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Mateo · Versión Biblia Libre

Mateo 27 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Temprano en la mañana, todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron a consultar y decidieron mandar a matar a Jesús.
1 Y VENIDA la mañana, entraron en consejo todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesús, para entregarle á muerte.
2 Lo ataron, se lo llevaron y se lo enviaron a Pilato, el gobernador.
2 Y le llevaron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente.
3 Cuando Judas, el que había entregado a Jesús, vio que Jesús había sido condenado a muerte, se arrepintió de lo que había hecho y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos.
3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta [piezas] de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos,
4 “¡He pecado! ¡He entregado sangre inocente!” les dijo. “¿A nosotros qué nos importa eso?” respondieron ellos. “¡Ese es tu problema!”
4 Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué [se nos da] á nosotros? Viéras[lo] tú.
5 Judas lanzó las monedas de plata en el santuario y se fue. Huyó y se ahorcó.
5 Y arrojando [las piezas] de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.
6 Los jefes de los sacerdotes tomaron las monedas de plata y dijeron: “Este es dinero de sangre, es contra la ley poner este dinero en la tesorería del Templo”.
6 Y los príncipes de los sacerdotes, tomando [las piezas] de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.
7 Entonces se pusieron de acuerdo para comprar el campo del alfarero para usarlo como el lugar donde sepultarían a los extranjeros.
7 Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros.
8 Por eso hasta hoy a ese campo se le llama el “Campo de Sangre”.
8 Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy.
9 Esto cumplió la profecía dicha por el profeta Jeremías: “Tomaron treinta monedas de plata — el ‘valor’ de aquel que fue comprado por el precio que le pusieron unos hijos de Israel—
9 Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta [piezas] de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;
10 y las usaron para pagar el campo del alfarero, como el Señor me mandó a hacerlo”
10 Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.
11 Jesús fue llevado delante de Pilato el gobernador, quien le preguntó: “¿Eres tu el Rey de los Judíos?” “Tú lo has dicho”, respondió Jesús.
11 Y Jesús estuvo delante del presidente; y el presidente le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú [lo] dices.
12 Pero cuando el jefe de los sacerdotes y los ancianos presentaron cargos contra él, Jesús no respondió.
12 Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondió.
13 “¿No escuchas todos los cargos que ellos están presentando contra ti?” le preguntó Pilato.
13 Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti?
14 Pero Jesús no dijo nada, ni una sola palabra. Esto sorprendió en gran manera al gobernador.
14 Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho.
15 Y era costumbre del gobernador, durante la fiesta, liberar delante de la multitud a cualquier prisionero que ellos quisieran.
15 Y en el día de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen.
16 En esa época, estaba preso un hombre llamado Barrabás.
16 Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás.
17 Así que Pilato le preguntó a las multitudes que se habían reunido: “¿A quién quieren que libere: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Mesías?”
17 Y juntos ellos, les dijo Pilato: ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás, ó á Jesús que se dice el Cristo?
18 (Él se había dado cuenta que ellos habían arrestado a Jesús por celos para juzgarlo).
18 Porque sabía que por envidia le habían entregado.
19 Mientras estaba sentado en la silla de juez, su esposa le envió un mensaje que decía: “No le hagas nada a este hombre inocente, porque he sufrido terriblemente en el día de hoy por un sueño que tuve sobre él”.
19 Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.
20 Pero los jefes de los sacerdotes y los ancianos convencieron a las multitudes de pedir a Barrabás, y mandar a matar a Jesús.
20 Mas los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús matase.
21 Cuando el gobernador les preguntó: “¿A cuál de los dos quieren que les libere entonces?” ellos respondieron: “Barrabás”.
21 Y respondiendo el presidente les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás.
22 “¿Entonces qué hare con Jesús, el Mesías?” les preguntó. Todos gritaron: “¡Que lo crucifiquen!”
22 Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.
23 “¿Por qué? ¿Qué crimen ha cometido él?” preguntó Pilato. Pero ellos gritaban aún más fuerte: “¡Crucifícalo!”
23 Y el presidente [les] dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban más, diciendo: Sea crucificado.
24 Cuando Pilato vio que la causa estaba perdida, y que se estaba formando un motín, trajo agua y lavó sus manos frente a la multitud. “Soy inocente de la sangre de este hombre. ¡Su sangre estará sobre sus cabezas!”
24 Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo: veréis[lo] vosotros.
25 Todo el pueblo respondió: “¡Que su sangre sea sobre nuestras cabezas y las de nuestros hijos!”
25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre [sea] sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.
26 Entonces Pilato liberó a Barrabás, pero mandó a azotar a Jesús y a crucificarlo.
26 Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado.
27 Los soldados del gobernador llevaron a Jesús hasta el Pretorio y toda la tropa de soldados lo rodeaba.
27 Entonces los soldados del presidente llevaron á Jesús al pretorio, y juntaron á él toda la cuadrilla;
28 Entonces lo desnudaron y pusieron un manto de color escarlata sobre él.
28 Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana;
29 Hicieron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, y le pusieron un palo en su mano derecha. Y se arrodillaban frente a él y se burlaban diciendo: “¡Salve, Rey de los judíos!”
29 Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!
30 Luego lo escupieron, y tomando el palo que tenía, le golpeaban la cabeza con él.
30 Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza.
31 Cuando terminaron de burlarse de él, le quitaron el manto y volvieron a ponerle su ropa. Entonces se lo llevaron para crucificarlo.
31 Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.
32 En el camino, se encontraron a un hombre llamado Simón, de Cirene, y lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.
32 Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz.
33 Cuando llegaron a Gólgota, que significa “Lugar de la Calavera”,
33 Y como llegaron al lugar que se llama Gólgotha, que es dicho, El lugar de la calavera,
34 le dieron vino mezclado con hiel. Pero después de probarlo, se negó a beberlo.
