1 ¡Hagan sonar la alarma en Jerusalén! ¡Que el trompetazo de advertencia sea escuchado sobre mi santo monte! ¡Que todo el mundo tiemble de miedo, pues se acerca el día del juicio del Señor! 2 Es un día de oscuridad y sombra, de mucha tristeza y lleno de calamidades. ¡Qué ejército tan poderoso es el que llega contra Jerusalén! ¡Tan numeroso que cubre las montañas cercanas como lo hacen las sombras cuando llega la noche! ¡Cuán grande, cuán poderosa es esa gente que los invade! ¡Ningún ejército tan poderoso existió antes ni existirá después! 3 ¡Parece como si el fuego fuera delante y detrás de ellos por todas partes por todo el daño que dejan a su paso! Antes de su llegada la tierra se ve tan bella como el jardín del Edén en toda su hermosura, pero cuando ellos llegan arrasan con todo, ni una sola cosa escapa. 4 Se parecen a caballos veloces, montados por expertos jinetes. 5 ¡Van saltando por las cumbres de las montañas! Escuchen el ruido que hacen, como el estruendo de los carros de guerra, como el rumor del fuego cuando arrasa un campo cultivado. Son un poderoso ejército entrando en fiera batalla. 6 El terror se apodera de la gente que los ve llegar; sus rostros palidecen de miedo. 7 Atacan como soldados de infantería perfectamente entrenados; escalan las murallas como guerreros adiestrados. Marchan de frente, siempre en orden, bien disciplinados. 8 Jamás se estorban entre sí en la batalla. Cada uno está en el lugar que le corresponde y atacan con método y furia. 9 Cubren la ciudad como un enjambre; trepan con facilidad sobre las murallas defensivas, suben a los techos de las casas y entran como ladrones a través de las ventanas. 10 ¡La tierra tiembla delante de ellos, y el cielo se estremece! ¡El sol y la luna se oscurecen, y se esconden las estrellas! 11 El Señor los conduce con su voz de mando. El suyo es un poderoso ejército, con innumerables batallones que siguen sus órdenes. El día del juicio del Señor es algo terrible y pavoroso. ¿Quién podrá mantenerse en pie? 12 Por eso el Señor dice: «Vuélvanse a mí por completo, mientras aun hay tiempo. Háganlo con ayuno, llanto y arrepentimiento sincero». 13 No finjan arrepentimiento rasgándose la ropa, sino vuélvanse al Señor su Dios con un corazón lleno de arrepentimiento sincero. Porque él es un Dios amoroso y bueno, que no se enoja fácilmente. Él los ama mucho y le duele castigarlos. 14 Tal vez cambie de parecer y los perdone, y los bendiga en vez de castigarlos. Quizá haga que la tierra vuelva a producir en abundancia, de modo que tengan cereales y vino para que le presenten sus ofrendas. 15 ¡Hagan sonar la trompeta que señala la alerta en Sion! ¡Proclamen ayuno y convoquen a todo el pueblo a una solemne reunión! 16 Traigan a todos: ancianos, niños, y aun a los recién nacidos. También los recién casados deben salir de su alcoba matrimonial y asistir a la asamblea. 17 Los sacerdotes, ministros de Dios, se pararán entre el pueblo y el altar, llorando, y orarán diciendo: «Señor nuestro, perdona a tu pueblo, no permitas que los paganos reinen sobre nosotros, pues tú eres también su dueño. Que no se burlen de tu pueblo los paganos, y digan: “¿Dónde está ese Dios de ellos? ¡Qué débil e inútil debe de ser!”». 18 Entonces el Señor tendrá piedad de su pueblo y lo perdonará. 