Saltar al texto

Isaías · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Isaías 47 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Read in English
Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0
ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 ¡Oh Babilonia invicta, ven a sentarte en el polvo, porque tus días de gloria, pompa y honor llegaron a su fin! ¡Oh hija de Caldea, jamás volverás a ser aquella encantadora, tierna y delicada princesa!
1 DESCIENDE, y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia, siéntate en la tierra sin trono, hija de los Caldeos: que nunca más te llamarán tierna y delicada.
2 Toma la pesada piedra y ponte a moler el trigo; quítate el velo, desvístete y exhíbete en público.
2 Toma el molino, y muele harina: descubre tus guedejas, descalza los pies, descubre las piernas, pasa los ríos.
3 Desnuda serás puesta en vergüenza. De ti me vengaré y no me arrepentiré.
3 Descubierta será tu vergüenza, y tu deshonor será visto: tomaré venganza, y no encontraré hombre.
4 Así dice nuestro Redentor, el cual salvará a Israel del gran poder de Babilonia, el Señor Todopoderoso es su nombre, el Santo de Israel:
4 Nuestro Redentor, Jehová de los ejércitos es su nombre, el Santo de Israel.
5 Siéntate callada y en tinieblas, oh Babilonia, jamás se te volverá a llamar «Reina de Reinos».
5 Siéntate, calla, y entra en tinieblas, hija de los Caldeos: porque nunca más te llamarán señora de reinos.
6 Porque enojado estuve con mi pueblo Israel y comencé a castigarlos un poco permitiendo que cayeran en tus manos, oh Babilonia. Pero fuiste despiadada con ellos. Hasta a los ancianos obligaste a llevar pesadas cargas.
6 Enojéme contra mi pueblo, profané mi heredad, y entreguélos en tu mano: no les hiciste misericordias; sobre el viejo agravaste mucho tu yugo.
7 Creíste que tu reino no terminaría jamás, reina de los reinos del mundo. No te diste la menor molestia por mi pueblo o en pensar en el destino de quienes lo maltratan.
7 Y dijiste: Para siempre seré señora: y no has pensado en esto, ni te acordaste de tu postrimería.
8 ¡Oh reino ebrio de placeres, que vives a tus anchas, vanagloriándote de ser el más grande de la tierra, escucha la sentencia que mi tribunal dicta sobre tus pecados! Tú dices: «Sólo yo soy dios. No enviudaré jamás, jamás perderé a mis hijos».
8 Oye pues ahora esto, delicada, la que está sentada confiadamente, la que dice en su corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad.
9 Pues bien, ambas cosas te ocurrirán en un instante, en un día te abrumará su plenitud: la viudez y la pérdida de tus hijos, a despecho de tu magia y brujería.
9 Estas dos cosas te vendrán de repente en un mismo día, orfandad y viudez: en toda su perfección vendrán sobre ti, por la multitud de tus adivinanzas, y por la copia de tus muchos agüeros.
10 Segura te sentías en toda tu maldad. «Nadie me ve», decías. Tu «sabiduría» y tu «conocimiento» hicieron que te apartaras de mí y que proclamaras que tú misma eres dios.
10 Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y no más.
11 Por eso te sobrevendrá súbito desastre, tan repentino que no sabrás de dónde viene, y no habrá entonces expiación que limpie tus pecados.
11 Vendrá pues sobre ti mal, cuyo nacimiento no sabrás: caerá sobre ti quebrantamiento, el cual no podrás remediar: y destrucción que no sabrás, vendrá de repente sobre ti.
12 Invoca las hordas de demonios que adoraste todos estos años, pídeles que te ayuden a infundir nuevamente profundo terror en muchos corazones.
12 Estáte ahora en tus encantamentos, y con la multitud de tus agüeros, en los cuales te fatigaste desde tu niñez; quizá podrás mejorarte, quizá te fortificarás.
13 Cuentas con montones de consejeros, tus astrólogos y contempladores de estrellas que procuran decirte qué guarda el futuro.
13 Haste fatigado en la multitud de tus consejos. Parezcan ahora y defiéndante los contempladores de los cielos, los especuladores de las estrellas, los que contaban los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti.
14 Pero son tan inútiles como hierba seca que arde en el fuego. Ni a sí mismos pueden librarse. Ningún auxilio recibirás de ellos. Su fuego no puede calentarte.
14 He aquí que serán como tamo; fuego los quemará, no salvarán sus vidas del poder de la llama; no quedará brasa para calentarse, ni lumbre á la cual se sienten.
15 Y todos tus amigos de la infancia se desvanecerán y desaparecerán, incapaces de ayudar.
15 Así te serán aquellos con quienes te fatigaste, tus negociantes desde tu niñez: cada uno echará por su camino, no habrá quien te salve.
Referencias cruzadas (15)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Salmo 137:8; Jeremías 51:33; Jeremías 46:11; Jeremías 50:42; Zacarías 2:7
  2. 2 Jueces 16:21; Isaías 20:4; Éxodo 11:5; Mateo 24:41; Génesis 24:65
  3. 3 Nahúm 3:5; Jeremías 51:20–24; Jeremías 50:27–28; Apocalipsis 16:19; Jeremías 51:34–36
  4. 4 Isaías 49:26; Jeremías 50:33–34; Isaías 43:14; Isaías 44:6; Isaías 41:14
  5. 5 Apocalipsis 18:16–19; Habacuc 2:20; Isaías 47:7; Isaías 14:23; Zacarías 2:13
  6. 6 Zacarías 1:15; 2 Crónicas 28:9; Deuteronomio 28:50; Abdías 10; Santiago 2:13
  7. 7 Deuteronomio 32:29; Isaías 47:5; Jeremías 5:31; Isaías 46:8–9; Ezequiel 7:3–9
  8. 8 Isaías 32:9; Sofonías 2:15; Isaías 47:10; Apocalipsis 18:3–8; Jeremías 50:11
  9. 9 1 Tesalonicenses 5:3; Salmo 73:19; Nahúm 3:4; Isaías 47:12–13; Apocalipsis 18:8–10
  10. 10 Isaías 5:21; Romanos 1:22; Isaías 29:15; Salmo 52:7; Ezequiel 8:12
  11. 11 1 Tesalonicenses 5:3; Apocalipsis 18:9–10; Nehemías 4:11; Apocalipsis 3:3; Jeremías 51:39–42
  12. 12 Hechos 13:8–12; Isaías 47:9–10; Nahúm 3:4; Jeremías 2:28; Apocalipsis 17:4–6
  13. 13 Isaías 44:25; Daniel 2:2–10; Isaías 57:10; Ezequiel 24:12; Jeremías 51:58
  14. 14 Malaquías 4:1; Nahúm 1:10; Ezequiel 15:7; Isaías 10:17; Isaías 41:2
  15. 15 Apocalipsis 18:11–19; Ezequiel 27:12–25; Jeremías 51:6–9; Isaías 56:11

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 47:13 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture IV)

    … heed, pray, to astrologers; for of these the divine Scripture saith, Let the stargazers of the heaven stand up and save thee, and what follows: Behold, they all shall be consumed as stubble on the fire, and shall not deliver their soul from the flame.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)