34 Le dieron á beber vinagre mezclado con hiel; y gustando, no quiso beber[lo].
35 Después de haberlo crucificado, lanzaron unos dados para dividir su ropa entre ellos.
35 Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
36 Entonces se sentaron y se quedaron allí vigilándolo.
36 Y sentados le guardaban allí.
37 Colocaron una señal sobre su cabeza con el cargo que fue presentado contra él. Decía: “Este es Jesús, el Rey de los judíos”.
37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS EL REY DE LOS JUDIOS.
38 Entonces crucificaron a dos criminales con él, uno a su derecha, y el otro a su izquierda.
38 Entonces crucificaron con él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda.
39 Los que pasaban por ahí le gritaban insultos, sacudiendo sus cabezas,
39 Y los que pasaban, le decían injurias, meneando sus cabezas,
40 y decían: “¡Tú que prometiste destruir el Templo y reconstruirlo en tres días, por qué no te salvas a ti mismo! Si realmente eres el Hijo de Dios, entonces bájate de la cruz”.
40 Y diciendo: Tú, el que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate á ti mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.
41 Los jefes de los sacerdotes se burlaban de él de la misma manera, igual que los maestros religiosos y los ancianos.
41 De esta manera también los príncipes de los sacerdotes, escarneciendo con los escribas y los Fariseos y los ancianos, decían:
42 “¡Salvó a otros pero no puede salvarse a sí mismo!” decían. “¡Si realmente él es el rey de Israel, que se baje de la cruz y le creeremos!
42 A otros salvó, á sí mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
43 Él cree en Dios con tanta seguridad, —pues entonces que Dios lo rescate si lo quiere, pues él decía ‘yo soy el Hijo de Dios’”.
43 Confió en Dios: líbrele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.
44 Y los criminales que estaban crucificados con él también lo insultaban de la misma manera.
44 Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con él.
45 Desde el medio día hasta las tres de la tarde hubo tinieblas en todo el país.
45 Y desde la hora de sexta fueron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.
46 Aproximadamente a las tres de la tarde, Jesús gritó fuertemente diciendo: “Eli, Eli, lama sabachthani?” que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”
46 Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
47 Cuando algunos de los que estaban allí lo escucharon, dijeron: “¡Está llamando a Elías!”
47 Y algunos de los que estaban allí, oyéndolo, decían: A Elías llama éste.
48 E inmediatamente uno de ellos tomó una esponja, la sumergió en vinagre y se lo dio a beber a Jesús.
48 Y luego, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la hinchió de vinagre, y poniéndola en una caña, dábale de beber.
49 Pero los otros decían: “Déjalo solo. Veamos si Elías viene y lo salva”.
49 Y los otros decían: Deja, veamos si viene Elías á librarle.
50 Jesus gritó otra vez a gran voz, y dio su último respiro.
50 Mas Jesús, habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu.
51 Justo en ese momento, el velo del Templo se rasgó de arriba a abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron,
51 Y he aquí, el velo del templo se rompió en dos, de alto á bajo: y la tierra tembló, y las piedras se hendieron;
52 y las tumbas se abrieron. Muchos de los que habían vivido de manera justa y habían muerto, fueron levantados a la vida.
52 Y abriéronse los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;
53 Y después de la resurrección de Jesús, estos salieron de los cementerios y entraron a la ciudad santa donde muchos los vieron.
53 Y salidos de los sepulcros, después de su resurrección, vinieron á la santa ciudad, y aparecieron á muchos.
54 Cuando el centurión y los que estaban con él vigilando a Jesús vieron el terremoto y lo que había ocurrido, se atemorizaron y dijeron: “¡Este era realmente el Hijo de Dios!”
54 Y el centurión, y los que estaban con él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste.
55 Muchas mujeres también miraban a la distancia, las que habían seguido a Jesús desde Galilea y lo habían apoyado.
55 Y estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido de Galilea á Jesús, sirviéndole:
56 Entre estas estaba María Magdalena, María la madre de Jesús, María la madre de Santiago y José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
56 Entre las cuales estaban María Magdalena, y María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
57 Cuando llegó la noche, un hombre rico llamado José, de Arimatea, (quien también era discípulo de Jesús),
57 Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús.
58 fue donde Pilato y pidió que le entregaran el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato ordenó que se le entregara.
58 Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús: entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.
59 José tomó el cuerpo y lo envolvió en un paño nuevo de lino,
59 Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia,
60 y lo puso en su propia tumba que estaba nueva, hecha de roca sólida. Entonces rodó una gran piedra que estaba puesta a la entrada de la tumba, y se fue.
60 Y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña: y revuelta una grande piedra á la puerta del sepulcro, se fué.
61 María Magdalena y la otra mujer llamada María, estaban allí sentadas al otro lado de la tumba.
61 Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.
62 Al día siguiente, después del día de la Preparación, los jefes de los sacerdotes fueron juntos a ver a Pilato.
62 Y el siguiente día, que es después de la preparación, se juntaron los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos á Pilato,
63 Y le dijeron: “Señor, recordamos que el impostor cuando estaba vivo dijo: ‘Después de tres días me levantaré de nuevo’.
63 Diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.
64 Da la orden para vigilar la tumba hasta el tercer día. Así sus discípulos no pueden llegar y robar el cuerpo y decir al pueblo que él se levantó de entre los muertos, y que la decepción al final llegue a ser peor que lo que era al principio”.
64 Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el día tercero; porque no vengan sus discípulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucitó de los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.
65 “Les daré una guardia de soldados”, les dijo Pilato. “Ahora vayan y aseguren la tumba tanto como puedan”.
65 Y Pilato les dijo: Tenéis una guardia: id, aseguradlo como sabéis.
66 Entonces ellos fueron y aseguraron la tumba, sellando la entrada con una piedra y colocando soldados como guardas de ella.
66 Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra, con la guardia.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Barabbas