19 El Señor responderá: «Vean, yo les envío mucho trigo, vino y aceite para satisfacer plenamente su necesidad. Ya no los haré el hazmerreír entre las naciones. 20 Yo venceré a estos ejércitos del norte y los enviaré muy lejos; los mandaré a una tierra árida y desértica. Los que marchaban al frente morirán en el Mar Muerto, y los que iban detrás se ahogarán en el Mediterráneo. ¡Se pudrirán y su hedor llenará la tierra!». ¡Sí, el Señor intervendrá con hechos extraordinarios a favor de ustedes! 21 No temas, pueblo mío, alégrate y regocíjate, pues el Señor hará cosas extraordinarias para protegerte. 22 No tengan miedo, animales del campo, pues en las praderas abundará el pasto. Los árboles darán su fruto; las higueras y las vides florecerán de nuevo. 23 ¡Regocíjense, habitantes de Jerusalén, regocíjense en el Señor su Dios! Porque las lluvias que él envía son muestras de su perdón. Una vez más vendrán las lluvias de otoño, además de las de primavera, siempre en la cantidad y los tiempos oportunos. 24 Las eras estarán de nuevo llenas de trigo, y habrá vino y aceite en abundancia. 25 ¡Y yo les devolveré las cosechas que las langostas, por orden mía, se comieron! Ellas fueron como el gran ejército destructor que envié contra ustedes. 26 Una vez más tendrán comida en abundancia. Entonces cantarán de alegría en mi honor, que soy el Señor su Dios, porque haré todo esto. Y nunca más mi pueblo experimentará desastre semejante a este, ¡nunca más mi pueblo volverá a ser humillado! 27 Y ustedes se convencerán que yo estoy en medio de Israel, mi pueblo, y que sólo yo soy el Señor su Dios, y que no hay otro dios. Y mi pueblo nunca más recibirá un golpe como este. 28 Después de haber derramado mis lluvias de nuevo, ¡también derramaré mi Espíritu sobre todos ustedes! Sus hijos e hijas profetizarán, sus ancianos tendrán sueños y sus jóvenes tendrán visiones de parte de Dios. 29 Y yo derramaré mi Espíritu incluso sobre los esclavos y las esclavas. 30 También pondré extrañas señales en la tierra y en el cielo: sangre, fuego y columnas de humo. 31 El sol se oscurecerá y la luna se pondrá roja como la sangre. ¡Eso acontecerá antes de que venga el grande y terrible día del Señor! 32 Pero todo aquel que invoque mi nombre se salvará. Pues yo, el Señor, he prometido que en el monte Sion, esto es, en Jerusalén, habrá salvación. ¡Allí habitarán los que yo, el Señor, deje con vida!
Joel · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Joel 2 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Joel 1–3 · Sobre las grabaciones
Referencias cruzadas (32)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Joel 2:15; Joel 1:15; 1 Pedro 4:7; Malaquías 4:1; Sofonías 1:14
- 2 Joel 1:6; Sofonías 1:14–15; Joel 2:10–11; Amós 5:18–20; Joel 2:5
- 3 Isaías 51:3; Génesis 2:8; Joel 1:19–20; Zacarías 7:14; Amós 7:4
- 4 Apocalipsis 9:7
- 5 Isaías 5:24; Apocalipsis 9:9; Isaías 30:30; Mateo 3:12; Nahúm 2:3–4
- 6 Nahúm 2:10; Isaías 13:8; Jeremías 30:6; Lamentaciones 4:8; Salmo 119:83
- 7 Proverbios 30:27; Jeremías 5:10; 2 Samuel 2:18–19; Isaías 5:26–29; 2 Samuel 1:23
- 8 2 Crónicas 23:10; Job 33:18; Nehemías 4:23; 2 Crónicas 32:5; Nehemías 4:17
- 9 Jeremías 9:21; Juan 10:1; Éxodo 10:6
