25; Salmo 40:3; Lucas 22:15–18
  30. 30 Efesios 5:19–20; Lucas 22:39; Mateo 21:1; Marcos 14:26–31; Lucas 21:37
  31. 31 Zacarías 13:7; Marcos 14:27–28; Juan 16:32; Ezequiel 34:5–6; Salmo 69:20
  32. 32 Mateo 28:10; Mateo 28:16; Lucas 18:33–34; Mateo 20:19; Marcos 14:28
  33. 33 Lucas 22:33; Proverbios 16:18–19; Salmo 17:5; Proverbios 20:6; Juan 13:36–38
  34. 34 Juan 13:38; Lucas 22:34; Mateo 26:75; Marcos 14:30–31
  35. 35 Juan 13:37; Romanos 11:20; Filipenses 2:12; 1 Corintios 10:12; Proverbios 28:14
  36. 36 Marcos 14:32–42; Lucas 22:39–46; Mateo 26:42; Mateo 26:39; Salmo 69:13–15
  37. 37 Mateo 4:21; Mateo 17:1; Marcos 5:37; Marcos 14:33–34; Lucas 22:44
  38. 38 Juan 12:27; 1 Pedro 3:18; 1 Pedro 2:24; Gálatas 3:13; Mateo 26:40–41
  39. 39 Juan 6:38; Filipenses 2:8; Mateo 26:42; Lucas 22:41–42; Hebreos 5:7
  40. 40 Lucas 22:45; Marcos 14:37; Mateo 26:43; Lucas 9:32; Mateo 26:38
  41. 41 Lucas 22:46; Efesios 6:18; Marcos 14:38; Mateo 6:13; Apocalipsis 16:15
  42. 42 Mateo 26:39; Marcos 14:39–40; Hebreos 4:15; Hebreos 5:7–8; Salmo 88:1–2
  43. 43 Lucas 9:32; Hechos 20:9; 1 Tesalonicenses 5:6–8; Jonás 1:6; Romanos 13:1
  44. 44 2 Corintios 12:8; Lucas 18:1; Daniel 9:17–19; Mateo 6:7
  45. 45 Juan 13:1; Marcos 14:41–42; Juan 17:1; Juan 12:27; Lucas 22:53
  46. 46 Lucas 12:50; Hechos 21:13; Lucas 9:51; Juan 14:31; 1 Samuel 17:48
  47. 47 Mateo 26:55; Hechos 1:16; Juan 18:1–11; Marcos 14:43–50; Lucas 22:47–53
  48. 48 2 Samuel 3:27; Salmo 55:20–21; 2 Samuel 20:9–10; Salmo 28:3; Marcos 14:44
  49. 49 Mateo 26:25; 1 Tesalonicenses 5:26; Lucas 7:45; 1 Samuel 10:1; Proverbios 27:6
  50. 50 Mateo 20:13; Mateo 22:12; Salmo 41:9; Lucas 22:48; 2 Samuel 16:17
  51. 51 Marcos 14:47; Juan 18:36; 2 Corintios 10:4; Lucas 22:49–51; Lucas 22:36–38
  52. 52 Génesis 9:6; Apocalipsis 13:10; Romanos 12:19; 1 Pedro 2:21–23; 1 Pedro 3:9
  53. 53 Mateo 4:11; 2 Reyes 6:17; Lucas 8:30; Daniel 7:10; Mateo 25:31
  54. 54 Zacarías 13:7; Mateo 26:24; Lucas 24:25–26; Hechos 1:16; Salmo 22:1–31
  55. 55 Marcos 12:35; Juan 8:2; Juan 18:20–21; Juan 7:28; Lucas 21:37–38
  56. 56 Zacarías 13:7; Juan 16:32; Marcos 14:50–52; 2 Timoteo 4:16; Mateo 26:31
  57. 57 Mateo 26:3; Juan 11:49; Lucas 22:54–55; Juan 18:12–14; Salmo 56:5–6
  58. 58 Juan 7:32; Juan 18:15–16; Juan 7:45; Juan 18:25
  59. 59 Deuteronomio 19:16–21; Marcos 14:55–56; Hechos 6:11–13; 1 Reyes 21:8–13; Proverbios 25:18
  60. 60 Deuteronomio 19:15; Salmo 27:12; Salmo 35:11; Marcos 14:57–59; Tito 2:8
  61. 61 Juan 2:19–21; Mateo 27:40; Marcos 15:29; Isaías 53:3; Salmo 22:6–7
  62. 62 Juan 19:9–11; Juan 18:19–24; Lucas 23:9; Mateo 27:12–14; Marcos 14:60
  63. 63 Levítico 5:1; Isaías 53:7; Mateo 16:16; Mateo 27:12; 1 Samuel 14:26
  64. 64 Daniel 7:13; Marcos 14:62; Salmo 110:1; Hebreos 1:3; Apocalipsis 1:7
  65. 65 Números 14:6; Juan 10:33; Mateo 9:3; Marcos 14:63–64; Juan 10:36
  66. 66 Juan 19:7; Hechos 7:52; Levítico 24:11–16; Hechos 13:27–28; Santiago 5:6
  67. 67 Isaías 50:6; Isaías 53:3; Mateo 27:30; Juan 18:22; Mateo 5:39
  68. 68 Lucas 22:63–65; Marcos 14:65; 1 Pedro 2:4–8; Génesis 37:19–20; Mateo 27:39–44
  69. 69 Mateo 26:71; 1 Reyes 19:13; Hechos 5:37; Juan 18:16–18; Salmo 1:1
  70. 70 1 Corintios 10:12; Apocalipsis 21:8; Mateo 26:40–43; Mateo 26:34–35; Salmo 119:115–117
  71. 71 Marcos 14:68–69; Juan 18:25–27; Lucas 22:58
  72. 72 Éxodo 20:7; Hechos 5:3–4; Isaías 48:1; Mateo 26:74; Zacarías 8:17
  73. 73 Jueces 12:6; Juan 18:26–27; Lucas 22:59–60; Nehemías 13:24
  74. 74 Apocalipsis 3:19; Mateo 10:28; 1 Corintios 16:22; Marcos 14:71–72; Juan 18:27
  75. 75 Romanos 7:18–20; Mateo 26:34; Lucas 22:31–34; Juan 13:38; Lucas 22:61–62