    Prisoner released instead of Jesus

    A notorious prisoner, an insurrectionist, whom the crowd chose to be released rather than Jesus.

    Citado en la guía: Matthew 27:16; Matthew 27:17; Mark 15:7

  • Joseph of Arimathea

    Disciple who buried Jesus

    A rich man and member of the council from the Judean town of Arimathea, a disciple of Jesus (secretly, for fear of the Jews), who asked Pilate for the body and laid it in a new…

    Citado en la guía: Matthew 27:57; Mark 15:43; Luke 23:50

  • Joses

    Son of Mary at the cross

    Named in Mark 15:40 and 15:47 (Joses; Joseph in Matthew 27:56) as a son of the Mary who watched the crucifixion; the text does not identify him with Joses the brother of Jesus in…

    Citado en la guía: Matthew 27:56; Mark 15:40

  • Mary

    Mother of James and Joses

    A woman who followed Jesus from Galilee and was at the cross, called the mother of James the younger and of Joses (Joseph) and seen at the burial and at the tomb; the text does…

    Citado en la guía: Matthew 27:56; Mark 15:40; Mark 15:47

  • Mary Magdalene

    Disciple, witness of the resurrection

    A woman from whom seven demons had gone out, who followed and supported Jesus from Galilee, stood by the cross, saw the burial, and was the first to see the empty tomb and the…

    Citado en la guía: Matthew 27:56; Luke 8:2; John 19:25

  • Pontius Pilate

    Governor of Judea

    Roman governor of Judea who questioned Jesus, found no guilt in Him, released Barabbas, and gave Him up to be crucified and permitted Joseph of Arimathea to take the body.

    Citado en la guía: Matthew 27:2; Luke 3:1; John 18:38

  • Simon of Cyrene

    Carried the cross of Jesus

    A man from Cyrene coming in from the country whom the soldiers forced to carry the cross of Jesus; Mark calls him the father of Alexander and Rufus.