- 10 Mateo 24:29; Isaías 13:10; Joel 3:15–16; Salmo 18:7; Hechos 2:20
- 11 Malaquías 3:2; Nahúm 1:6; Apocalipsis 18:8; Joel 3:16; Jeremías 30:7
- 12 Santiago 4:8–9; Isaías 55:6–7; 2 Crónicas 7:13–14; Oseas 12:6; Jeremías 29:12–13
- 13 Salmo 86:15; Salmo 34:18; Isaías 57:15; Éxodo 34:6–7; Mateo 5:3–4
- 14 Jonás 3:9; Hageo 2:19; 2 Samuel 12:22; 2 Reyes 19:4; Amós 5:15
- 15 Joel 1:14; Joel 2:1; Números 10:3; 1 Reyes 21:12; 1 Reyes 21:9
- 16 2 Crónicas 20:13; 2 Crónicas 29:5; 1 Corintios 7:5; 1 Samuel 16:5; Éxodo 19:22
- 17 Salmo 115:2; Salmo 79:10; Ezequiel 8:16; Oseas 14:2; Éxodo 34:9
- 18 Zacarías 8:2; Salmo 103:13; Zacarías 1:14; Santiago 5:11; Lamentaciones 3:22
- 19 Ezequiel 34:29; Ezequiel 36:15; Jeremías 31:12; Isaías 62:8–9; Joel 2:24
- 20 Zacarías 14:8; Amós 4:10; Isaías 34:3; Deuteronomio 11:24; Ezequiel 47:18
- 21 Sofonías 3:16–17; Isaías 54:4; Salmo 126:1–3; Isaías 41:10; 1 Samuel 12:16
- 22 Zacarías 8:12; Salmo 65:12; Isaías 51:3; Salmo 67:6; Amós 9:14–15
- 23 Santiago 5:7–8; Filipenses 4:4; Levítico 26:4; Oseas 6:3; Deuteronomio 11:14
- 24 Malaquías 3:10; Amós 9:13; Joel 3:18; Joel 3:13; Levítico 26:10
- 25 Zacarías 10:6; Joel 1:4–7; Joel 2:2–11
- 26 Romanos 10:11; Salmo 22:26; Romanos 5:5; Deuteronomio 12:7; Isaías 49:23
- 27 Ezequiel 37:26–28; Levítico 26:11–12; Sofonías 3:17; Ezequiel 39:28; Isaías 45:5
- 28 Hechos 2:16–21; Ezequiel 39:29; Isaías 32:15; Hechos 2:39; Hechos 2:2–4
- 29 1 Corintios 12:13; Gálatas 3:28; Colosenses 3:11
- 30 Hechos 2:19–20; Lucas 21:11; Mateo 24:29; Lucas 21:25–26; Jueces 20:40
- 31 Apocalipsis 6:12–13; Mateo 24:29; Malaquías 4:1; Malaquías 4:5; Joel 3:15
- 32 Romanos 10:11–14; Hechos 2:20–21; Isaías 46:13; Romanos 11:26; Jeremías 33:3
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias
Lo que dijeron los Padres
Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.
Cómo se eligieron
«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).
… for it was the third hour of the day; but that this was what had been spoken by the prophet: "It shall come to pass in the last days, saith God, I will pour out of my Spirit upon all flesh, and they shall prophesy." The God, therefore, who did promise by the prophet, that He would send His Spirit …
… pour out my Spirit upon all flesh; and your sons and your daughters shall prophesy, and your old men shall dream, and your young men shall see visions: and even on my servants and mine handmaids in those days will I pour out my Spirit." Chapter 31 — Of the Predictions Concerning the Salvation of the World in Christ, in… …
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)
Do thou also then groan, even as that holy one, I forbid it not. "Rend," as the prophet commanded, "thine heart, and not thy garments." Out of deeps call upon God, for it is said, "Out of the depths have I cried to Thee, O Lord." From beneath, out of the heart, draw forth a voice, make thy prayer a …
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)
The sun shall be turned into darkness, and the moon into blood.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)
"The day of the Lord," Scripture says, "is great and very terrible," and elsewhere "Woe unto you that desire the day of the Lord: to what end is it for you?
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)