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 26:6 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXXX)

    This woman seems indeed to be one and the same with all the evangelists, yet she is not so; but though with the three she doth seem to me to be one and the same, yet not so with John, but another person, one much to be admired, the sister of Lazarus.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  2. Cita 26:41 Polycarp of Smyrna, Epistle to the Philippians (The Epistle of Polycarp to the Philippians)

    … forsaking the vanity of many, and their false doctrines, let us return to the word which has been handed down to us from the beginning; "watching unto prayer," and persevering in fasting; beseeching in our supplications the all-seeing God "not to lead us into temptation," as the Lord has said: "The spirit truly is willing, but the flesh is weak."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 26:38 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    Her anguish, again, was indicated when He said, "My soul is exceeding sorrowful, even unto death;" her fear by the words, "Father, if it be possible, let this cup pass from Me;" and her perplexity, too, when He said, "And what I shall say, I know not."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 26:10–13 Augustine of Hippo, The City of God (Chapters 11–13)

    Our Lord Himself, too, though He was to rise again the third day, applauds, and commends to our applause, the good work of the religious woman who poured precious ointment over His limbs, and did it against His burial. And the Gospel speaks with commendation of those who were careful to take down His body from the cross, and wrap …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  5. Cita 26:41 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XIII)

    How then saith He, "Pray that ye enter not into temptation." For this cause he doth not show thee Jesus simply going up, but "led up" according to the principle of the Economy; signifying obscurely by this, that we ought not of ourselves to leap upon it, but being dragged thereto, to stand manfully.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)