    Citado en la guía: Matthew 27:32; Mark 15:21; Luke 23:26

Referencias cruzadas (61)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 15:1; Juan 18:28; Salmo 2:2; Lucas 22:66; Miqueas 2:1
  2. 2 Hechos 3:13; Mateo 20:19; 1 Timoteo 6:13; Lucas 13:1; Lucas 20:20
  3. 3 2 Corintios 7:10; Job 20:15–29; Lucas 22:47–48; Lucas 22:2–6; Job 20:5
  4. 4 Jeremías 26:15; Lucas 16:25–26; Lucas 23:22; Tito 1:16; 2 Reyes 24:4
  5. 5 Hechos 1:18–19; 2 Samuel 17:23; Salmo 55:23; Lucas 1:9; Lucas 1:21
  6. 6 Lucas 6:7–9; Deuteronomio 23:18; Isaías 61:8; Juan 18:28; Mateo 23:24
  7. 8 Hechos 1:19; Mateo 28:15; 2 Crónicas 5:9; Josué 4:9; Deuteronomio 34:6
  8. 9 Zacarías 11:12–13; Levítico 27:2–7; Mateo 1:22
  9. 10 Zacarías 11:13
  10. 11 Lucas 23:2–3; Marcos 15:2–5; Mateo 26:25; Juan 18:29–38; Marcos 14:62
  11. 12 Mateo 26:63; Isaías 53:7; Mateo 27:14; Marcos 15:3–5; Hechos 8:32
  12. 13 Mateo 26:62; Hechos 22:24; Juan 18:35
  13. 14 Isaías 8:18; 1 Corintios 4:9; Salmo 71:7; Zacarías 3:8
  14. 15 Mateo 26:5; Juan 18:38–40; Lucas 23:16; Juan 19:16; Hechos 24:27
  15. 16 Marcos 15:7; Lucas 23:18–19; Lucas 23:25; Juan 18:40; Hechos 3:14
  16. 17 1 Reyes 18:21; Juan 19:15; Marcos 15:9–12; Josué 24:15; Mateo 27:21–22
  17. 18 Proverbios 27:4; Hechos 5:17; Marcos 15:10; Génesis 37:11; Hechos 13:45
  18. 19 Zacarías 9:9; Proverbios 29:1; 1 Pedro 2:22; Mateo 27:24; Lucas 23:47
  19. 20 Juan 19:15–16; Hechos 3:14–15; Marcos 15:11; Juan 18:40; Lucas 23:18–20
  20. 22 Isaías 53:2–3; Juan 19:14–15; Marcos 15:12–14; Isaías 49:7; Hechos 13:38
  21. 23 Génesis 37:18–19; Hechos 7:57; Hechos 23:12–15; Hechos 22:22–23; Hechos 17:5–7
  22. 24 Mateo 27:4; 2 Corintios 5:21; Salmo 26:6; Juan 19:4; Job 9:30–31
  23. 25 Josué 2:19; Hechos 5:28; Hechos 7:52; 1 Tesalonicenses 2:15–16; Deuteronomio 19:10
  24. 26 Isaías 53:5; Juan 19:1; Marcos 15:15; Isaías 50:6; Lucas 23:16
  25. 27 Juan 18:33; Juan 18:28; Hechos 10:1; Marcos 15:16–20; Hechos 23:35
  26. 28 Marcos 15:17; Lucas 23:11; Juan 19:2–5
  27. 29 Isaías 53:3; Mateo 20:19; Marcos 15:18; Salmo 69:19–20; Juan 19:2–3
  28. 30 Isaías 50:6; Mateo 26:67; Isaías 53:7; Marcos 15:19; Job 30:8–10
  29. 31 Isaías 53:7; 1 Reyes 21:10; Mateo 21:39; Hebreos 13:12; Hechos 7:58
  30. 32 Marcos 15:21; Lucas 23:26; Mateo 16:24; Hechos 6:9; Hechos 2:10
  31. 33 Juan 19:17–19; Marcos 15:22–32; Lucas 23:44; Marcos 15:34; Juan 19:23–24
  32. 34 Salmo 69:21; Marcos 15:23; Mateo 27:48; Juan 19:28–30
  33. 35 Salmo 22:18; Marcos 15:24–32; Juan 19:23–24; Lucas 23:34; Hechos 4:10
  34. 36 Mateo 27:54; Marcos 15:39; Marcos 15:44
  35. 37 Juan 19:19–22; Marcos 15:26; Lucas 23:38
  36. 38 Juan 19:18; Juan 19:31–35; Lucas 23:39–43; Mateo 27:44; Marcos 15:27
  37. 39 Salmo 109:25; Lamentaciones 1:12; Salmo 31:11–13; Salmo 22:17; Lamentaciones 2:15–17
  38. 40 Mateo 26:61; Mateo 4:3; Mateo 4:6; Juan 2:19–22; Mateo 26:63–64
  39. 41 Salmo 35:26; Isaías 28:22; Marcos 15:31–32; Lucas 23:35; Zacarías 11:8
  40. 42 Juan 1:49; Mateo 27:37; Hechos 4:14; Lucas 19:38; Juan 12:13
  41. 43 Salmo 22:8; Juan 10:36; Salmo 71:11; Salmo 14:6; Juan 5:17–25
  42. 44 Mateo 27:38; Marcos 15:32; Lucas 23:39–43; Salmo 35:15; Job 30:7–9
  43. 45 Amós 8:9; Marcos 15:33–34; Isaías 50:3; Lucas 23:44–45; Apocalipsis 9:2
  44. 46 Salmo 22:1; Hebreos 5:7; Isaías 53:10; Marcos 15:34; Salmo 71:11
  45. 47 Malaquías 4:5; Marcos 15:35–36; Mateo 11:14
  46. 48 Salmo 69:21; Juan 19:29–30; Lucas 23:36; Mateo 27:34
  47. 50 Juan 19:30; Isaías 53:9–12; Salmo 22:14–15; Lucas 23:46; Hebreos 9:14
  48. 51 Hebreos 10:19–22; Marcos 15:38; Hebreos 6:19; Lucas 23:45; Apocalipsis 11:19
  49. 52 Isaías 26:19; 1 Tesalonicenses 4:14; 1 Corintios 15:20; Juan 5:25–29; Daniel 12:2
  50. 54 Mateo 27:36; Marcos 15:39; Mateo 27:43; Romanos 1:4; Lucas 23:47–49
  51. 55 Lucas 8:2–3; Lucas 23:48–49; Juan 19:25–27; Lucas 23:27–28
  52. 56 Juan 19:25; Marcos 15:47–16:1; Marcos 16:9; Mateo 28:1; Juan 20:1
  53. 57 Juan 19:38–42; Marcos 15:42–47; Lucas 23:50–56
  54. 58 Marcos 15:44–46; Lucas 23:52–53
  55. 60 Isaías 53:9; Mateo 27:66; Mateo 28:2; Lucas 24:2; Marcos 16:3–4
  56. 61 Mateo 27:56; Mateo 28:1
  57. 62 Marcos 15:42; Juan 19:14; Juan 19:42; Mateo 26:17; Mateo 27:1–2
  58. 63 Lucas 9:22; Mateo 16:21; Marcos 10:34; Marcos 8:31; Lucas 18:33
  59. 64 Mateo 28:13
  60. 65 Mateo 27:66; Mateo 28:11–15; Salmo 76:10; Proverbios 21:30
  61. 66 Daniel 6:17; Mateo 27:60; Mateo 28:2; 2 Timoteo 2:19; Mateo 28:11

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 27:11 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXXXVI)

    Seest thou what He is first asked? which thing most of all they were continually bringing forward in every way? For since they saw Pilate making no account of the matters of the law, they direct their accusation to the state charges.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  2. Cita 27:34 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVII, Chapter 19)

    For when the things which pertain to His passion are prophetically spoken there also in the person of Christ, that is mentioned which is unfolded in the Gospel: "They gave me gall for my meat; and in my thirst they gave me vinegar for drink." And as it were after such a feast and dainties in this way given to …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Cita 27:63 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XLIII)

    For as to their being aware of it, they say to Pilate, "That deceiver said," these are their words, "while He was yet alive, After three days I will rise again;" and yet we know His disciples were ignorant of this; even as they had been beforehand more void of understanding than these: wherefore also these became self-condemned.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 27:24 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XIII)

    take for a witness Pilate himself, who gave sentence upon Him, saying, I find no fault in this Man: and when he gave Him up, and had washed his hands, he said, I am innocent of the blood of this just person.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Cita 27:51 Gregory of Nazianzus, Theological Orations (The Third Theological Oration)

    He lays down His life, but He has power to take it again; and the veil is rent, for the mysterious doors of Heaven are opened; the rocks are cleft, the dead arise. He dies, but He gives life, and by His death destroys death.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)